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COPIA DE UN E-MAIL ENVIADO (HACE UN AÑO) A UN AMIGO, OPOSITOR PACÍFICO, EN CUBA

lunes, 20 de agosto de 2012


COPIA DE UN E-MAIL ENVIADO (HACE UN AÑO) A UN AMIGO, OPOSITOR PACÍFICO, EN CUBA
(7-30-12-5:30PM)
Estimado amigo: Acostumbrado como estoy a la libertad  irrestricta de prensa y enamorado del derecho de cada quién a sustentar y tener sus propias ideas, que aunque no comulguen con las mías, eso no es óbice para que esa persona sea mi amiga. Yo crecí rodeado de  una gran  familia en las que había batistianos, auténticos, ortodoxos, pacifistas, insurreccionales, católicos, protestantes y hasta un tío abuelo santero y nada me trae más gratos recuerdos que ver a mis tíos, tios abuelos,  y mis primos mayores , reunirse en la casona de mi abuela Alida los domingos a jugar dominó y a discutir de política. La cosa se ponía candente, pero no más mi abuela llamaba porque la mesa estaba servida, y ya quedaban de lado todas las discusiones, nadie en la familia se peleaba con el otro, porque no pensara igual. Ese odio y esa intransigencia surgió con el maldito fidelismo.
Con eso quiero decirte, que contrario a lo que imaginas, el hecho de que yo abogue no solo por una resistencia pacífica PERO ACTIVA Y MILITANTE, que era la que hacían Gandhi y Martin Luther King—Luther King sacaba a los negros a la calle, a enfrentar a la policía a coger palos, y a lo que fuera. Su pacifismo consistía en no responder con violencia, pero no se conformaban con sentarse en un parque, buscaban la confrontación en la calle, en las plazas públicas y así fueron despertando conciencias y ganando adeptos---y Gandhi convocaba a irrespetar las leyes abiertamente: La manifestación de la sal es el mejor ejemplo de lo que significaba para esos dos paladines LA RESISTENCIA PACIFICA ACTIVA, sino (si las circunstancias se dan y el pueblo de Cuba, se gana con sus acciones el derecho a ser apoyado) por las acciones de guerra necesarias para derribar la satrapía, que yo tenga que perderte la estima que te tengo porque no coincidas con las tácticas en las que yo creo. Esa es la verdadera democracia que yo preconizo y la que creo que se debía de implantar en Cuba, una vez pasada la horrible noche del castrismo.
Mientras tanto, voy a defender a capa y espada mis ideas, sin que nadie se tenga que sentir ofendido, ni tomar las cosascomo  personal.
Disiento de tí en cuanto a lo de pensar que las polémicas  ayudan a la tiranía. Hay que acostumbrar al cubano al libre juego de las ideas y al intercambio de opiniones. Creo que las personas inteligentes podrán darse cuenta de quien tiene la razón y quien o quienes calumnian, cuando se exponen los argumentos de las dos partes. El ir acosumbrando al cubano a esa costumbre, va en detrimento de la tiranía, pues se va creando un ciudadano más informado, que pone a trabajar su raciocinio.
En fin, que respeto tus razones para no contestar, pero te reitero que la labor de Nuevo Acción es estimular el intercambio de opiniones y diferenciarnos de la prensa amordazada de la isla, especialmente del Granma, por lo que en N.A. se publican cosas con las que no estamos de acuerdo y no solamente lo que le gusta a su Director. Con decirte que he publicado calumnias y ataques contra mi mismo.
Por lo demás te reitero que te profeso el mismo afecto y que sigo estando a tu disposición para cualquier cosa que me necesites y esté a mi alcance.
Un abrazo cubano
Aldo

¡COMO VIENE VA!


¡COMO VIENE VA!
(7-30-12-5:05PM)
Sr. Rosado,  mil gracias por la gran labor que usted realiza brindándole a sus lectores trabajos de la calidad del que hace sólo unos días publicó del Sr. Marzo Fernández, ‘La Lucha Pacifica’.  Quisiera dejarle sabe que estoy de acuerdo con el análisis del Sr. Fernández  pues tampoco entiendo la lucha pacífica.  Es más, no comprendo como hay mentes tan ingenuas que puedan imaginarse, por una fracción de segundo, que en Cuba se pueda pedir que se respeten los derechos humanos cuando se está tratando con seres INCAPACES DE RAZONAR.  Todo es posible cuando las dos partes son ‘civilizadas’, porque como dice un viejo refrán, ‘hablando se entiende la gente’.  Pero con ideologías como la de los Castro es imposible pensar que ellos vayan a ceder ni un ápice en su forma de gobernar, pues  el que gobierna por la fuerza tratando de llenar su insaciable sed de control, JAMÁS abandona el mando.  Muchas felicidades al  Sr. Fernández por su brillante exposición y por decir que los cubanos de vergüenza son los que tienen bien puestos los pantalones de Maceo.
Respetuosamente, Luisa Diez-Vega

LA LUCHA PACÍFICA

martes, 14 de agosto de 2012


LA LUCHA PACÍFICA
(7-27-12-5:00PM)
Por Marzo Fernández
La patria está de luto, de nuevo ha muerto un buen cubano, un hombre digno y lleno de fervor patriótico. Osvaldo Payá, un hombre lleno de ideales.  Que supo anunciar con tiempo más que suficiente "su muerte". El acoso y la persecución eran total. Así funciona el régimen que oprime, esclaviza y destruye sistemáticamente la patria.
Para ellos, no hay cubanos, ni hombres, ni mujeres, solo enemigos. Así piensa Fidel Castro, con él hasta la muerte o contra él.  Si no piensas y actúas como él manda; la destrucción es total, no hay "términos medios". Sin compasión muerte al enemigo.  Aquí no existen, ni familiares ni amigos, ni antiguos compañeros de lucha.  Los cobardes son los que muestran compasión.
Lo mismo se fusila a generales, ministros, que a simples jóvenes por intentar llegar a USA, que se mandan  a matar figuras de prestigio internacional como Laura Pollán, y el propio Payá, acreedores del premio Sajarov.  No hay excepciones. Muerte al enemigo.  Y la calle es de los revolucionarios. Represión sin límites.
 
Para mí, lo que no acabo de entender es el concepto de Lucha Pacífica. Confieso que no sé lo que es este modelo de lucha.  Para mí “lucha” y “pacífico” son antónimos.  La lucha es la acción y el combate de dos fuerzas. Pacífica, lo que se desarrolla armónicamente sin ningún tipo de violencia.
Pero en el caso de Cuba, la lucha pacífica se desarrolla de un solo lado, los que ponen los muertos, los que son sacrificados en estériles huelgas de hambre, los que son golpeados brutalmente cada vez que salen a la calle, los que son condenados a injustificadas condenas de prisión, los que son acosados permanentemente, expulsados de sus centros de trabajo, no le permiten salir del país, etc etc.
 Y ¿qué pasa con los contrarios, los represores? ¿Cúal es el saldo neto, cuantos años de espera se necesitan en este tipo de lucha para obtener resultados, la esperada desaparición del sistema comunista?

Lo mas triste, es que el concepto de lucha pacífica, se traslada a 
Miami.  Aquí hay ciertas características. Un grupo de cubanos dignos, salen a la calle a combatir a los representantes del régimen, dentro de las restricciones que establecen las leyes de este pais.
Otros los invitan a almorzar, van a los eventos, con el objetivo de convencerlos que están 
del lado equivocado.   También los hay, que desean ayudar económicamente al régimen, para que estos a su vez, beneficien a la población.  Parece un chiste, pero no lo es.

Hay otros cubanos, para orgullo de todos, que han decidido mantener la lucha con la tradición de los Maceos, Marti, de nuestros heroicos mambises, que  han tenido que luchar contra todas las banderas, contra las autoridades norteamericanas, con los agentes comunistas, con los traidores, que se prestan a penetrar y delatar a los combatientes;  sin recursos pero con los pantalones de Maceo bien puestos. Estos, para mí son la vergüenza de los cubanos.
Creo que todos estamos disfrutando las luchas del pueblo egipcio y libio por alcanzar su libertad, y precisamente ahora, el pueblo sirio está luchando casa por casa en las afueras de Damasco. Así se conquista la gloria, la libertad, la independencia.
Por lo menos esta es mi forma de ver la lucha por la democracia, en contra de los tiranos. La lucha pacífica, me rindo, no la acabo de entender.

LA LUCHA NO VIOLENTA EN CUBA

sábado, 14 de enero de 2012


LA LUCHA NO VIOLENTA EN CUBA
(1-13-12-5:10PM)
Por: Ing. Dionisio de la Torre,Jr-
Realmente a veces  caemos en un estado de confusión respecto a la “lucha” pacifica en Cuba, sabemos que todo es extremadamente difícil y muy complejo, pero a veces pienso que las dificultades y complejidad de este caso se aumentan no solamente por la inteligencia y maldad del régimen castrista, creo que un factor básico es que mucho disidentes y opositores están convencidos que este tipo de “lucha” pacífica es tan pacífica que aguantar palos quiere decir quedarse en el mismo lugar sin avanzar o exigir más y no provocar una presencia pública. 
Partiendo de los dos grandes ejemplos que los luchadores pacíficos en Cuba siguen, Gandhi y King, nos quedamos asombrados al ver que muchos, por suerte no todos, solo han leído el prólogo de la obra de estos dos grandes defensores de los derechos humanos y civiles, hombres que no escatimaron esfuerzos para exigir, al Imperio Británico  y al gobierno estadounidense desde posiciones no bélicas pero sí fuertes, activas y demandantes, sus derechos ultrajados por los ocupantes del poder. Estos verdaderos luchadores por la justicia social llamaron a sus hermanos de lucha a la denuncia constante y permanente ante estos abusos y cuando se lograba una pequeña victoria se pasaba inmediatamente a exigir más. 
En Cuba, desgraciadamente esta “lucha” pacífica que en sus inicios se pensó que el régimen no sería capaz de enfrentar, pues están acostumbrado a enfrentar ataques de guerra, se pensó que esta lucha no violenta sería algo que el régimen al no tener personas que se le enfrentaran violentamente no podrían detenerlo, pues no se violaba ninguna ley, además de desconocer métodos para frenar las ideas pacifistas, el régimen no estaba capacitado para reprimir a simples defensores de derechos humanos y en el mejor de los casos esta “lucha” pacífica no produciría pérdidas humanas como sucede con otro tipo de lucha. Lamentablemente en Cuba, el régimen ha aprendido a penetrar, organizar, controlar y destruir a los opositores, además ha sido capaz no solo de maltratar, abusar y encarcelar, ha sido capaz de asesinar a los opositores pacíficos, pues para el régimen “guerra de ideas” es lo mismo que la otra guerra y con la teoría de que cabeza cortado no piensa, así actúa pese al pacifismo del adversario.
Creo que este tipo de “lucha no violenta en Cuba no ha llegado a la madurés suficiente para entender que la presencia en las calles es la única forma que el régimen se detendrá a pensar. Así como sucedió con el Imperio Británico y los Estados Unidos, fue la protesta de Gandhi de no comprar y usar ropa inglesa y se dedico a hilar y confeccionar sus propias vestimenta, afectando económicamente a la Corona, cuando miles y miles de ciudadanos dejaron de comprar, no solo afectaron la economía, también mandaba un mensaje muy fuerte de solidaridad, cuando se decidió no consumir sal producida y controlada por la Corona Británica, Gandhi inició una marcha al mar para hacer su propia sal, realmente nunca se produjo sal suficiente de esta forma, pero fue una demostración de poder del pueblo que tuvo que ser tomada en cuenta, actos como estos son dignos de admirar, junto a otros actos más los únicos a seguir. 
No quiero hacer un recorrido de los actos de desobediencia civil producida y organizada por el Dr. King, pues son conocidos, pero no seguidos por muchos opositores en Cuba, pese a que dicen haber leído sus libros, pero es sabido en extremo que desde una mujer, Rosa Park que se negó a ceder su asiento en un ómnibus hasta la huelga de no usar el transporte público por la comunidad negra en una ciudad y pasarse semanas caminando o  compartiendo los autos privados entre los huelguistas para ir de un lado a otro fueron actos valientes donde se mostraba el descontento con un sistema y fundamentalmente la protesta era pública, no en el patio de una casa. 
Solo he acotado unos poquísimo ejemplos de demostración no violenta pero si activa, por parte de los luchadores por los derechos civiles, esto no quiere decir que el régimen no reaccionó violentamente en ambos casos, tanto en la India como en los Estados Unidos la reacción para mantener el “orden” fue violenta, abusiva y hasta criminal, pero los “luchadores” se crecieron tanto en número como en simpatía popular y apoyo internacional ganado únicamente por la actitud pública, civilista y valiente de los que protestaban. 
La oposición cubana ha mostrado mucha inmadurez política, se ha desentendido de muchos consejos ofrecidos sin interés alguno y por el protagonismo han producido la pérdida de oportunidades únicas para hacer crecer el movimiento opositor en Cuba, además de la penetración de la inteligencia castrista. Por ejemplo, durante y producto de la huelga de hambre de Guillermo Fariñas, la presencia de las Damas de Blanco en la calle exigiendo la liberación de los presos políticos llevó al castrato a buscar una salida para estas demandas. La Iglesia facilitó la  salida al régimen donde los opositores fueron ignorados, pero se logró la liberación de los presos políticos aunque la mayoría fueron expatriados, fue un triunfo innegable para la oposición en general, pero luego, lejos de seguir subiendo los pedidos y demandas se pasó a una inmovilidad total, cuando se hubiese podido pedir el reconocimiento de los partidos y grupos opositores en Cuba y ofreciéndole un periodo de tiempo prudencial para participar en elecciones libres y abiertas, quizás en ese momento donde el gobierno conversaba con la jerarquía eclesiástica se hubiese exigido la participación en dichas conversaciones y plantear al régimen entre otras muchas cosas la liberación de los viajes de los cubanos, tanto entran como salir libremente de Cuba. Esa oportunidad se perdió. 
Otra triste oportunidad perdida por la oposición fue la lamentable muerte de Laura Pollán, no quiero recordar a Orlando Zapata, pues las condiciones de su muerte fueron diferentes, pero en el caso de Laura a pesar de los pedidos que ella hubiese realizado en vida respecto a sus servicios funerarios y mirando la realidad de Cuba, creo que se hizo un flaco favor al no haber realizado un velatorio con mayor tiempo de duración, donde se hubiese permitido la llegada de opositores de todo el país, donde el cadáver hubiese sido llevado y acompañado por las calles de La Habana por sus compañeros de lucha, esa muerte además del ejemplo que nos dejó en vida, hubiese sido una forma de mostrar cuan fuerte o débil es la oposición en Cuba, hubiese servido de medidor de la realidad y de cuantos están dispuesto a dar la cara y salir de los patios y zaguanes. 
Creo que pese a haber querido ser escueto en este artículo me he extendido algo y no es mi intención herir ni criticar a los que están en Cuba, es solo brindarles el punto de vista que se observa desde fuera y que actuando de esa forma tan estática nunca lograrán la solidaridad mundial que tanto necesitan. La inmovilidad que reina en la mayoría de los opositores con muy pocas excepciones que sí salen a la calle a exigir sus derechos, no capta la simpatía de otros países y sí el apoyo al régimen castrista. Lamentablemente cada vez que surge un posible líder dentro de la oposición cubana, con el paso de los días llega el silencio o el acomodo, no sé cómo calificarlo, no sé si es motivado por la presión interna, la envidia, el exilio o que se yo, el caso es que se diluyen y ocasionalmente saltan a la luz como para ser recordados o recibir ayuda, pero no para estimular la protesta ciudadana. No creo que la “lucha” pacífica estática producirá los cambios necesarios en Cuba, y sin la actividad constante y pública solo da tiempo a los gobernantes cubanos a acomodar los posible cambios favorables a ellos y no al pueblo, más bien que los cambios vendrán de arriba hacia abajo y no de abajo hacia arriba que es como debería ser para democratizar a Cuba, pues cambios de arriba hacia abajo solo son cambios de collar y no de perro.

¿SE ROMPE EL COROJO?

viernes, 16 de diciembre de 2011

¿SE ROMPE EL COROJO?
(12-15-11-5:00PM)
Esta es una copia fotográfica de uno de los volantes que esta semana han comenzado a ser repartidos en varias localidades de Cuba, especialmente en el Oriente del país. Parece ser que el espíritu de pelea del cubano comienza nuevamente a ser despertado. ¡OJALÁ!

UNA LECCIÓN DE HISTORIA QUE DEBE ASIMILAR LA DIRIGENCIA DE LA DISIDENCIA La no violencia en práctica

miércoles, 24 de agosto de 2011

DE LOS ARCHIVOS DE NUEVO ACCIÓN
(8-24-11-9:05AM  )
LA HISTORIA EN LA MEMORIA
 
UNA LECCIÓN DE HISTORIA QUE DEBE
 
ASIMILAR LA  DIRIGENCIA DE LA DISIDENCIA
 
 
La no violencia en práctica
 
En este artículo, el doctor Arun Gandhi, nieto de Mohandas K. Gandhi y fundador del Instituto M. K. Gandhi, ofrece una idea de la filosofía de la no violencia de su abuelo y sobre cómo poner en práctica esta filosofía. El artículo está adaptado de un diálogo entre el doctor Gandhi y Richard Sanders, coordinador de la Coalición para Oponerse al Tráfico de Armas, acerca de la no violencia y los movimientos de protesta.
Para muchas personas la no violencia implica una plácida e incluso sumisa aceptación de la violencia impuesta por un agresor. Tales personas pueden descartar rápidamente la no violencia como algo absurdamente idealista. Para Gandhi, sin embargo, la no violencia no era simplemente la aceptación pasiva de la violencia de otros sino, una filosofía y práctica transformadoras que se dirigían a la raíz misma de la comprensión de nosotros mismos y de nuestra relación con los demás y con el mundo.
Cuando Gandhi desarrolló su filosofía de la no violencia en Sudáfrica, él buscaba una palabra apropiada para describirla pero no pudo encontrarla. “Resistencia pasiva” y “Desobediencia civil” no le atraían, porque según él decía, no había nada de pasivo ni de desobediente en el movimiento. Él incluso ofreció una recompensa para cualquiera que pudiese llevarle una palabra inglesa positiva para describir lo que él tenía en mente, pero, ay, nadie pudo.
En este punto, Gandhi decidió que una palabra sánscrita podía ser más apropiada. Él encontró que “Satyagraha” describía mejor su filosofía. Es una combinación de dos palabras sánscritas, Satya que significa “verdad” y Agraha que significa “en busca de”. Así, Satyagraha significa “la búsqueda de la verdad”.
La no violencia, por consiguiente, puede ser descrita como una honesta y diligente búsqueda de la verdad. También podría significar la búsqueda del significado de la vida o del propósito de la vida, cuestiones que han atormentado a la humanidad por siglos. Esta búsqueda tiene que ser tanto externa como interna. Significa apartarse de la avaricia, el egoísmo, la posesividad y la dominación, por el amor, la compasión, la comprensión y el respeto. Gandhi llamaba satyagraha a una “incesante búsqueda de la verdad”, “un medio para librar a la sociedad de todos los males, políticos, económicos y morales”.
La defensa de la justicia y la dignidad humana, que es esencial para esta filosofía, requiere, con seguridad, del activismo y de inmensos recursos de voluntad. La última parte del siglo XX vio el crecimiento del activismo popular y vigoroso para defender causas justas. Si bien tales movimientos a menudo sostienen ideales no violentos, en la práctica, la línea entre la no violencia y la violencia es ocasionalmente confundida. Entonces, en una lucha para defender la justicia, ¿dónde yacen los límites de la no violencia y la violencia? Por ejemplo, cuando se protesta por una causa justa, ¿puede aceptarse la destrucción de la propiedad como no violencia? ¿Y qué hay con respecto a verter pintura sobre una computadora de misiles nucleares? ¿Es necesariamente violento dañar un arma o un objeto utilizado para impedir la libertad a un ser viviente? ¿Es posible estar seguro de dónde trazar la línea exacta entre la violencia y la no violencia? Esas son cuestiones que surgen en un compromiso serio con los ideales de la no violencia.
En una ocasión, cuando Gandhi fue golpeado por unos indios en Sudáfrica, su hijo le preguntó: “De haber estado contigo, ¿cómo podría haberte protegido con el espíritu de la no violencia?”. En respuesta, Gandhi dijo: “De ser necesario que protejas a alguien que amas, puede utilizarse alguna violencia pero sólo la suficiente como para proteger a la persona amenazada”. Sin embargo, en otra ocasión él dijo que en una campaña política debía mostrarse la no violencia a cualquiera. “Yo estoy preparado para morir por una causa, pero nunca para matar por ella”.
Cuando Gandhi organizó la Marcha de la Sal (foto), mi padre fue uno de los participantes. Mi padre era un líder del grupo que marchaba a la Fábrica de Sal Dharasana y fueron golpeados en la cabeza por la policía. Ellos estaban entrenados para no levantar las manos como una medida para proteger sus cabezas o cuerpos, porque una acción repentina podía ser interpretada como represalia, que era lo que esperaba la policía. La policía y las autoridades hubiesen aprovechado cualquier acción violenta como una oportunidad para aplastar el movimiento no violento con la superioridad de las fuerzas bajo su mando.
Transformación mutua
Cientos de personas fueron entrenadas vigorosamente para la marcha, de modo que estos líderes pudiesen controlar a los demás participantes que se unieron. Entre ellos, entonces, podían vigilar a los infiltrados que eran enviados para sabotear la lucha. Cuando eso sucedía, en raras ocasiones, el liderazgo no violento voluntario trabajaba con la policía para capturar al culpable. Gandhi no tenía secretos para nadie. Cada vez que organizaba una protesta informaba a todos, la policía, los periódicos, las autoridades, hasta las máximas, acerca de lo que iban a hacer, por qué, cuándo y dónde. Cuando todo se hace abiertamente, es difícil sabotearlo. Lo más importante es que todos estaban bajo un líder, y su autoridad era obedecida.
El propósito principal de la acción no violenta es transformar a las personas comunes así como a las autoridades, a través del sufrimiento soportado con amor y respeto. Las acciones inaceptables sólo apartan de la causa a la gente. Otra cosa que Gandhi decía era que así como las personas que van a la milicia tienen que soportar un riguroso entrenamiento, en la acción no violenta, también, las personas tienen que soportar un riguroso entrenamiento de modo que haya disciplina en la acción. Es errado asumir que las personas puedan simplemente salir a las calles y unirse a una lucha no violenta.
El propósito de la acción no violenta no es crear otra división –nosotros y ellos– sino conducir a las personas a un solo rebaño. Gandhi nunca consideró a los británicos como sus enemigos y no permitió que alguien se refiriera a ellos como enemigos. Él siempre decía, “Ellos son nuestros amigos y estamos tratando de cambiar sus maneras”. Por esto, cuando la India se hizo independiente, se mantuvo en términos amistosos con los británicos. Cuando tenemos la tendencia a pensar en “enemigos”, el siguiente paso lógico es pensar mal de ellos, y eso abre las puertas para los pensamientos negativos y fundamentalmente en la violencia hacia ellos. En la India no hubo lemas o gestos iracundos hacia las autoridades o la policía.
Sin enemigos
Hubo un momento, en 1912, en Sudáfrica, cuando Gandhi organizó una protesta contra la discriminación. Como siempre, él informó a las autoridades, desde el primer ministro hasta el precinto de la policía local, acerca de lo que iba a hacer, por qué, dónde, etc. y ofrecía su cooperación a la policía para evitar la violencia y mantener la paz. Simultáneamente, los trabajadores de los Ferrocarriles Sudafricanos decidieron hacer una huelga. Gandhi comprendió que esto podía crear un caos, y debido a que ese era un tema mucho mayor que el que él estaba atacando, sería para él moralmente erróneo presionar al gobierno en dos frentes. Él anunció el repliegue de su campaña hasta que el gobierno pudiese resolver la huelga.
Los líderes de la huelga llegaron hasta Gandhi y le suplicaron que se uniera. ¿No estamos luchando contra el mismo enemigo? ¿No estamos siendo también no violentos? Gandhi declinó. Él dijo, “Yo no tengo enemigos. “Yo no tengo ningún control sobre su gente ni sus temas, de modo que continúen y hagan lo que tengan que hacer, y yo haré lo que tenga que hacer después de que ustedes hayan hecho lo suyo”.
“El propósito principal de la acción no violenta es transformar a las personas comunes así como a las autoridades, a través del sufrimiento soportado con amor y respeto”.
Era previsible que los trabajadores estuviesen muy molestos durante su protesta y que utilizaran muchos gestos y lemas airados, de modo que en la atmósfera caldeada era fácil para la policía plantar instigadores y causar un incidente violento. Ellos consiguieron la excusa que necesitaban y aplastaron la huelga en pocos días. Posteriormente, Gandhi lanzó su lucha, y después de varios días de acción fue convocado por el primer ministro, el general Jan Smuts, para firmar un acuerdo. En ese momento, el general Smuts le confesó a Gandhi: “Pudimos manejar la huelga porque había mucha ira involucrada, pero no sabemos cómo actuar con ustedes debido a que siempre son muy considerados para con nosotros”. Esa es la clave. La parte que mantiene la iniciativa vence en la batalla. Tomando el control, Gandhi mantuvo la iniciativa con él, y es por eso que fue exitoso. (Publicado en la edición del Jueves 29 de marzo del 2007)

PUNTO Y. APARTE

martes, 20 de abril de 2010

PUNTO Y. APARTE
(4-19-10-5:30PM)
Por: El Director
El pacifismo y la resistencia cívica estilo Gandhi, es lo que hoy prima en la oposición anti castrista, y está bien que evitemos manifestaciones violentas que podrían  desvirtuar la tesis, dejemos incluso las armas en los closets, pero, ojo, mucho ojo, no nos adormilemos, porque podría darse el caso que mientras nosotros andamos desarmados con todo un puñado de ramos de olivo, los otros nos obliguen a dar la batalla final en condiciones de absoluta inferioridad.
Porque es bueno mantener una política de paz, pero no no una política de suicidio.
Miremos con un ojo a la paloma de la paz, pero con el otro, miremos a las necesidades concretas y vitales en la lucha por la libertad de la patria y por poner fin a la tiranía que asfixia a nuestro pueblo.
Una nación es grande cuando por encima de las cincunstanciales coyunturas históricas y de populares posturas de moda, encarna en realidad la fuerza de su espíritu y no cede en virilidad ante el enemigo abusador.
Cuando lo que está en juego es el destino de todo un pueblo y la patria está en peligro de desaparecer, el deber de todos los ciudadanos que la amen y respeten, es uno solo: combatir, sufrir y, si es necesario, morir.
Que el cumplimiento de una estrategia no nos lleve a perder la costumbre del riesgo y del valor, porque la vida debe de ser arriesgada y hay que demostrar ante el enemigo que se cree impune, que se está dispuesto a perderla cuando es necesario, y que llega un momento que es preferible morir matando, que vivir calladamente en esclavitud perenne.
Los opositores verdaderos, los que no buscamos un acomodo con la tiranía, ni aspiramos a cambiarle el collar al perro, estamos empeñados en una lucha durísima. Frente al pacifismo, a la inercia, el escepticismo, la poltronería moral  de los que antes de iniciar el combate quieren estar absolutamente seguros de la victoria, frente a los que han hecho de esta lucha un modus vivendis y favorecen el status quo para seguir disfrutando de sus canongías, debemos levantarnos los que consideramos que el combate es más importante que el triunfo, pues cuando se pelea con segura voluntad, está asegurado infaliblemente el éxito.
Para un verdadero patriota renunciar a la lucha significa renunciar a la vida, y esto es imposible.