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MENSAJES SOBRE EL ARTÍCULO DE FIN DE AÑO DEL DIRECTOR

domingo, 2 de enero de 2011

MENSAJES SOBRE EL ARTÍCULO DE FIN DE AÑO DEL DIRECTOR
(1-2-10--11:45AM)
Estimado Aldo: 
He leído tu mensaje de fin de año y apretándome el corazón tengo que admitir que lo que expresas es cierto. No es solo la represión del régimen el problema de Cuba, también han sido nuestras deficiencias como movimiento contestario, nuestras negligencias, el discurso político almidonado y la falta diaria de iniciativas criollas y viables dentro de Cuba las que no han logrado motivar a la ciudadanía cubana. Ha dedicado la oposición más tiempo a la búsqueda de apoyo y de  contacto con el extranjero que con los nacionales. No han logrado ser atractivos para el pueblo cubano, aun teniendo a favor que el régimen no cuenta con aquella amplia base de apoyo popular que tuvo, pero esa desilusión, ese despertar, no se ha transformado en simpatía y apoyo a los disidentes veteranos, ni a los nuevos. Y para buscar la respuesta a esa realidad no debemos sólo esgrimir el miedo del pueblo a la represión. También lo anterior. Albergo la experiencia de lucha en los dos terrenos: el interno y el externo y no puedo estar más de acuerdo con tu profunda evaluación. Somos parte del lío.
Me duele tener que estar de acuerdo contigo, pero es  así. Te felicito por tu sentida y honesta reflexión. Ojalá sirva de aldabonazo entre cubanos.  Saludos. OSCAR PEÑA
Estimado Aldo:
He leído tu mensaje de fin de año. ¡Cuánta razón tienes en mucho de lo que dices! También comparto contigo el optimismo en que existe en nuestro país, particularmente entre la juventud, una cantera en la que todavía podemos confiar... y también algunos de mayor edad, que han demostrado ser buenos. En el 2011 debemos acelerar la marcha: el régimen no va a cambiar por sí mismo, hay que forzar el cambio.
Un abrazo y mis mejores deseos para ti y tus familiares. Angel De Fana
 Amigo Aldo: Cuando vemos personas como tú enviando ese mensaje lleno de tanta sabiduría y sin ofender a nadie, pero tocando todos nuestros sentimientos que tan mal tratado ha sido por esa tiranía de tantos años ajenos a todos los quejidos de la nación que reclama libertad. Libertad esa es la palabra,una y mil veces libertad para para todos y barrer con todos los cuatreros que se apoderaron del poder en nuestra patria para explotarla y destruirla como lo han hecho a través de los años. Te doy las gracias por tu mensaje de aliento señalando el camino verdadero y que tantos han abandonado por lo fácil,  quizás esperando un milagro que no llega.
El camino está lleno de dificultades,de ingratitudes, preñado de trampas y de traiciones por todas partes. Mientras existan gentes como tú se espera un porvenir de felicidad para las nuevas generaciones. Debemos mantener advertidos a nuestros nietos de los nuevos "mesías" que hoy tratan de engañar a otros pueblos al igual que hicieron con nosotros. Dios te bendiga Aldo, a tí , tu familia y tengas mucha vida para seguir disfrutando de tus sabios análisis con tanta certeza. Feliz año para todos. Un abrazo. Edel Espinosa
Aldo:
Pude leer tu trabajo "Balance y mensaje de fin de año", me pareció tan cierto y doloroso que lo publiqué en mi pagina sin pedirte permiso, pero creo que es necesario llevar esa triste verdad a todos para seguir soñando con un despertar. 
Aunque al final nos das una vía de esperanza y piensas que todavía existen gentes con deseos de luchar es que me animas a seguir, espero como tú, que este año nuevo se reanimen las fuerzas y sigamos adelante. Que los que se ha acomodado tienen tiempo de recapacitar y verdaderamente sumarse a la lucha final por un cambio de sistema. Dionisio de la Torre, Jr.

BALANCE Y MENSAJE DE FIN DE AÑO

sábado, 1 de enero de 2011

BALANCE Y MENSAJE DE FIN DE AÑO
(12-31-10-10:00AM)
Por Aldo Rosado-Tuero 
El año que termina ha sido un año deprimente para la Cuba, “chata, rota, derrotada, crispada, inculta, injusta; con las masas hambrientas hasta la desesperación”. 
Transcurrió el 2010 con sus luces y sombras. A mi humilde entender con más sombras que  luces, en lo que se refiere a la lucha por la libertad de Cuba, que aunque el régimen se ha hundido cada vez más, ha sido por la ineficiencia del sistema y no por la eficacia de sus opositores.
En el campo económico la tiranía no levanta cabeza a pesar de los múltiples cabos que le tiran periódicamente desde las más diversas  e inesperadas posiciones; pero en el campo político, después de sufrir una serie de reveses, lograron con la invaluable ayuda de la jerarquía católica cubana, el gobierno del PSOE en España y la ineficaz gestión de la mayoría de los “opositores” más emblemáticos y conocidos, salir a flote, con el destierro de una cantidad de presos que libres en la isla, hubieran podido hacer una diferencia formidable en el empeño de llevar la lucha a las calles de Cuba.
En el campo “contrario” a la tiranía, ha quedado evidenciada—y lo consignamos con dolor y vergüenza, pues hemos sido parte de los ingenuos engañados—una de las mayores estafas intelectuales, políticas y sociales de la Historia de Cuba, al demostrarnos la experiencia y los hechos, que una enorme porción de la “Disidencia” y la “Oposición” tienen montada una gigantesca operación de engaño y de desinformación con el único propósito de establecer un modus vivendi que les permita vivir muy por encima del nivel del cubano promedio, mientras esperan muy cómodamente—manteniéndose  en el “hit parade” de la disidencia—por  un imponderable que los catapulte a las alturas del poder, y si éste no se produce, no les importa, pues al fin y al cabo, conocen hasta donde deben llegar, sin pasar la raya que les ha trazado la tiranía y no la pasarán, y mientras tanto tienen asegurado un nivel de vida regalado y sin grandes contratiempos ni necesidades, como las que padece nuestro pueblo.
La verdad es que hay que tener muy curtida la piel para no sufrir y no dejarse llevar por el pesimismo y el facilismo, abandonando la senda del deber y la lucha, ante tanta trampa, tanta mentira, tanta vileza, tanta traición, todo disfrazado de “democracia”, contra su propia Patria.
Claro que no se puede generalizar y achacar a toda la dirigencia opositora la misma actitud. Se haya consuelo cuando se está seguro de que en la historia de los pueblos se van quemando etapas, que conducen a que la verdad resplandezca y que nuevas generaciones vayan formando el relevo imprescindible y necesario.
Nuestro optimismo, tal vez infundado, contra toda agorera profecía,  nos dice que en el 2011, ha de irse afirmando dentro de Cuba, una nueva oposición, que hoy aún es incipiente, pero que se despojará—si quiere seguir recibiendo la ayuda desinteresada que desde el exterior facilitan los que no están al servicio de ningún interés particular, mercantilista o de grupos de poder y/o gobiernos extranjeros—de la costumbre y de la idea instaurada por los Gobiernos norteamericanos, de que para luchar por Cuba se recibe paga.
Resulta paradójico que los grupos más conocidos, en los que más esperanza cifró la dirigencia del exilio, son precisamente, los que más han defraudado esas esperanzas, en su afán desesperado por manejar “los fulas” que les han ido manteniendo en la palestra y elevándolos a un modo de vida muy por encima del cubano promedio, cosa que desafortunadamente crea un abismo entre esos líderes y la supuesta masa que se ha de ganar para que sean sus seguidores, amén de las pugnas intestinas—puestas en evidencia en los últimos meses—por el manejo de esos recursos y su reparto.
Pero el montaje no está solo en los más conocidos, sino que se ha extendido a miserables ladronzuelos de poca monta que se han lanzado a pescar en las aguas revueltas de un exilio que desespera por demostrar que no se ha olvidado de la patria y que en su caso “ausencia no quiere decir olvido”; pero poco a poco el tiempo y su actuación los ha ido poniendo al descubierto y cada día les será más difícil seguir medrando a nombre de la sagrada causa.
Pero dentro de este tétrico y lúgubre panorama, surge una luz de esperanza (que contra viento y marea y todas las triquiñuelas de los estafadores, de los falsos patriotas, de los infiltrados por la tiranía dentro de las filas opositoras) en las antorchas del relevo recogidas por jóvenes opositores casi desconocidos que van ganando un espacio dentro de las filas del genuino anticastrismo, que no comulgan con ruedas de molino,  que rechazan abandonar el territorio nacional y sobre todo que están dispuestos a bajar al pueblo del que han surgido y a compartir con ese pueblo sus penurias y a acompañarlos por la senda de la rebeldía, de la denuncia y la protesta dura, sin  aspirar a que su militancia les provea de un modo de vida y un status económico que los catapulte por sobre sus conciudadanos.
Son esos cubanos—regados por toda la geografía de nuestro Archipiélago—los que nos dan ánimo y nos impulsan a no desmayar, pese a tanto fracaso y a tanta miseria moral, que a veces ahogan y matan  los buenos deseos de los que lo dan todo a cambio de nada. Muchos de ellos pueden llegar a ser los líderes que llenen el nicho dejado por los que por sus ambiciones bastardas han desertado de su deber y han manchado la imagen del anticastrismo. Tal vez todavía adolezcan muchos de ellos de una clara noción de cómo se orquesta una verdadera resistencia popular contra una férrea tiranía y tengan una falta de preparación política que asusta, pero en sus buenas intenciones hay que confiar, con la certeza de que irán aprendiendo por el camino, porque ya está muy cercana la hora de que nuestra tierra tenga que alumbrar a un joven, un puro, que beberá en la historia verdadera de nuestra patria y de sus héroes, sabrá distinguir entre los genuinos y los falsos héroes fabricados por la mentira de esta “revolución destructora”  y encontrará nuevos, audaces y dignos de ser seguidos los postulados inmutables de la Cuba eterna, recogerá las banderas caidas y mancilladas por tiranos y falsos opositores y encenderá con su fe, su accionar y su palabra,  la llama de la rebeldía imparable, que volverá a hacer de Cuba lo que estaba encaminada a ser en el concierto de las naciones del mundo y que la maldita revolución castro comunista frustró.
Solo por esa esperanza vivimos y afrontamos tanta calumnia, tanta maldad, tanta podredumbre, porque a pesar de todo, aun seguimos teniendo fe en nuestra tierra y en el destino luminoso que debe de cumplir en lo universal.
Tiene que ser así. No puede ser de otro modo. Porque lo otro sería reconocer que ya Cuba se perdió definitivamente, que el cubano dejó de ser lo que fue hasta que lo obnubilara la traición y las pesadas cadenas del castrismo y que va a seguir aceptando por secula seculorom los dictados de sus verdugos y de la mafia gobernante.
Para muchos este venidero 2011 va ser el año decisivo que regirá los destinos de Cuba por el próximo cuarto de Siglo. Es hora de dejar a un lado diferencias baladíes y olvidar roces y ofensas, en aras de la sagrada causa a la que nos debemos todos los que nos proclamamos buenos cubanos. Es hora de arrimar el hombro juntos, los liberales, los conservadores, los republicanos, los más de izquierda, los más o menos de derechas, los libertarios, los nacionalistas, mientras ninguno de estas corrientes de pensamiento se apunten a ninguna idea totalitaria y dictatorial o  sean marionetas disfrazadas de la actual tiranía.
Ya a nadie podremos echarle la culpa, si no sabemos cumplir nuestro deber como pueblo. Todos llevaremos como una calimba la marca de los pueblo sumisos  y nadie en el Universo nos va a respetar como conglomerado; y lo más doloroso: el sacrificio de todos nuestros mártires habrá sido en vano.