martes, 17 de diciembre de 2013

CANSADO, PERO ANDANDO

(12-17-13-2:05PM)
Por: Ing. Dionisio de la Torre, Jr.
Hace unos días, en esas interminables discusiones con amigos y donde decir la palabra “reflexión” produce ira en unos y risas en otros, guardé silencio, me aparté y sumido en mi “reflexión”, pensé: si se enteran algunos que estoy reflexionando es posible que algunos me acusen de comunista y otros de payaso; es posible que tenga un poco de las dos cosas, pero de todas formas es mi “reflexión” y no un “copy and paste“ como hacen precisamente los criticones históricos, que al igual que los disidentes históricos, están sentados sobre las manos esperando a ser llamados para el “cambio”.
Mi “reflexión” viene a raíz de un artículo que leí, donde se explica la posición del articulista ante el desgaste en esta larga lucha, él explica que continúa y continuará enfrentado al régimen fidelista, que pese a como se ve claramente muchos han ido bajando la guardia, donde algunos se retiran o toman descanso en la lucha contra el castrismo, que a pesar de la muerte de muchos y el abandono de otros, él sigue y seguirá luchando, él nos dice que es ahora cuando más se tiene que empujar, que ahora es el momento de pedir el levantamiento popular. Mis felicitaciones para ese cubano que no descansa, mi respeto para quien en buscar de la verdad y la justicia no le importan los ataques ni las malas lenguas, saludos Aldo y mucha salud.
Realmente este articulo me animó bastante, pese a las cosas que estamos viendo; hemos visto como las cosas cambian, quizás sea la vida lo que nos hace cambiar, pero a veces pienso que muchos cambian porque ahora están haciendo lo que realmente querían hacer y está bien y se respeta las decisiones de esas personas, pero no deja de ser al menos, cuestionable sino criticable dicha actitud.
Recordemos meses atrás, no muchos, cuando los correos electrónicos venían llenos de fotos de “opositores” haciendo señales de “V” y de “L”, miles de fotos dentro de las casas frente a unos anaqueles con libros y un cartel que rezaba “Biblioteca Independiente”, fotos de actividades al aire libre, en los patios de las casas con carteles que solo los leían ellos. ¿Recuerdan esos tiempos y esos “opositores”? Espero que sí, pues la mala memoria es una de nuestras peores enfermedades, aparte de la envidia tan desarrollada en el pasado medio siglo.
Reflexionando y recordando, me venía a la memoria los trabajos y dinero que costó hacer y mantener los blogs de muchos “periodistas independientes“ de dentro de Cuba, que muchos de ellos sentados en sus casas esperaban que les llevaran las noticias de los que otros hacían o de los golpes que le daban a otros y ellos enviaban sus notas, a veces llenas de errores ortográficos y sentido para que fuesen publicados en sus blog, recordamos cuando algunos de ellos obtuvieron notoriedad por el apoyo y divulgación de sus escritos en el exterior y fueron contactados por “agencias de noticias” y entonces fue cuando empezó a realizarse sus sueños: “cobrar”. Y cobrar no está mal, todos tenemos que vivir de algo, el problema es otro y lo tocaremos luego.
Lo mismo lo hemos podido observar en algunos líderes de organizaciones y grupos, que dentro de Cuba de una forma u otra siempre se la ingeniaban para enviar esas mismas fotos que les dije antes. Ellos, buscando “métodos” para atraer personas inventaban desde equipos de pelotas, cumpleaños colectivos o planes de la calle particular y sin la ayuda del CDR. Todo menos intentar aumentar su grupo. Eso sí, tanto ellos como sus miembros pertenecían al menos a cinco otros grupos, a veces existían tantos grupos allá como acá en el exilio y lo curiosos que cuando se reportaba la reunión habían más grupos presentes que personas en las fotos. Muchas veces he dicho que apoyo la solidaridad, es más casi la exijo como método de lucha, pero no el pertenecer a varios grupos, que solo sirve para justificar el numero virtual de opositores y no el número real de miembros. Tuve la suerte de encontrar una persona sincera que me dijo: Dionisio al pertenecer a diferentes grupos me garantiza que alguno de ellos me va a tocar con limón (entiéndase algún dinerito) y lo comprendo, de algo tienen que vivir, pero no nunca fue así antes de la presente desgracias, más bien era al revés, se daba para la causa y es lo que me molesta.
Ahora viene el punto final de mi “reflexión” y a su vez lo que dije que tocaría sobre lo de cobrar y demás puntos. Está bien que se tenga que ganar dinero, que hace falta tanto allá como acá y acullá, entiendo lo que hicieron en Cuba y porque lo hicieron, pero, ¿Por qué muchos han abandonado la lucha luego de salir de Cuba? Esos “periodistas independientes” que casi todos los días enviaban prácticamente la misma noticia con diferente fecha o reportaban el mismo hecho con diferentes versiones, ¿Por qué ahora están desaparecidos si ahora tienen Internet libre? ¿Dónde  están esos líderes que ayer llenaron cuartillas? Sé que algunos andan de viaje y pasando el cepillo, otros están rehaciendo sus vidas, pero el factor común  es que ya lograron lo que verdaderamente querían, llegar a la tierra de los fulas. Algunos han tenido suerte y cobran de los fulas que pagamos los contribuyentes americanos arropados en la lucha por la democracia y se justifican por haber estado presos, otros no cobran directamente pero si toman las ayudas sociales que pagamos nosotros y algunos gracias a Dios ya están trabajando en otras cosas, quizás porque no han sido cubiertos por el palo que da más sombra o no les han ofrecido la ubre que los mantenga, no porque ellos no lo hayan pedido. El caso es que los que trabajan ya saben lo que cuesta tener un peso en el bolsillo por primera vez en sus vidas, quizás por eso se han callado y apartado de la lucha, pues entregar un dólar a un desconocido que dice ser luchador por la democracia, no es fácil.
Digo como mi amigo Aldo, tenemos que seguir, aunque muchos cierren sus blogs, tenemos que seguir aunque otros se retiren, tenemos que continuar con el compromiso hecho a nuestros compañeros caídos en las calles y montes, no podemos detenernos ahora que es cuando hacemos más falta, no nos consideramos indispensables ni necesarios, siempre hemos sido uno más y de los de abajo y somos felices en servir y no ser servidos. No dejaremos de criticar cuando sea necesario, para hacer el llamado a la corrección, no dejaremos de elogiar lo bueno que se hace sin pedir humildad ante todo, la verdad a veces es difícil de decir, pero hay que decirla, hemos perdido un país y gran parte de su pueblo por ser aduladores y no pensantes, no podemos permitir que se pierda mucho más tiempo con miramientos y paños tibios.
Los que se han cansado, que descansen, los que creen que no vale la pena, que se aparten, los que no tienen esperanza que guarden silencio y respeten a los que sí la tenemos. Cuba es algo más que un país o un montón de tierra acostada en el Caribe. Es un sentimiento único e inigualable en el pecho de cada cubano digno, por eso tenemos que seguir aunque solo nos acompañe la vergüenza y la dignidad.