Mostrando entradas con la etiqueta Juventud Rebelde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juventud Rebelde. Mostrar todas las entradas

Obtiene campesino cubano electricidad con aparato artesanal

lunes, 3 de septiembre de 2012


DE LOS ARCHIVOS DE NUEVO ACCION
(8-22-12-4:50PM)
LEYENDO LA PRENSA CASTRISTA…Y DESMONTANDO SUS MENTIRAS
Leer la prensa controlada por la maquinaria propagandística de la tiranía castrista, provoca varios sentimientos: Momentos de hilaridad, por las idioteces y las mismas manidas consignas de hace cincuenta años; de estupefacción, al ver como son capaces de inventar las más grandes  calumnias y crear mitos para “embutir” a nuestro pueblo; y de ira por la maldad con que deforman la verdad estos “maestros del engaño”, que han logrado a base de eso, mentiras y más mentiras, mantener a nuestro pueblo engañado.
Por eso hoy, dejando de lado a los agentes que la tiranía paga para que desde el extranjero nos distraigan con sus ataques y sus bretes, para hacernos perder el tiempo en contestarles y desviarnos de la senda de seguir desmontado las mentiras del castrato, en la batalla de las ideas, vamos a dedicar esta edición a darles duro en un nuevo enfrentamiento de la batalla de las ideas, que es a lo que ellos temen.


¡ESO ES UN MOLINO DE VIENTO, IDIOTA!
Y EXISTÍAN EN CUBA, MUCHO ANTES DE QUE TÚ NACIERAS
Otra colosal e hilarante mentira del castrismo se difunde hoy desde las páginas de “Juventud Rebelde”. Ayer fue, el invento de la vaca enana por un campesino cubano, desmentida con pruebas por Nuevo Acción, que hasta publicó una foto de la nieta de nuestro Director, cuando era una niña, retratada con una de las vacas enanas que poseía en la finca propiedad de Aldo Rosado-Tuero. Hoy es el “invento del molino de viento para generar electricidad” por otro campesino cubano, en Jatibonico.
¿Hasta donde van a llegar estos cuenta cuentos, en su desprecio por la inteligencia del cubano? Aldo Rosado nos cuenta muerto de risa: “Mira en ese mismo Jatibonico, en el Río, desde los años cincuenta en la finca de mi tío político Francisco Barnés, casado con mi tía Carolina Tuero, existía ya un molino que abastecía de electricidad a la finca. En ese misma época, en la zona rural de Yaguajay, en Cambao, mi otro tío político, Manuel Herrera, esposo de mi otra tía Blanca Tuero, poseía otro molino que generaba electricidad para su casa de vivienda y su tienda mixta, en la que existía un televisor para disfrute de los parroquianos. Allí también existía una pequeña planta eléctrica, para los días en que no soplaba mucho viento. Y mucho antes, a fines de los años cuarenta, en la Finca Pesquería, cerca de Punta Alegre, en la antigua provincia de Camagüey, donde vivimos cuando yo era un niño, porque mi padre era el Administrador, un molino proporcionaba electricidad al chalet y a la cocina donde se preparaban los alimentos para los peones”.
Y nosotros, nuestros lectores, y cualquier persona que haya vivido en Cuba y recorrido sus campos antes de 1959, se dará cuenta de hasta donde llega la desfachatez de estos descarados y sus agentes provocadores en el exterior, cuando de inventar mentiras se trata.”


PUBLICADO EN J.R. EL 29 DE JULIO

Obtiene campesino cubano electricidad con aparato artesanal

Por: Texto y fotos: Miguel Ángel Valdés Lizano
En un año de funcionamiento cada aerogenerador criollo puede economizar 1 800 Kw/h al Sistema Electroenergético Nacional y se dejarían de emitir al medio ambiente más de una tonelada de gases contaminantes
JATIBONICO, Sancti Spíritus.— «Viejo, despierta. ¡Me dio, me dio¡»; vociferaba el campesino espirituano Félix Rodríguez Hernández, Felito, cuando funcionó su invento. Eran las dos de la mañana. Despertó al lomerío. Su padre, al tirarse de la cama en medio de tanta algarabía, agarró la escopeta de cartuchos y salió a su encuentro: «¡Dime quién te dio, para matarlo!».
Felito,(el inventor, a la izquierda) poseído por el éxito, soltó una carcajada: ¡El Chirimbolo me dio un corrientazo, el corrientazo más sabroso de mi vida! Era la primera vez que obtenía electricidad a partir de la fuerza del viento con un aparato artesanal que lo mantuvo ocupado durante más de cinco años, desde finales de la década de los 80.
«La necesidad es la madre de la creación». La casa de este jatiboniquense, se encontraba en zona no electrificada. Nunca había leído sobre energía eólica, ni siquiera contaba con conocimientos abundantes en electrónica.
«Algunos pensaban que estaba loco. Antes de obtener los primeros resultados, muchas veces me sorprendió la madrugada en el tarequeo». Sin embargo, seguía probando y aprendiendo de los errores.
Un experimento inicial con el dinamo de la bicicleta y un aspa sobre una caña de bambú, lo motivó a trabajar hasta obtener un equipo perfeccionado, capaz de suministrar corriente para cuatro viviendas. Hoy el diseño se ha generalizado hasta siete provincias más Isla de la Juventud, gracias a su rentabilidad.

Ingeniosidad criolla

«Al principio, para evitar los comentarios sobre mi salud mental, no me atrevía a decir que quería construir un equipo para producir electricidad», recuerda Felito. Por eso cuando le preguntaban lo que hacía, respondía de forma intrigante: «Un chirimbolo».
El impacto del viento hace girar el aspa sobre un eje, que a la vez provoca un campo magnético, el que induce la corriente eléctrica, la cual se concentra en un banco de baterías.
Durante los últimos años en el mundo ha cobrado auge, por los beneficios al medio ambiente, la producción de energía eléctrica a partir del viento, conocida como energía eólica. No obstante sus costos en el mercado mundial son todavía más altos que la energía obtenida a partir de combustibles fósiles. Sin embargo, el chirimbolo se muestra como alternativa viable, si tomamos en cuenta que puede instrumentarse con el empleo de piezas recuperadas.
El aparato de Felito, en su diseño actual, necesita un dinamo de cuatro campos, desechados de motores para la combustión interna en tanques de guerra, perforadoras de petróleo, locomotoras, guaguas y camiones.
Estos dinamos se enrollan manualmente con un alambre calibre 18 para variar el diseño de enrollado en la bobina. El procedimiento permite reducir el número de revoluciones por minutos entre 70 y 80, con el fin de alcanzar un amperaje de 100 unidades.
Cuenta además con un aspa de tres metros hecha de madera, instalada a un sistema de orientación que le permite posicionarse en correspondencia con la dirección del viento. Este sistema utiliza una veleta vertical como los molinos tradicionales. El aspa con el dispositivo de orientación se encuentra sobre un mástil cuya altura debe oscilar entre los 9 y 12 metros, en dependencia de la ubicación geográfica. Para la rotación se aprovecha el sistema de la rueda delantera de tractores, fuera de uso, lo que le permite al chirimbolo giros de hasta 360 grados.
Resulta necesario también un banco de baterías de más de 100 amperes, para concentrar la energía obtenida con el aerogenerador. Estas pueden ser recuperadas de camiones o del sistema telefónico. Con estos implementos, ante la falta de viento, la vivienda tiene garantizada la electricidad por una semana aproximadamente.
Además se emplea un convertidor de 12 a 110 volt construido con el dispositivo que trajeron las lavadoras rusas o el transformador de fuerza de televisores Krim-218.

Y se hizo la luz

Cuenta Felito que después del triunfo con su invento los vecinos de Pozo Blanco, comunidad donde residía, desconectaron el escepticismo, para clamar también los beneficios del chirimbolo. «Hacían listas y colas, todos querían un aparato»(foto de la izquierda).
De acuerdo con estimados de Felito, durante un año de funcionamiento cada aerogenerador criollo puede economizar 1 800 Kw/h al Sistema Electroenergético Nacional y se dejarían de emitir al medio ambiente más de una tonelada de gases contaminantes por concepto de producción de electricidad.
Felito, como en los primeros días de experimentación, crece frente a incrédulos. «Tal vez peque de ambicioso, pero no se le ha prestado la atención debida a este invento».
Con el fin de demostrar su viabilidad continúa instalando chirimbolos de forma gratuita dondequiera que se le llame. Sueña con la fabricación del equipo a escala industrial. Para entonces su imagen se consolidará como la de un Quijote de la racionalidad.
Pie de foto molino: La vivienda del campesino no es la única «adornada» con la torre de un chirimbolo, cuyo uso ya se ha extendido a otras provincias.(Publicado el miércoles 30 de julio del 2008)

LEYENDO LA PRENSA CASTRISTA…Y DESMONTANDO SUS MENTIRAS

viernes, 15 de julio de 2011


DE LOS ARCHIVOS DE NUEVO ACCIÓN
(7-12-11-5:05PM)
LEYENDO LA PRENSA CASTRISTA…Y DESMONTANDO SUS MENTIRAS
Leer la prensa controlada por la maquinaria propagandística de la tiranía castrista, provoca varios sentimientos: Momentos de hilaridad, por las idioteces y las mismas manidas consignas de hace cincuenta años; de estupefacción, al ver como son capaces de inventar las más grandes calumnias y crear mitos para “embutir” a nuestro pueblo; y de ira por la maldad con que deforman la verdad estos “maestros del engaño”, que han logrado a base de eso, mentiras y más mentiras, mantener a nuestro pueblo engañado.
Por eso hoy, dejando de lado a los agentes que la tiranía paga para que desde el extranjero nos distraigan con sus ataques y sus bretes, para hacernos perder el tiempo en contestarles y desviarnos de la senda de seguir desmontado las mentiras del castrato, en la batalla de las ideas, vamos a dedicar esta edición a darles duro en un nuevo enfrentamiento de la batalla de las ideas, que es a lo que ellos temen.
¡ESO ES UN MOLINO DE VIENTO, IDIOTA!
Y EXISTÍAN EN CUBA, MUCHO ANTES DE QUE TÚ NACIERAS
Otra colosal e hilarante mentira del castrismo se difunde hoy desde las páginas de “Juventud Rebelde”. Ayer fue, el invento de la vaca enana por un campesino cubano, desmentida con pruebas por Nuevo Acción, que hasta publicó una foto de la nieta de nuestro Director, cuando era una niña, retratada con una de las vacas enanas que poseía en la finca propiedad de Aldo Rosado-Tuero. Hoy es el “invento del molino de viento para generar electricidad” por otro campesino cubano, en Jatibonico.
¿Hasta donde van a llegar estos cuenta cuentos, en su desprecio por la inteligencia del cubano? Aldo Rosado nos cuenta muerto de risa: “Mira en ese mismo Jatibonico, en el Río, desde los años cincuenta en la finca de mi tío político Francisco Barnés, casado con mi tía Carolina Tuero, existía ya un molino que abastecía de electricidad a la finca. En ese misma época, en la zona rural de Yaguajay, en Cambao, mi otro tío político, Manuel Herrera, esposo de mi otra tía Blanca Tuero, poseía otro molino que generaba electricidad para su casa de vivienda y su tienda mixta, en la que existía un televisor para disfrute de los parroquianos. Allí también existía una pequeña planta eléctrica, para los días en que no soplaba mucho viento. Y mucho antes, a fines de los años cuarenta, en la Finca Pesquería, cerca de Punta Alegre, en la antigua provincia de Camagüey, donde vivimos cuando yo era un niño, porque mi padre era el Administrador, un molino proporcionaba electricidad al chalet y a la cocina donde se preparaban los alimentos para los peones”.
Y nosotros, nuestros lectores, y cualquier persona que haya vivido en Cuba y recorrido sus campos antes de 1959, se dará cuenta de hasta donde llega la desfachatez de estos descarados y sus agentes provocadores en el exterior, cuando de inventar mentiras se trata.”
PUBLICADO EN J.R. EL 29 DE JULIO

Obtiene campesino cubano electricidad con aparato artesanal

Por: Texto y fotos: Miguel Ángel Valdés Lizano
En un año de funcionamiento cada aerogenerador criollo puede economizar 1 800 Kw/h al Sistema Electroenergético Nacional y se dejarían de emitir al medio ambiente más de una tonelada de gases contaminantes
JATIBONICO, Sancti Spíritus.— «Viejo, despierta. ¡Me dio, me dio¡»; vociferaba el campesino espirituano Félix Rodríguez Hernández, Felito, cuando funcionó su invento. Eran las dos de la mañana. Despertó al lomerío. Su padre, al tirarse de la cama en medio de tanta algarabía, agarró la escopeta de cartuchos y salió a su encuentro: «¡Dime quién te dio, para matarlo!».
Felito,(el inventor, a la izquierda) poseído por el éxito, soltó una carcajada: ¡El Chirimbolo me dio un corrientazo, el corrientazo más sabroso de mi vida! Era la primera vez que obtenía electricidad a partir de la fuerza del viento con un aparato artesanal que lo mantuvo ocupado durante más de cinco años, desde finales de la década de los 80.
«La necesidad es la madre de la creación». La casa de este jatiboniquense, se encontraba en zona no electrificada. Nunca había leído sobre energía eólica, ni siquiera contaba con conocimientos abundantes en electrónica.
«Algunos pensaban que estaba loco. Antes de obtener los primeros resultados, muchas veces me sorprendió la madrugada en el tarequeo». Sin embargo, seguía probando y aprendiendo de los errores.
Un experimento inicial con el dinamo de la bicicleta y un aspa sobre una caña de bambú, lo motivó a trabajar hasta obtener un equipo perfeccionado, capaz de suministrar corriente para cuatro viviendas. Hoy el diseño se ha generalizado hasta siete provincias más Isla de la Juventud, gracias a su rentabilidad.

Ingeniosidad criolla

«Al principio, para evitar los comentarios sobre mi salud mental, no me atrevía a decir que quería construir un equipo para producir electricidad», recuerda Felito. Por eso cuando le preguntaban lo que hacía, respondía de forma intrigante: «Un chirimbolo».
El impacto del viento hace girar el aspa sobre un eje, que a la vez provoca un campo magnético, el que induce la corriente eléctrica, la cual se concentra en un banco de baterías.
Durante los últimos años en el mundo ha cobrado auge, por los beneficios al medio ambiente, la producción de energía eléctrica a partir del viento, conocida como energía eólica. No obstante sus costos en el mercado mundial son todavía más altos que la energía obtenida a partir de combustibles fósiles. Sin embargo, el chirimbolo se muestra como alternativa viable, si tomamos en cuenta que puede instrumentarse con el empleo de piezas recuperadas.
El aparato de Felito, en su diseño actual, necesita un dinamo de cuatro campos, desechados de motores para la combustión interna en tanques de guerra, perforadoras de petróleo, locomotoras, guaguas y camiones.
Estos dinamos se enrollan manualmente con un alambre calibre 18 para variar el diseño de enrollado en la bobina. El procedimiento permite reducir el número de revoluciones por minutos entre 70 y 80, con el fin de alcanzar un amperaje de 100 unidades.
Cuenta además con un aspa de tres metros hecha de madera, instalada a un sistema de orientación que le permite posicionarse en correspondencia con la dirección del viento. Este sistema utiliza una veleta vertical como los molinos tradicionales. El aspa con el dispositivo de orientación se encuentra sobre un mástil cuya altura debe oscilar entre los 9 y 12 metros, en dependencia de la ubicación geográfica. Para la rotación se aprovecha el sistema de la rueda delantera de tractores, fuera de uso, lo que le permite al chirimbolo giros de hasta 360 grados.
Resulta necesario también un banco de baterías de más de 100 amperes, para concentrar la energía obtenida con el aerogenerador. Estas pueden ser recuperadas de camiones o del sistema telefónico. Con estos implementos, ante la falta de viento, la vivienda tiene garantizada la electricidad por una semana aproximadamente.
Además se emplea un convertidor de 12 a 110 volt construido con el dispositivo que trajeron las lavadoras rusas o el transformador de fuerza de televisores Krim-218.

Y se hizo la luz

Cuenta Felito que después del triunfo con su invento los vecinos de Pozo Blanco, comunidad donde residía, desconectaron el escepticismo, para clamar también los beneficios del chirimbolo. «Hacían listas y colas, todos querían un aparato»(foto de la izquierda).
De acuerdo con estimados de Felito, durante un año de funcionamiento cada aerogenerador criollo puede economizar 1 800 Kw/h al Sistema Electroenergético Nacional y se dejarían de emitir al medio ambiente más de una tonelada de gases contaminantes por concepto de producción de electricidad.
Felito, como en los primeros días de experimentación, crece frente a incrédulos. «Tal vez peque de ambicioso, pero no se le ha prestado la atención debida a este invento».
Con el fin de demostrar su viabilidad continúa instalando chirimbolos de forma gratuita dondequiera que se le llame. Sueña con la fabricación del equipo a escala industrial. Para entonces su imagen se consolidará como la de un Quijote de la racionalidad.
Pie de foto molino: La vivienda del campesino no es la única «adornada» con la torre de un chirimbolo, cuyo uso ya se ha extendido a otras provincias. (Publicado en la edición del miércoles 30 de julio del 2008)

ENTÉRESE AQUÍ, DE LO MALO QUE ESTÁ ALLÁ

lunes, 25 de abril de 2011

ENTÉRESE AQUÍ, DE LO MALO QUE ESTÁ ALLÁ
(4-25-11-9:15AM)
Escrito en Cuba por periodistas cubanos, publicado en periódicos cubanos, leído por los cubanos de allá y reproducido por NUEVO ACCIÓN para conocimiento de los cubanos de aquí.
Baches en el camino
Por José Alejandro Rodríguez-Juventud Rebelde
«Ojalá que en 2011 no haya que revelar, una vez más, tales penosas historias»; expresé el pasado 5 de enero, cuando reflejé la denuncia de Amable Martínez sobre la accidentada reparación de la carretera que une al poblado de San Andrés con la ciudad de Holguín, y la califiqué de «ejemplo elocuente de los disparates y zigzagueos de la política inversionista en Cuba, tan severamente criticados por la máxima dirección del país».
Amable contaba que en el segundo trimestre de 2010, supuestamente para iniciar la reparación de esa vía, una brigada de Viales cortó el pavimento en 11 de sus 19 kilómetros. Y a los pocos días, abandonó la obra, dejando los huecos cortados y más profundos.
Según el lector, las gestiones con el Gobierno local fueron infructuosas, aunque los electores lo plantearon en las asambleas de rendición de cuentas.
Días después recibieron una escueta respuesta del entonces director de la Unidad Presupuestada de Servicios Comunales del municipio de Holguín, Manuel Pérez; y del jefe de su Departamento de Inversiones, Guillermo William Rojas.
Ellos explicaban el proyecto de la vía, pero sin abordar la responsabilidad por las interrupciones de la obra, como solicitaban los electores. Y decían que «si se aprueba el asfalto, le haremos el bacheo».
Apuntaba también Amable que el 2 de diciembre de 2010 se reiniciaron los trabajos. Pero, como una especie de sino trágico y burlesco que les persigue, la brigada de Viales abondonó las labores cuatro días después.
Y hasta el sol de entonces, según el remitente, quien cuestionaba que se iniciara una inversión, una vez más, sin contar con los recursos requeridos, para abandonarla de nuevo en peores condiciones. A su vez, denunciaba los equipos que dejaron a la intemperie por más de 20 días, expuestos a pérdidas y deterioro.
Al respecto, el pasado 13 de abril recibí respuesta de Linier Reyes, actual director de la Unidad Presupuestada de Servicios Comunales en Holguín, quien aborda la historia no desde un principio, sino a partir del reinicio de la obra en diciembre de 2010. Y explica que «producto de las dificultades que se presentan con la entrada a la provincia de las mezclas asfálticas no se pudo ejecutar».
Agrega que, ya en 2011, «se comenzaron los trabajos de bacheo y la puesta de carpetas en algunos tramos que lo requerían, teniendo en cuenta el plan aprobado, se utilizaron varias toneladas de mezcla asfáltica, pero a algunos tramos cuya pavimentación no fue posible se le dio la solución de conformación con material rocoso, guardando los requerimientos técnicos establecidos, para mayor seguridad de viajeros y conductores».
Al final, Linier puntualiza que aún falta para concluir la pavimentación, y reconoce que «nos apresuramos en acometer los trabajos sin tener asegurados los recursos materiales».
Agradezco la respuesta, pero honestamente considero que tiene tantos «baches» de fundamentación y razones como la carretera de Holguín a San Andrés. ¿Por qué y a qué instancia se aprobó una obra que no tenía respaldo, al punto de abrir las entrañas de la vía y dejarla peor, para perjuicio de los pobladores? ¿Y la economía? ¿Por qué se reinició en las mismas condiciones para abandonarla nuevamente? ¿Quién pagará por tales decisiones, y por dejar equipos a la intemperie?

UN ESCRITOR VALIENTE EN "JUVENTUD REBELDE" José Alejandro Rodríguez

miércoles, 25 de agosto de 2010

UN ESCRITOR VALIENTE EN "JUVENTUD REBELDE"
(8-25-10-11:30AM)
Por Tony Fernández
Este  muchacho, José Alejandro Rodríguez, tiene una columna fija en el periódico cubano “Juventud Rebelde”, y dispara cada artículos criticando al gobierno que no sé como no lo han fusilado ya. Él es hijo del mejor maestro que he tenido: José Alberto Rodríguez Bermúdez, con el que hice la primera enseñanza en Jovellanos, hasta comenzar el bachillerato en Cárdenas. Cuando yo era discípulo de Alberto, José Alejandro ni siquiera había nacido. Supe quien era él porque hace alrededor de diez años escribió un artículo titulado “El maestro Alberto” donde hablaba de su padre (ya fallecido). El caso es que José Alejandro, desde las mismas entrañas del monstruo, escribe artículos CRÍTICOS al gobierno como este de ahora. Pero lo más importante son las contestaciones de los lectores (debajo del artículo), que con nombres y todo manifiestan respaldo a las críticas del periodista, que ha demostrado un valor inmenso en sus escritos. NO SE LO PIERDAN. 
SOLTAR AMARRAS
José Alejandro Rodríguez pepe@juventudrebelde.cu
22 de Agosto del 2010 0:20:49 CDT
Si Cuba no trabaja con ahínco e inteligencia no podrá salir del agujero negro de la inercia, en el cual se entremezclan dogmas, errores e insuficiencias del diseño que hemos trazado de la economía socialista, con los efectos reales de la crisis económica mundial sobre un país pobre y el ensañamiento del bloqueo estadounidense.
Dicho de otra manera: nuestra economía está en alerta preventiva, y el trabajo figura en el colimador de la salvación nacional. Soplan vientos sobre nuestras incapacidades, y especialmente sobre quienes no laboran; también sobre muchos que han sostenido sus puestos de trabajo, a contrapelo de muchos desestímulos en estos años de crisis. Proliferan exhortaciones a la conciencia laboriosa, junto a cuestionamientos sobre la «vagancia en la Isla de Cuba», aunque la solución no obra únicamente en las neuronas, y sí apunte a problemas de raíz del modelo económico.
Claro que esta Isla, y su socialismo, no se salvarán sin el esfuerzo sudoroso y mental de sus hijos. Y la prueba más fehaciente, también la más difícil, es la que sobreviene: aceptar a estas alturas que Cuba ha promovido, con las más benefactoras intenciones de sobreprotección tras el sueño del «pleno empleo», una utilización ineficiente de su principal recurso, el capital humano. Donde bastarían dos o tres, hace mucho tiempo que hay siete soñolientos. Y ahora, nuestra economía está abocada a una reestructuración laboral que, inevitablemente, y aun con todos los paliativos, gradualidades y tratamientos que esgrima, implicará serios recortes en las plantillas estatales, que sobrepasarían el millón de trabajadores.
Transitar de ese estadio permisivo, que tanto nos dañaba, a una utilización eficaz de la fuerza de trabajo, implica mucho más que un recorte unilateral. Primero, porque el propio proceso de racionalización podría fracasar si no lo alimentara el más elevado concepto político, basado en el rigor, el control y el sentido de justicia, en el rasero de la idoneidad. Y segundo, porque esa cualidad positiva de tal reestructuración no sería posible hacerla de ordeno y mando administrativo, centralizadamente, sin la participación democrática de los trabajadores y las organizaciones sindicales y políticas.
Como se ha anunciado, el desinfle de plantillas estatales irá acompañado de una apertura del trabajo por cuenta propia, familiar, cooperativo, arrendamientos y otras figuras económicas no estatales que absorban ese excedente, y estén reguladas por la política fiscal. Ese sector, al fin se reconoce, aligerará las cargas y presiones estatales, al tiempo que promoverá la creatividad y la iniciativa personal, sin tantas trabas. Pero está por verse aún cómo se reconsiderarán y flexibilizarán relaciones ventajosas con el Estado desde el punto de vista del suministro y los insumos, para que no se reproduzcan patrones de abastecimiento satanizados ya por la corrupción, «por la izquierda».
La reducción de la plantilla estatal, aun cuando permitiera mejorar los niveles salariales de quienes permanezcan, no obrará el milagro de la productividad y la eficiencia en la utilización de la fuerza de trabajo, si no se subvierte el tradicional modelo económico tan centralizado, que ata con desestímulos las manos del empresariado y los colectivos para las decisiones en la producción, la distribución y la apropiación de los resultados. Ni los colectivos en Perfeccionamiento Empresarial se han salvado de ese cordón umbilical.
Es cierto que el país tiene serios problemas de liquidez que inciden sobre las posibilidades de muchos cambios estructurales y funcionales, pero aquellos no pueden ser murallas para impedir que vayamos resolviendo el acumulado problema de la escasa horizontalidad y la falta de autonomía de nuestras empresas para incluso acercarse a la Ley de Distribución Socialista y consolidar el pago por resultados, entre otras potestades, aun cuando cumplan con la planificación.
Hay que salvar el trabajo de los embates que ha recibido en estos años. Y ese purgatorio de nuestra palanca más decisiva pasa por descentralizar muchas funciones, y con ellas estímulos por resultados al sujeto económico que sostiene el país: los trabajadores, sus colectivos y jefes. Para que la propiedad sea verdaderamente social, y no se enajene bajo la etiqueta de «estatal». Para que la empresa socialista, la que salvará este país y cumplirá siempre con él, pueda disfrutar palpablemente del resultado de sus esfuerzos, y no fluya verticalmente todo: las decisiones y las ganancias. A fin de cuentas, lo peor sería que nadie sintiera ni padeciera aquello de que «el Estado soy yo».
Enhanced by Zemanta

VUELVE JOSE ALEJANDRO A LAS ANDADAS:Pido la palabra

lunes, 9 de noviembre de 2009

VUELVE JOSE ALEJANDRO A LAS ANDADAS
Como saben nuestros lectores, el columnista de “Juventud Rebelde”José Alejandro Rodríguez, “Pepe”, hace unos día, escribió un artículo híper crítico, que le fue retirado a poco de publicado en la edición digital, y que nunca se puso en la edición impresa. En la edición de este pasado sábado 7, ha vuelto a arremeter contra temas tabú en Cuba.  Nuevo Acción reproduce el artículo para que los lectores que siguen los acontecimientos en Cuba, juzguen por ellos mismos.
Pido la palabra

PorJosé Alejandro Rodríguez • pepe@juventudrebelde.cu
7 de Noviembre del 2009 23:07:14 CDT

¿Qué es ser joven hoy en Cuba? ¿Cómo es nuestra juventud? Las preguntas se las traen, como para no responderlas de un plumazo. Con las etiquetas y calificativos a mano que siempre portan los cómodos de pensamiento, se corre el peligro de hacer generalizaciones.
Ahora que la UJC transita hacia su 9no. Congreso invitando a la muchachada a repensar su espacio y sus ansias en el país en asambleas abiertas, es saludable que la organización abogue en este proceso por un ecumenismo, sin fronteras ni exclusiones. Este opinante, un «medio tiempo» que lleva el joven a cuestas, responde a la convocatoria y se la toma en serio, como para deslizar algunos de los pensamientos que le rondan por estos días, a lomo de vida.
El Congreso llegará a la juventud, en tanto no se ciña solo a asuntos monásticos y de vida interna de la organización; y sí refleje en toda su multiplicidad las inquietudes, preocupaciones, sueños e interrogantes de su generación. En la medida en que arrime sus abordajes a los temas cimeros y más candentes de la nación y el socialismo en Cuba, como depositario de confianza en el Congreso del Partido, del cual se espera sea espejo y catapulta del país.
La cita juvenil sería un instante de reflexión ideal para enfocar los desafíos de liderazgo de la UJC sobre los jóvenes cubanos. Hay que cuidarse de pensar que esa influencia se logra per se, tácitamente. Podemos estar hablándole a un muchacho arquetípico, en el cual muchos no se sientan representados. El liderazgo hay que lucharlo todos los días, en la medida en que sientan suya la organización, porque palpita entre ellos en medio de múltiples complejidades.
La juventud de hoy se parece demasiado a su tiempo. Es la generación que ha crecido comunicándose mucho más con el mundo que nos rodea, por medio de mil artilugios de la tecnología. La cultura global, esa que erosiona identidades y no siempre porta lo mejor y más valioso, danza a su alrededor, incitándola.
Esta generación es mucho menos homogénea que sus antecesoras, y muestra segmentaciones en gustos, actitudes,  estilos e intereses: Desde el cadete vanguardia hasta el «emo» que busca su propia fantasía; entre el profesional bien preparado, y el hedonista. De Guaracabulla o de Nuevo Vedado. Habrá que bregar junto a Martí «con todos y para el bien de todos»; respetar mucho más las diferencias, e intentar la cercanía a los raros y difíciles, siempre abriendo espacios a la  participación y el debate.
La imagen de la UJC, su rostro comunicacional para atraer y fomentar valores y actitudes, deberán parecerse más a la dinámica, la intrepidez y los vertiginosos códigos de una generación marcada por el auge audiovisual, la inmediatez y el desenfado.
La agenda política de la organización y su Congreso debe, más que excederse en reafirmaciones de fe, demostrarla en promover mucho más el enfrentamiento y la rebeldía de los jóvenes, ante todos los fenómenos negativos y desviaciones que obstaculizan el avance de nuestro socialismo. Urge promocionar más —y no a modo de campañas, si no como oxígeno diario— valores humanos como la decencia, la honestidad y la valentía. Se necesitan señales más explícitas en «el orden del día» de la UJC que propugnen la intransigencia ante la doble moral, la simulación y el oportunismo.
Con los pies bien puestos en la tierra y las manos extendidas, con el aporte insustituible de las investigaciones sociales que permitan divisar las tendencias y complejidades de los jóvenes cubanos, la UJC podría, en nombre de los inefables Mella, Camilo y Che que inspiran su símbolo, avanzar mucho más en la articulación del relevo, esa dialéctica garantía de la continuidad.

ENTÉRESE AQUÍ, DE LO MALO QUE ESTÁ ALLÁ

miércoles, 21 de octubre de 2009

ENTÉRESE AQUÍ, DE LO MALO QUE ESTÁ ALLÁ
Escrito en Cuba por periodistas cubanos, publicado en periódicos cubanos, leído por los cubanos de allá y reproducido por NUEVO ACCIÓN para conocimiento de los cubanos de aquí.
NOTA DE NUEVO ACCIÓN: Desde hace bastante tiempo, hemos venido siguiendo ( y publicando) las columnas de "Pepe" (José Alejandro Rodríguez") aparecidas en "Juventud Rebelde", por el alto contenido crítico que las mismas significaban. El comentario entre nuestros colaboradores, era siempre que  Pepe estaba caminando por la cuerda floja.

El pasado día 16, Rodríguez publicó un artículo que apareció en la edición digital de J.R., pero que no apareció en la edición impresa del "Diario de la Juventud Cubana" que es el que leen los cubanos de adentro. Un día después el artículo fue retirado de la edición digital, y nos imaginamos la tempestad por la que estará pasando José Alejandro.
Nuevo Acción logró rescatar el artículo completo y se lo ofrecemos a nuestros lectores. Aclaramos, para no agravar la situación que pueda estar pasando Pepe, que los artículo de él que hemos publicado, lo hemos hecho sin su autorización.   
Contra los demonios de la información secuestrada

Por José Alejandro Rodríguez - pepe@juventudrebelde.cu
16 de Octubre del 2009 20:19:38 CDT

Voy a soñar, una vez más. Voy a imaginarme que nunca lo he meditado hasta el cansancio. Voy a creerme que vengo a estrenar un enfoque inusitado. Voy a convencerme de que vale la pena seguir bregando por esa preterida criatura llamada información, cautiva entre silencios y controles desmedidos.
La misión del periodista es informar; claro que también opinar, recrear la realidad, describir, narrar… pero antes que todo informar. Porque para desplegar todos los géneros, formas y discursos del periodismo, primero hay que estar informado… e informar.
La información es un deber del periodista y es un derecho del ciudadano, de ese sujeto histórico que ha sostenido esta Revolución, y que nunca como hoy necesita conocer el terreno que pisa y abona, en medio de múltiples complejidades. Nunca como hoy ese Liborio requiere definir y redefinir las coordenadas en que transita su vida. Nunca como hoy urge de la información para poder interactuar con la sociedad y participar en ella, como un sujeto activo, y no como un “pichón” –frase muy en boga por estos días- que espera le suministren su dosis exacta de la información desde arriba.
El problema, -y lo estamos viviendo en Juventud Rebelde- es que la información no escapa a la excesiva centralización de nuestra economía y de la sociedad en general, algo que para nada tiene que ser un fatídico componente genético del socialismo, como algunos creen; más bien lo entorpece en sus potencialidades democráticas. Bien arriba se decide muchas veces qué decir e informar, qué no decir de los grandes temas de la sociedad, aún cuando la terca vida transcurra allá abajo, con sus complejidades.
A estas alturas, da tristeza constatarlo, una ministra puede permitirse rechazar una solicitud de una periodista y cercenar el derecho a más información, asumiendo que ya fue a la Mesa Redonda a desempacarlo todo. O más bien todo lo que se quiere decir. La hiperbolización de la Mesa Redonda como el escenario de la información suprema, es un atentado a la necesaria versatilidad y variedad que distingue al buen periodismo. Esa «mesaredondización» es un aporte redondo a la burocratización del periodismo, con el debido respeto para los colegas de ese espacio, que no son los responsables del fenómeno.
Alguien –juro que no imagino quién es ese alguien- puede decidir que determinadas medidas en el escenario socioeconómico se pongan en práctica, sin una estrategia informacional dirigida hacia el sujeto histórico que las asumirá. Ejemplos sobran de cambios que se han registrado sin la necesaria información en nuestros medios: del proceso de solicitud y entrega de tierras en usufructo, algo que supuestamente dinamizará nuestra agricultura, hubo un instante, dos, tres… ha habido ¿o habrá todavía?, en que no se podía hablar ni apenas mencionar. Se me dijo en esta redacción que venía de arriba.
No se reflejó en los medios el rico proceso de debate promovido por Raúl hace dos años, expresión cimera de nuestra democracia socialista. Tampoco se puede hoy mencionar este último, en el cual militantes del Partido y revolucionarios más allá del carnet, debaten los problemas que aquejan a sus colectivos.
Se convoca a la prensa para que acompañe gregariamente la promoción de la Resolución sobre el pago por resultados del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social. Este redactor se emociona con acariciar un rescate de la Ley de Distribución Socialista, que tanto se nos ha alejado: Entrevista al viceministro del MTSS, crea expectativas con aquello de que los que trabajen más y mejor podrán ganar y vivir mejor.
Al final, la aplicación de la Resolución aborta, los burócratas se resisten a complicarse en las normas y las formas de pago móviles. Es más fácil el igualitarismo, lo que te toca. Y nadie explica por qué el pago por rendimiento está obstaculizado en Cuba.
Un reportero, por indicación de sus directivos, acude al Ministerio de Economía y Planificación para que, ante la avalancha de rumores sobre la desaparición de los comedores obreros en la prensa extranjera, con sus enfoques cismáticos y tendenciosos en ciertos casos, ese ministerio confirme si es verdad, y lo fundamente, y si no es verdad lo rebata. El ministro delega en la viceministra, la viceministra le dice al reportero que debe consultarlo con el ministro...Ahí empieza el peloteo, hasta que la viceministra le confiesa al periodista que hay una experiencia en estudio, pero no se desea informar de eso «por ahora». A la semana, aparece en Granma un trabajo al respecto, y el reportero se siente engañado. ¿Será el concepto de la «mesaredondización» o la «granmatitis»? ¿Será que en Granma adquiere majestad suprema la información?
Ejemplos sobrarían, de cuántos funcionarios se abrogan el derecho a decidir qué se puede informar, después de mirar hacia arriba para recibir la extremaunción de la noticia ya muerta. Casi nadie se atreve a informar a la prensa y desplegar relaciones horizontales sin la venia de sus superiores. Y muchas veces la genuflexa cadena transita por varios niveles e instancias…hasta que la noticia ya está sepultada por la propia vida.
Es cierto que la información es un arma de doble filo, porque revela las luces, pero también los hoyos oscuros de la realidad. Pero la información es un bien público, y no podemos sustituirla por la oportuna información permitida, por la información virtual, por la información-propaganda o la información conveniente, la información con pinzas, o como quiera llamársele. La información es información.
En todo caso la información, con todos sus matices, con sus claroscuros, siempre nos hará más eficaces y revolucionarios, más concientes del momento histórico; más preclaros para discernir lo posible de lo imposible, y más participativos; porque todo –incluida la información- no se puede cocinar desde cenáculos. El cubano necesita mirar hacia el futuro, saber qué sucede, y no andar a tientas y a ciegas, a merced del mendrugo de información. El cubano necesita participar activamente, proponer y ser tenido en cuenta, sopesar entre el bien y el mal, para fortalecer su Revolución.
Claro que no hablaré de las culpas de los periodistas, unos más osados, otros más cansados y conformistas. En la medida en que persista este modelo de política informativa restrictivo y controlador, se fomentarán más los desencantos e hibernaciones entre nuestros profesionales.
Y sin información, sin participación del sujeto histórico, es imposible cimentar concientemente un socialismo más pleno y democrático.
Después de todo esto, no vamos a cortarnos las venas de la profesión. El periodista revolucionario tiene que seguir batallando aquí y allá. Si se te cierran las puertas, esa puede ser la noticia. Una alternativa ante la cerrazón es enfocar los fenómenos desde otras fuentes no tan institucionales y tan arriba, desde el pueblo que es el principal sostén de esta Revolución. Y hacerlo con compromiso y seriedad.
Juventud Rebelde ha ganado buen trecho y prestigio en esta pelea cubana contra los demonios de la información secuestrada. ¿Vamos a retroceder? Ese es el desafío mayor para la nueva dirección de este periódico que aún no se sabe, pero que, en definitiva somos todos.