BAJO LA ACTUAL ADMINISTRACIÓN YA NO ES PELIGROSO ESPIAR A EE.UU. SE SIENTA EL PRECEDENTE PARA INTERCAMBIO CON EL CASTRISMO

viernes, 9 de julio de 2010

BAJO LA ACTUAL ADMINISTRACIÓN YA NO ES PELIGROSO ESPIAR A EE.UU.
SE SIENTA EL PRECEDENTE PARA INTERCAMBIO CON EL CASTRISMO
(7-9-10-9:15AM)
Según la AFP, diez agentes secretos expulsados de Estados Unidos por haber trabajado para los servicios rusos fueron canjeados en el aeropuerto de Viena por cuatro espías que trabajaban para Estados Unidos en Rusia, en una operación sin precedentes desde la Guerra Fría.
La operación se llevó a cabo en el aeropuerto de Viena, cuando un avión oficial ruso y un aparato estadounidense se colocaron de tal manera que sus compuertas principales quedaban ocultas a los ojos de los fotógrafos y periodistas.
El avión ruso despegó luego, hacia las 10H30 GMT, rumbo a Moscú, presumiblemente con los 10 agentes expulsados el jueves de noche por la justicia estadounidense. Los confesos espías rusos ni siquieran enfrentaron un juicio y fueron tratados como si fueran diplomáticos, sentando un funesto precedente, pues se está enviando un mensaje subliminal a los enemigos de los EE.UU.: "Bajo la actual Administración, no constituye un delito grave espiar  al país". A pesar de los enormes recursos gastados para seguir y finalmente destapar esta red de espías, el Presidente decidió que no fueran castigados por su delito. Muchos comentan que esas son las consecuencias de gastarnos un Presidente marxista, que no está identificado en lo absoluto con el patriotismo y el orgullo americano.
Unos quince minutos después, partía el otro avión, con destino a Nueva York, presumiblemente con los cuatro espías rusos que trabajaban para Washington.
Hasta ahora, sólo una responsable del servicio de inteligencia ruso, citada por agencias de su país, confirmó la realización del canje.
Pero la cancillería rusa había dado parte previamente de un acuerdo que implicaba “el regreso a Rusia de diez ciudadanos rusos acusados en Estados Unidos y el envío simultáneo a Estados Unidos de cuatro individuos previamente condenados en Rusia”.
El jueves, los diez agentes acusados de haber trabajado para Rusia, incluida la periodista peruana Vicky Peláez, se declararon culpables de espionaje ante el tribunal federal de Nueva York. 
Según una fuente del Kremlin, la negociación del canje fue facilitada por “la confianza entre los presidentes de ambos países”, Dimitri Medvedev y Barack Obama, que han hecho de la reactivación de las relaciones bilaterales una prioridad.
El FBI había investigado durante años a los individuos, algunos de ellos instalados desde hacía tres décadas en Estados Unidos y encargados de infiltrarse en los círculos políticos para luego enviar información a Moscú.
Durante la audiencia en Nueva York, los agentes dejaron caer la máscara de las identidades falsas que en siete casos encubrió su accionar: los esposos “Richard y Cynthia Murphy”, por ejemplo, admitieron llamarse en realidad Vladimir y Lydia Guryev.
Otro acusado, “Juan Lázaro”, no era peruano ni había nacido en Uruguay, como afirmaba desde que se había instalado en los suburbios de Nueva York: se llamaba en realidad Mikhail Anatonoljevich Vasenkov y también era agente.
Vicky Peláez, la joven pelirroja de 28 años Anna Chapman y otro detenido, Mikhail Semenko, operaban como espías bajo sus verdaderos nombres, siendo los dos últimos también rusos.
Reportera y columnista del diario hispano de Nueva York La Prensa, Peláez, de 55 años y casada con “Lázaro”, había sido periodista en Perú antes de exiliarse en Estados Unidos hace más de 20 años. Tienen un hijo de 17 años.
Analistas relacionados con el caso cubano, especulan, que este puede ser el precedente que se use para intercambiar a los 5 espías castristas convictos de la Red Avispa, guardando prisión en los EE.UU. por el "subcontratista" norteamericano preso en Cuba, acusado por el castrismo de espiar para EE.UU.