TAL VEZ TE SABE “ALGO”, ENTONCES JUSTIFÍCALO…

domingo, 1 de julio de 2012


TAL VEZ TE SABE “ALGO”, ENTONCES JUSTIFÍCALO…
(6-28-12-5:00PM)
Por Andrés Pascual
Creo que voy a escribir un libro sobre el presidio político, no a la manera tradicional, porque los de Armando Valladares y Arnaldo Ramos Yániz, creo yo, nadie puede ni igualarlos por los testimonios brindados de una época horrible.
El mío será sobre la forma como malvivían los familiares de los presos durante su etapa carcelaria anterior a 1988, incluso ellos mismos, cuando eran puestos fuera de prisión para continuar en la prisión mayor, el exterior penal, que muchos confunden con libertad.
Dentro de Cuba no se puede aplicar el concepto libertad ni por los que nunca han estado presos, incluso el 90 % de la dirigencia oficialista tampoco es libre, porque no es soberana, pero son cobardes, esclavos, corruptos y muy cobardes…
Resulta que Darsi Ferrer (foto) “quimbó” la 207, visa de refugiado político con destino a EUA, el único país posible que le ofrece asilo a los cubanos que de verdad lo sean y actúen como exiliados.
Sin embargo, con estos disidentes, casi todos profesionales, a lo cubano, pero al fin y al cabo… casi todos ex dirigentes, por lo tanto, ex claudicantes históricos ante la tiranía hasta que la represión decreció y el fusilado o los 30 años, a cumplir 28 o la treintena, se cambió por una advertencia o por 2, 3, 7 o alguna detención de poco tiempo, les despertaron la curiosidad “por la fruta prohibida” e hicieron como que se la comían, incluso como que se la comen.
El estribillo por aquí siempre ha sido “pero está allá adentro, jugándosela” y yo, por lo general, siempre cambio el orden semántico y digo “están allá adentro jugando a que se la juegan”, más contundente y, sobre todo, más convincente.
Resulta que cuando entrevistaban en la prisión a presos políticos con 28, 25, 22, 20, 15, 10, hasta un mínimo de 7 ú 8 cumplidos, la Comisión de Extranjería que enviaba el Gobierno Americano, compuesta por chicanos y por boricuas, tenía la desfachatez de preguntarle a uno si era militante del PCC, incluso le negaban la visa a un alzado de 1962 (Lucas Espinosa Coca, 22 cumplidos de dos condenas de pena de muerte conmutadas por 30 cada una, por alzamiento Causa de Las Villas), por terrorista.
De todos los presos que estábamos allí, incluso desde 1959 ni el 2% pertenecieron al partido, ni al de la tiranía ni al PSP de Fabio Grobart.
Si me lo permiten, quisiera sugerir que, cuando cualquiera conozca a un disidente u opositor de la nueva ola beneficiado con cualquier visa, le pregunte si fue dirigente, aunque de barrenderos del parque y, después, si fue militante. No con mala intención, sino por saber y comparar numéricamente.
El caso que me ocupa, Darsi Ferrer, médico que, encomiásticamente, creó un grupo de atención profesional de su especialidad para atender a quienes no tenían acceso a la cura de caballo del veterinario de turno, no solo por protestar contra Fidel, sino porque los médicos castristas pierden mucho tiempo “resolviendo” y apenas les queda para consultar, me pareció, por lo que leí a veces, un tipo conflictivo, si me aprietan, va y digo que chanchullero.
¿Habrá integrado alguna vez este glorioso combatiente por la libertad de Cuba el PCC o la UJC?, de los que han llegado y formaron parte de la Primavera, del Verano, del Otoño o del Invierno ¿Cuántos tenían en su bolsillo el carnecito rojo que “abría todas las puertas”?
Como que todo cambia en Cuba para peor y muy mal disimulado, Bertha Soler y Elizardo Sánchez se alegraron porque su “pana” “emigre”, 360 grados en reversa de lo que el cínico agente del G-2 decía de gente que extinguieron sanciones bestiales y fueron obligados a irse sin claudicar una posición de fuerza y moral única en la historia del presidio político de América.
Hasta justificaciones de enfermedades de familia exponen para preparar a sus promotores políticos y económicos por acá de la estampida generalizada que parece que inicia esta huída, que quieren convertir en el “I´ll be back” de Mc Arthur en el Pacífico.
Edulcorada, pero muy atractiva, la película “300” presenta el cuadro del valor espartano durante la batalla de las Termópilas, cuando el general Leónidas le dice a su tropa, “Esta noche cenamos en el infierno”, de ese tipo de expresiones que no se dijeron y que cada día esconden más ciertos interesados para que no haya ojerizas contra el ghandismo inútil, está llena la lucha contra Castro; pero aparecieron los disidentes, héroes fabricados por oportunistas de corral aquí y por la propia tiranía allá y se apoderaron del alma y del dinero de la rebeldía nacional para pisotearla. La cena de estos espartanos es en el Paraíso, incluso cuando están en Cuba nada hace recordar que existe el Infierno, ni el progromo que, por lo general, se queda en gritería.
Ahora, nadie sabe si esas justificaciones al asilo de Ferrer tienen su origen en el rutinario “me sabe cosas y va para allá, así que, mejor, no me meto con él”. Porque la disidencia es un tejemaneje de ofensas, delaciones y chismes bajo la sombrilla de la lucha por el protagonismo, nadie puede dudar de esa posibilidad.
Esta salida del galeno, las anteriores y las que, con seguridad continuarán, reafirman la frase de Arthur Koesler en Anatomía de un Mito: “al final, la guerra es entre comunistas… huyendo
Posiblemente escriba el libro no por algo malo, sino por conocer números que, creo, le deben interesar a la gente, de aquí sobre todo, para que no sean injustos ni coman más mierda con aquello de “pero ese se la juega allá adentro”, solo por eso.