Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Londoño Hoyos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Londoño Hoyos. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de diciembre de 2013

POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA:

(12-30-13- 1:45PM)
Editorial de Fernando Londoño Hoyos, en "La Hora de la Verdad", sobre los acontecimientos de fin de año en Colombia, poniendo al descubierto la política de arreglo con las FARC del gobierno de "el camarada Santiago", Juan Manuel Santos y sus mentiras.
PINCHE EL LINK DEBAJO DE ESTAS LÍNEAS PARA QUE LO ESCUCHE:

jueves, 19 de diciembre de 2013

POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA:
(12-19-13-1:15PM)
Editorial de Fernando Londoño Hoyos, en "La Hora de la Verdad", quien habla en su editorial de la baja del terrorista Diego Fernández Tavarez,  de la  red financiera de las FARC, sus conexiones con los gobiernos de Venezuela y Nicaragua, quienes preparan los atentados y las órdenes que vienen de La Habana.
PINCHE EL LINK DEBAJO DE ESTAS LINEAS PARA QUE LO ESCUCHE:

jueves, 14 de noviembre de 2013

POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA:
(11-14-13-8:10AM)
Editorial de Fernando Londoño Hoyos, en "La Hora de la Verdad" , en el que el gran patriota colombiano, denuncia el complot internacional comunista para apoderarse de Colombia, con la complicidad del Gobierno de Santos.
PINCHE EL LINK DEBAJO DE ESTAS LINEAS PARA QUE LO ESCUCHE:

lunes, 4 de noviembre de 2013

POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA:
A LAS COSAS, COLOMBIANOS
(11-4-13-4:25PM)
Álvaro Uribe, Francisco Santos y el candidato Oscar Iván Zuluaga
Por Fernando Londoño Hoyos-www.eltiempo.com
Vivimos en la nebulosa de una pobre retórica, cuando nos acechan enormes, inaplazables problemas. El campo asediado por el boleteo y amenazado de ruina por la mala macroeconomía que hacemos; la industria en caída libre, que les abre paso a las importaciones y al trabajo de la China; las carreteras más pobres del continente, y las peor construidas; la administración de justicia ineficaz y desprestigiada por vergonzosos escándalos de corrupción; nuestros niños cuentan entre los que reciben más pobre educación del mundo; el consumo de drogas destrozando nuestra juventud y las mafias dueñas y señoras de la tierra, de las ciudades y de la economía, debieran bastar para que tomáramos en serio las cosas.
De los esquemas pobretones en vigencia para enfrentar presente tan duro nos saca la voz de clarín del presidente Uribe, que organiza una convención como no se recuerda otra en la historia de nuestro acontecer político. Y como por milagro salta a la arena un equipo nunca visto, de mujeres resplandecientes, de jóvenes sorprendentes, de patriotas ejemplares que se comprometen a servirle a la Patria desde el Congreso. Y la tarea corona con la elección de un candidato a la presidencia de la República, Óscar Iván Zuluaga, que le da bote completo a la política en uso.
Zuluaga, como su equipo, es el hombre que estábamos esperando. El que sale de las entrañas de la provincia, de lo más auténtico del pueblo colombiano. El que llega con una hoja académica que todos respetan y una de vida que empieza como concejal de Pensilvania (Caldas), luego como alcalde de su adorada ciudad, sigue como gerente de grandes hazañas industriales y luego remata como ministro de Hacienda. Como alcalde fue el mejor de Colombia; y como ministro, el mejor de América, vale recordar.
Este candidato difiere de todos los otros posibles en que va a su pasión natural. A las cosas, como recomendaba en vano Ortega y Gasset para salvar a España. Zuluaga no se pierde en discusiones inútiles, ni es artista de entelequias, ni contempla el pasado para buscar culpables. Allá donde hay problemas se sumerge como buzo para sacar la perla de una respuesta. Conoce de memoria todas las cifras, porque es, como lo necesitamos, hombre de realidades. ¡En cuánto se asemeja en su talante a Álvaro Uribe Vélez!
Ante la convención uribista habló más de cien minutos, en seis oportunidades y sobre temas arduos y disímiles. Y entusiasmó y admiró. Entusiasmó por la pasión que entrega en el examen de los asuntos más decisivos y admiró por la sencilla exposición de las tesis más audaces. Controvertir con Óscar Iván Zuluaga sobre los angustiosos temas de la Nación no será tarea simple para nadie. Cariñosamente lo advertimos a los aficionados al discurso fácil y la improvisación barata.
Ya echábamos de menos esa manera de enfrentar las grandes cuestiones nacionales. Para ninguna propuso un proyecto de ley, el burladero preferido de los incompetentes que no saben gobernar. La educación es una cuestión de presupuesto, de maestros de calidad, de alumnos dedicados a estudiar. La salud, de camas, de dinero, de médicos, de equipamientos. La seguridad es un compromiso de todos, imposible sin Fuerzas Militares con vocación de victoria y sin Policía con vocación de servicio. La infraestructura es problema de ingeniería y de capacidad de gestión. El campo, de mercados, de tecnología, de ser más eficientes que otros. A Zuluaga nada lo coge de sorpresa cuando se trata de dificultades, y no propone nada sin hablar de las condiciones de su ejecución, de sus costos, de los recursos humanos que implica. Ya era hora de recobrar ese lenguaje y ese estilo.

miércoles, 30 de octubre de 2013

POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA:
(10-30-13-5:00PM

Fernando Londoño Hoyos en su editorial de la Hora de la Verdad de ayer lunes, habla de el programa de gobierno del candidato a la presidencia de Colombia  Dr. Oscar Iván Zuloaga.
PINCHE EL LINK DEBAJO DE ESTAS LINEAS PARA QUE LO ESCUCHE:

sábado, 12 de octubre de 2013

POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA:
FUERTE EDITORIAL DE FERNANDO LONDOÑO HOYOS
(10-12-12-1:30PM)
PINCHE EL LINK DEBAJO DE ESTAS LINEAS PARA QUE LO ESCUCHE:

NO LO LOGRARON

martes, 29 de mayo de 2012


NO LO LOGRARON
(5-29-12-5:00AM)
por Ricardo Puentes Melo –Radio SúperColombia
Fernando Londoño hizo lo que todo el mundo creía imposible: en el primer año del gobierno de Álvaro Uribe logró aumentar el número de efectivos del ejército en más de cien mil hombres dotándolos de armamento de primer nivel, y los alistó para enfrentar a la bandas terroristas guerrilleras. Al mismo tiempo, nombró al coronel Alfonso Plazas Vega en la Dirección Nacional de Estupefacientes para que golpeara directamente al narcotráfico en donde más les duele: en sus finanzas. Y así se hizo.
Sin embargo, la mafia, que tiene sus tentáculos en los órganos de justicia e investigación, puso en funcionamiento toda su maquinaria logrando que el procurador Maya Villazón le hiciera la vuelta al hampa… El Dr. Londoño fue sancionado por la Procuraduría por haberse atrevido a desenmascarar al juez Suárez Vacca quien dejó libres a los mafiosos Rodríguez Orejuela, financiadores de la campaña de Ernesto Samper. Al poco tiempo, el coronel Plazas Vega también fue destituido y luego arrestado con la excusa de los hechos del Palacio de Justicia.
Con el Dr. Londoño y el coronel Plazas Vega sin estorbarlos, el camino les quedó expedito para hacer sus fiestas y, de paso, demostrarle al país que la narcoguerrilla estaba más fuerte que nunca.
Entonces, mientras el coronel Plazas Vega fue puesto preso gracias a las artimañas de la entonces Fiscal Ángela María Buitrago quien se hacía acompañar por bandidos del M-19, como René Guarín (en la foto), para destruir al coronel, el Dr. Londoño abrió su programa de radio La Hora de la Verdad, en radio Súper, para dar su titánica batalla por la democracia.
Desde los micrófonos de su programa de radio vio cómo Juan Manuel Santos se quitaba la careta y exhibía ante el mundo su vergonzante traición sobre Colombia. Y, aunque esta verdad brutal hubiera demolido a cualquiera, surtió un efecto contrario en el ex ministro.
Desde entonces, este patriota cabal tomó las banderas de la decencia y, junto a otros valientes en su programa y en otros, ha liderado con ardor el esfuerzo para sacar a Colombia de la ignorante pereza que ha impedido a muchos entender que aquí gobierna el hampa organizada.
Porque Fernando Londoño (foto) siempre ha defendido la libertad sin necesidad de ir a cazar patos con Mancuso ni de montarse en avionetas de la mafia casanareña; tampoco la custodia de sus convicciones lo ha llevado a complotar con la guerrilla y los narcos para tumbar gobiernos o nombrar bandidos encargos públicos. Y menos aún ha inventado antepasados gloriosos para suplir algún desorden megalomaniaco.
Por eso, por la pulcritud de sus actuaciones y por la rectitud de sus convicciones, este gobierno lo ha detestado y le ha colocado los motes infames de “Mano Negra”, “ultraderechista”, “retrógrado” y otros más.
Hoy, esos señalamientos del gobierno de Santos y sus áulicos, casi le cuestan la vida.
Cuando se dirigía a su residencia le volaron en pedazos el auto asesinándole a dos de sus escoltas.
El explosivo y el modus operandi, según dicen los expertos,  llevan el sello de ETA, la banda terrorista española que viene delinquiendo con las FARC, con el auspicio y los dólares de Hugo Chávez y la mirada cómplice y facilitadora de este gobierno. Misma banda que tiene una vieja amistad con los guerrilleros del M-19.

Hoy la mafia narcoguerrillera, junto a este gobierno, casi nos quita uno de los últimos reductos de pulcritud de este país
Como siempre se opuso a las aberraciones de la gestión de Santos, en lo que tiene que ver con la Ley de Víctimas y de Tierras –que no es más que un despojo a favor de las guerrillas-, criticando también el diálogo con las bandas terroristas que viene siendo impulsado por Santos, Vargas Lleras y el Fiscal Montealegre, el crimen organizado enquistado ya en las instituciones decidió eliminarlo.
Todos ya sabemos que el gobierno de Santos ha estado dialogando desde hace muchos meses con las guerrillas del ELN y las FARC. Y sabemos también que tales diálogos no tienen otro objetivo que el de legislar y sacar adelante lo necesario para blindar con impunidad a estos criminales, tal y como ya han hecho en el pasado con terroristas del M-19 como Gustavo Petro y Antonio Navarro, y con secuestradores asesinos como León Valencia, hoy contratista del gobierno de Santos.
En pleno debate de la aprobación del Marco Jurídico para la Paz en la Cámara de Representantes, este amasijo delincuencial de dialogantes quisieron poner broche de oro a su estrategia de ablandamiento del pueblo colombiano para llevarlo al punto de clamar miedosamente por un urgente diálogo con la guerrilla: atentaron contra la vida de su principal crítico, el Dr. Fernando Londoño Hoyos.
Y es que esta estrategia de ablandamiento la vienen implementando casi desde el mismo inicio de este gobierno. Cientos

Santos y Petro sellando el destino de 
Colombia de soldados y policías han sido sacrificados por las FARC con el permiso del gobierno, con el fin de conducirnos hacia una histeria colectiva, hacia un miedo irracional, hacia un cansancio de sangre para que aceptemos como borregos la impunidad para los terroristas que está buscando el gobierno.
Pero les salió mal la vuelta. Fernando Londoño quedó vivo y eso nos fortalece más para seguir desenmascarando este régimen criminal e inhumano al que no le interesa que miles de colombianos mueran asesinados, si esas muertes sirven para canjearlas por el Nobel de Paz, las nuevas rutas de narcotráfico, la oportunidad de negocio en el tráfico de armas o el placer arribista de tomar té con la reina de Inglaterra.
Gustavo Petro (foto de la izquierda), firmante con Santos de pactos carentes de pulcritud, estuvo en la Clínica del Country visitando al Dr. Londoño. La imagen se me antojó como la de un buitre que quiere verificar si su víctima agoniza o no. En todo caso, allá llegó este criminal indultado saludando de mano a todo el mundo, como una estrella de cine. Pero se topó con doña Thania Vega de Plazas, la esposa del coronel, quien lo dejó con la mano extendida al tiempo que le cantaba sus verdades diciéndole que, para ella, él seguía siendo un terrorista y homicida. Petro se encogió de hombros despreciando el comentario de ella, una de sus víctimas, y entró a la habitación del Dr. Londoño. Allí, este hombrecillo tuvo que soportar otra reprimenda del ex ministro.
El camarada Santos también estuvo visitando a Londoño. Y se me antojó –también- que no era un buitre sino una hiena ávida de sangre. El Dr. Londoño también lo atendió como correspondía.
Samper también odia a Fernando Londoño, pero no tuvo la osadía de sus iniciados para visitarlo.
Santos, al ver que Fernando Londoño estaba más vital que nunca, desató toda una estrategia maligna de prensa. Por todos lados sus comunicadores chupamedias salieron a chillar que esto había sido un atentado de la “derecha”, un autoatentado del Dr. Londoño con el fin de frenar la aprobación del proyecto de ley, auspiciado por los terroristas, que se discutía en el Congreso.
Igual, la Cámara de Representantes, como si nada, aprobó este golem con el cual venden a los colombianos, entregándonos en las manos de los más sangrientos asesinos que hemos sufrido.
El desencajado Santos que vimos en los medios balbuceando que las FARC no tenían que ver con el atentado y que se investigaría “a fondo el asunto”, no estaba preocupado por el atentado, sino por el fracaso del mismo.
Yo tengo la convicción íntima de que este intento de asesinato lo fraguó el gobierno en contubernio con las guerrillas. El mensaje que quiso enviarle a la oposición era que estaba más allá de la justicia y que podía hacer lo que quisiera, incluso matar la pulcritud de este país.
No quiero poner el punto final sin hacer manifiesta la profunda admiración que siento por ese gran maestro e incondicional amigo que es Fernando Londoño Hoyos. Colombia debe sentirse afortunada de tenerlo como uno de sus más preclaros servidores.
Hoy, Londoño Hoyos se levantó como un gigante de entre las ruinas retorcidas y humeantes de la bomba; todos lo vimos caminar con la dignidad y la fortaleza de un coloso, herido y sangrante pero con la hercúlea convicción de poseer la verdad de su lado.
Solamente se derrumbó cuando se enteró de que sus escoltas, Rosemberg Guzmán y  Ricardo Rodríguez, habían sido asesinados.
Y ahí fue que lloró inconsolable, como un niño.

"Esto no es cuestión de derechas o izquierdas. Esto es la barbarie organizada"

lunes, 28 de mayo de 2012


FERNANDO LONDOÑO HABLA DEL ATENTADO EN SU CONTRA
VEA EL  VIDEO
"Esto no es cuestión de derechas o izquierdas. Esto es la barbarie organizada"
(5-27-14-9:35AM)



MIENTRAS HAYA VALIENTES

sábado, 26 de mayo de 2012


OTRAS VOCES:

MIENTRAS HAYA VALIENTES

(5-25-12-5:10PM)

por  Miguel Posada- "Verdad Colombia" 
Mientras haya valientes, no se acalla la verdad a bombazos. La verdad no se acalla a bombazos. Mientras exista un solo hombre o mujer con el coraje para expresar la verdad, el totalitarismo no logrará el cobarde silencio que quisiera imponer en Colombia. Por supuesto hay periodistas serviles, interesados o cobardes. Pero también los hay que se atreven a disentir, a pesar de los riesgos que eso conlleva. Fernando Londoño (foto) es uno de esos, y afortunadamente no está solo. Dieron ejemplo al país su hija, Tatiana, y los colaboradores de la Hora de la Verdad, saliendo al aire al día siguiente del atentado a Fernando. Le dijeron al país: ¡Aquí estamos! ¡No nos van a intimidar! Y el jueves el doctor Londoño nos regaló un editorial brillante, como siempre.
Fernando Londoño sabía hace tiempo el riesgo que implica disentir de la subversión y de sus compañeros de viaje. Ciertamente es más fácil hacer un programa frívolo, sin comprometerse con nada, y sólo criticar a quien no se puede defender y no es violento. ¡Tantos son así! Critican a la subversión lo menos posible. Ponen una vela a Dios y otra al diablo para no ser blanco de los bandidos. Además, es rentable ser áulico del gobierno de turno. Muchos periodistas se creen valientes criticando o calumniando al presidente Uribe o a sus colaboradores. ¿Cuál valentía, si en eso no hay riesgo alguno?  Pero hay otros, así sean escasos, que dicen lo que piensan, así implique sacrificar pauta o correr riesgos mortales. Ese es el talante de Fernando Londoño, y de quienes lo acompañan en su programa de radio La Hora de la Verdad.
Nuestro pésame a quienes murieron en este infame atentado. A Fernando, a su esposa e hijos, y a sus colaboradores nuestra admiración, nuestra solidaridad y nuestro agradecimiento de colombianos por su labor inmensa.
Habilidosamente la izquierda intentó desviar la atención sobre los posibles autores del sangriento atentado. Entre ellos León Valencia, conocido como el “comandante Gonzalo”, cuando era dirigente del grupo terrorista ELN. Ahora, para nuestro horror, es asesor delgobierno y redacta reformas a la Constitución. Desviar la opinión y la justicia misma es una vieja táctica comunista. Haga el daño y enfoque la culpa hacia los amigos de la víctima. Eso a veces funcionó en el pasado, pero ya los colombianos no son tontos. Afortunadamente, el mismo Fernando Londoño señaló quiénes son los culpables.
¿Qué querían los terroristas? Por supuesto, asesinar a un hombre grande, que dice lo que piensa sin temor. Pero también, amedrentar a otros, para que callen, y así lograr sin dificultad lo que quieren en el campo político y judicial. La reforma del Marco Jurídico para la Paz, pasa porque pasa. Y pasó en la Cámara, la misma tarde del atentado, este acto, propósito común de subversión y gobierno. Esta insensata reforma, que lejos de acercar la paz la alejará, quedará en la Carta, salvo que el Senado en los últimos dos debates la hunda. Es posible, pero ya perdimos la fé.
El principio del terrorismo es matar a uno, para amedrentar y someter a muchos. En estos momentos se pretende “ambientar” un proceso de paz favorable a la subversión. Se pretende acallar a unos pocos colombianos para eliminar con ello obstáculos y convencer a otros de que hay que tragar sapos venenosos con tal de lograr la paz. Si en el camino quedan tendidas la justicia y la libertad, no importa. Todavía es muy pronto para saber cuál será la reacción del pueblo colombiano, porque los terroristas no siempre logran sus fines.
Pero si el terrorismo violento no funciona siempre, la subversión ha logrado éxitos con el terrorismo judicial. El caso más emblemático es el del Palacio de Justicia. El mensaje para el Ejército es claro: Podemos condenar a quién sea con pruebas falsas, como en el caso del Coronel Plazas, o inclusive sin prueba alguna, como en el caso del ex comandante del Ejército, General Arias Cabrales. Los incompetentes políticos colombianos no son capaces de ponerle coto a este proceso terrorista.
En el caso de Fernando Londoño, se trató de silenciar a alguien que se atreve a tocar estos temas, que se atreve a denunciar el terrorismo judicial. ¿Quién dio la orden para el atentado? La subversión, obviamente. Lo que no sabemos es si fue la subversión del fusil, aquella de la política y la pluma, o ambas, porque su relación es íntima.
Seguiremos, como el Dr. Fernando Londoño, con quién compartimos preocupaciones, valores y conceptos; con quien compartimos trinchera, como él lo expresa, diciendo lo que hay que decir. Les costará trabajo matarnos a todos.

NO SALÍ CON VIDA DEL ATENTADO PARA SALIR EN FUGA


NO SALÍ CON VIDA DEL ATENTADO PARA SALIR EN FUGA
(5-24-12-4:50PM)
Por Fernando Londoño Hoyos
La Hora de la Verdad- Editorial- Radio Súper, Bogotá- Transcripción de Colombian News
Que suene el clarín y que nos conduzca al silencio. Por los jóvenes que murieron para defenderme, por los jóvenes militares que ayer entregaron su vida en La Guajira, por los jóvenes policías que fueron cobardemente asesinados en La Gabarra hace unas horas, por todos los colombianos que están cayendo en esta guerra donde nos la jugamos toda. Nos jugamos el presente, nos jugamos nuestros valores, nos jugamos nuestro derecho al porvenir. Aquí no están en juego cosas menores. 
¿Por que querían matarme? Por lo que represento, y represento una voz que resultó ser demasiado fuerte para los enemigos de eso que represento: una filosofía de la existencia, una manera de concebir la Vida, que está basada en un pilar fundamental, el principio de la Dignidad de la Persona Humana que arranca del mensaje de Jesús y de su Sermón de la Montaña: la vida humana es sagrada por encima de toda consideración.
Porque los hombres somos hijos de Dios y herederos de su Gloria. Porque tenemos que construir con nuestras obras nuestro propio destino. Eso molesta a muchos, a todos los que a lo largo de la Historia han sido los practicantes y los beneficiarios de las autocracias y de las tiranías, del poder ciego de la fuerza y de la violencia. Los remito al dialogo platónico de La República, cuando Callícles y Trasímaco se enfrentan a Sócrates. “Lo justo es lo que conviene al más fuerte”, decían Callícles y Trasímaco. No. Lo justo es lo que conviene a un principio superior, a definirlo, a plantearlo, decía Platón en sus quinientas páginas de La República. Ahí comienza esa búsqueda del Hombre para encontrar su destino, que encuentra la plenitud de su expresión en las palabras de Jesús: la vida del Hombre solamente es de Dios.
Pero la vida del hombre pleno, con su libertad, su libertad de conciencia, de pensamiento, de religión, de trabajo, de asociación, de movilización, de búsqueda de su destino. La libertad plena cuantos enemigos tiene. Porque yo la predico sobro para todos los amigos de los totalitarismos que vivieron siempre pero que tuvieron su expresión filosófica más cabal en Hegel y en su expresión que cubrió de dolor los siglos: el Estado es dios sobre la tierra, y de ahí nacieron el nazismo, el fascismo y el comunismo. Les molesto claro, porque insisto en la dignidad de la persona humana.
No estoy defendiendo mi pobre propia vida, que existe por la gracia de Dios. Estoy defendiendo, como la he defendido siempre, la vida de todos, la vida plena de todos. Alguien decía, en comentario a estos hechos trágicos, que el atentado en mi contra podría suponer reacciones contra miembros de lo que se llama, así se llama, la izquierda. Si alguien quiere ser mi enemigo ideológico, que toque a alguien con la fuerza de la violencia, no lo tolero, no lo permito, pero por honda convicción, no por razones circunstanciales, ni acomodaticias.
Hace cincuenta años por lo menos, estudio filosofía, y para que se sepa bien, soy todavía de los partidarios que pueden quedar de la filosofía aristotélico-tomista, y no acepto que la violencia pueda substituir al Derecho. No lo acepto. Pero quienes insisten en otra manera de ver la vida humana, encuentran que somos un estorbo. La libertad es condición de la sociedad humana, la libertad plena, y hay que defenderla. A la gente no se la puede manejar a látigo, porque esa es la negación del ser humano. Hay que respetar la libertad de todos, y solamente la libertad creativa ha hecho grande el mundo en el que todavía vivimos.
Lo que vale la pena en la historia humana se le debe a la libertad. Ese ha sido un principio fundamental de mi quehacer, de mi decir y de mi obrar. Por eso soy enemigo de todos los violentos, de todos los que tienen armas en la mano, dicen para enfrentarse al Estado. ¡No!Para sojuzgar a los demás hombres, para imponerles su voluntad, para regir sobre sus vidas. Y lo hacen en Colombia parapetados detrás de esa cosa atroz que es el narcotráfico.
He sido un luchador contra el narcotráfico, primero en el campo intelectual, mucho antes de ser designado ministro del Interior, y como ministro del Interior y de la Justicia fui un abanderado de esa lucha. Con el presidente Uribe sabíamos que la paz no podía llegar sino con la derrota de los narcotraficantes. El que no tenga eso claro se equivoca. Y los narcotraficantes, es decir las Farc, todas las guerrillas y todos los bandidos de esa cosa horrorosa que gira alrededor de ese negocio inmundo, habían jurado que algún día se vengarían de mí. Parece que mis palabras alcanzaron hacerles daño. Yo no lo sabía. Creía que habían sido protestas inútiles en defensa de una sociedad que no se quiere defender.
Y todo esto, queridos oyentes de La Hora de la Verdad, viene de la mano de un tema fundamental: el desarrollo económico como condición de la vida de los pueblos. Sin desarrollo económico no hay nada. El desarrollo es el nuevo nombre de la paz. ¿Y cómo se hace desarrollo económico? Defiendo, defenderé, seguiré defendiendo hasta donde Dios me dé fuerza, el único principio que ha sido rector de la riqueza de los pueblos, que la ha explicado y que ha permitido que centenares y centenares de millones de hombres salgan de la pobreza y tengan una vida digna: el principio de la libertad económica, el principio de los mercados bien regulados en lo que fuere estrictamente indispensable, bien manejados impidiendo que el más poderoso aplaste al débil, pero poniendo la capacidad creativa del hombre como el centro de todo el universo económico.
Eso molesta a muchos. Molesta a todos amigos del torpe socialismo del siglo XXI. Molesta a los que quieren conducirnos retardatariamente al “progresismo” que llaman de la historia cubana, o de la historia de la vieja Unión Soviética, de todas las miserias que ha concentrado el siglo XX a nombre del socialismo.
Soy su enemigo, soy defensor de la libertad como único poder creador de una vida digna que valga la pena vivirse. Y eso molesta, eso perturba. Lo siento, pero son principios que no son renunciables y no voy a renunciar a ellos. No voy a renunciar al principio de que la sociedad colombiana, constituida en Estado, tiene unas fuerzas para su defensa y que esas fuerzas constituyen la entraña misma del ente social. Las “partes del conflicto” no son unos guerrilleros por un lado y unos soldados por el otro. Las “partes del conflicto” son unos guerrilleros, narcotraficantes, bandidos atroces y la sociedad armada para su defensa. La sociedad que encuentra en la vocación de uno seres especiales, soldados y policías, la voluntad de lucha para mantener el derecho, para mantener la fe, para mantener la libertad.
Parece que eso le duele a muchos. También lo siento, pero tampoco el principio es renunciable. Y seguiré hasta donde Dios me dé esta nueva oportunidad de vida, diciendo estas cosas, sosteniendo estos valores, que son comunes a todos, inclusive aquellos que no coinciden conmigo. Esos que no coinciden conmigo enaltecen el debate y explican mi lucha. Los que consideran que soy un retrógrado porque creo en los principios del comercio, en los principios del desarrollo económico, en el principio fundamental de que la sociedad se arma legítimamente para su defensa a través del Ejército y de la Policía. Eso les puede parecer retardatario, pero ahí está el debate. Y ese debate, a través de un proceso dialéctico y enriquecedor, es la condición de la paz y la condición del progreso.
El progreso no se hace sino sobre la contradicción de pareceres. Y aquí estamos para sostener nuestras ideas. Consideramos que vamos por muy mal rumbo, que hemos cometido muchas equivocaciones, muy pesadas, muy gruesas, en nombre de un  supuesto progresismo devastador. Pero ahí seguiremos. Dios nos ha dado una nueva oportunidad de vida sobre la tierra y tenemos que advertir cuales peligros atroces se ciernen sobre la sociedad colombiana.
Nuestro “nuevo mejor amigo”, que es una amistad que hemos puesto ante los ojos del mundo como una amistad detestable, es el amigo de Gadafi, de Ahmadinejad y de Bashar al Assad, y eso no nos parece tolerable porque no es tolerable ninguna forma de terrorismo, y mucho menos ninguna forma de totalitarismo. Uno no puede ser amigo de sanguinarios totalitarios, ni amigo de quienes sean amigos de esos  sanguinarios totalitarios.  Habrá que tolerarlos con respeto, habrá que cuidarlos porque representan naciones dignas de un mejor futuro.
El noble, el querido pueblo venezolano tiene todo nuestro amor, pero no lo tiene – no puede tenerlo – el déspota que ahora los dirige, y es el que ha importado a América estas formas de terrorismo que empiezan a manifestarse. Hemos sido gobernados por débiles, y no hay peor gobierno que el de los débiles en los momentos críticos de las naciones.
He sido víctima de un atentado del que he escapado milagrosamente con vida, pero no salí con  vida para salir en fuga. Salí con  vida para decir estas cosas. El que esté en desacuerdo que levante la voz y discutamos como seres racionales, como hombres que quieren la libertad y el respeto. Respeto a mis contradictores pero no acepto como tales a los que para aparentar serlo ponen bombas, asesinan gente, destrozan nuestros bosques, arruinan la libertad en nuestra sociedad. Esos no son contradictores, son bárbaros que hay que derrotar antes que sea demasiado tarde. Con todos los demás, bienvenida la controversia.
Sé que a muchos molesta mi discurso. Lo lamento. Si de ese discurso lo que les molesta es algo de mi estilo, acaso demasiado vehemente, ofrezco mis disculpas y quisiera moderar mis palabras pero no su sentido, no su alcance. Aquí seguiremos, desde La Hora de la Verdad, que tiene una misión histórica hoy más que nunca, pregonando estas verdades y defendiendo estos valores. Los recordamos: la dignidad de la persona humana, la libertad como condición de la sociedad humana, la necesidad de la lucha imperiosa contra el narcotráfico y todo para la búsqueda del desarrollo económico que es el nuevo nombre de la paz, construido sobre la libertad creativa de las empresas, de las pequeñas, de las grandes, de las medianas. Esos son principios por los que seguiremos batallando con tesón y con ninguna arma distinta de nuestra inteligencia y de nuestra voluntad de acierto.
Gracias a todos los colombianos que nos han apoyado. Gracias a los contradictores que entienden que esta es una lucha por la supervivencia de eso que llamamos la Democracia, es decir la forma de gobierno que permite edificarse sobre la libertad de todos. ¡Gracias! ¡Gracias a todos! 
Y a quienes me pusieron la bomba un mensaje claro: no hay espacio en mi corazón para el odio, no los odio; no voy a secar las fuentes de mi alma en un  sentimiento tan negativo y tan destructivo. No tengo espacio para odiarlos. Pero tampoco tengo espacio para tolerar el que reciban el perdón cobarde de unas instituciones que quieren entregarse y entregarnos. ¡No nos vamos a entregar! Los colombianos seremos fieles a nuestro destino y tenemos que jugar un papel fundamental en la lucha por eso que se llama la Civilización Cristiana frente a los bárbaros que la ataquen. Que Dios nos pida cuentas si seremos o si resultaremos ser inferiores a ese destino histórico. Gracias a todos, y gracias Dios mío por el milagro de la vida.
Escuche este editorial en:
NOTA PERSONAL DEL DIRECTOR: Si lo colombianos quieren salvar a su nación y erradicar el cáncer del narcotráfico terrorista debían elegir a Fernando Londoño como su próximo presidente. Londoño representa los verdaderos ideales del colombianismo a los que adhirió desde muy joven y a los que aun es fiel y seguramenbte lo será hasta el final. Fernando sigue inquebrantable,  luchando por  una Colombia Joven, que conservando los principios inmutables de la colombianidad, incorpore la lucha por la liberad, la democracia y por la Civilización Cristiana. ¡Que Dios lo bendiga y lo guarde por muchos años!