CIUDADANOS REDUCIDOS A SIERVOS DEL BUROCRATISMO
jueves, 23 de septiembre de 2010
(9-23-10-11:30AM)
Por Lázaro González Valdés
“La libertad ha originado el exceso de tributos; pero el efecto del exceso de tributos es originar la servidumbre” –Montesquieu, El Espíritu de las Leyes.
Aunque esta formulación de Montesquieu data de 1748 su vigencia es indudable en Miami Dade donde los gobernantes del Condado, para beneficiarse con altos salarios y otras prebendas, demandan cada año -y casi han conseguido- el total sometimiento económico de más de dos millones 500 mil personas que residen en esta jurisdicción. Procedimiento inmoral que además podría constituir un acto de corrupción o de abuso de poder, o quizás ambos, y conllevar penas criminales.
Sin embargo, las autoridades locales y del estado a cargo de velar por la legalidad -a veces extremadamente severas con ciudadanos que contravienen normas como no ingerir bebidas alcohólicas en lugares públicos no autorizados o efectuar trabajos sin el permiso oficial correspondiente- carecen de ojos para ver los arbitrarios requerimientos de dinero con que la jerarquía condal avasalla a una población maltrecha por las consecuencias de la recesión económica y la errática política implementada por esos funcionarios.
Cuando la justicia no se administra equitativamente a todos los sectores sociales de un estado no solo impera la arbitrariedad sino que surgen castas que de facto, aunque de jure se prevea lo contrario, contravienen ese pilar de la democracia según el cual todos los individuos son iguales ante la Ley. Esta aberración jurídica sucede hoy en Miami Dade donde hasta los fundadores de Estados Unidos de América correrían peligro -si vivieran aquí ahora- por haber manifestado ideas como esa de que “todos los hombres son creados iguales; (...) son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; (...) entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; (...) para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; (...) cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad” (léase aquí el texto completo de la Declaración de Indepencia de EE.UU.).
Para que no quede duda de lo antedicho léase este reporte publicado en Diario Las Américas: “No soy una persona que reacciona bien ante las amenazas, y solo puedo hablar por mí misma, pero ellos (refiriéndose al administrador del condado George Burguess y el alcalde Carlos Álvarez) me dijeron que si no votaba a favor del aumento de impuestos, se iban a ver afectadas las prioridades en mi distrito” -reveló Sally A. Heyman, comisionada por el Distrito 4 de Miami Dade, quien según la fuente fue “amenazada y presionada para votar la primera vez a favor de un aumento de impuestos en el condado”.
El menosprecio de los derechos básicos de los estadounidenses que residen en Miami Dade por parte de esos funcionarios es evidente y notorio como demuestran las acusaciones de la comisionada Heyman a través de los medios de prensa.
Muchos de los habitantes del condado cuestionan si realmente viven en un sitio de Estados Unidos de América. Ellos recibirán en breve la respuesta que buscan porque si el poder judicial no le pone inmediato y severo correctivo al alcalde Álvarez y a quienes lo secundan en esta ruleta rusa política contra el pueblo, quedará claro que se trata de una región no identificada con el estado norteamericano y por lo tanto una posibilidad para solucionar el conflicto podría ser la emigración masiva hacia zona de libertad a fin de recuperar los derechos conculcados.
















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