AJUSTE CUBANO, HE AHÍ AL ENEMIGO
(9-2-11-5:00PM)
Por Andrés
Pascual
Secundario quiere
decir no de importancia relevante, asunto de segunda mano que puede esperar y,
el que se ponga bravo, que se vaya…
Posiblemente el
“affaire” Cuba sea un “asunto secundario” para la política internacional
americana y nadie debe ponerse bravo, porque este país tiene que ver hasta con
un jarro que se perdió ayer en una casa de un barrio de Estocolmo: sin
robárselo, están demandándolos para que paguen por la vasija. Así está
organizado el mundo de hoy, Estados Unidos con todos los deberes del mundo y sin
derecho ni a protestar ante su principal enemigo en bloque, la ONU.
Sin embargo, el
enfoque cubano de acuerdo a cómo se maneja por cada uno de los dos partidos de
alto rango, nos ha permitido identificar al enemigo político dentro de la
estructura de gobierno americana: los republicanos no han tumbado a la tiranía;
pero los demócratas van más lejos y nos traicionan por su rara amistad con
quienes los odian, dicen, a muerte.
Kennedy abandonó a
la 2506 y Johnson ideó la Ley de Ajuste Cubano, verdad que nadie podía
imaginarse en 1966 cuál era el objetivo del Caballo de Troya castro-demócrata a
28 años de distancia (Guantánamo 1994), nadie menos los enemigos de la libertad
de Cuba, propios y extraños, que estaban advertidos; pero, ¿Qué puede esperarse
si hasta los “buenos” han vuelto la vista hacia otros horizontes, posiblemente
menos peligrosos para la seguridad nacional americana?
Me contaron en la
prisión que, en 1978, un barco americano llegó a La Habana con Kris
Kristofferson, Rita Coolidge, Billy Joel, la Orquesta Fania All Stars y otros
músicos, para una sola actuación en el Blanquita que tuvo como asistentes
invitados solo a dirigentes y a sus hijos.
Estaba Jimmy
Carter(foto) entregándole Nicaragua a Castro y a la Unión Soviética;
preparándole la Revolución Islámica al Shá y firmando el concesivo SALT-II con
Brezhnev.
Etiopía y Angola
campeaban por su respeto y Pol Pot y Ieng Sari se daban banquete…
En ese marco de
entrega de la influencia geopolítica inició el Manisero de Georgia los
intercambios culturales con la tiranía: el gesto del barco con Billy Joel y
familia fue respondido con el de mejor voluntad por la actuación de la Aragón,
los Papines, el Folklórico Nacional, Elena Burke… ¿Dónde?, en Nueva York,
cuartel general de los amplios intereses liberales y filo-comunistas como
también Chicago, Los Angeles, o Baltimore. El Lincoln Center se puso a los pies
del “cha-onda” de Alejandro Tomás Valdés, Tomasito, gusano a matarse, hijo de la
Casa de Beneficencia y mi amigo q.e.p.d
Con actuar en
Miami no podían soñar, aquí no podían provocar porque la plaza, con excepciones
como Aruca, Bernardo Benes, Max Lesnick, el “reverendo” Espinosa y un par de
gatos más, le pertenecía a Cuba por medio del exilio, tan militante y activo
como hoy, pero menos débil en el orden mediático y económico, además de mayoría
abrumadora.
El que quiera
hacerle creer que el Ajuste Cubano no ha actuado como el Caballo de Troya contra
el exilio, preparado así desde que se elucubró posiblemente y no soy radical en
esto, pregúntele por qué ayer, cuando eran autorizados por la presidencia
demócrata a actuar en este país, los artistas de Castro no venían a Miami,
mientras que hoy tienen como parada principal esta ciudad.
El crecimiento
descontrolado del entrante económico del castrismo desde 1994, casi epidémico,
ha sido lo que posibilita no solo el intercambio, sino que, por supuesto,
escojan a Miami como objeto de la provocación, porque a ningún elemento de la
tiranía le importa la música de Pablo Milanés ni de la Orquesta Aragón, mucho
menos le ríen los pujos a un elementajo que dicen que es comediante, que se
llama Robertico y que el Dade Couny Auditorio va a presentarlo con mas bombo y
platillos que a Alvarez Guedes, pero provocar aquí, dividir aquí, destruir esto
sí es de su completa incumbencia…y lo están haciendo y ¿Quién sabe lo que queda
por ver de esta película? Todo está en que reelijan a Obama y ya verán.
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