DAVID
RIVERA, TIBIO CASI FRIO…
(8-18-11-5:00PM)
Por Andrés Pascual
Bueno, al fin se
dignó alguien de “la mafia de Miami” a tratar el Ajuste Cubano. Tanto que el
Nuevo Herald lo desplegó, en primera y con foto, de la forma como no hubiera
hecho en abril de 1961, en medio de la batalla de Bahía de Cochinos, en apoyo a
los héroes de la 2506.
Un survey mal
intencionado acompaña el despliegue de la información, cuyo único objetivo es
reclamar, para “una buena cantidad de inconformes” dignos de considerarse como
fuerza contendora importante, el espacio de influencia política que les
convalida un 44 % por el NO a la pregunta ¿Está de acuerdo en cambiar la Ley de
Ajuste Cubano? De nuevo el objetivismo malicioso del libelo sucursal del Granma
con respecto a beneficiar a la dictadura de forma casi subliminal, reincidente
en la política anticubana “armengolista” de intransigencia y otros epítetos
peores.
¿Quién puede estar
interesado en que no cambien la Ley de Ajuste Cubano? Sin margen de errores, la
tiranía, porque no solo coloca aquí “a sus empleados” contribuyentes,
considerados “comunidad”; sino a los infiltrados que quieran para lo que crean.
Incluso “la comunidad”, por la defensa del castrismo a través del apoyo al
llamado intercambio cultural, a la posición contra el embargo y a favor de todo
lo que beneficie a Castro, son tan peligrosos como los clasificados en espías y
terroristas; porque cumplen igual función con la misma determinación, o ¿Acaso
cree alguien que perforar la seguridad federal con fraudes a agencias como el
Medicare o los sistemas de Seguros, que controlan desde La Habana e incide en la
Florida como en ningún otro estado, con más del 90 % de elementos de “la
comunidad” como responsables no es terrorismo? ¿Y la droga? El dinero que traen
desde Cuba supera, a veces, los 50,000 dólares por cabeza y los 100,000 por
familia… ¿Cómo hacen para introducirlos aquí? ¿Es o no un delito ese tráfico?
¿Dónde están los alguaciles del gobierno ante esta gente?
¿Quién vela por las
causas políticas que están comprando a 5,000 por cabeza? Este negocio es del
gobierno de Castro, posiblemente patrocinado por las mentalidades grises y
traidoras de Obama, americanos y cubano-americanos. Para convertirse en
“exiliado” con la 207 como ex preso de la UMAP, solo necesitan el dinero y
alguien que haya estado en los campos de concentración, que permanezca en Cuba y
que declare, por lo que muchos de los que llegan no son ex presos y, después, a
disfrutar del humanismo con que los tratarán y de las oportunidades que les
darán las agencias privadas de índole religiosa que los recibirán que, además,
les asegurarán de todo para que inicien con pie derecho sus conductas “zurdas”.
¿Cómo es posible
que se aliente y legalice el envío de más de 5,000 millones al año, fuga de
capital circulante, desde una economía estatal que tiene uno de los peores
índices económicos y de desempleo de la nación?
Hugo Cancio, que
amenaza con demandar porque se siente difamado, habló para la televisión de “su
derecho a operaciones económicas”; es decir, a la libertad comercial, entonces
¿Bajo qué condiciones traen a estos petulantes del castrismo a Miami? ¿Entran en
el concepto “embajada de amor y acercamiento non profit”, pero pueden ser usados
como vulgar mercancía por algunos? ¿Quién puede cuestionar esto legalmente? Si
es un compromiso de “país a gobierno”, pero que necesita autorización y
patrocinio oficial, ¿Por qué está en las manos de un promotor privado el manejo
de esta invasión de artistas, abiertamente comprometidos con la tiranía ellos y
el propio promotor? ¿Quién prepara y maneja las presentaciones de americanos que
van a Cuba bajo esta ley de “acercamiento”? Incluso Lucius Walker amenazó una
vez con retirarle el permiso para que estudiaran medicina a aquellos
estudiantes, negros o no que, bajo uno de esos programas, hablara con miembros
de la Sección de Intereses de EUA ¿Cómo se permiten estas peligrosas y falsas
conductas de humanismo y preocupación por las minorías?
Hoy no hay igual
represión en Cuba que antes, la dictadura sabe que una parte importante, bien
visible y protagonista de la disidencia, funciona como mercenaria de los
patrocinadores de aquí y como disociadores y divisores a favor del régimen. El
cuento aburrido de “ellos están allá adentro” puede funcionar para la comunidad
de Ajuste Cubano, pero no para el exilio, la tiranía conoce mejor que nadie,
porque la creó y la mantiene, que estos grupos no tienen motivo para ser
reprimidos como se hacía antes de 1990 con los luchadores anticastristas, porque
no tienen como objetivo “tumbarla de raíz” y ajustarle las cuentas a todos los
implicados como merecen. La política de borrón y cuenta nueva, de apoyo a los
viajes, a las remesas y a la presentación aquí de artistas comisarios políticos,
son el mejor exponente del razonamiento.
Dinero es el nombre
del interés por mantener las remesas familiares y políticas descontroladamente,
a fin de cuentas, son iguales en significación y Yoani Sánchez, por ejemplo,
nunca ha establecido un paralelo entre ambas en Generación Y; ni se ha referido
a que un libro que escribió fuera presentado por “el Presidente” Carlos Aberto
Montaner en una librería de Miami, comparándolo con los de Ariel Hidalgo
Guillén, José A Zarraluqui o Roberto Luque Escalona.
Desde su sala con
Internet le agradeció a Montaner el tiempo y la importancia que se tomó,
mientras los tres que mencioné antes hicieron el cuento sentados en una celda
del Combinado del Este. Sin embargo, todavía tiene el atrevimiento de decir que
es reprimida y una legión de corruptos y contaminados la apoyan y la hacen rica
en premios en metálico, de tal forma que, en 5 años más, tal vez tenga tanto
dinero como Pablo Milanés.
Está bien, algo es
mejor que nada, pero lo que David Rivera propone sobre el Ajuste Cubano es solo
una política para contentar a la creciente exigencia exiliada que pide la
abolición de la ley, que debe ser rápido, con urgencia. Cualquier otra posición
ajena a la suspensión definitiva del capítulo, como la del congresista
republicano, es de maquillaje para quedar bien con alguien de moral ambivalente
interesado en que Castro permanezca en el poder.
Que no me venga
nadie con el cuento chino de que el interés por derrocar a la tiranía es
legítimo porque se defienda la política del embargo a los Castro; porque se
mantenga con remesas, algo más que para subsistir, a la mal llamada oposición;
porque se digan dos o tres cosas contra el concierto de Pablo Milanés o porque
se le pida a quienes no pueden hacer nada que lo cancele, cuando se sabe que
todo esto lo origina la permanencia del único arma del castrismo contra la
libertad de Cuba y contra la vigencia del exilio, la Ley de Ajuste Cubano,
creadora y promotora de todos estos males, desde la infiltración de terroristas,
hasta la actuación de Paulito FG en ciertos clubes de Miami.
Las autoridades de
Inmigración le proponen a esta gente que se benefician de la Ley si desean
acogerse al concepto exiliado o al de emigrante económico. La mayoría, quizás el
99 %, exige la segunda; después, cuando se les cuestiona, desfachatadamente, te
escupen a la cara “¡No qué va, si pongo exiliado no puedo ir a Cuba…”.
Lo infantil o
quién sabe qué propuesto por Rivera para penalizar con la pérdida del derecho a
la ley al que regrese a Cuba antes de 5 años es una tomadura de pelo, porque
quien lo hace ya no tiene que acogerse a la ley, o es un residente, o un
ciudadano, entonces se hace necesaria, además, otra sugerencia alterna y
paralela que desprovea, por lo menos a los residentes, de ese carácter legal…
Aparentemente, ni Rivera ni nadie de los “nuestros” ni en el Congreso ni en el
Senado quieren meterse en esa profundidad. Cualquier otra cosa que no sea
descabezar la ley es una hipocresía, por no decir una mala palabra.
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