De la economia cubana

jueves, 12 de noviembre de 2009

De la economia cubana

1.- José Amado Ricardo Guerra (sustituto de Carlos Lage) y Marino Murrillo (foto de la izquierda)  (actual titular de economía) se encuentran en el vórtice de la elaboración del conjunto de medidas que se van a discutir a finales de diciembre en el seno de la Asamblea Nacional.  Estas medidas denominadas "Salvar el Socialismo" tienen como objetivo, según se plantea, adecuar la economía cubana en correspondencia a la actual CRISIS MUNDIAL. En  vez de reconocer el fracaso irreversible del sistema socialista, el gobierno cubano asocia las actuales limitaciones a las políticas imperialistas y a una crisis global, que afecta con mas fuerza a los países pobres. Pura retórica.
Se estima que las medidas previstas tengan un fuerte impacto en la población, se habla de eliminar la dualidad de la moneda, y dadas las disminuciones en las importaciones de alimentos, suprimir de la cuota un conjunto de productos que serían vendidos en un mercado liberado a altos precios. También se está trabajando en la eliminación total de la libreta, aunque se establecerían límites financieros para efectuar las compras a fin de evitar acaparamiento (una forma transfigurada de racionamiento). Los problemas mas complejos, son los vinculados a la vivienda, donde la situación se ha vuelto insostenible y no se han podido diseñar alternativas de solución.  La situación es de una gravedad tal, que  se ha solicitado a Ra٤l una aparición extraordinaria de Fidel el práximo 2 de enero (aniversario de la revolución) para explicar la conveniencia inedulible de aplicar medidas extremas que permitan garantizar una continuidad del proceso revolucionario.
En mi opinión, la economía se está yendo fuera de control, un país que no produce, con un equipamiento obsoleto que no le permite insertarse en la economía regional. Con una fuerza de trabajo agotada sin incentivos a corto plazo, un déficit financiero internacional impagable sin posibilidades prácticas de renegociarse, factores que determinan, en primer término un deterioro del nivel de vida de la población y en segundo, condiciones para un éxodo masivo de magnitudes impredecibles.