EMBARGO ECONÓMICO DE ESTADOS UNIDOS A CUBA Y LA LEY DE AJUSTE CUBANO DE 1966: UN RESUMEN HISTÓRICO Y UN ANÁLISIS CRÍTICO -II

lunes, 12 de septiembre de 2011

EMBARGO ECONÓMICO DE ESTADOS UNIDOS A CUBA Y LA LEY DE AJUSTE CUBANO DE 1966: UN RESUMEN HISTÓRICO Y UN ANÁLISIS CRÍTICO -II 
(9-7-11-5:00PM)
por Diego Trinidad, Ph. D. 
La Ley de Ajuste Cubano de 1966 es otra cosa enteramente.  Aprobada por el Congreso el 2 de noviembre de ese año, fue creada casi directamente como resultado del primero de los varios “éxodos” de Cuba a EU desde el puerto de Camarioca en octubre-noviembre, 1965.  Entre 3000 y 10000 exiliados cubanos vinieron a EU en esa primera “válvula de escape” propiciada por Castro para aliviar las presiones políticas y económicas internas sobre su régimen.  Poco después, por un acuerdo entre ambos países, los “Vuelos de la Libertad” comenzaron a llegar a Miami y durante su duración, desde 1965 a 1973, probablemente mas de 250000 cubanos vinieron al exilio por esa vía.  En 1965, ya habían más de 650000 cubanos exiliados viviendo en EU, y era necesario legalizar su situación, pues para el gobierno americano, estaban en el país para quedarse.  Otra demostración, por si fuera necesaria, de la nueva actitud de EU hacia Cuba.  Castro, en lo adelante, sería “contenido (excepto que ni eso se logró), mas los esfuerzos por derrocarlo quedaban abandonados.  Pero la Ley, además de necesaria,  fue justa por una serie de razones. Los lazos históricos que unían a los pueblos cubanos y americanos, especialmente durante las luchas por lograr la independencia de España; la influencia comercial y social americana de EU en Cuba; el resultado de la guerra hispano-americana de 1898, que terminó con la independencia de Cuba después de varios años de ocupación americana en la isla, la que ayudó a reconstruir la arruinada sociedad cubana; la imposición de la Enmienda Platt y su inclusión en la primera constitución cubana de 1901;  la segunda intervención/ocupación americana entre 1906 y 1909, resultado directo de la Enmienda Platt y de las acciones del primer presidente cubano Tomás Estrada Palma al dejar a la isla sin gobierno y sumida en el caos cuando su intento de reelección fue frustrado en 1905; las intromisiones continuas en los asuntos internos cubanos de los enviados diplomáticos americanos Enoch Crowder (durante las presidencias de Menocal, Zayas y Machado) de 1920 a 1927, y especialmente Benjamin Sumner Welles durante la revolución que derrocó al dictador Machado—instigada directamente por Welles; la imposición de Fulgencio Batista por Welles como “hombre fuerte” de Cuba desde 1933 (Batista terminó dominando la vida republicana de Cuba directa o indirectamente entre 1933-1944 y 1952-1958—17 años de los 56 que duró la república cubana); la responsabilidad de EU por, primero, apoyar, y luego retirar el apoyo al gobierno de Batista (incluyendo el embargo de armas—pagadas—en marzo, 1958), lo que resultó en la toma del poder por Fidel Castro en 1959;  las fatales decisiones del presidente Kennedy sobre Cuba, al retirar el apoyo aéreo a la Brigada 2506 y causar su fracaso y al garantizar la revolución cubana en octubre, 1962, en su “entendimiento” con Khrushchev que puso final a la Crisis de los Cohetes; finalmente, la decisión del presidente Lyndon Johnson, quien, temeroso de un atentado a su vida por Castro (Johnson estaba convencido que Castro había sido responsable de la muerte de Kennedy), suspendió TODA la ayuda encubierta de la CIA a cubanos anticastristas en 1965 y aplicó las leyes de neutralidad estrictamente para asegurar que Cuba no fuera atacada por elementos anticastristas.  Todo este largo historial comprometía seriamente a EU a tratar de aliviar la situación de los exiliados cubanos en EU, sobre todo ahora que el gobierno había decidido “proteger” al régimen castrista.  Por todo eso, la Ley de Ajuste Cubano fue justa y necesaria.  Y por mas de 25 años, funcionó adecuadamente y permitió no solo que los exiliados cubanos legalizaran su situación en EU y lograran conseguir la residencia permanente, sino que permitió que cubanos que buscaban la libertad entraran a EU ilimitadamente con derecho de asilo casi garantizado. 
Pero todo comenzó a cambiar después del segundo—y masivo—“éxodo” de Mariel entre abril y octubre, 1980.  Más de 125,000 cubanos entraron a EU durante esos siete meses, quizás hasta 20,000 criminales y dementes incluidos.  Especialmente, todo cambió radicalmente durante el último “éxodo” de los balseros en 1994.  Posiblemente otros 60,000 cubanos trataron de escapar de Cuba, casi todos en “balsas” improvisadas.  Miles fueron “detenidos’ en el Estrecho de la Florida por el Servicio de Guardacostas y la Marina americana.  De esos, aproximadamente 35,000 fueron internados en campos de concentración temporales en la base naval americana de Guantánamo en Cuba.  Esta crisis resultó en un cambio radical de la política tradicional de “puertas abiertas” de EU a los exiliados políticos que escapaban de Cuba.  Con la complicidad de prominentes líderes cubanos del Exilio Histórico, incluyendo Jorge Más Canosa, César Odio (administrador de la ciudad de Miami durante la crisis del Mariel en 1980) y la alta oficial del partido demócrata María Elena Toraño, al igual que el gobernador demócrata de la Florida Lawton Chiles, la administración del presidente Clinton creó la cínica política de “pies mojados, pies secos” (los exiliados cubanos serían permitidos en EU si pisaban suelo americano; de lo contrario, serían regresados a Cuba).  Por primera vez en 35 años, aquellos que buscaban libertad y trataban de escapar de Cuba y su sistema totalitario, no eran bienvenidos en la Tierra de la Libertad, Estados Unidos de América. 
La Fiscal General de EU, Janet Reno (en la foto), proclamó públicamente que ninguno de los detenidos en Guantánamo sería admitido en EU.  Pero todos terminaron en EU después de varios meses en que fueron admitidos sin mucha publicidad.  Mas la insidiosa nueva política de “pies mojados, pies secos” permaneció en vigor, aún durante la administración de George Bush Jr.  Pocos del Exilio Histórico protestaron.  Y por una buena razón.  Desde aproximadamente 1990, la mayoría de los cubanos que trataban de salir de la isla ya no venían buscando libertad.  Se habían convertido en emigrantes económicos.  Ese cambio demográfico de los nuevos “inmigrantes (o “arrivistas”, para diferenciarlos) trajo como resultado la invalidación de la muy exitosa Ley de Ajuste Cubano.  Los nuevos arrivistas, que tenían derecho a recibir la residencia permanente americana al año de entrar en EU, también tenían el derecho de viajar y regresar a Cuba al año y un día de ser residentes.  El escándalo de miles de arrivistas visitando a sus “familiares” (hasta primos terceros) en Cuba después de haber mentido al llegar a EU reclamando “persecución política”, se agravó todavía más cuando estos arrivistas comenzaron a ser parte de una nueva agenda política en el mundo del Exilio Histórico cubano en EU.  Aquellos que deseaban un acercamiento con el régimen cubano, que abogaban por el levantamiento del embargo, que preferían una “reconciliación entre el Exilio Histórico y los cubanos de la isla (aunque el régimen continuara en manos de un grupo de autoritarios represivos), se aprovechaban de los cambios demográficos en Miami—y a la vez, de la ahora obsoleta Ley de Ajuste Cubano.  La cual también ha perdido su razón de ser.  Lo que fue una política justa y necesaria, ahora se había convertido en una política injusta e innecesaria.  El futuro político de la comunidad cubano-americana en el Sur de la Florida estaba en juego. 
Lo anterior es un resumen de los hechos históricos de estas dos políticas americanas hacia Cuba.  Por un corto tiempo, el embargo parecía en camino de lograr el derrocamiento del régimen castrista.  Desde 1962, esa posibilidad terminó.  La Ley de Ajuste Cubano funcionó hasta que los cubanos de la isla decidieron que la búsqueda de mejoras económicas era más importante que la búsqueda de la libertad y se convirtieron en emigrantes económicos.  La derogación de las dos políticas, incluyendo la Ley Helms-Burton con las modificaciones indicadas (prohibición de garantías del gobierno y los contribuyentes americanos a inversiones y préstamos al régimen cubano), es algo que moralmente y prácticamente debe ser consumada.  Ha llegado la hora de cambiar la política americana hacia Cuba de una vez por todas.  Ha llegado la hora de que Estados Unidos deje de entrometerse en los asuntos cubanos.  Ha llegado la hora de que los cubanos dejen de esperar que todos sus problemas deben ser resueltos por los americanos.  Ha llegado la hora de que los cubanos, todos los cubanos, por primera vez en su historia sean verdaderamente independientes.