
POLÍTICA, NEGOCIOS Y SENTIMIENTOS
viernes, 12 de agosto de 2011
POLÍTICA, NEGOCIOS Y SENTIMIENTOS
(8-10-11-5:00PM)

Por José M. Izquierdo
El exilio cubano tiene dos formas de terminar con la
farsa que representa el llamado “Intercambio cultural” de artistas que vienen a
Miami representando al régimen castrista; Nos lanzamos masivamente a protestar
contra esas presentaciones para que Washington nos tome seriamente en cuenta y
tome cartas en el asunto o, los ignoramos, los dejamos sin público que los
aplaudan, sin la propaganda que buscan y sin el dinero que necesitan.
Pero los cubanos en Miami no estamos dispuesto a
hacer ninguna de estas dos cosas, entonces tenemos que seguir soportando a
Milanés, Silvio, Buena Fe, los Van Van, a sus promotores, y todos los que vengan
detrás. Ya sabemos que hay un sector del exilio muy apegado a este arte porque
creció con él, poco interesado en el verdadero fondo político económico de estas
presentaciones artísticas, y menos aun dispuesta en hacer algo por que Cuba sea
un día libre de la tiranía castrista.
Pero la realidad está ahí aunque no podamos
entenderla y menos estar de acuerdo con el desarrollo de estos acontecimientos.
Hay cosas que se dicen, que confunden y que son un error. De donde sacamos que
“Artistas como Pablo Milanés, Silvio Rodríguez y toda una lista de artistas que
invaden los EEUU, son representantes del pueblo cubano, que a través de su arte
vamos a lograr la unión entre los cubanos de la isla y los del exilio. Esta
gente no tiene nada que ver con el cubano de a pie.
Que sepamos, Pablo Milanés y sus compañeros de viaje
no vienen aquí por voluntad propia, algunos residen fuera de Cuba aunque
mantienen vínculos con el régimen. Vienen por mandato, selectos y escogidos por
los “Promotores artísticos” que funcionan en Miami y el régimen castrista. Todos
ellos forman parte de una privilegiada clase social de artistas que se han
enriquecido con el visto bueno de la tiranía castrista, la mayoría son
incondicionales del régimen, condición que han aprovechado en benéfico propio.
Son usados por la maquinaria política del régimen que ha descubierto en ellos
una importante fuente de ingreso.
¿Se nos han olvidado las declaraciones de algunos de
estos “Artistas” en el escenario?, si es así estamos mal de la memoria, solo un
ejemplo; Silvio Rodríguez en su concierto en la ciudad de Orlando fue abucheado
por un grupo de cubanos que se encontraba en su presentación por pedir libertad
para los cinco espías del régimen presos en cárceles de los EEUU. ¿Ha quien
estaba representando Silvio Rodríguez en esa ocasión, a la tiranía castrista o,
al pueblo de Cuba? Es ese un método de acercamiento de pueblo a pueblo. Otros
artistas de la isla han hecho lo mismo. Esperemos a ver cómo se comporta Milanés.
Se trata de limitar, criticar y ofender a los grupos
de cubanos que equivocados o no, quieren manifestarse en contra de la presencia
de estos “Artistas” en Miami, la capital del exilio. Es que acaso la presencia
de estos “Artistas” en Miami, blandiendo derechos y libertades que no practican,
aprovechando las grietas de la democracia, no son un insulto, una provocación a
tanto cubano digno y reprimido por el régimen que los apadrina, escondiendo sus
verdaderos objetivos políticos económicos y pisoteando los sentimientos de tanto
cubano en Miami que tuvo que dejar su patria a causa de ese régimen.
No podemos ser tan ingenuos en pensar que detrás de
todo esto hay buenas intensiones. Quienes promueven estos viajes, han montado un
negocio millonario. Se dice que en la promoción de Pablo Milanés se han gastado
más de $ 100 mil, esto solo se hace si las ganancias respaldan estos gastos o,
si alguien poderoso los financia por fines políticos. Todos hemos visto,
escuchado y comprobado en muchas ocasiones, que algunos de estos “Promotores
artísticos” son unos provocadores profesionales que defienden al régimen
castrista a capa y espada, insolentes e irrespetuosos con un sector del exilio
cubano y la sociedad de Miami en general, se les permite decir en público que
son empresarios, cuando en realidad actúan como funcionarios de un gobierno
extranjero en territorio de EEUU.
Pablo Milanés, como otros artistas realizará su
concierto en Miami. Económicamente se proyecta como un éxito. ¿A dónde irá el
dinero de esas ganancias, serán donadas a obras caritativas, se utilizarán para
impulsar la deteriorada economía del régimen castrista, recibirá Pablo Milanés
una parte de ese dinero aunque las leyes del embargo lo prohíban? Aunque muchos
cubanos no estemos en el concierto, no por eso dejaremos de saber lo que allí
pasó, nuestros compañeros de trabajo y algún familiar lo contarán, la prensa lo
recogerá. La propaganda, uno de los mayores objetivos políticos de este evento
también será un éxito.
Pero hay algo de lo que me sentiré satisfecho y
orgulloso: Un grupo de cubanos estará allí presentes demostrando el rechazo de
un sector del exilio cubano a Milanés y lo que él, y otros como él, representan,
denunciando las maniobras en contra del exilio cubano del régimen castrista y
sus promotores en Miami, recordándole al mundo que en la isla de Cuba, existe
todavía un régimen tiránico y totalitario que lleva más de cincuenta años en el
poder esclavizando a los cubanos y aunque sean pocos, traten de hacernos creer
que denigran la imagen del exilio cubano en el mundo no es así, están dando un
ejemplo de democracia aunque no estemos de acuerdo con sus métodos de protesta
pacíficos. Denigrantes son aquellos que en ocasiones atacan a estos cubanos con
la violencia y pocas veces los condenamos. En resumen aunque parece que pocos lo
entienden, estas presentaciones son movidas por intereses políticos, económicos
y usan para eso los sentimientos del exilio cubano.














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