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LEVANTO LA COPA POR AGUSTÍN TAMARGO

lunes, 27 de agosto de 2012


LEVANTO LA COPA POR AGUSTÍN TAMARGO
(8-14-12-9:30AM)
Por Esteban Fernández 
Siempre lo recuerdo, pero cada 14 de Agosto, le dedico unos minutos, escribo unas líneas y  alzo la copa y digo "Felicidades, Agustín". La última vez que lo vi fue cuando mi amigo Carlos Hurtado y yo entramos a "La Carreta" de Miami. Estaba desayunando con su hija Lila. Ibamos a saludarlo de lejos, pero nos llamó y nos invitó a acompañarlos.  
Sucede que hace años, muchos años, siendo yo un joven, escribí un libro sobre mi pueblo titulado “Güines de mis Recuerdos”. Creo innecesario decirles que no fue un “best seller” del "New York Times" ni nada parecido. Sin embargo, cumplió su cometido, fue comprado por mis coterráneos y saqué los gastos. Eso fue todo. 
¿Eso fue todo? No, eso no fue todo, porque inocentemente incluí unas cuatro o cinco líneas y esas palabras fueron la llave que abrieron un verdadero tesoro en mi vida. 
Dije, contando los inicios de toda mi vida como un niño que abre sus ojos a la belleza de un pueblo y a la vida: “Los jueves desde muy temprano en las mañanas yo me sentaba en un sillón en el portal de mi casa esperando que llegara Henio del Castillo con la  Bohemia, en un intento porque nadie me ganara la revista y poder leer antes que nadie a mi escritor favorito AGUSTÍN TAMARGO cuando yo tenía 10 años de nacido”… 
Si eso lo hubiera escrito cuando Agustín era un conocido comentarísta en Radio Mambí quizás él lo hubiera interpretadocomo una guataquería mas de las que le sobran a los famosos. Sin embargo, fueron escritas por alguien ( al igual que la mayoría de los cubanos en ese instante) que no tenía la más ligera idea de donde estaba metido Agustín Tamargo. Inclusive yo no sabía si todavía estaba en Cuba. Lo cierto es que no era el gran personaje que después brilló en el exilio miamense. 
Pero, esas líneas en mi humilde libro, escritas por un jovenzuelo en California, no solamente llegaron a sus manos sino que lo impresionaron extraordinariamente. 
Pero haberlo dicho cuando “él no era nadie en el destierro” me acredita hoy y me da la moral para poder decir que casi desde que yo nací en la corta lista de mis preferidos SIEMPRE estuvo y está AGUSTÍN TAMARGO. 
Y por esas cosas lindas de la vida (y la vida tiene pocas cosas bellas) hace muchos años me llegan las primeras noticias de que Agustín Tamargo, mi ídolo de la niñez, estaba reciprocando sus elogios hacia mi persona y decía cosas increíbles en “Radio Mambí” como que “Aquel niño que me leía en Güines hoy vive en California y según mi opinión es el mejor COSTUMBRISTA del exilio cubano”… 
Y desde entonces comenzó a leer mis escritos, y mientras tuvo voz leyó mis artículos por la radio miamense. Y todavía hoy me cuesta mucho trabajo aceptar que Agustín me admirara. Yo creo que es algo así como lo que representara para un católico que el Papa dijera de él “que es un gran religioso”. 
Una mañana cuando Agustín(foto) me entrevistaba en su programa le dije: “Hace varios días el ex boxeador “Huracán” Carter al ver la película de su vida interpretada por el actor Denzel Washington dijo: 
“Wow, yo no sabía que cuando yo era joven lucía tan bien”. Y eso es lo mismo que a mí me pasa cuando usted, Sr. Tamargo, lee mis escritos, es cuando únicamente yo pienso: “¡Ñooo, la verdad es que yo soy un buen escritor! Usted me hace lucir bien”… 
Y todavía hoy al conmemorar su nacimiento el dolor me embarga, no es justo que Agustín  abandonó esta vida sin ver a Cuba libre. Esa Cuba que era su total y única obsesión en su vida. Esa Cuba por la cual él peleaba, se enojaba, se emocionaba y defendía con toda entereza. 
Cada cual tiene el derecho de pensar de Agustín lo que mejor desee. Conozco a algunos que no lo querían, y conozco a otros que hoy lo ponen al lado de Martí y Maceo. Eso es parte de la libertad de opinión. Que cada cual crea lo que quiera. 
Y que nadie piense que siempre estuve de acuerdo en todo con Tamargo. Fui, quizás, la única persona que interrumpió su discurso en Los Ángeles para discrepar con él, y al terminar sus palabras salió disparado a darme un abrazo. Hugo Byrne en uno de sus brillantes ensayos mencionó este incidente. 
Bajo la copa, y les pido que me respeten la creencia de que fue, para mi gusto, uno de los mejores escritores que ha dado Cuba, porque no han cambiado mis gustos y sigo pensando igual que aquel niño que esperaba con ansiedad los escritos de Agustín en la calle Pinillos en Güines. ¡Feliz cumpleaños TAMARGO!..

Quinto aniversario de la muerte de Agustín Tamargo

lunes, 12 de marzo de 2012


DE LOS ARCHIVOS DE NUEVO ACCIÓN
(3-7-12-5:00PM)
Hoy se cumple el quinto aniversario de la muerte de Agustín Tamargo. El tiempo vuela y parece mentira que hace ya cinco años que se nos fue Agustín. Ese día, se nos fue no solo el amigo y el maestro, sino un pedazo de Cuba, porque Agustín Tamargo amaba entrañablemente a su Patria, con pasión que llevaba metida en el tuétano de sus huesos. Dos días después de su partida publicamos este artículo en Nuevo Acción, con el que hoy le rendimos el homenaje de recordación que él se merece.
MURIÓ AGUSTÍN TAMARGO
Una vez más el destino me obliga a escribir otra nota de dolor en estas páginas, por otro amigo que se nos va. La noticia, por esperada, no resulta menos amarga. Esta vez, el dolor nos toca bien de cerca. Agustín Tamargo fue uno de los hombres que moldearon mi vida. A través de la cátedra de civismo que dictaba cada semana en las páginas de Bohemia mi generación bebió de su prédica nacionalista de "Cuba, primero, Cuba después y Cuba siempre". En el exilio tuve el privilegio de contar con su amistad. Escribí en periódicos que dirigió y sobre todo, compartí  con él horas y horas de tertulias y conversaciones inolvidables. Me hizo el honor de presentar mi primera novela premiada "Recuerdos de Aurelio" y siempre me distinguió más allá de la cortesía. Por eso hoy vuelven a ondear las banderas a media asta en Nuevo Acción. Esoy seguro de que las futuras generaciones de cubanos verán a Agustín como uno de los grandes orientadores de nuestra historia. Humanamente apasionado, erró muchas veces, pero nadie podrá osar decir jamás que sus opiniones estuvieran sesgadas por intereses materiales o por prebendas. Hombre de una honradez acrisolada y una honestidad ejemplar, nos lega su ejemplo  de cubano y periodista que siempre supo llamar "al pan, pan, y al vino, vino".
No puedo invocar la fórmula milenaria del "descanse en paz", pues sé que Agustín no podrá descansar mientras en Cuba no reine la libertad y nuestro pueblo no se sacuda el yugo opresor. Sólo me queda musitar una simple oración: maestro, amigo, no dejes que decaiga nuestra fuerza, ni que el desaliento nos gane. Desde donde estés por esas vias ignotas que los humanos no acabamos de entender, mándanos la fuerza y la perseverancia necesaria en estas horas tan negras, en que nos vamos quedando solos y tantas amistades entrañables nos van abandonando.
Aldo Rosado-Tuero
Una foto de tiempos más felices, tomada en casa del escritor y poeta Roberto Cruzamora. Sentados de izquierda a derecha: el historiador José "Pepe" Fernández, Aldo Rosado-Tuero y Agustín Tamargo. De pie Roberto Cruzamora. A veces nos llamábamos entre nosotros "el cuarteto de Los Tres Mosqueteros".(Publicado en la edición del 9 de marzo del 2007)

14 DE AGOSTO:CUMPLEAÑOS DE TAMARGO

martes, 16 de agosto de 2011

14 DE AGOSTO:CUMPLEAÑOS DE TAMARGO
(8-14-11-5:00PM)
Por Esteban Fernández
Hace años, muchos años, siendo yo un joven, escribí un libro sobre mi pueblo titulado “Güines de mis Recuerdos”. Creo está demás decirles que no fue un “best seller” ni nada parecido.
Sin embargo,   cumplió   su  cometido,   fue   comprado  por mis coterráneos y saqué los gastos. Eso fue todo.
¿Eso fue todo? No, eso no fue todo, porque inocentemente incluí unas cuatro o cinco líneas y esas palabras fueron la llave que abrieron un verdadero tesoro en mi vida.
Dije, contando los inicios de toda mi vida como un niño que abre sus ojos a la belleza de un pueblo y a la vida: “Los jueves desde muy temprano en las mañanas yo me sentaba en un sillón en el portal de mi casa esperando que llegara el repartidor de Bohemia, el negro Simón, en un intento porque nadie me ganara la revista y poder leer antes que nadie a mi escritor favorito AGUSTÍN TAMARGO cuando yo tenía 10 años de nacido”...
Si eso lo hubiera escrito cuando Agustín era famoso comentarísta en Radio Mambí quizás él lo hubiera interpretado como una guataquería mas de las que le sobran a los famosos. Sin embargo, fueron escritas por alguien ( al igual que la mayoría de los cubanos en ese instante) que no tenía la más ligera idea de donde estaba metido Agustín Tamargo. Inclusive yo no sabía si todavía estaba en Cuba. Lo cierto es que no era el gran personaje que después brilló en el exilio miamense.
Pero, dondequiera que se encontrara Tamargo, esas líneas en mi humilde libro, escritas por un jovenzuelo en California, no solamente llegaron a sus manos sino que lo impresionaron extraordinariamente.
Pero el haberlo dicho cuando “él no era nadie en el destierro” me acredita hoy y me da la moral para poder decir que casi desde que yo nací MI ESCRITOR PREFERIDO, EL MEJOR ESCRITOR, SIEMPRE LO FUE AGUSTÍN TAMARGO.
Y por esas cosas lindas de la vida ( y la vida tiene pocas cosas lindas) hace como 15 años me llegan las primeras noticias de que Agustín Tamargo, mi ídolo de la niñez, estaba reciprocando sus elogios hacia mi persona y decía cosas increíbles en “Radio Mambí” como que “Aquel niño que me leía en Güines hoy vive en California y según mi opinión es el mejor COSTUMBRISTA del exilio cubano”...
Y desde entonces comenzó a leer mis escritos, y mientras tuvo voz leyó mis artículos. Y todavía hoy me cuesta mucho trabajo aceptar que Agustín me admirara. Yo creo que es algo así como lo que representara para un católico que el Papa dijera de él “que es un gran religioso”.
Una mañana cuando Agustín me entrevistaba en su programa le dije: "Hace varios día el ex boxeador “Huracán” Carter al ver la película de su vida interpretada por el actor Denzel Washington (un moreno súper bien parecido) dijo: “Wow, yo no sabía que cuando yo era joven lucía tan bien”. Y eso es lo mismo que a mí me pasa cuando usted, Sr. Tamargo, lee mis escritos, es cuando únicamente yo pienso: “¡Ñooo, la verdad es que yo soy un buen escritor!, usted me hace lucir bien”...
Y todavía hoy al conmemorar su nacimiento el dolor me embarga, no es justo que Agustín  abandonó esta vida sin ver a Cuba libre. Esa Cuba que era su total y única obsesión en su vida. Esa Cuba por la cual él peleaba, se enojaba, se emocionaba y defendía con toda entereza.
Cada cual tiene el derecho de pensar de Agustín lo que mejor desee. Conozco a algunos que no lo querían, y conozco a otros que hoy lo ponen al lado de Martí y Maceo. Eso es parte de la libertad de opinión. Que cada cual crea lo que quiera.
Y les pido que me respeten la creencia de que fue, para mi gusto, el mejor escritor que ha dado Cuba, porque no han cambiado mis gustos y sigo pensando igual que aquel niño que esperaba con ansiedad los escritos de Agustín en la calle Pinillos en Güines.
NOTA AL MARGEN DE ALDO ROSADO-TUERO: Me consta, porque tuve el privilegio de compartir con Agustín junto a mi hermano Roberto Cruzamora, por lo menos una vez a la semana, largas tertulias y cenas, que Tamargo esperaba con ansias las crónicas de Estebita y que siempre las leía en su Mesa Revuelta.

¡COMO VIENE VA!

miércoles, 27 de julio de 2011

¡COMO VIENE VA!
(7-27-11-10:00AM)
Aldo:
Gracias mil por seguir de pie frente a los que quieren hacer de Cuba una finca, frente a los que de una forma u otra detienen lo inevitable: La Libertad de Cuba. Gracias por haber tomado y agitar a revuelo la campana que llama a los cubanos honrados a unirse por el empujón necesario.
Gracias por publicar en tu periódico, que es de todos las personas decentes, ese video donde escuchamos la voz ronca y tosca de un cubano que cuando se escucha nos endulza el alma y nos hace sentir dolor ajeno por los que han flaqueado y orgullo por los que han caído y siguen luchando sin importar los fracasos, gracias por permitirnos oír una vez más al gran periodista y todavía más grande cubano Agustín Tamargo.
Gracias otra vez por recordarnos que andamos al garete, que se tienen que poner proa al Sur y que todo arreglo o limosna que venga del tirano eso es, limosna indigna para hombres libres y que es preferible seguir caminando como un loco por calles extrañas que regresar a un patio ultrajado y vencido.
Saludos y que Dios nos ayude a todos.
Ing. Dionisio de la Torre, Jr.
Sobre el llamamiento a un frente Patriótico Nacional:
Sr.Aldo Rosado-Tuero:
De acuerdo contigo totalmente, hermano Aldo. Este artículo lo publiqué en las cuatro páginas que administramos dentro de Facebook y en la nuestra personal, por considerarlo de gran interés:
Un abrazo fraternal y cubano
Gabriel Astengo

EN HOMENAJE A AGUSTÍN TAMARGO


EN HOMENAJE A AGUSTÍN TAMARGO

(7-26-11-11:55AM)



Un magnífico y bien preparado video, obra de Victoriano Vidal, ha aparecido en la red poniendo fin a las falsificaciones y adjudicaciones a otras personas del excelente trabajo periodístico "soy cubano" escrito y radiado por quien fuera uno de los periodistas contemporáneos mejores de nuestra época, nuestro gran amigo Agustín Tamargo.
Ya anteriormente hemos escrito en Nuevo Acción  sobre el tema. Con este video, con la propia voz de Agustín, deberá ponerse fin al equívoco.
En  Nuevo Acción, lo publicamos como un homenaje a quien fuera no solo un gran amigo, sino un maestro.

DE LOS ARCHIVOS DE NUEVO ACCIÓN AGUSTÍN TAMARGO, NUEVO ACCIÓN Y EL DIRECTOR

domingo, 5 de junio de 2011

DE LOS ARCHIVOS DE NUEVO ACCIÓN
(6-3-11-9:30AM)
AGUSTÍN TAMARGO, NUEVO ACCIÓN Y EL DIRECTOR
El maestro de periodistas Agustín Tamargo, siempre me ha demostrado afecto y hasta cariño, por lo que en muchas ocasiones se excede en los elogios a mi persona y en lo que hago. El miércoles 14, en su muy escuchada Mesa Revuelta, habló de este humilde periódico digital y de mí, en encomiosos comentarios. Viniendo de quien vienen. En mi opinión personal el más respetado de los periodistas cubanos vivos, maestro que inculcó en varias generaciones de cubanos (especialmente en la mía) el amor a la patria y la probidad ciudadana, y de un hombre honrado a carta cabal, valen muchos los conceptos vertidos por Agustín. No vamos a repetir lo que dijo, pero queremos agradecérselo públicamente.
Créeme amigo Agustín, que no resentimos para nada que tal vez no se nos hayan reconocido nuestros esfuerzos en esta ya larga lucha. Como tú me enseñaste con tu palabra y tu conducta personal, no he buscado nada para mi persona, sino lo mejor para la patria que amo con pasión. Tal vez no haya sido encumbrado porque no he sido ni soy lacayo de nadie, y pienso con cabeza propia. Llevo con orgullo mi independencia, en mis errores y mis aciertos y así será hasta que muera.
En Nuevo Acción te agradecemos en todo lo que vale el gesto y la mención, que seguramente nos atraerá un sin número de nuevos lectores.¡GRACIAS DE TODO CORAZÓN!
Aldo Rosado-Tuero (Publicado originalmente en la edición del domingo 18 de junio del 2006)