COMIENZA A DESPERTAR EL ADORMECIDO PUEBLO CUBANO DE SU PROLONGADO LETARGO

miércoles, 7 de septiembre de 2011

COMIENZA A DESPERTAR EL ADORMECIDO PUEBLO CUBANO DE SU PROLONGADO LETARGO
(9-2-11-5:00PM)
Por Héctor Julio Cedeño Negrín-Periodista Independiente de Cuba. 
Dos momentos inesperados en una semana, protagonizados por valientes mujeres cubanas, rompieron el perezoso sueño de los cubanos, aquí en la Ciudad de la Habana. 
Parecía que no, pero si, está vivo el afligido pueblo de Cuba, que ya comienza a desperezarse, de un prolongado letargo de muchos años. Estoy  alegre, aunque siempre he sido un redomado optimista. Los cubanos no somos carneros, ni permanecemos tan silenciosos, como puede parecer. Sabemos gritar y gritamos, cuando llega la ocasión.   
Primero fue en la escalinata del Capitolio Nacional, sede del Parlamento de la República, donde cuatro valientes mujeres, se plantaron a gritar consignas; por la libertad, la democracia, por el respeto de los derechos humanos y contra la tiranía castrista. Allí tropezaron con la respuesta oportuna de la población, que les brindo su apoyo. 
Pero lo del viernes último, si que fue apoteósico. Cientos de personas  reaccionaron espontáneamente, ante el llamado de Rosario Morales (Charito) e Ivonne Mayeza, que caldero en mano, clamaban por comida para el pueblo cubano, tan carente y necesitado.  
Aunque no he podido conversar con las féminas, que aun se encontraban desaparecidas el domingo en la tarde, secuestradas por los esbirros de la Policía Política y soportando los suplicios de un riguroso interrogatorio, por parte de los enviados de la Villa. Amén de los maltratos sufridos, durante su permanencia en los calabozos. A pesar de todo, se que ellas, estarán felices.  
Recibieron un apoyo formidable por parte de la población y en el video puede observarse la solidaridad multitudinaria de los ciudadanos que pasaban por el lugar. Verdaderamente espontánea. 
En la grabación se escucha a uno de los segurosos decir; “mira, la policía no actúa, no hacen nada” y los policias, como si no fuera con ellos, observan la escena, imperturbables, como simples espectadores. 
Son los propios Oficiales de la Seguridad del Estado, los que se vieron obligados a secuestrar a las dos mujeres y se las llevaron arrastrando, ante la efervescencia popular y los gritos de ¡Libertad! Los policías se negaron a hacer el trabajo sucio, el papel de los malos.  
En buen cubano; “se hicieron los suecos” y simplemente no actuaron. Además, se negaron a reprimir a la población, que colmaba las calles y paralizaba el tránsito vehicular. 
Me parece que se avecina por fin, la primavera de Cuba, no importa que comience en el otoño. Nos estamos contagiando, con los pueblos árabes, es hora de aprovechar el descontento, que se está generalizando dentro de la población y canalizarlo en acciones callejeras concretas.
Esas muchachas demostraron, que no se necesitan muchos individuos, para realizar una acción que concite el apoyo popular. Recordemos que en Túnez, todo comenzó, por un vendedor callejero.   
Se dice que las organizaciones opositoras, están penetradas por agentes de la dictadura, pero son más difíciles de penetrar los pequeños grupos, que también pueden inducir, grandes reacciones de la población.  
Los esbirros de la Policía Política, no pueden monitorear, las pequeñas células, que pueden integrarse por personas mucho más afines y que se conozcan mutuamente. Siempre lo he creído así, mientras menos lo sepan es mejor, por eso han sido tan efectivas, Las Damas de Blanco. 
Esta tiranía no se sostendría muchos tiempo, ante las manifestaciones populares y si se atreven a sacar sus tropas antimotines y sus tanques, será mucho peor para ellos, porque entonces habrá muerto, la destartalada, revolución cubana.  
Prepárate Raúl, para reunirte con Muammar el Kadafi y encontrarte con el, en alguna de esas cavidades, que excavan los tiranos, para tratar de esconderse y escapar de la justicia. Tal vez choquen de narices en la fuga o se pasen el resto de su vida, escondidos como verdaderas ratas, en sus laberintos soterrados, emulando a “Satán Hussein”, en las cavernas del infierno.