EN VENEZUELA: LAS RATAS COMIENZAN A ABANDONAR EL BARCO

viernes, 8 de enero de 2010

Heinz Dieterich se “desmarca” de Chávez 
Revolución Bolivariana: “un Titanic por chocar”

Heinz Dieterich, el llamado “Padre del Socialismo del XXI”,(en la foto) se descabalga del proyecto de Chávez y culpa a sus segundones de su próxima derrota electoral.
En la página Ambito.com  se publicó ayer miércoles, seis de enero, una entrevista de la periodista Carolina Barros, a Heinz Dieterich, conocido por ser el gurú socialista de Chávez, quien hace algunas declaraciones sorprendentes.
Este hombre, al que Chávez ha presentado públicamente como uno de los más brillantes teóricos marxistas y padre de lo que se viene llamando la V Internacional, desvela algunas de las deficiencias que, a su juicio, está viviendo el proceso revolucionario bolivariano, poniendo en la picota a los dirigentes del PSUV y cuestionando la continuidad del proyecto de Chávez.
Las deficiencias señaladas por Heinz coinciden con las señaladas por algunos sectores de la oposición, y en buena medida con las críticas vertidas desde dentro del chavismo, desde los últimos tiempos. Coinciden todos en denunciar la presencia de arribistas incrustados en el poder, para su enriquecimiento personal, que a la hora de la verdad serán los primeros que abandonarán el barco maltrecho.
A la pregunta de si está desencantado de Chávez, Heinz responde:
"No; estoy desencantado con los altos líderes del proceso, a muchos de los cuales conozco personalmente, que se hacen cómplices históricos de la catástrofe que se avecina. No entiendo su falta de decisión para cambiar las cosas."
”He dicho en varias ocasiones que Chávez y su revolución, carecen de un partido hegemónico capaz de liderar y dirigir el proceso revolucionario, y sin ese instrumento, no se va a ninguna parte que no sea al caos.

El Partido de la revolución no se crea de forma artificial, se fragua en las luchas obreras, campesinas, vecinales, etc., y, sobre todo, en la lucha de clases, y eso hoy por hoy está muy verde en la Venezuela de Chávez, que es una sociedad sumamente dividida en fracciones de clase sin conciencia.”

Heinz Dieterich afirmó que muchos en el oficialismo venezolano ven en el Gobierno de Hugo Chávez a un Titanic a punto de chocar.

Varias voces en Venezuela empiezan a advertir sobre las grietas de la revolución chavista. Que, de tan profundas, se están haciendo sistémicas: inoperancia de los planes sociales y de los servicios públicos, inflación y escasez de alimentos, crisis de inseguridad y corrupción. Entre las voces más preocupadas y frente a un año electoral que puede ser decisivo para el futuro del chavismo, llama la atención la de Heinz Dieterich, el ideólogo del «Socialismo del Siglo XXI» y consultor permanente de Hugo Chávez, quien, respondió, por escrito, a las preguntas de Ámbito Financiero.

A continuación Nuevo Acción reproduce fragmentos de dicha entrevista
“¿Hay purgas políticas en el Gobierno de Chávez? Las denuncias de corrupción en varios bancos privados llevaron a la renuncia del ministro de Comunicaciones, Jesse Chacón. Además, Chávez criticó en público a Diosdado Cabello, Ministro de Infraestructura y uno de sus hombres de mayor confianza.
Son dos dinámicas diferentes. Con la renuncia de Jesse Chacón, un hombre muy apreciado por el presidente, el Gobierno se protegió políticamente del escándalo banquero. La crítica pública a Diosdado Cabello, algo absolutamente insólito, muestra la creciente preocupación del presidente sobre la ineficiencia del sistema gerencial del Estado que, en su pensamiento, es el principal peligro para una eventual derrota electoral en 2010.

En uno de sus últimos artículos, usted describió al Gobierno de Chávez como un Titanic a punto de chocar, y señaló la urgencia por cambiar el rumbo. También el embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton, dio una señal de alarma ante los medios.
La preocupación por la supervivencia de la revolución bolivariana, expresada por el embajador Roy Chaderton, existe en amplios sectores de la Nueva Clase Política (NCP) bolivariana, desde alcaldes, diputados, diplomáticos, militares, comunicadores, gobernadores y hasta ministros. Esa preocupación nació hace alrededor de tres años, pero se manifiesta hoy con mayor fuerza, porque el iceberg está más cerca. Como es natural, hay fracciones de derecha, centro e izquierda en la NCP, definidas por ideología, política y economía. Lo que tienen en común es su miedo a perder el poder. Por eso no actúan ante el presidente con la verdad y firmeza que requiere la grave crisis del sistema y de la nación.

¿Cómo son los tiempos para poder corregir el rumbo?
Creo que el punto de viraje, el punto de no retorno, será enero. Porque hay que rediseñar un nuevo modelo de gobierno, eficientizar su ejecución y convencer a la población de su viabilidad, y eso requiere tiempo.