
EL ACONTECER EN EL ARCHIPIÉLAGO: "NUEVA ESPERANZA" PROPICIA LA UNIDAD DE LA OPOSICIÓN
jueves, 30 de septiembre de 2010
I
EL ACONTECER EN EL ARCHIPIÉLAGO:
"NUEVA ESPERANZA" PROPICIA LA UNIDAD DE LA OPOSICIÓN
(9-29-10-5:15PM)

En esta foto tomada ayer en La Habana, aparecen de izquierda a derecha, el Coordinador Nacional de Nueva Esperanza en Cuba, Arnaldo Herrera Campoalegre; Lilvio Fernández Luis, Coordinador Nacional de JACU y de la Comisión Martiana; los activistas Richard Roselló y Pablo Camero y el activísimo opositor y periodista independiente, José Alberto Álvarez Bravo, en una reunión propiciada por Nueva Esperanza para coordinar trabajos y ayuda a la verdadera oposición.
Sobre este encuentro nos escribe el incansable José Alberto:
Aldo.
Hermano, hoy he tenido una mañana muy feliz, y no es justo dejar de reconocer que esa felicidad te la debo, porque gracias a Nueva Esperanza he tenido la presencia de Lilvio y Arnaldo en casa de mi esposa, como tú sabes, sede de la Casa del Periodista Independiente y de la Biblioteca Independiente Roberto López Chávez.
Lilvio Fernández Luis, mi compañero de curso en la pasada edición de la FIU. A pesar de su juventud, Lilvio es una persona que goza de un prestigio como pocos dentro de la sociedad civil cubana, pues en él confluye un grupo tan elevado de valores que sus probables y humanos defectos se minimizan al punto de hacerse inadvertidos. Valiente a toda prueba, inteligente, austero, con un concepto elevadísimo sobre la moralidad que no puede faltar en un combatiente anticastrista, buen amigo, afable. En fin, uno de los disidentes más completos de los que honran las filas de la resistencia al totalitarismo castrista.
Arnaldo Herrera Campoalegre, un guapo de barrio reciclado en otro de los jóvenes que abrazas con orgullo, con devoción y con gozo. Otro de esos muchachos por los que estarías dispuesto a jugártelo todo frente a las hordas del castrato. Digno, viril, indoblegable, cumplió la vengativa sentencia impuesta por los pendejos que nos desgobiernan sin postrarse ante las vejatorias pretensiones de sus esbirros.
Además de los signos visibles del desmoronamiento de la vieja y carcomida camarilla castrista, hay otros indicadores de su inminente desaparición, como son la significativa incorporación de jóvenes a la sociedad civil y una tenue tendencia de ésta a la unidad de acción y pensamiento, tendencia a la que estoy dedicando casi todo mi tiempo y energías.
A mi amigo Reinaldo Escobar le gusta decirme el hombre puente, pues me fascina lograr la interrelación entre los distintos actores de la sociedad civil. De hecho, en nuestra pequeñísima vivienda se han conocido infinidad de disidentes, y se han establecido alianzas y compromisos de trabajo conjunto y colaboraciones recíprocas.
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Etiquetas: Cuba, José Alberto Álvarez Bravo, Lilvio Fernández Luis, Nueva Esperanza, oposicion cubana, Pablo Camero, Richard Roselló, rnaldo Herrera Campoalegre















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