NADIE PUEDE SER DEMÓCRATA, APOYAR A OBAMA Y PRETENDER PASAR COMO ANTICASTRISTA

miércoles, 12 de septiembre de 2012


NADIE PUEDE SER DEMÓCRATA, APOYAR A OBAMA Y PRETENDER PASAR COMO ANTICASTRISTA
(9-7-12-5:10PM)
 Por Andrés Pascual
El partido demócrata es considerado liberal e izquierdista, esos calificativos nacieron para evitar señalarlos como lo que son: antiamericanos propensos al comunismo, una vez que su filosofía coincide en todo con la de los rojos.
El miedo a llamar comunista a cualquier demócrata, sean cubanos como Alfredo Durán, Raúl Martínez o Jorge Mas Santos; que a esa piltrafa mexicana vestido de americano que llaman la “nueva promesa del partido”, Julián Castro (nadie debe dudar que la media pudiera darle un barniz a lo Ricardo Montalbán y lo enfunde en un traje de “latin lover desperdiciado” como exigencia de mercadeo); que a un puerco de origen irlandés llamado Michael Moore, abarca todo el espectro político nacional:  se explican las causas por las que no son confiables; demuestran su antiamericanismo y su política anticapitalista; los desnudan como los buenos mentirosos que son; “dejan caer” el peligro que representan, porque controlan el voto de los indecentes y piso de tierra del país, lo mismo blancos de copete oportunistas que se ven a la distancia como amos y señores sin perder un centavo en “el cambio”, que negros organizados contra el blanco conservador con la esperanza de nunca trabajar y vivir de la patente de corso que recibirían para delinquir sin problemas si “ocurrieran cosas” que, nadie lo dude, pueden, que hispanos, legales o ilegales, que deambulan “a la que se caiga”.
Esas son las políticas comunistas conocidas con el objetivo de crear dictaduras tiránicas de grupo o individuales, sin embargo, igual que se sabe que la media nunca mencionará el nombre fantasmal, tampoco el partido republicano rompe el tabú, entonces se adapta al “recogimiento espiritual de extrema decencia controversial”, que lo pone en desventaja.
Ante la perspectiva de enfrentar el peligro que se cierne si el califa gana en noviembre, hay que cagarse en el famoso y antiamericano axioma de “lo políticamente correcto”, una vez que el inquilino de la Casi Blanca pretende cambiarlo todo y hasta un busto de Churchill le devolvió a Inglaterra, como advertencia de que cualquier cosa, incluso en cuanto a aliados históricos y tradicionales, está bajo estricto escrutinio y revisión.
Con respecto al castro-comunismo no es posible convalidar una posición anticastrista con otra pro-obamista y pro partido demócrata por militancia o por simpatías, porque la confluencia de ideas y acciones entre la tiranía cubana y “la izquierda liberal” de aquí persiguen los mismos propósitos antiamericanos y anti-demócratas, de hecho, cada vez que toman una medida con respecto a la dictadura, es de apoyo y reafirmación material, a pesar de lo que se hable, que poco importa.(En la foto: Alfredo G. Durán y Raúl Martínez)
El hecho de que la mayoría de “sus hermanos hispanos” no aztecas, ilegales o no, más los mexicanos, ilegales o nacidos aquí, apoyen al partido demócrata y a Obama es un ejemplo significativo de cuán peligrosos son para el país ese partido político y sus figuras hechas o sus “estrellas en embrión”.
El asunto cubano es aparte, para artistas como la Saralegui (tal vez busca la reposición por medio de una recomendación sucia en la gran demanda televisiva arrastrándosele a Obama, además de “castigar al exilio” porque ni protestó que la botaran, más bien lo disfrutó) o el antipático gordo Molina (quizás pretende, con la misma maniobra traidora, asegurar la continuidad de su decante programa con la Flaca), parece que, de tanto restregarse con esos elementos, se les pegó la sarna, al extremo de que “lucen” más mexicanos que Salinas de Gortari y no solo por la influencia oportunista en el habla, sino por cosas peores... por otro lado Jorge Plasencia y La Raza, ¡Huf!
El caso de Joe García se conoce: una marioneta de la FNCA, que lo desmovilizaron de la 5ta columna “apolítica” a ver si ganaba un escaño congresional, poco posible ni porque sea una de las caras visibles de los intercambios, de los dialogueros, de los activistas pro remesas y visitas a Cuba o anti-embargo.
A fin de cuentas, estos y muchos más no son menos peligrosos porque los llamen liberales ni izquierdistas, son comunistas y se acabó, lo que nadie lo dice en voz alta y se impone que se haga ya o habrá que esperar lo peor a mediano plazo.