En todo este tiempo nosotros exigimos infructuosamente que se investigara su muerte. Ustedes siempre negaron que él hubiera muerto en el Centro de Instrucción Penal de Villa Clara. La respuesta de la Seguridad del Estado siempre fue: Causa de defunción: Asfixia mecánica (Ahorcamiento). Hora de fallecimiento: 7:00 am. Lugar del Fallecimiento: Cuerpo de Guardia del Hospital Militar Comandante Manuel Fajardo de Santa Clara.
Mi tío fue asesinado en la Unidad de Procesamiento Penal Villa Clara. Su jefe era el Mayor Carrazana, militar que estaba bajo su supervisión. Ese crimen se consumó bajo su jurisdicción y supervisión dos años antes de que usted renunciara como dice que hizo en 1996. Esto lo hace a usted un cómplice. El asesinato de mi tío trajo el luto a mi familia y dejó huérfana a dos niñas. Mientras viva no descansaré en denunciar a quienes lo mataron y a quienes encubrieron el crimen.
Usted dice que nunca le preguntaron su afiliación política durante su proceso migratorio a los Estados Unidos porque otros llenaron sus formularios. Usted parece ser un experto lavándose las manos. Escondió que era un alto oficial del aparato represivo castrista y un miembro del Partido Comunista y viajó cuatro veces a los Estados Unidos, en la cuarta se quedó y se hizo residente.
No vamos a construir La Nueva República con violencia, odios ni venganzas, pero tampoco callando los crímenes de este régimen. Sabemos que hay miles de oficiales del Minit y el Ejército que quieren un cambio en Cuba, pero la redención no se logra huyendo y mintiendo. Hay que denunciar a la dictadura que sirvieron y hay que ayudar al pueblo a salir de ella. El que no dice la verdad o calla le sigue sirviendo.

















