Mostrando entradas con la etiqueta Club San Carlos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Club San Carlos. Mostrar todas las entradas
miércoles, 23 de octubre de 2013
EL INSIDIOSO “COMPAÑERO" PALLÍ
(10-23-13-4:30PM)
Por Diego Trinidad, PhD. -Especial para Nuevo Acción
Una vez más, el “compañero” PALLÍ demuestra su incalculable ignorancia y mendacidad. En un artículo publicado por El Nuevo Herald el pasado viernes PALLÍ supera sus acostumbradas necedades con creces. ¿Por dónde empezar? En verdad, no debía siquiera empezar. Con este propagandista del colectivismo no se puede razonar. El problema es que los dos Heralds lo han convertido en uno de sus voceros favoritos y no se puede permitir que se nos trate de identificar con los cubanos que PALLÍ representa. Es decir, con los únicos cubanos que para él son dignos de llamarse cubanos, los que comparten su gran ardor por “dialogar” con el régimen castrista y los que también comparten su feroz odio contra el Exilio Histórico. No hay día que este ser no trate de difamar y de atacar al Exilio Histórico. Para él, los que orgullosamente nos identificamos con los valores de ese Exilio Histórico, somos indignos, somos obsoletos, somos “dinosaurios”.
Tilda de “insignificante” al Senador Ted Cruz de Texas, un distinguido abogado y prominente líder del movimiento conservador en el Senado. Lo acusa de “magnicidio” contra una ley debidamente aprobada por el Congreso, cuya constitucionalidad fue confirmada por la Corte Suprema el pasado año. Es verdad—no la ridícula acusación de “magnicidio”—pero eso se le puede perdonar. Probablemente no sabe lo que magnicidio significa. Claro que el insignificante es él, en más de una manera. El Senador Cruz fue propia y debidamente elegido, por una mayoría abrumadora de votos, en la elección de noviembre del 2012. Una mayoría, debo señalar, mucho más amplia que la recibida por su adorado presidente, ese gran cáncer que mancha con su presencia la Casa Blanca en Washington desde el 2009. Además, el Senador Cruz representa a los votantes que lo eligieron, los cuales están opuestos a la Ley de Salud.
José Manuel Pallí(en la foto), quien se jacta de saber mucho sobre el sistema legal americano, demuestra una ignorancia realmente impresionante sobre ese sistema. Cualquier graduado de high school (bueno, cuando yo me gradué en 1963 aún se estudiaba cómo funcionaba el gobierno americano; ahora no se) sabe muy bien que la Cámara de Representantes tiene el deber, señalado por la Constitución, de aprobar leyes que otorgan fondos para el manejo del gobierno federal. No importa si una ley ha sido debidamente aprobada por el Congreso (aunque en el caso de la Ley de Salud fue solo con votos del Partido Demócrata), la Cámara tiene el deber y el derecho de aprobar fondos para su implementación. Eso fue exactamente lo que la Cámara trató de hacer recientemente. Fracasó por otras razones que no es necesario considerar ahora, pero hizo lo correcto y cumplió con su deber constitucional. PALLÍ y sus colectivistas ganaron esta batalla, pero eso no es suficiente para él. No, aprovecha el momento para atacar, una vez más, no solo a los conservadores que tratamos de defendernos y de defender la Constitución, sino también a los “cubanoamericanos”. ¿Por qué? Está criticando al movimiento conservador y a Ted Cruz. ¿Qué tienen que ver los “cubanoamericanos” (léase los cubanos del Exilio Histórico) con esto? Bueno, es por Ted Cruz, a quien describe como cubano y luego entre paréntesis como canadiense. Cruz en realidad es hijo de padre cubano (y anti-castrista, a mucha honra, pero para mucha molestia de PALLÍ) naturalizado y de madre americana. Nació en Canadá, es verdad, pero es ciudadano americano y él es quien debe ser descrito como cubanoamericano, sin que eso se considere una deshonra (parece que el “compañero” así lo considera).
En fin, claro que muchos cubanos del Exilio Histórico que somos conservadores admiramos a Ted Cruz.(foto) También admiramos a Marco Rubio, a pesar de su error apoyando una propuesta de inmigración inservible hace algunos meses. No PALLÍ. El admira a su buen amigo Joe García y al Senador Robert (si, se llama Robert, no Roberto) Menéndez de New Jersey. Solo es una casualidad que los dos políticos están entre los más corruptos en el Congreso, pero eso es otra cosa. ¿Por qué PALLÍ admira a García y a Menéndez? Porque los dos apoyan, como PALLÍ, políticas colectivistas, ese es el por qué. Tuvo la osadía de comparar al distinguido Senador Cruz con el inmundo ex-guagüero y analfabeto presidente Maduro de Venezuela en un almuerzo que desafortunadamente compartimos hace días. Por lo cual le llamé la atención. El solo se sonrió; le pareció una “gracia”.
Finalicemos con el alegato de que gracias a la intransigencia del Exilio Histórico, medicinas que pueden salvar vidas americanas no son permitidas en EU simplemente porque están hechas en Cuba. Pero esa NO es la razón y PALLÍ bien lo sabe. El Doctor Darsi Ferrer ha escrito sobre el intento de Joe García de apoyar que esa medicina hecha en Cuba (para curar las llagas que la diabetes produce en los pies) y la falsedad de que ese medicamento sirva para algo. También Darsi ha escrito sobre el largo historial del régimen castrista de producir medicinas que no solo son inservibles, sino que son dañinas para la salud. Es decir, el Representante García apoya la introducción en Estados Unidos de una medicina potencialmente nociva y peligrosa, Y PALLÍ lo aplaude, mientras critica al Exilio Histórico. Además, los dos saben bien que introducir ese medicamento en EU es imposible, lo prohíbe la ley americana que PALLÍ tanto defiende—cuando le conviene. El FDA. tiene que aprobar la entrada a EU de cualquier medicina, no importa donde sea hecha. Luego entonces, es imposible lo que el “distinguido” Representante García propone. Pero PALLÍ defiende las leyes americanas que le conviene, mientras su adorado presidente las viola impunemente, incluyendo la Ley de Salud.
PALLÍ también culpa al Exilio Histórico por oponerse a reuniones que “un ciudadano americano ofrece en su casa privada a un par de diplomáticos cubanos”. Bueno, como él no lo menciona, esto se refiere al fracasado intento de invitar a representantes del régimen castrista (no diplomáticos, como el compañero les llama) a Key West por un renegado cubano concejal de la ciudad. En realidad, la invitación era al histórico Instituto San Carlos. Y en realidad, la invitación era para negociar viajes entre Cuba y Key West, en un propuesto nuevo ferry entre La Habana y Key West, algo apoyado por comerciantes americanos de Key West y seguramente por PALLÍ. El prominente abogado cubanoamericano de Miami Rafael Peñalver explicó todo esto muy claramente en presencia de PALLÍ en el almuerzo que compartimos. PALLÍ lo ignoró, como ignora todo lo que no le conviene. No me interesa esto más que por la hipocresía que demuestra. ¿En qué ayuda esto al pueblo cubano? En nada. ¿A quién beneficia? A comerciantes americanos y al régimen castrista. ¿Por qué apoya el compañero PALLÍ esto? Porque corresponde con su agenda de mejorar las relaciones—NO con el pueblo en Cuba, sino con el régimen cubano.
Les pido excusas a los lectores de Nuevo Acción por someterlos a perder el tiempo leyendo algo sobre José Manuel PALLÍ. Pero no podemos permitir que se le considere como nuestro representante (no que él lo quisiera ser) ante el público americano y cubano de Miami. PALLÍ dice ser un gran defensor de la libertad. Pero es, en verdad, su gran enemigo. Su ideal es el colectivismo y el progresismo, por lo que tiene, por definición, que ser enemigo de la libertad.
Publicado por
en
21:17
0 comments
Etiquetas: Cayo Hueso, Club San Carlos, Darsi Ferrer, Diego Trinidad, El Nuevo Herald, exilio historico, Joe Garcia, José Manuel Pallí, Key West, Rafael Peñalver, Robert Menéndez, Senador Ted Cruz
domingo, 20 de octubre de 2013
OTRAS VOCES:
EL OPORTUNISTA JOE GARCÍA.
(10-20-13-8:15AM)
Por Alfredo M. Cepero- director de www.lanuevanacion.com
Temprano en su vida adulta se ubicó bajo la sombra protectora y benefactora de aquel árbol gigantesco de la política cubana del exilio que fue Jorge Más Canosa. Desempeñó diversas funciones dentro de la Fundación Nacional Cubano Americana hasta que, andando el tiempo, trepó al cargo de Director Ejecutivo de la organización.
La Fundación y sus acaudalados directivos con influencia en la política estatal y federal le sirvieron sin dudas de trampolín para lograr el cargo de Presidente de la Florida Public Service Commission y, mientras desempeñaba ese cargo, presidió también la National Association of Regulatory Utility Commissioners. En el curso de su trayectoria burocrática y política fue Director de la New Democrat Network Hispanic Strategy Center y Presidente del Partido Demócrata del Condado de Miami-Dade.
Gracias a esas credenciales de servicio al Partido Demócrata, el Presidente Obama lo nombró en el 2009 para el cargo de Director de la Oficina de Minority Economic Impact del Department of Energy. Joe García había hecho su entrada a altos niveles de la burocracia federal y su olfato le dijo que su futuro político y su prosperidad personal estaban estrechamente entrelazados. Sobre todo, que ambos dependían de su expediente como militante de un partido cuya dirigencia está ubicada a la izquierda del escenario político norteamericano.
El estudiante de la escuela católica echó por la borda los principios que le inculcaron en sus años juveniles y decidió formar filas en las huestes seculares y demagógicas de Nancy Pelosi y de Barack Obama. Cambió el evangelio de Jesús por el de Barack. Adoptando esa ideología materialista, Joe García apoya con vehemencia y estridencia el financiamiento público del aborto al por mayor, el matrimonio entre personas del mismo sexo y el adefesio jurídico del ObamaCare. Se opone al mismo tiempo a cualquier privatización del Seguro Social y a cualquier política energética que incluya exploraciones de petróleo frente a las costas de los Estados Unidos.
Teniendo en cuenta estos antecedentes, nadie debe extrañarse de las declaraciones y las acciones de Joe García en las últimas dos semanas. Cuando propone que diplomáticos de la tiranía visiten el Club San Carlos, en Cayo Hueso, y cuando aboga por que se realicen pruebas clínicas en los Estados Unidos sobre un tratamiento para la diabetes desarrollado en un instituto del régimen cubano, Joe García sabe que está hiriendo la sensibilidad del exilio militante que se niega a darle oxígeno a unos tiranos que oprimen al pueblo de Cuba. Pero su objetivo, como el de sus jefes en el partido, no es defender principios sino acumular poder. No es servir los grandes intereses públicos sino promover los estrechos intereses de quienes le financian las campañas.
Y prueba al canto. Uno de sus principales contribuyentes en la exitosa campaña electoral del 2010 fue nada menos que un siniestro personaje que proclama a los cuatro vientos su simpatía por la tiranía cubana. El Presidente de C&T Charter, John Cabañas, donó 15,200 dólares a la campaña de García utilizando los nombres de varios miembros de la familia Cabañas. Y por aquello de "dime con quién andas y te diré quién eres", Joe García posó en una fotografía durante la celebración de su victoria electoral acompañado por cuatro repulsivos fanáticos de la satrapía castrista. Hugo Cancio, Alexis Valdés, el "Gago" y Juan Formell rodean a Joe García desplegando una carcajada eufórica y aberrante en la que muestran hasta las amígdalas. ¡Qué asco este nido de serpientes!
Regresando al tema del San Carlos, citando conversaciones con el Departamento de Estado, García dijo que permitir la visita de los diplomáticos castristas a Cayo Hueso conllevaría a una “reciprocidad” por la cual se les permitiría a los diplomáticos de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana que viajaran más por Cuba, donde podrían ayudar a disidentes oprimidos por el régimen de Castro. Y en un despliegue de su característico sarcasmo agregó:
“Estoy dispuesto a apostar que nadie se convertirá en comunista en Cayo Hueso. Pero sí creo que los disidentes en Cuba necesitan ayuda”. Después de estas palabras me cuesta trabajo atribuir motivos altruistas a cualquier acción iniciada por este agitador de opereta.
Ahora bien, la profundidad de la herida en el asunto del San Carlos fue descrita con diáfana claridad por el hombre que dedicó tiempo, tesoro y esfuerzo para salvar a la venerable institución del deterioro y el olvido. Un día antes de la ceremonia celebrativa de la restauración me encontraba yo en Cayo Hueso y pude ver al abogado cubanoamericano Rafael Peñalver barriendo escoba en mano los pisos de aquel pedazo de Cuba Libre.
Confrontando la ignominia de García, Peñalver ha dicho ahora que el San Carlos es “tierra sagrada para el pueblo cubano, sus ideales representan todo lo que el régimen opone”. Acto seguido acentuó la importancia histórica del lugar cuando señaló que el padre de la independencia cubana, José Martí, pronunció un discurso de hermandad y amor desde ese balcón el 3 de enero de 1892.
Desde una perspectiva patriótica, la propuesta de este individuo, que reniega de sus raíces cubanas, no es sólo un insulto a José Martí sino a todos aquellos mártires que han ofrendado sus vidas por la libertad de Cuba en este medio siglo de tiranía castrista. Quienes olvidemos el sacrificio y la inmolación de millares de patriotas cuya lista se extiende desde Plinio Prieto hasta Orlando Zapata y desde Virgilio Campanería hasta Oswaldo Payá no tenemos derechos a llamarnos cubanos.
La dimensión del insulto demanda, por lo tanto, una respuesta contundente. Quienes estamos en la posición y tenemos la oportunidad de honrar la memoria de esos mártires y reivindicar el honor de nuestra patria tenemos la obligación de actuar sin pérdida de tiempo. Tenemos que asegurarnos de que este farsante sea despojado de su escaño de privilegios en la Cámara de Representantes. Para ello, tenemos que postular y apoyar a un candidato con la capacidad y los recursos para derrotarlo en las elecciones parciales del 2014. Si no lo hacemos, todo se quedará en palabras como, para bochorno nuestro, pasa con tanta frecuencia entre nosotros los cubanos. Y lo peor de todo es que seremos nosotros quienes perderemos el derecho a llamarnos defensores de la libertad de Cuba.
Publicado por
en
15:40
0 comments
Etiquetas: Alfredo Cepero, Club San Carlos, Joe Garcia, John Cabañas, Juan Formell, Rafael Peñalver










