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CRÓNICA DE UNA MUERTE (TODAVÍA NO) ANUNCIADA
jueves, 6 de septiembre de 2012
OTRAS VOCES:
CRÓNICA DE UNA MUERTE (TODAVÍA NO) ANUNCIADA
(8-26-12-1:00PM)

Jorge Hernández Fonseca (Cuba Libre Digital)
Los cubanos atravesamos uno más, entre los muchos períodos en los que se ha rumorado la muerte del dictador cubano Fidel Castro. En este caso, desmentido por un bloguero oficial, que nos ofrece sin embargo una justificación pueril: Fidel trabaja en un libro junto con nada menos que Hugo Chávez (¡que los compre quien no los conozca!). Fidel puede no haber muerto todavía, pero su “revolución” está más que enterrada, “que no es lo mismo, pero es igual”.
El caso de Cuba, más que crítico, es patético. Todo un pueblo, dentro y fuera de la isla, esperando por el desenlace biológico del anciano que destruyó al país “por cuenta propia”. Mientras ese desenlace no llega, su hermano –heredero del trono-- se entretiene encarcelando vice-ministros de la época de Fidel, con el pretexto legal de la “corrupción”. Como diría un amigo cubano: “Caballeros, si la corrupción diera cárcel, en Cuba no quedaba nadie libre”.
No se sabe lo que sucederá realmente cuando Fidel se muera de verdad, lo que ocurrirá más temprano que tarde, ni lo que la nomenclatura castrista hará para controlar el posible estallido social interno (recordemos que ya en Matanzas le tiran piedras a la policía política y que las Damas de Blanco anunciaron medidas contra los que se atrevan a entrar a sus casas para golpearlas y que en general, se está perdiendo el miedo) pero la crónica de la muerte aún sin anunciar, continúa como si los gobernantes actuales fueran a hacer algo diferente a lo que se espera de una caterva de incapaces e incompetentes, demostrado a lo largo de este último más de medio siglo de “gobierno revolucionario” destruyendo la Nación Cubana.
En lo que la muerte de Fidel no llega, el país se arrastra entre la represión a mujeres indefensas y la aparición de sucesivos documentos opositores a ser firmados y des-firmados, en un afán por convencer a los verdugos que su proceder “no es correcto”. En uno de ellos se habla incluso de que pudiera llegarse a una “situación sin retorno”, como si la actual lo tuviera.
Alfredo Guevara, amiguísimo de los ‘primeros hermanos’, por su parte, se hace un “mea culpa” radical por la televisión española, pero no dice para nada que van a dejar las deliciosas riendas del poder, porque “su generación” --representada por él y Raúl-- (la misma que mandó a matar a Payá hace muy poco tiempo) según él debe continuar gobernando con nuevos e idealizados experimentos sociales un país real, el nuestro, que todavía no ha podido (¿sabido?) quitarse esta recua de bribones --ex pistoleros-- de encima y ahora espera sus muertes como venganza.
En lo que Guevara se inculpa, Raúl, sin arrepentimientos plañideros, manda a cerrar el blog oficial de una comunista “que muerde”, por el simple hecho de haber criticado “el tarifazo” que decretara el ‘presidente’ para impedir que llegara materia prima a los cuentapropistas sin pagar un impuesto leonino, que ciertamente inviabilizará la incipiente apertura de pequeños negocios por cuenta propia. En paralelo, se anuncia con bombos y platillos el levantamiento de la “Lista Negra” de artistas cubanos exiliados, que podrán ser “tocados” en la radio cubana. Pero, ¡sorpresa! “Donde dije Digo, digo Diego”, no era bien así, solamente podrán ser tirados de la “Lista Negra” aquellos que no se hayan “aliado al enemigo”. Alguna cosa no funcionó.
Este “dale pa’lante, dale pa’tras” confirma las peores previsiones: Hay dos mandos diferentes dentro de la isla. Uno manda a hacer y el otro manda a deshacer. Raúl quiere escuchar a Celia Cruz por el radio, pero a Fidel no le viene en ganas que se escuche, y al final, gana Fidel, y como en los últimos cincuenta y tantos años, pierde el pueblo cubano. Imagino la discusión entre los dos gallegos, así como los improperios que diría el anciano dictador a Raúl por querer levantar las prohibiciones para radiar artistas del patio que cargan el delito de haberse ido.
Como si el ambiente nacional no diera frutos suficientes para una larga crónica, el canciller de Raúl se entrometió en el asunto del asilo político que Ecuador dio a Julián Assage en Londres, “exigiendo” que el Reino Unido respetara el derecho territorial de la embajada ecuatoriana en el Reino Unido, siendo que la Cuba castrista no hizo lo que ahora quiere que haga Londres, cuando varios cubanos entraron en la embajada del propio Ecuador para pedir asilo político hace unos pocos años, y fueron sacados a la fuerza por la policía política, sin permiso ecuatoriano. “Haz lo que yo digo, pero de ninguna manera se te ocurra hacer lo que yo hago”.
La isla posee dos mando, cual de los dos peor. Es claro que Raúl pretende dárselas de “bueno” y le deja el papel de “malo” a su hermano decrépito. Sin embargo, las órdenes para las penas de cárcel de los funcionarios recientemente condenados en la isla “por corrupción” vino de Raúl. No se sabe realmente cual de los dos hermanos mandó a matar a Payá, pero en cualquier caso, Raúl ha seguido el rutero como si fuera propio y no impuesto, así como el mandato para cerrar el blog de la periodista crítica de su “tarifazo”. De manera que una apertura de Raúl, a la muerte de Fidel, implicaría siempre en un sometimiento a las órdenes militares de Raúl, independientemente que quiera hacer reformas económicas para sobrevivir.
Se estima que Raúl quiere dejar su marca por etapas: la primera etapa, la actual (que ya dura más de lo que Raúl imaginó) es de una apertura tímida, torpedeada implacablemente por Fidel, cosa que era esperada. La segunda etapa sobrevendrá a la muerte de Fidel, momentos en que Raúl podrá finalmente gobernar solo. La tercera etapa vendrá a la muerte de Raúl y sólo se hacen conjeturas sobre el tiempo que durará su sucesor en el poder, antes de la debacle total.
Desgraciadamente, los episodios enumerados en esta breve crónica previa al “anuncio”, demuestra que todas las fases de los planes raulistas para encabezar una transición al capitalismo, implicarán siempre una dictadura, algo así como “Pan con Terror”. A la muerte de Fidel habrá nuevos anuncios (como que ya se puede escuchar a Celia Cruz por radio en Cuba) pero nada de apertura política, libertad de expresión o de partidos. Seguiremos sometidos.
La disyuntiva de apoyar a Raúl para continuar oprimiendo y en compensación ofrecer alimentos a los cubanos del interior de la isla tratando de influir en el destino de la Nación Cubana, es parte del debate actual, pero quienes propugnan esta variante, deben recordar lo sucedido con Oswaldo Payá. No puede haber confianza con los que así proceden y no dudarán en hacer lo mismo con sus aliados de última hora, para lo que han acumulado más de medio siglo de traiciones y golpes bajos. La libertad de Cuba no pasa por una alianza con Raúl.
2012:LA INMORAL RE-INVENCIÓN DEL CASTRISMO
sábado, 14 de enero de 2012
OTRAS VOCES:
2012:LA INMORAL RE-INVENCIÓN DEL CASTRISMO
(1-1-12-5:00PM)

Por Jorge Hernández Fonseca -"Cuba Libre Digital"
El año 2012 se ha iniciado con un signo diferente al resto de los 53 años anteriores del castrato: el signo de la derrota ideológica de la “revolución socialista cubana”. Si durante el 2010 la oposición cubana “eliminó” lo que restaba del socialismo fidelista (con el martirologio de Orlando Zapata Tamayo en las cárceles de la dictadura, las marchas imparables de las Damas de Blanco en toda la Habana y la huelga de hambre de Guillermo Fariñas en Santa Clara) ha sido el 2011 el año que “enterró” esa revolución en su sepultura, a la espera sólo del máximo líder.
El balance de los dos últimos años ha sido amargo para el castrismo, agotado ideológica y económicamente. Sin embargo hay que reconocer que –económicamente-- trata de re-inventarse a través de un capitalismo estatal, primitivo y feroz --a imagen y semejanza de la “piñata” rusa escenificada ‘desde el partido’-- para beneficiar la nomenclatura y sus familiares.
Determinados sectores en el interior de la isla (como lo es una parte de la alta jerarquía de la iglesia católica cubana) agotada por las penurias de medio siglo de hambre y vicisitudes de todo tipo y género (económica, social y sobre todo, moral y éticamente) estima que el camino elegido por Raúl Castro y sus generales paliará buena parte del sufrimiento del pueblo cubano y secretamente espera que estos “cambios” parciales, sirvan de base --junto a la inevitable y próxima “definición biológica”-- para una sociedad más justa, también políticamente hablando.
La gran pregunta para los cubanos dignos de hoy, de dentro y fuera de la isla, entonces sería: ¿es moralmente aceptable apoyar una dictadura agonizante en sus finales, que después de destruir a la Nación Cubana ética y materialmente --de haber fusilado casi 10 mil jóvenes cubanos y encarcelado por largos años más de 250 mil de lo mejor de su juventud-- trata de imponer el mismo sistema económico, político y social por el que aquella juventud cubana luchó medio siglo atrás y que Raúl implanta ahora en la isla para beneficio de su familia?
La respuesta es claramente un ¡No! rotundo. No, porque la dictadura tomó a la iglesia católica cubana como “tabla de salvación” para centrar en ella lo que en realidad es mérito de la oposición dentro Cuba, y por lo cual –como pago-- le permitió una ‘bocanada de oxígeno puro’, como fue el triunfal recorrido por toda Cuba de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre.
No, a pesar de que sabemos la falta de escrúpulos de los personeros dictatoriales, que no dudarán en imponer más hambre y miseria en la isla en el caso de que sus planes feudales se vean frustrados por el esfuerzo mancomunadodel exilio y la oposición interna (ellos más que capitalistas, son realmente pre-capitalistas, “capos-generales-empresarios”). ¡Ladrones!
No, por la dignidad casi extinta en grandes sectores de la población de la isla, enajenados a base de maltratos, vejaciones y “reflejos condicionados”, hermanos por lo que también hay que luchar porque la Patria no es de uno o de otros, sino de todos los que se sientan cubanos.
No, porque a pesar de que hay una masa inerte y fácilmente maniobrable, siempre habrá (y en Cuba ¡sí que los hay!) muchos hombres y mujeres de temple, dignidad y capacidad de sacrificio suficiente para reclamar sus derechos y terminar de una vez por todas la pesadilla castrista.
La discusión ahora ya no es si Raúl implanta “cambios” hacia el capitalismo, o no. Ante lo que es una realidad evidente (Raúl y Fidel ya reconocieron el fracaso del socialismo) lo que se impone ahora es discutir cual debe ser la mejor manera de no dejar a los personeros del castrato --aquellos que fusilaron y que todavía encarcelan y golpean mujeres pacíficas-- robarle a la oposición cubana el mérito de reconstruir su País, su Nación y su Patria en libertad.
Capitalismo con dictadura castrista no difiere para nada del régimen de Fulgencio Batista. Ambos son dictaduras políticas con regímenes capitalistas en la economía. El Raúl-Batista de hoy, y sus generales, Furry-Tabernilla, Machado-Machadato, Ventura-Carratalá --y un largo etc., con muchas más similitudes que diferencias-- nos imponen en el 2012 la reedición de la lucha contra la dictadura de Batista y sus generales corruptos, renovada en el siglo XXI contra Raúl Castro y sus generales --también corruptos-- por todos los medios, como se hizo antes.
En realidad, con el triunfo de la “revolución cubana de 1959” se abrió un paréntesis sangriento y destructivo de medio siglo contra la sufrida Nación Cubana y sus mejores hijos, que ahora se cierra con la decisión de Raúl de escamotearle a la oposición cubana --de dentro y fuera de la isla-- el triunfo del capitalismo de mercado contra el estatizante socialismo comunista.
Los “revolucionarios cubanos” --verdaderos batistianos reciclados en pleno 2012-- pretenderán más adelante escamotear de la oposición la prominencia de la democracia sobre la dictadura. Es de la oposición realmente (y no de los generales de Raúl) la victoria contra la tiranía castrista y de los hombres libres contra los opresores; el triunfo de los valores de la civilización occidental contra el materialismo descarnado, ateo y relativista --que intentó sepultar en Cuba los valores morales sin poder conseguirlo del todo-- valores que ahora renacen de entre los escombros del castrato, alimentado por la sangre y el sacrificio de los mejores hijos de la Nación Cubana.
El año 2012 será un marco. El marco que sepultará en Cuba definitivamente la desidia dictatorial, la prepotencia tiránica y la ignominia castrista contra lo mejor del pueblo cubano.
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Etiquetas: actualidad cubana, cambios en Cuba, Jorge Hernandez Fonseca
EL REY ESTÁ DESNUDO
viernes, 13 de enero de 2012
OTRAS VOCES:
EL REY ESTÁ DESNUDO
(12-27-11-9:40AM)

Por Jorge Hernández Fonseca
Acabamos de presenciar uno de los lances más dramáticos de la larga historia de embustes a que el castrismo ha sometido a los cubanos de dentro y fuera de la isla. Primero, a través de su sistema de información-desinformación, hace circular la noticia de que en la próxima asamblea de poder popular será anunciada --por Raúl Castro-- la tan esperada “reforma migratoria”. Se eliminaría el bochornoso “permiso de salida”, lo que creó una expectativa sin precedentes en el área de las limitaciones a que el castrismo somete a los cubanos dentro de “la cárcel grande”.
La tan esperada liberación, anunciada años atrás por el propio Raúl Castro, se inscribiría dentro de lo que él y sus generales han llamado de “cambios”, pero que a diferencia de otros anuncios del mismo corte, no está direccionado al sector económico --como el conjunto de acciones destinadas a abrir en la isla el sector de “timbiriches autorizados”-- sino al sensible sector social.
Como vimos todos, después de anunciado a bombo y platillo --en entrevistas y artículos de fondo de “intelectuales” castristas que participaron en la redacción de la reforma-- Raúl simplemente se acobardó ante lo que se le venía encima: el anuncio probablemente provocaría una invasión similar a la de la ‘embajada del Perú’ en 1980, pero al aeropuerto de Boyeros.
Tratando de paliar la decepción que provocaría el no anunciar el levantamiento de las draconianas restricciones migratorias cubanas, el general ordenó a sus ayudantes procurar una medida (otra) que de alguna manera compensara el embuste. Como no liberarían a los cubanos de la “cárcel grande”, actuarían en la “cárcel pequeña”, decidiendo liberar casi 3 mil presos, lo que si bien internamente representó poco en un universo de 70-80 mil presos en la isla, internacionalmente dio la impresión de “generosidad” de que tanto adolece la dictadura cubana.
Las causas de este bochorno (un dictador jugando descarnadamente ante el mundo con la libertad de movimientos de su pueblo, en vivo y en directo) pueden ser varias. Muy probablemente obedecería a que el ‘dictador mayor’ --todavía escuchado-- se negó a ‘refrendar’ “tan irresponsable” medida, y Raúl decidió postergarla para el desenlace final del anciano.
Después de este proceder nervioso con algo tan elemental como lo es entrar y salir de su país --garantizado hasta los regímenes más autoritarios del mundo-- la dictadura de Raúl ha quedado desnuda ante la comunidad internacional. No se trata ya de analizar la conveniencia de ciertas decisiones. Se trata de que el gobierno anunció la eliminación del “permiso de salida”, y inexplicablemente quedó sin efectos con justificativas torpes, después de 53 años de dilaciones.
Este fallido anuncio --asociado sin dudas al temblor de piernas de Raúl y sus generales-- se suma a la lista de “deposición de las banderas socialistas” que Raúl Castro viene patrocinando desde que asumió la jefatura del gobierno, pensando devenir en ‘otro’ “salvador de la patria”: primero, el escamoteo del triunfo de la oposición cubana contra el socialismo castrista (Raúl y sus generales quieren encabezar el tránsito del comunismo al capitalismo); y segundo, la venta de las riquezas nacionales --y de las empresas previamente confiscadas a capitales cubanos-- entregándolas ilegalmente a voraces capitales extranjeros, ajenos a los intereses de la Nación Cubana. Un doble rasero que se suma a la traición de origen con la revolución de 1959.
¿Qué ropaje queda para vestir a un ‘rey’ que se comporta de semejante manera? Los hijos y nietos de Fidel, Raúl y sus generales repartiéndose el país como propietarios capitalistas de vidas y haciendas. Vidas, porque reafirman el ‘candado’ en la puerta de salida de la isla, su hacienda particular; y haciendas, porque reparten las riquezas nacionales al ‘mejor postor’ extranjero. Ante este triste y desolador panorama queda claro ahora, ¡el rey está desnudo!
Artículos de este autor pueden ser consultados en http://www.cubalibredigital.com
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Etiquetas: actualidad cubana, Jorge Hernandez Fonseca, reforma migratoria













