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miércoles, 11 de diciembre de 2013

POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA:
DESDE ALEMANIA PIDEN PROTECCION PARA EL PERIODISTA RICARDO PUENTES MELO
(12-11-13-1:55PM)
Colombian News da a conocer la carta-denuncia enviada antier por la ciudadana alemana Annette Tessmann (FOTO) a una alta funcionaria de la Unidad Nacional de Protección, organismo oficial encargado de proteger a las personas amenazadas en Colombia.
La carta describe las gravísimas presiones ilegales que el Estado colombiano, mediante el Instituto de Bienestar Familiar (ICBF), está ejerciendo contra el periodista de oposición Ricardo Puentes Melo y su familia.
Colombian News respalda tales denuncias y exhorta a sus lectores a mantenerse informados y vigilantes ante las detestables actuaciones oficiales que la carta describe e invita a las asociaciones de periodistas de Colombia a apersonarse de este caso y hacer valer los derechos del periodista Ricardo Puentes Melo, director del portal web Periodismo sin Fronteras, a trabajar en libertad, sin amenazas y sin presiones de ninguna clase sobre sus hijos y su familia. 
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Asunto: OFI3-00032808
Solicitud de Protección – Periodista Ricardo Puentes Melo, de Bogotá.
Estimada Doctora María Eugenia Navarrete Forero,
Estimado Doctor John Ruiz,
En primer lugar, quiero expresarles mi agradecimiento por su carta del 4 de diciembre de 2013 sobre la reevaluación de la necesidad de protección para el periodista Ricardo Puentes Melo, (foto de la izquierda) de Bogotá. Quiero, al mismo tiempo, expresarle mi gratitud al Ministro de Defensa de Colombia por haber reenviado mi solicitud a la institución competente.
Empero, me veo obligada a abordar un asunto adicional.
El señor Ricardo Puentes Melo fue sometido a una revisión del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) relacionada con las condiciones de vida de sus tres hijos, menores de edad, con el pretexto de que su profesión de periodista acarreaba serios riesgos para sus hijos.
La revisión se hizo sin verificación de identidad de la funcionaria y sin aclaración acerca de la naturaleza de la investigación. Tampoco era la primera vez que los hijos de Ricardo Puentes Melo fueron obligados a tener entrevistas “psicológicas”. En algunas de éstas los niños fueron obligados a desvestirse. En otras sufrieron amenazas y hasta les dijeron que se los llevarían “lejos de sus padres”.
El mensaje es bien claro: si Ricardo Puentes Melo no cambia de profesión sus hijos van a la custodia del ICBF.  El otro mensaje implícito es este: si él no modifica el contenido de sus escritos, si él no cambia sus conclusiones como periodista, o de sus opiniones, el Estado colombiano, a través del ICBF, retendrá a sus hijos en custodia.
Tal medida es monstruosa.
Frente a eso mi posición es de un absoluto y rotundo rechazo.
Tales métodos son equiparables a los utilizados por la STASI de Alemania Oriental donde también se ejercía esa formidable presión sobre los ciudadanos y donde se utilizaba la sustracción de los niños de los supuestos “enemigos del Estado”.
En mi calidad de ciudadana europea, y en mi calidad de ciudadana alemana que conoció de cerca los abusos inadmisibles de la RDA, me permito decir que ante una actuación como la descrita, de naturaleza fascista-comunista, no voy a callarme.
No me propongo hacer lo que algunos europeos hacen respecto de Colombia: lanzar un grito colectivo, impulsar un dossier con conclusiones amañadas. No. Tales actos le hacen mucho daño a Colombia. Lo que hago está inspirado en mi sentimiento de solidaridad y compasión por Colombia, un país admirable y que ha sufrido tanto y para el que quiero soluciones que mejoren la convivencia ciudadana.
En el siglo XXI, la sustracción de menores por razones ideológicas, el retiro de la custodia de los hijos a sus padres para arreglar cuentas políticas con éstos, constituye para mí una forma abyecta de terrorismo de Estado.
El gobierno de Colombia no puede pretender convencer a las Farc mediante unas negociaciones de que pongan fin al reclutamiento forzado de niños y, al mismo tiempo, emplear un método similar contra un ciudadano periodista y a través de un instituto del Estado, como el ICBF.
Si me lo permiten, quiero proponerles que cuando las medidas de protección sean concedidas de nuevo a la familia de Ricardo Puentes Melo también se envíe una información precisa y completa al respecto al ICBF para que este asunto antisocial de la sustracción de menores sea cerrado definitivamente y de una vez por todas.
A la espera de una pronta respuesta y de una conclusión favorable de protección al periodista Ricardo Puentes Melo y a su familia, y con reserva de medidas adicionales, me despido respetuosamente de ustedes.
Atentamente,
Annette Tessmann, Berlín, Alemania
CC: Doctor Juan Carlos Pinzón, Ministro de Defensa Nacional, Colombia
Nota de la Dirección de Nuevo Acción: Instamos a nuestros colegas de la prensa escrita, radial y televisiva, así como a los Blogs y páginas de internet anticastristas, que se dirijan al Gobierno colombiano pidiendo que cese la persecución a la familia del colega Puentes Melo y que además se le reintegre la protección políciaca para evitar que sea asesinado por las FARC. Si los castristas y los comunistas muestran su solidaridad para con sus secuaces, es hora de que los anticomunistas y demócratas comencemos a mostrar una solidaridad militante para con los buenos amigos, como sin duda lo es Ricardo Puentes  Melo.

martes, 19 de noviembre de 2013

POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA:
LO QUE EL GOBIERNO CALLA DEL PLAN PARA ASESINAR A URIBE
(11-19-13-2:30PM)
Por Ricardo Puentes Melo-Periodismo sin fronteras
Leyendo lo que publicaron los medios de comunicación acerca del “descubrimiento” de este gobierno acerca del plan para atentar contra el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, hay que reconocerles que hacen muy bien su papel de propagandistas del régimen.
El gobierno y los medios alteran la verdad que publicamos en este portal recientemente y que valió que Santos y Alfonso Gómez Méndez le ordenaran a Andrés Villamizar Pachón que me retirara el esquema de seguridad. ¡Tanto les dolió esta publicación...! (verhttp://www.periodismosinfronteras.org/asesinar-uribe-es-prioridad-farc.html )
La versión oficial que circula es que la Teófilo Forero de las FARC organiza un atentado contra el expresidente Uribe y contra el Fiscal Eduardo Montealegre.
Falso. Es ilógico que los terroristas planeen un atentado contra uno de sus principales amanuenses y alcahuetas. ¿En qué cabeza cabe que las FARC quieran asesinar a quien lidera todo el armatoste jurídico para proveerles de impunidad a los asesinos de las FARC? Ridículo.
La verdad, que ya publicamos aquí, es que las FARC buscan asesinar a Álvaro Uribe Vélez y al Procurador Alejandro Ordóñez Maldonado, ambos acérrimos opositores de que a los terroristas de las FARC se les cubra con un manto judicial de impunidad y que, de cereza en el ponqué, se les regalen unas cuantas curules en el Congreso de la República.
En los documentos a los que Periodismo Sin Fronteras tuvo acceso, la comunicación se produce entre Timochenko y alias “el médico” Jaramillo. Se habla de que ya la “Comandante Norma” maneja el tema de los terroristas entrenados y los está recibiendo en Bogotá donde unos funcionarios de la Alcaldía, guerrilleros activos de las FARC, están ayudando con logística y dinero para hospedarlos con todas las de la ley, distribuyéndolos en varios sitios de la capital del país.
Se habla allí también de la participación cómplice de Nicolás Maduro, Daniel Ortega y Rafael Correa, cuyos gobiernos surten el plan con apoyo logístico.
(En la foto:Mauricio Jaramillo alias “el médico” y “Andrés París”)
Gravísimo que también se mencione allí que existe una considerable flotilla de taxis en Bogotá a disposición de las FARC para cometer el atentado, que se haría con carro bomba.
Y ni qué decir de lo que también manifiestan Timochenko y alias “el médico” Jaramillo: Que la “comandante Norma” tiene infiltrado el esquema de seguridad del ex presidente Álvaro Uribe, y que por eso es que conocían perfectamente el itinerario de sus viajes. Elucubrando con un experto en seguridad, él llegó a la conclusión de que si había infiltración del esquema de seguridad, no era en el provisto por la Policía Nacional ya que el jefe de seguridad de Uribe seleccionó uno a uno los miembros de la Policía Nacional pertenecientes a tal cuerpo de escoltas. Eso deja para examinar con lupa a los miembros provistos por la UNIDAD NACIONAL DE PROTECCIÓN.
¿Sería por esas revelaciones que Andrés Villamizar, director de la Unidad Nacional de Protección, se molestó tanto como retirarme mi esquema de seguridad y, encima, echarme encima al ICBF para que me quitaran mis hijos...? Tengo la íntima convicción de que así fue.
Raro también que el gobierno conocía la información que yo publiqué en Octubre 2, y no se la había comunicado ni al presidente Uribe ni al procurador Ordóñez.
Y raro que tampoco me hayan dicho nada a mí, que también figuro en esas conversaciones en las cuales se me califica de “entorpecer” los diálogos en Cuba y de publicar “los perfiles” de los dialogantes de la mesa, razón por la cual me decretan la muerte.
¿Por qué Santos coloca al ministro Pinzón a darle la noticia amañada al expresidente Uribe? Pues porque es quien goza aún de cierta credibilidad en el uribismo. Santos quiso blofearnos.
Pero la verdad, que queda evidenciada en esos documentos, es que este gobierno tiene el compromiso de hacerse el de la vista gorda con el atentado a Uribe y a Ordóñez. Igual que lo hizo con el atentado al ex ministro Fernando Londoño Hoyos.
Porque para eso es que se están usando los dineros públicos: para atentar contra los enemigos de este gobierno.

viernes, 8 de noviembre de 2013

POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA:
EL PECADO DE PLAZAS  VEGA
(11-8-13-4:40PM)
Por Ricardo Puentes Melo-Periodismo sin fronteras
No sé cuántos colombianos se han detenido a pensar lo que es estar en prisión durante 6 años, acusado por los grandes medios de comunicación en enormes titulares de ser un genocida salvaje y sin escrúpulos, sometido a torturas psicológicas, inyectado con drogas para hacerle perder la cordura, escupido, humillado, empobrecido por los costosos abogados. Y lo que es peor, soportando todo eso a pesar de ser inocente.
Pues bien, eso es lo que ha tenido que pasar el coronel Alfonso Plazas Vega. Le correspondió a él ser el receptor de toda la perversidad de que puede ser posible el ser humano. Un poderoso grupo de enemigos de la democracia, todos bandidos o cómplices suyos, se encargó de montar un complot para sacrificar al coronel como muestra de trofeo de guerra para quienes osen desafiar la malignidad de la mafia que tiene a Colombia bajo su yugo.
¿El pecado del coronel Plazas Vega? Combatir la narcoguerrilla del M-19, aliada con el mayor criminal de todos los tiempos en Colombia, Pablo Escobar.
Ese 6 de noviembre de 1985, hace 28 años, un grupo de terroristas del M-19, entraron al Palacio de Justicia asesinando sin remordimientos a cuanto indefenso civil se encontraron en el camino. No se salvó nadie, ni siquiera las mujeres y los niños. El propósito era tomarse el poder, y para eso Gustavo Petro había sido designado para traer sofisticado armamento procedente de Nicaragua que había entrado por Ecuador y Perú. Pero fue atrapado un mes antes por el ejército.
Sin embargo, el plan siguió adelante. El grupo de asalto contaba con todos los mapas y croquis del lugar gracias a varios empleados de la cafetería que militaban en la banda, como Pilar Guarín Cortés. Estos mismos empleados habían logrado introducir comida y armas, para varios días, camufladas en los pedidos que llegaban a la cafetería.
Los terroristas, pues, contaron con todo. Incluso con la complicidad de uno que otro magistrado que facilitó la cosa para que entraran sin problemas ignorando que su traición a la democracia y las instituciones sería pagada con su misma a muerte a manos de los compinches.
La historia la sabe el país ya. El ejército logra recuperar el control, salva a cientos de secuestrados por los terroristas del M-19, pero no puede impedir que los sicarios asesinen a varios magistrados, abogados, civiles, y que incendien los archivos que incriminan a los llamados “extraditables”, comandados por el mecenas del M-19, el capo Pablo Escobar.
(Coronel Alfonso Plazas Vega-foto de la izquierda)
Los asesinos no esperaban el golpe que les asestó Plazas Vega. Él ordenó abrir un boquete en la entrada del Palacio, con un disparo de un tanque, para permitir la mejor entrada de sus hombres y, también, para desconcertar a los facinerosos que, como ratas, buscaban madrigueras para huir de los soldados.
Viéndose perdidos, Andrés Almarales ordenó ajusticiar a los rehenes. Pocos se salvaron. Uno de los sobrevivientes vio como asesinaban al abogado Carlos Horacio Urán, adepto a las ideas de los terroristas. A Manuel Gaona, Almarales le disparó en la cara a pesar de que él se arrodilló a pedirle clemencia al matón mostrándole una foto de su pequeño hijo.
De ahí en adelante, la orgía de sangre que desencadenó el M-19 sacrificó innumerables y valiosas vidas que el coronel Plazas no alcanzó a salvar. Los terroristas incendiaron el Palacio de Justicia y en su cobardía prefirieron suicidarse a enfrentar la justicia.
Pero varios guerrilleros salieron vivos. Unos, como Vera Grabe, huyeron a tiempo por la carrera octava. Otros salieron camuflados con los rescatados y lograron burlar la seguridad con documentos falsos, o ayudados por el mismo gobierno de Belisario Betancur, también aliado y benefactor de los asesinos. Varios fueron auxiliados para salir del país con destino a México, como Clara Elena Enciso; otros a Europa.
Cristina Guarín no estuvo entre las afortunadas guerrilleras que lograron escapar. Y su hermano, el también guerrillero del M-19, René Guarín Cortés lo sabía. Por eso, cuando Alfonso Gómez Méndez ordenó exhumar los cadáveres del Palacio y llevar los restos de guerrilleros a la Universidad Nacional, el guerrillero Guarín no salía de allá exigiendo la entrega del cadáver de su hermana.
(En la foto: René Guarín Cortés, el guerrillero del M-19 que se hizo pasar como defensor de los Derechos Humanos)
Buscando un chivo expiatorio, los terroristas –ya amnistiados e indultados y ocupando cargos en los órganos de justicia y poder- enfilaron su ferocidad para vengarse en la humanidad del Coronel Alfonso Plazas Vega.
Le montaron testigos falsos, compraron otros, falsificaron documentos... violaron todo lo que había que violar en tema procesal, se pasaron por la faja los códigos, la presunción de inocencia, la constitución... Todo…! Destilando veneno por cada poro, usaron facultades enteras de Derecho para aplastar al coronel Plazas. Y casi lo logran.
Luego de la primera condena, a manos de María Stella Jara (partícipe activa del fraude) Periodismo Sin Fronteras empieza a hacer descubrimientos asombrosos que logran echar por tierra el montaje judicial contra el valiente oficial.
Lo primero que descubrimos es que René Guarín Cortés, quien hasta ese momento se paseaba ufano por los medios disfrazado como defensor de Derechos Humanos, acusando al coronel de asesino, no era más que un vulgar guerrillero y secuestrador del M-19. (Verhttp://www.periodismosinfronteras.org/rene-guarin-es-en-realidad-un-secuestrador-y-guerrillero.html) Nunca ha pagado su crimen de secuestro, que es de lesa humanidad, y hasta el día de hoy es el consentido de Caracol, El Espectador, Semana y varios grandes medios de comunicación que le siguen divulgando sus injurias. La Fiscalía se niega a capturarlo y procesarlo por el delito de secuestro.
Luego encontramos que no hay desaparecidos sino cadáveres sin identificar. En la exhumación se sacaron 27 cadáveres calcinados envueltos en bolsas plásticas, que la Fiscalía mantiene escondidos en alguna parte sin someterlos a pruebas de ADN. A uno de esos 27 cadáveres se le hizo prueba de ADN y resultó ser... UNA DESAPARECIDA. Era Ana Rosa Castiblanco, cuyo nombre a veces sigue siendo reseñado por algunos periodistas como si estuviera desaparecida. Los otros 26 cuerpos fueron refundidos por la Fiscalía en quién sabe qué rincón olvidado. (Verhttp://www.periodismosinfronteras.org/aparecen-los-desaparecidos-del-palacio-de-justicia.html )
Finalmente, hallamos al único “testigo” directo, por cuyo testimonio Plazas Vega fue condenado a 30 años de prisión. Entrevistamos al cabo Edgar Villamizar (foto de la izquierda) y él nos dijo que jamás había estado en los hechos del Palacio de Justicia, que nunca había conocido a Plazas Vega y, lo más estremecedor, que ese supuesto testimonio suyo donde acusaba a Plazas, era totalmente falso, que su firma y su testimonio habían sido falsificados por la Fiscal del caso Ángela María Buitrago y otros funcionarios más del CTI y la Procuraduría que aparecen firmando el documento espurio. (Ver http://www.periodismosinfronteras.org/la-fiscalia-me-va-a-asesinar-si-hablo-dice-el-testigo-estrella-contra-plazas-vega.html)
Lamentablemente, cuando descubrimos todo esto el Tribunal Superior de Bogotá no podía tener en cuenta las nuevas pruebas y debía fallar con lo que ya existía en el proceso. El magistrado Hermens Darío Lara se dedicó muchos meses a escudriñar todo con sumo cuidado. Y llegó a la conclusión de que Alfonso Plazas Vega era inocente. Pero los otros dos magistrados, uno de los cuales, Alberto Poveda Perdomo, era del Polo Democrático (partido del M-19), que ni siquiera leyeron el proceso, decidieron que sí era culpable. Esos dos jamás se imaginaron que el magistrado Lara Acuña lograra hacer su trabajo a pesar de todas las trampas que le pusieron para entorpecer su labor.
Pero Lara Acuña se mantuvo firme e hizo un salvamento de voto que es una pieza magistral del derecho probatorio, y que tiene pasando trabajos a unos magistrados de la Corte Suprema de Justicia que no encuentran la manera de condenar al coronel. Ese salvamento de voto es tan perfecto en derecho que no hay salida posible para culpa al coronel Plazas Vega de la desaparición de nadie.
Para terminar, habiendo encontrado, además, a un guerrillero panameño que salió vivo y huyó hacia Europa, estamos pisándole los talones a uno de los desaparecidos que sobrevive y que anda escondido en algún lugar del mundo, sostenido por el colectivo de abogados. (Verhttp://www.periodismosinfronteras.org/muerto-en-el-asalto-al-palacio-esta-vivo.html )
Mi reproche a los indultados y amnistiados del M-19 que sabían de esto es ¿Por qué miraron para otro lado mientras condenaron injustamente a Plazas Vega y el general Arias Cabrales? ¿Por qué, a sabiendas de que René Guarín era guerrillero, no hablaron? ¿Por qué siguen callando aun cuando conocen perfectamente el paradero de varios “desaparecidos” guerrilleros que lograron escapar...? ¿Ese es su arrepentimiento...?
Sí, el coronel Plazas Vega es el chivo expiatorio que el terrorismo internacional exige para cobrarle su osadía de combatirlos con las armas de la democracia. Y quién sabe cuánta prisión infame deberá soportar mientras que Ángela María Buitrago anda litigando, enseñando a las nuevas generaciones e impune.
Ese fue el pecado del coronel Alfonso Plazas Vega, salvar a Colombia de las garras del castro comunismo.

sábado, 2 de noviembre de 2013

POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA:
LOS 27 DEL 29, PARA QUE COLOMBIA NO OLVIDE
(11-1-13-4:50PM)
Por Ricardo Puentes Melo-PERIODISMO SIN FRONTERAS
Sucedió el 29 de octubre de 2008. El ministro de Defensa era el camarada Juan Manuel Santos –hoy presidente de la República-, el General Freddy Padilla de León era el comandante de las FFMM, y el antiguo guerrillero del EPL Carlos Franco era el Director de Derechos Humanos.
Desde tiempo atrás, estos tres personajes estaban montando el siniestro complot para hacerles el favor a las FARC de eliminar jurídicamente a los combatientes que estaban logrando más resultados contra los terroristas. Ya habían viajado Carlos Franco y el general Suárez Bustamante (alias La Machaca) a algunas Brigadas para fingir hacer inspecciones que derivarían un famoso “informe” que firmarían ellos dos y que sirvió de base para la destitución humillante de los 27 oficiales, y que en realidad no dice nada específico ni recomienda alguna acción administrativa. Es un informe soso, lleno de irregularidades, y no se sabe cómo se realizó exactamente porque en Puerto Berrio "La Machaca" sólo estuvo un día, no se pasó revista o inspección alguna ni él ni los integrantes de la comisión de marras. Lo que sí hicieron los de la Comisión fue irse de pachanga y sexo con varias mucharejas de conocida reputación; eso, mientras el general Suárez Bustamante dormía plácidamente en una suite del casino de oficiales de la Brigada 14, soñando con búfalos y águilas. El general conocido como “La Machaca” elaboró su informe pero no se sabe cómo ya que ni habló con los comandantes de brigada ni de batallón, pero si presentó el dichoso documento mediante el cual estos comandantes fueron retirados del ejército acusados de falsos positivos.
Ese 29 de octubre del 2008, gracias al montaje de estos personajes, el presidente Álvaro Uribe destituyó a 27 miembros del ejército, incluso algunos generales. Lo contamos así en Periodismo Sin Fronteras:
“La idea original era expulsar 29 oficiales el día 29 de octubre. Por alguna extraña superstición numerológica, la orden era hacer coincidir el número de destituidos con la fecha de la destitución. Así que repartieron la tarea entre algunos oficiales afines a Padilla y La Machaca, diciéndoles que escogieran a los sacrificados, o que miraran “a dedo”, entre los oficiales con más resultados para darlos de baja.
El procedimiento fue bien rudimentario. Llamaban a las brigadas seleccionadas y pedían el nombre del comandante, y de los comandantes de batallones, preferiblemente con número de cédula. Sabemos que pidieron los nombres de dos coroneles que, para la fecha de la llamada, no se encontraron y nadie dio información suya. Por eso se salvaron... Por eso no fueron 29 los expulsados, sino 27.
Si no ando mal de informes y de recuerdos, el 28 de octubre del 2008 Fredy Padilla de León llega de pasear por la China junto con una numerosa parentela a quienes nosotros los contribuyentes les pagamos su fanfarria por Asia. Tan pronto baja del avión, Suárez Bustamante le informa que ya tiene la lista y le avisa sobre los casos de Soacha y Ocaña. De inmediato, Padilla de León llama a su amigo, el ministro Juan Manuel Santos, y éste pide audiencia urgente con el presidente Uribe.
Juan Manuel Santos y el General Freddy Padilla de León. Humillaron criminalmente al ejército
Uribe lo recibe ignorando que para la fecha el ministro Santos ya ha enviado a la embajada norteamericana a sus dos emisarios, Sergio Jaramillo y el general Suárez Bustamante, para que hicieran saber al gobierno norteamericano que Uribe era patrocinador de los mal llamados “Falsos Positivos”. Uribe también desconoce que aquel a quien cree leal –Santos- le está ya haciendo el cajón mortuorio al mismo tiempo que quiere aparecer ante los norteamericanos como el gran defensor de los Derechos Humanos en Colombia.
Así que Uribe convoca una rueda de prensa y, después de advertirle a Santos y a Padilla que “espero que ustedes no me estén haciendo cometer un error”, destituye a los 27 oficiales desencadenando un tsunami de desprestigio y deshonor para la institución que le dio a la era Uribe tanta gloria.
Para quienes conocen el mecanismo de ascensos y bajas del servicio, es muy extraño –por no decir ilegal- el procedimiento con el que se actuó. Cualquier ascenso y baja necesita, como requisito insustituible, ser discutido en una “Junta Asesora de Generales y almirantes” compuesta por todos los generales y almirantes que se encuentren en Bogotá para el momento de ser convocada la Junta. Y ésta debía ser presidida por el Comandante general Fredy Padilla de León.
Pero nada de eso sucede.
El 29 de octubre echan a los 27 oficiales; sin junta ni nada. El 31 de octubre de ese mismo año –es decir, dos días después de la rueda de prensa- legalizan la Junta (¡ese sí fue un falso positivo..!) y en el documento aseguran que asistieron 43 generales. Pero solamente firman 6, entre ellos Padilla de León.
El 29 de octubre de 2008, entonces, ya estaban listos los nombres de los dados de baja, así como su reemplazo.
Mientras el presidente Uribe daba la rueda de prensa, la Machaca destapó una botella de Whisky y, rodeado de sus áulicos, los hizo brindar para celebrar que él, Carlos Suárez Bustamante, sería el comandante del ejército en reemplazo del general Montoya. Ese había sido el acuerdo con Santos y con los partidos de izquierda, y “la Machaca” estaba seguro de que sería cumplido.
Pero no fue así. A las pretensiones del combito de Santos, Padilla, Carlos Franco, la Machaca y Sergio Jaramillo, les salió al paso el nombramiento del general Oscar González como reemplazo del general Montoya. Luego vino la historia que todos conocen: los esfuerzos vergonzosos de Suárez Bustamante para aferrarse a la línea de mando, y su posterior baja forzada.
Meses antes, todos los oficiales destituidos por "la Machaca" habían sido condecorados por la comunidad de Puerto Berrío gracias a su trabajo de 3. Al día de hoy, tres de estos oficiales injustamente destituidos han ganado la pelea en los tribunales y hay orden judicial de restituirlos con plenos derechos al Ejército Nacional. Y esperamos que siga sucediendo lo mismo con los otros 24 faltantes.
(En la foto: El general Carlos Suárez Bustamante, alias "La Machaca".
Los tiempos no se ven bien para las Fuerzas Militares. Con un candidato presidencial por el Centro Democrático, a quien le importa un rábano nuestros soldados, que ha sido contratista con cuota política de Santos, que tiene como asesor a Fabio Valencia Cossío, candidato presidencial de las FARC para que continuara los diálogos del Caguán, el panorama es bastante lúgubre para nuestro país y nuestros soldados.
Si Oscar Iván Zuluaga sale elegido presidente –cosa que dudo mucho- el ejército seguirá siendo vapuleado; si sale reelegido Juan Manuel Santos, igual; si sale un candidato de la izquierda, ni se diga… Si se lanza Vargas Lleras seguramente seguirá haciéndose el de la vista gorda ante los contubernios entre terroristas y politiqueros.
Sí.. El panorama para Colombia es bastante lúgubre.

POR LOS FRENTES DE IBEROAMERICA

viernes, 11 de octubre de 2013


POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA:
EL PERIODISMO DE OPOSICIÓN QUEDA SIN PROTECCIÓN EN COLOMBIA
(10-11-12-4:45PM)
Por Eduardo Mackenzie-Periodismo sin fronteras
Digámoslo de la manera más simple: si algo le ocurre al periodista Ricardo Puentes Melo, el señor Andrés Villamizar, director de la Unidad Nacional de Protección, tendrá que responder por eso. Y no sólo Villamizar, sino también el ministro del Interior, Aurelio Iragorri Valencia y, a su vez, el presidente Juan Manuel Santos, pues lo que acaba de hacer Andrés Villamizar tuvo que haber sido consultado con el ministro y con la cabeza del poder ejecutivo.
Hace menos de una semana, el 4 de octubre de 2013, Ricardo Puentes, director del portal Periodismo sin Fronteras, y uno de los mayores críticos de las negociaciones entre las Farc y el presidente Santos en La Habana, salía de su apartamento en Bogotá en un automóvil, con sus guardaespaldas. De pronto, un auto los bloqueó en una calle. Unos hombres le ordenaron a Puentes salir del vehículo. Le entregaron un papel y le dijeron que, a partir de ese instante, quedaba sin esquema de seguridad. Sin que él pudiera pedir una explicación, los hombres y los escoltas que protegían al periodista hasta ese momento abandonaron el lugar. El periodista quedó solo en la calle.
Horas después, yo recibía este mensaje de Ricardo: “Me interceptaron. Llegaron como un comando de asalto y me bajaron del auto. Me quitaron los guardias en medio de la calle. Generalmente, cuando le van a retirar el esquema de seguridad a una persona protegida, ellos avisan, citan a la persona a una oficina y le explican. En mi caso, la decisión fue totalmente irregular y repentina. Me quitaron la protección mediante un asalto en la calle”.
¿Por qué la Unidad Nacional de Protección obró de manera tan arbitraria con un periodista que estaba bajo su protección? ¿Quién pudo haber ordenado esa revirada brutal y furiosa contra un periodista que necesita protección? Tal comportamiento de un organismo del Estado es una clara violación de los Derechos Humanos.
Darío Arismendi, periodista santista oficialista, y Andrés Villamizar Pachón, director de la Unidad Nacional de Protección-(foto de la izquierda)
Hasta hoy nadie ha podido explicar qué pasó. Sin embargo, se trata de un golpe contra la libertad de prensa. Con ese acto cobarde, se intimida y se pone en peligro la vida de un periodista de renombre que por su valiente labor profesional recibe amenazas de muerte.
La protección de Ricardo Puentes Melo había sido renovada hace un año por orden expresa de Andrés Villamizar. Empero, la decisión del viernes no estaba firmada ni por Villamizar, ni por su segundo al mando, José Luis Aguilar. Puentes intentó hablar con el primero pero no pudo localizarlo. Aguilar le dijo algo sorprendente: que él mismo “no había sido informado” de esa medida. Algo muy raro está sucediendo en la Unidad Nacional de Protección.
Andrés Villamizar no ha querido hablar acerca de ese incidente. Se limitó a hacer frases sobre lo que todo el mundo sabe. Mediante un mensaje Twitter, dijo que, en general, la decisión de proteger a alguien “no se toma teniendo en cuenta la ideología” de la persona. Radio Caracol solo pudo citar las frases vacías de Villamizar. Este insistió en que “nada tiene que ver la ideología de una persona”, y que la UNP está obligada a “proteger más a los opositores, sean de izquierda o derecha”. Palabras sin sentido pues lo que ocurrió el 4 de octubre muestra que la conducta de la UNP es errática y deja sin garantías a los opositores.
Ricardo Puentes ha hecho en las últimas semanas revelaciones sobre el turbio pasado del actual ministro de Justicia, Alfonso Gómez Méndez, quien arrastra unas cacerolas difíciles de ocultar: vínculos con las Farc (confirmadas por algunos jefes terroristas desmovilizados) y haber sido abogado de un mafioso notorio, Giorgio Sale, gran amigo de un jefe paramilitar deportado a Estados Unidos: “el mono” Mancuso.
El director de Periodismo sin Fronteras ha probado, por otra parte, la venalidad de los fiscales y jueces que intervienen en el caso del Coronel Alfonso Plazas Vega, el proceso más absurdo, surrealista e ilegal de la historia de Colombia. Puentes obtuvo las dramáticas declaraciones de Edgar Villamizar Espinel, quien demostró que él nunca había testimoniado contra el Coronel Plazas Vega y que la fiscal de ese caso había inventado un testimonio bajo ese nombre para condenar de alguna manera al Coronel Plazas. Ricardo Puentes descubrió, además, que uno de los acusadores más fanáticos del Coronel Plazas, un tal René Guarín, era un militante del M-19 con abultado pasado criminal, detalle que él había ocultado y que la Fiscalía había escondido a pesar de que la condena de ese individuo era plenamente conocida por la justicia.
El investigador Puentes Melo también reveló en días pasados que Rubén Darío Pinilla Cogollo, el magistrado del Tribunal Superior de Medellín que pretende abrirle un proceso de hostigamiento al ex presidente Álvaro Uribe, a los comandantes de las Fuerzas Militares de Colombia y a los empresarios colombianos, fue un orgánico del M-19, de Anapo Socialista y del EPL. Ricardo Puentes trató en vano de entrevistar a Pinilla Cogollo pues éste se negó a responderle.
El hecho más reciente que encolerizó quizás a alguna alta instancia del Gobierno contra Ricardo Puentes ocurrió este 2 de octubre. Ese día él puso en línea un artículo que, en uno de sus apartes, dice: “Periodismo Sin Fronteras tuvo acceso a una información privilegiada de inteligencia según la cual las FARC, frustradas por no haber podido cumplir su meta de asesinar al ex mandatario Álvaro Uribe Vélez en meses anteriores –tal y como lo denunciamos aquí-, y para lo cual había entrenado especialmente a un grupo de terroristas de sus mismas filas, fijaron el mes de octubre de este año como fecha para intentarlo de nuevo. Solo que para esta ocasión lo harían con un carro-bomba que explotarían en los lugares que frecuentará el Dr. Uribe Vélez, y cuyo itinerario ya conocen perfectamente gracias a que una famosa ex congresista logró infiltrar algunos de sus seguidores en el círculo de confianza del hoy aspirante al Senado de la República”.
Esa fuente reitera que las Farc están tramando atentados contra el ex presidente Uribe y contra el actual Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, así como contra el periodista Puentes y otras personalidades. 48 horas después de la difusión de ese informe, Ricardo Puentes fue interceptado en la calle. A pesar de que Puentes entregó una copia de ese informe de inteligencia, la UNP no ha alertado a los interesados acerca de lo que están tramando los terroristas.
El movimiento uribista sí protestó. “Periodismo sin Fronteras ha hecho graves revelaciones [sobre el] accionar político del gobierno del presidente Juan Manuel Santos. Retirarle su protección por parte del Estado, es un mecanismo para silenciar al periodista Puentes Melo”, declaró la Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia, antes de exigir el restablecimiento inmediato del esquema de seguridad del periodista. Este lunes, Fernando Londoño, director de La Hora de la Verdad, de Radio Red de RCN, hizo un enérgico pronunciamiento al respecto y responsabilizó al gobierno de lo que le pueda pasar a Ricardo Puentes y a su familia. Se puede escuchar esa entrevista en: http://www.ivoox.com/entrevista-ricardo-puentes-melo-07-10-2013-audios-mp3_rf_2424655_1.html
¿Qué dirá esta vez la Fundación para la Libertad de la Prensa (Flip)? La Flip-Bogotá le negó en el pasado el apoyo a Ricardo Puentes, tras catalogarlo como “periodista de derecha”. Dirigida por activistas, la Flip viola sus propios estatutos y la ética periodística al caer en tales sectarismos. ¿Qué dirá esta vez Reporteros sin Fronteras, de París, quien se negó en el pasado a lanzar una nota de alerta para proteger a Ricardo Puentes pues siguió las instrucciones de la Flip?
El trabajo de Ricardo Puentes Melo es vital e indispensable. Gracias a él y a otros periodistas realmente libres, los colombianos saben lo que el poder y la subversión tratan de ocultar. Ricardo Puentes debe ser protegido.