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RUEDA Y SE ENGRANDECE LA BOLA DE NIEVE DE LA CAMPAÑA PRO LIBERTAD DE SARA MARTA Y DEMAS LUCHADORES POR LA LIBERTAD

martes, 4 de octubre de 2011

RUEDA Y SE ENGRANDECE LA BOLA DE NIEVE DE LA CAMPAÑA PRO LIBERTAD DE SARA MARTA Y DEMAS   LUCHADORES POR LA LIBERTAD
(10-1-11-10:25AM)
Se siguen uniendo cada vez más páginas, individuos, organizaciones y personas amantes de la libertad, que les están demostrando a los cubanos de intramuros, que pueden contar con el exilio y sus hermanos en el exterior.
A continuación, dos muestras más de esta campaña, gracias a Jorge Luis Llánes Naranjo del Blog Político.
VIDEO DE ODETTE ISABEL TRUJILLO



http://youtu.be/6wqSwpGqvo0

A Dios rogando y con el mazo dando…
Levantemos nuestras voces con toda nuestra fuerza en favor de la libertad de Sara Marta y su esposo, pero levantemos también nuestras voces con toda nuestra fuerza en favor de la realización de una Marcha Nacional e Internacional por la libertad total de Cuba.-Luis Alberto Ramírez, Puerto Rico.


“El pueblo de probeta”

lunes, 28 de diciembre de 2009

“El pueblo de probeta”
(12-28-09-12:00M)


Por Luis Alberto Ramirez-Miami
En un artículo publicado en Cubanet y en el Herald de Miami, firmado por Carlos Alberto Montaner, dice que la única solución al problema cubano es la desaparición física de los hermanos Castro. Es verdad que ese engendro político, que ha sobrevivido en Cuba por más de cincuenta años, que es un invento castrista, una solución química a base de fascismo, comunismo, capitalismo y unos cuantos toques de personalismo y narcisismo muy bien pudiera desaparecer una vez los químicos que la inventaron se mueran. Sin embargo, esa sustancia es sumamente efectiva, el derivado de esa mezcla se está usando de forma paulatina en Latinoamérica y está causando los mismos efectos que en Cuba.
La inoculación de esa sustancia psíquica en el cerebro de un pueblo causa una especie de choque emocional tan agudo que es muy difícil  diagnosticar con solo una mirada si se padece de la enfermedad del “pueblo de probeta” o es solo un reflejo transitorio de un ataque de izquierda irracional. Le he dado el nombre de pueblo de probeta al resultado del experimento cubano porque pareciera que Fidel introdujo esa maligna sustancia en una gigantesca probeta y metió a la mayoría del pueblo dentro, contaminando así la vida de toda Cuba.
Para hacer un análisis serio en esta materia no basta con ser solamente un sociólogo, porque la sociología no ha adoptado como materia el singular y único comportamiento del pueblo cubano. No soy sociólogo y mucho menos alardearía con hacer un análisis de tipo social sin conocimiento de causa, empero me atrevo fácilmente a dar mi opinión con respecto al comportamiento de los cubanos y a discrepar de las conclusiones del laureado escritor Carlos Alberto Montaner.
La dinámica dentro de Cuba no es simplemente la maquinaria represiva y el engranaje ideológico y cerrado que mantiene el gobierno contra la sociedad, es la transformación emocional que ha sufrido la sociedad cubana de forma individual, es decir, las gentes se miden mucho de palabra y actos no solo porque temen a la respuesta del gobierno sino, le temen a la respuesta de su entorno. El individualismo ideológico es tan exagerado que el comportamiento cotidiano daña por añadidura la mentalidad subyacente a tal extremo que los eslogan, consignas y lineamientos que el gobierno dirige a las masas prenden con tanta rapidez y eficacia que no que espacio para la duda.
Si le preguntamos a cualquier cubano, de cualquier oficio, sobre su desarrollo intelectual o académico lo primero que te dice es “gracias a la revolución” soy médico, músico, deportista, cualquier cosa; es como si no existiera la revolución, el talento para ser lo que son no se hubiera desarrollado, y en Cuba no hubiese médicos, ni músicos, deportistas ni nada.
Una queja en un centro de trabajo, en uno estudiantil o en la asamblea popular de un barrio cualquiera no tiene lugar si primero no se exonera al gobierno de toda responsabilidad. La sociedad se maneja automáticamente, y se sacrifica en pos de su subsistencia y la de los suyos. En un viaje que di a Cuba, a raíz de la convocatoria gubernamental en contra del proyecto Varela y para acabar de considerar vitalicio el sistema social actual, le pregunté a mi padre, que a la sazón ya tenia ochenta y dos años, por qué había ido a votar a favor de esa aberración si ya él estaba cumplido, y además, siempre estuvo en desacuerdo con el proceso cubano. La respuesta no me asombró en lo absoluto ¡Porque no quiero señalar a los nietos! Así se comporta la gran masa cubana y el que no lo haga, paga las consecuencias, no solo con la furia del gobierno sino, con la ignorancia y el resquemor del entorno social. Una amiga mía, que pertenece al frente cívico femenino Gladis Núñez, que apoya a las Damas de Blanco, ha condenado por sus actos a sus hijos y a ella misma. Nadie se le acerca por miedo, no le dan trabajo, los hijos no pueden estudiar ni trabajar ¿Cómo puede vivir esa mujer sola, con dos hijos, y un hermano enfermo mental sin la ayuda de nadie? Ella es un vivo ejemplo del por qué en Cuba a la mayoría no le importa quien esté o no en las más altas esferas del poder. Si quitan a alguien y ponen a otro, a nadie le importa, solo hay dos cosas en mente, resolver para comer y vestir, y la esperanza de abandonar el país.
Por la parte que corresponde al motor del poder, ya la maquinaria arranca y camina diariamente por inercia, como lo hace el Sol diariamente. Ya no hay que decirle a un militar lo que se debe hacer, ni a un policía, no hay que instruir a nadie, todos saben que la carreta tiene que andar, y no importa que suenen sus ejes por falta de grasa, como dijera Atahualpa Yupanqui “Si a mi me gusta que suene, pa’que los quiero engrasao”. A nadie asombra que fusilen a un general que hasta el día anterior fue héroe de la republica, a tres jóvenes negros que nadie conocía y que a nadie hicieron daño;  que encarcelen masivamente a todos los opositores, que quiten de un día para otro sin la menor explicación al Canciller, al vicepresidente, no importa si lo era del Consejo de Estado o el de ministros o del que sea, la maquinaria va a seguir funcionando esté quien esté o falte quien falte.
Voy ahora al centro de este comentario, la afirmación de Carlos Alberto de que el día que desaparezca Fidel y Raúl aquello no hay quien lo siga. Pues bien, para seguir aquello no hay que hacer nada extraordinario, solo dejar que las aguas sigan su cause, sin tocar ni modificar nada. La sociedad cubana (pena me da afirmar esto) está tan moldeada a su modo de vida, que su existencia es instintiva, es como la vida de un animalito que no sabe siquiera que existe, y en consecuencia todo lo hace por intuición. El cubano sale a la calle en la mañana como lo hace un gorrioncillo de la gran ciudad, con la misma ingenuidad, la misma información y con la esperanza de hacer lo que se deba hacer para llevarse un pedazo de pan a la boca y algunas migajas para el nido.
¡Claro que Cuba ha de cambiar, y cambiará! Pero no con la desaparición física de Fidel, incluso la de Raúl, sino, con la de los que quedan, y quedan diez, solo así va a cambiar Cuba, porque si los históricos permiten cambios en Cuba aun estando en vida, están más locos que una cabra, porque el pellejo de ninguno de ellos valdría diez centavos en moneda nacional el metro en la plaza publica.

Un gallinero en forma de relajo

lunes, 23 de noviembre de 2009


“Un
gallinero en forma de relajo”


Por
Luís Alberto Ramírez. - Miami

Cuando las tropas
americanas estaban a punto de tomar Bagdad un periodista iraquí le preguntó al
ministro de Hussein, Alí el Químico, qué pensaba de la ofensiva americana, el
tipo le respondió: ¡Estamos ganando! El periodista insistió: ¿Y las tropas
americanas que están llegando a Bagdad? El Químico dijo más fresco que una
lechuga: ¡Vienen a rendirse!

El cinismo de esta
gente (me refiero a los delincuentes que se hacen de las riendas de un país por
casualidad, por bandoleros o por un bache de la historia) no tiene límites;
ellos manejan el poder y se dan el lujo de manejar al mismo tiempo el cinismo a
su antojo, todos son la misma cosa, no importa a que parte del mundo
pertenezcan, que religión profesen, sean de cualquier ideología o simplemente
hereden las riendas de una nación por obra y gracia de sus nexos familiares. El
caso es que el país que se vea en la penosa necesidad de padecer de un espécimen
de este tipo se muere si no interviene a tiempo el certero bisturí de una
potencia extranjera.

Cuba es la muestra
más visible de esta epidemia que amenaza con contaminar el continente
sudamericano. En Cuba usan todo tipo de herramientas malévolas para atemorizar
al pueblo, desde mítines de masas enardecidas en contra de los que poseen la
razón y la verdad, hasta la cárcel, y el paredón si la situación lo amerita, si
el escarmiento puede de alguna manera hacer metástasis en la conciencia y los
temores nacionales.

La situación,
después del paso de cetro entre hermanos, se ha puesto peor, a despecho del
pensamiento pragmático de los cubanólogos a nivel mundial, Raúl ha hecho todo lo
contrario de lo que el mundo esperaba, incluso los cubanos. A principio fue poco
a poco sembrando esperanzas en la conciencia nacional, e ilusiones en la opinión
foránea; llegó hasta brindarle un ramo de olivos al presidente americano y
prometió tantas cosas que de haberlas cumplido hubiera garantizado un
acercamiento positivo con su enemigo del norte, que quizás hasta lo
comprometiera a levantar sus vilipendiadas sanciones económicas. Le hubiera dado
un alivio al pueblo cubano que durante cincuenta años no ha tenido unas
merecidas vacaciones, y hasta se hubiese podido ilegitimizar como buen
gobernante en la conciencia nacional, sin embargo, ha hecho todo lo contrario,
¿por qué?

Porque son
delincuentes con el poder de un país en sus manos. Usan el cinismo porque es el
arma más versátil que puede tener un comportamiento antisocial y antihumano. Yo
podría llenar este comentario con acontecimientos que han ocurrido en los
últimos días en Cuba que demuestran hasta que punto puede ser usado el cinismo
en defensa de una falacia, de una mentira, de un crimen social. Pero no me
alcanzaría el espacio, solo con mencionar tres me bastan: El primero tiene que
ver con el secuestro de Yoani Sánchez y la golpiza que le dieron esgrimiendo que
ellos tienen el poder y no les da la gana de que nadie se gane protagonismo a
ningún nivel sin la autorización del estado. Aquí el cinismo es usado a
hurtadillas, arremeten en contra de la valiente pero frágil mujer y no se hacen
responsable de los hechos, incluso, ni siquiera le permiten obtener un informe
médico de sus lesiones, lesiones provocadas a propósito, un abuso social
ciudadano al cual no responden como cual cobardes y asustadas ratas.

El otro tiene que
ver también con la familia Sánchez. El esposo de la valiente bloguera pide de
manera cibernética un duelo verbal con los agresores, y como aparentes valientes
mancebos, aceptan el duelo y proponen como campo de honor la esquina de la
avenida de los presidentes y la calle 23 en el Vedado. Sin embargo, en lugar de
comportarse como caballeros, preparan una turba, la enaltecen, y se la echan
encima de Reinaldo Escobar, esposo de Yoani para que lo linchen emocionalmente y
lo atropellen físicamente. He ahí la pura y fiel imagen del cinismo
gubernamental, a falta de la verdad, a falta de argumentos, la fuerza bruta.

Ahora, el colmo
del cinismo se cierne sobre los subsidios gubernamentales, Me gustaría preguntar
como cual neófito: ¿Cuáles subsidios gubernamentales? Una mentira repetida
muchas veces puede convertirse en cierta, pero jamás puede llegar a ser verdad.

Existe desde hace
muchos años una guerra sicológica entre el gobierno de Cuba y el pueblo. Por la
parte gubernamental el estado hace como si gobernara y los cubanos se hacen los
gobernados, al final, es como dijera el poeta popular: “Cuba es un gallinero en
forma de relajo, y todo el que está arriba ca… al que está abajo” No hay
medicina gratis, ni alimentación subsidiada cuando el único empleador que existe
no paga lo que obrero produce; cuando se es esclavo de un amo, lo menos que
puede hacer el patrón, es cuidar la salud de quien produce. No hubo jamás un
esclavista que dejara morir por hambre o enfermedad a un medio básico de
producción si a su alcance tiene la solución. En Cuba el estado no es
paternalista, es justamente todo lo contrario, el estado cubano es netamente
esclavista, con toda la extensión y el significado que alberga la palabra en
cuestión. El gobierno cubano  es el esclavista peor que ha sufrido la humanidad
en toda su historia, no ha habido otro igual. Forma obreros solo con el
propósito de explotarlos, los entrega como usufructo a los inversionistas
extranjeros y les congela el 98 por ciento de su salario. Forma médicos y los
exporta como cual mercancía, especialistas, jineteras y hasta exporta disidentes
y luego los deja entrar a Cuba y les roba todo lo que llevan en sus alforjas.
¿Eso se llama paternalismo? Está muy jodida la real academia de la lengua
española si define una aberración tan grande como paternalismo.

Es una inmensa
tragedia que el gobierno de Cuba maneje tan hábilmente la semántica, los
significados de las palabras, las cosas a su antojo y conveniencia, pero más
patético aun es que hayan medios de información en el mundo que se hagan eco de
una aberración tan grande como esa.