"NUESTRO
OBJETIVO ES QUE UN DIA EL PUEBLO SE NOS UNA"-SARA MARTA
(8-26-11-5:15PM)
NOTA DE NUEVO ACCIÓN: Un molesto cólico nefrítico
y el hecho de tener a mi madre (de 96 años) hospitalizada por tres días, me
impidieron poner a tiempo el video de la demostración frente al Capitolio
Nacional de Sara Marta Fonseca y sus tres acompañantes. Acciones como esta son
las que hemos venido alentando desde Nuevo Acción y desde Nueva Esperanza de
Cuba, porque creemos firmemente que esa es la resistencia pacífica ACTIVA que va
lograr el milagro. A continuación fragmentos de una entrevista concedida por
Sara Marta al colega Diario de Cuba:
"Nuestro
objetivo es que un día el pueblo se nos una", dijo a DIARIO DE CUBA este
miércoles Sara Marta Fonseca,
(en la foto)
una de cuatro
activistas detenidas ayer cuando realizaban una protesta en la escalinata del
Capitolio de La Habana que atrajo la atención y el apoyo de decenas de
transeúntes y turistas, según pudo verse en las imágenes de un video
que ha recorrido el mundo.
Fonseca, Tania
Maldonado Santos, Mercedes Evelyn García Álvarez y Odalys Caridad Sanabria
Rodríguez, integrantes del Partido Pro Derechos Humanos (afiliado a la Fundación
Andrei Sajarov) y del Movimiento Feminista por los Derechos Civiles Rosa Parks,
realizaron su protesta para "exigir el cese de la represión contra las Damas de
Blanco, contra la oposición y en general contra el pueblo de Cuba". Las mujeres
consiguieron mantenerse en la escalinata y gritar consignas antigubernamentales
durante cerca de 40 minutos.
"Elegimos el
Capitolio porque es un lugar muy céntrico, donde hay mucha gente de pueblo,
también muchos extranjeros y queríamos llamar la atención al pueblo de Cuba",
dijo Fonseca mientras caminaba hacia su casa en Río Verde, Boyeros, minutos
después de ser liberada.
"Estoy muy feliz porque, a pesar de que fuimos golpeadas, arrastradas, pudimos
ver que el pueblo estaba dispuesto a unirse a nosotras", resaltó.
"En los primeros minutos de la protesta subió un oficial de la Seguridad, que no
se identificó, e intentó sofocar la protesta, pero no pudo hacerlo gracias a la
gente que se encontraba allí y que comenzó a gritarle 'abusador, déjalas, que
ellas son pacíficas y están diciendo la verdad'", relató.
"Yo sentí que, por cuestión de segundos, no ocurrió la explosión social que
tanto anhelamos", dijo Fonseca. "Nosotros vamos a continuar tomando las calles
porque esa es nuestra esperanza, que en un segundo ese cuerpo represivo que
defiende a ese mal Gobierno no pueda controlar las emociones del pueblo y ocurra
un estallido social que dé al traste con tantos años de dictadura".
Fonseca ha participado en varias protestas similares. Una de las más sonadas
ocurrió el año pasado en la Escalinata de la Universidad de La Habana. En otras
ocasiones ha salido a las calles junto a disidentes con carteles y voceando
consignas. Tanto ella como su familia han sido blanco de la represión incluso en
su casa.
En abril pasado, personas convocadas por el régimen propinaron una paliza a
Fonseca, su esposo y su hijo y causaron destrozos en su vivienda.
A juicio de la activista, la respuesta de quienes fueron testigos de la protesta
en el Capitolio "fue mayor" que la de ocasiones anteriores. "La gente aplaudía y
alzaban los brazos", dijo.
"Continuaremos haciéndolo porque esa es nuestra esperanza. Nuestro objetivo es
llevar el mensaje de libertad al pueblo y esperar que ese pueblo se nos una",
declaró a DIARIO DE CUBA.
"Realmente nosotras no tenemos la fuerza y el poder para derrocar la dictadura,
la fuerza y el poder se encuentra en la unidad del pueblo. En eso ponemos toda
nuestra fe, en que ese pueblo al fin cruce la barrera del miedo y se una a la
oposición para reclamar libertad", agregó.
"No respondemos a los intereses de nadie"
Fonseca dijo que
tras la detención, en la que participaron varios policías, fueron conducidas en
diferentes carros patrulla a la unidad de Zulueta y Dragones, en La Habana.
Allí una oficial intentó que las activistas se desnudaran e hicieran cuclillas,
indicó.
"Les dije que
únicamente desmayada, que si ella tenía valor que me desmayara pero que yo no le
iba a hacer cuclillas a nadie, que yo no era ninguna narcotraficante ni ninguna
delincuente, sino una defensora de los derechos humanos", relató Fonseca. Las
demás también se negaron, dijo.
Las disidentes fueron interrogadas luego por oficiales de la Seguridad del
Estado.
"Me dijeron
que si yo pensaba que con eso iba a tumbar el Gobierno estaba equivocada. Les
respondí que lo que para ellos es un Gobierno yo lo veo como un régimen
dictatorial que sí puede caer con una protesta", afirmó Fonseca.
De acuerdo con su versión, los oficiales le dijeron que siguiera viviendo su "sueño",
que eso "nunca sería posible". También que ella "sabía bien" a lo que se estaba
"exponiendo", en referencia a supuestas represalias del pueblo.
"Ellos siempre intentan limpiarse y decir que los que nos agreden no son ellos,
que son la gente del Partido Comunista y del pueblo", dijo Fonseca.
La opositora fue trasladada luego a unidad de la policía de El Capri, en el
municipio habanero Arroyo Naranjo. Allí se negó a ingerir alimentos para exigir
su liberación.
Este miércoles por la mañana la sacaron de la celda para hacerle un examen
médico, dijo. "Grité que me negaba a recibir asistencia médica, que a mí no me
curaba quien me había reprimido", afirmó Fonseca. "El médico me dijo 'mira, yo
no tengo nada que ver con política, yo solamente quiero hacer mi trabajo que es
salvar vidas y necesito que me firmes que te negaste a recibir asistencia porque,
si te pasa algo, no quiero cargar con la responsabilidad'".
"Se lo firmé porque vi en él más miedo que otra cosa. Pero aclaré en voz alta,
para que todo el mundo escuchara, que los responsables de lo que pudiera
sucederme eran los órganos represivos de la Seguridad del Estado y la dirección
del régimen", dijo la activista.
La disidente
afirmó que durante su interrogatorio los oficiales la acusaron de "responder a
intereses de otros países".
"Eso no es cierto, muy claro se los hemos dejado muchas veces. Nosotros no
respondemos a los intereses de nadie, lo que buscamos en la libertad de nuestro
pueblo. No queremos ver nuestra bandera unida a ninguna otra bandera del mundo.
Queremos que Cuba sea libre y democrática, pero también soberana, que no venga
ningún gobierno del mundo a intervenir en nuestra patria", dijo Fonseca.