Mostrando entradas con la etiqueta Carlos A. Saladrigas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carlos A. Saladrigas. Mostrar todas las entradas

MULTIPOLARIDAD O HISTRIONISMO DE GUILLERMO FARIÑAS

jueves, 17 de octubre de 2013

MULTIPOLARIDAD O HISTRIONISMO DE GUILLERMO FARIÑAS

(10-17-13-4:50PM)

Por Frank Escobar-Exclusivo para Nuevo Acción.

Acabo de leer la larga entrevista casi clandestina que Guillermo Fariñas le ofreció al Blog “Los cuatro gatos” http://los4gatos.wordpress.com/ y considero que es un total ejercicio de demagogia y desinformación. Sin considerar las contradicciones en que cae si comparamos las entrevistas que ofreció a la Colección Cubana de UM, a Cuba Verdad, y sus reiteradas apariciones en los periódicos locales.

En el Blog “Cuba verdad” el 13 de marzo del 2013 Fariñas había declarado: “el embargo es una politica que causa sufrimiento al pueblo cubano”…” nosotros estamos esperanzados en el cambio como se hizo en Alemania “… “le digo a los oficiales de la Seguridad del Estado, ustedes son los primeros que tienen que dar el primer paso porque tienen el poder y las armas”…”Habrá lugar para los comunistas y para los que apoyan a Castro en la Cuba futura.”

Durante toda la entrevista apunta sobre el reiterativo “cambio fraude “como si fuera un descubrimiento pero no dice nada nuevo. Su especulación sobre la propuesta de colaboración hecha por el régimen a Osvaldo Payá previo a su asesinato ha sido desmentido por miembros del Movimiento Cristiano Liberación que han negado toda conversación o encuentro de Payá con funcionarios oficiales del régimen. Su afirmación sobre las propuestas dialogueras hechas a Payá por Carlos Saladrigas el MCL también las ha negado rotundamente. Sobre su afirmación de que Saladrigas también se lo propuso a él tendrá que desmentirlo el propio Saladrigas. El “cambio-fraude” es una vieja estrategia y un secreto a voces desde que yo estaba en Cuba en la oposición hace más de veinte años, lo que sucede es que ahora es mucho más fácil implementarlo porque en aquella época nos moríamos de hambre pero no teníamos compromisos onerosos y ahora la oposición depende mucho de quienes le envían los fondos desde afuera. Por ejemplo, a Fariñas y su madre lo patrocinaron en este viaje a Miami el banquero Mario Luis del Valle, casado con la Vicepresidenta de la CANF-Fundación Nacional Cubanoamericana- y en Puerto Rico el millonario Eduardo Pérez Bengochea, dueño de la Corporación Chemex y contribuyente fijo del Partido Demócrata y de Joe García, el nuevo representante castrista en el Congreso, a cuya campana contribuyo generosamente


El principal contribuyente de UNPACU, o sea del grupo oriental de José Daniel Ferrer ha sido hasta hace poco, la Fundación Nacional Cubano Americana que ha sido- después de la fundación de George Soros- quien más dinero ha recibido para gastar en Cuba del gobierno de Obama a través del USAID. La Unión Patriótica de Cuba- sin relación con la Unión Patriótica de Miami- UNPACU fue creada por disidentes del Movimiento Cristiano Liberación en Oriente, los mismos que cayeron presos en el 2003 por formar parte del Proyecto Varela y que ya antes habían pertenecido al Movimiento Jóvenes por la Democracia que dirigía Néstor Rodriguez Lobaina. Fariñas nunca perteneció a ninguna organización hasta el Proyecto Varela y su historia en la oposición está llena de lagunas. Él le dijo hace años al “obediente” corresponsal de “El País” Mauricio Vicent que había estado 11 años preso, en esa misma entrevista del 2010 dijo que “ el embargo es una politica que causa sufrimiento al pueblo cubano”..”.nosotros estamos esperanzados en el cambio como se hizo en Alemania...y Habrá lugar para los comunistas y los que hoy apoyan a Castro en la Cuba futura”.


Guillermo Fariñas Hernández es el hijo de un mercenario castrista que combatió junto al Che Guevara en el Congo, posiblemente contra algunos patriotas cubanos del exilio que pelearon en el bando contrario, quien siguiendo la tradición y su confesada vocación militar se fue también como mercenario a Angola y terminó como guardián de los pozos de petróleo de Rockefeller en Cabinda como parte de la triangulación global geopolítica de la Guerra Fría. En 1980 estaba reprimiendo a los infelices y desesperados ocupantes de la Embajada del Perú, donde de acuerdo con el testimonio del ex Mayor de la Seguridad del Estado Carlos Cajaraville-muerto misteriosamente en Miami- se utilizaron técnicas nazis de amedrentamiento para una población confinada. Sin abandonar el servicio activo matriculó en la Facultad de Psicología de la Universidad de la Habana, para lo cual era imprescindible pertenecer a la Juventud Comunista.

Según su propio testimonio hubo tres hechos trascendentales que lo condujeron paulatinamente-se tardó casi 10 años- hacia el camino de la disidencia: los sucesos de la Embajada del Perú en 1980, su experiencia en la URSS antes de la “perestroika” y el fusilamiento en 1989 del General de División Arnaldo Ochoa Sànchez.

Según declaró en agosto del 2013 ha realizado 23 huelgas de hambre y todas han terminado en la Sala de Cuidados Intensivos porque forma parte de su estrategia básica: “sus huelgas de hambre terminaron en cuidados intensivos para que sea el estado quien lo salve”… “si me quiero morir ya es hora que el mundo se percate de que este gobierno es cruel y hay momentos de la historia de los pueblos que tiene que haber mártires”… “hasta los psicólogos del MININT dicen que mi perfil, que yo tengo vocación de mártir”.

NADIE SE ATREVE A LLAMARLE TRAICIÓN

sábado, 7 de abril de 2012


NADIE SE ATREVE A LLAMARLE TRAICIÓN
(4-4-12-5:00PM)
por Diego Trinidad, Ph. D.  
En 1964, durante la campaña presidencial de ese año en la que el candidato republicano, el Senador de Arizona Barry Goldwater se enfrentó al Presidente Lyndon Johnson, se publicó un extraordinario libro escrito por John Stormer titulado “None Dare Call It Treason”, el mismo título de este artículo y lo que me dio la idea.  En aquel entonces, se vendieron 6 millones de ejemplares de cubierta de papel, un número enorme de libros.  Pero no fue remotamente suficiente para salvar la imposible gesta del Senador Goldwater, quien fue aplastado por el Presidente Johnson, ganador del 61% de la votación popular en una de las campañas más sucias, ofensivas y difamatorias en la historia de Estados Unidos.  Claro que Goldwater sembró las semillas que dieron fruta en el gran triunfo conservador de Ronald Reagan solo 16 años después.  Pero en 1964, los conservadores enfrentábamos un gigante desierto, nos sentíamos abandonados, sin muchas esperanzas.  El libro, sin embargo, fue una de las grandes sorpresas de la campaña y continuó circulando entre los conservadores, convirtiéndose en un clásico cultural.
El tema del libro era que muchos de los problemas que enfrentaba el país en 1964 provenían de una monstruosa conspiración del movimiento comunista internacional.  La documentación parecía impresionante y era muy convincente.  Yo era muy joven y todavía no estudiaba historia, pero debo confesar que la tesis del libro era difícil de refutar, aunque en aquel entonces no creía mucho en teorías de conspiración.  La más grande conspiración en la historia, la del comunismo internacional en su lucha de casi un siglo para dominar el mundo, es por supuesto innegable.  Fue verdad y todavía la idea vive en la Izquierda Eterna.  Siempre vivirá.   
Las críticas al libro fueron devastadoras, pero era imposible aún así desmentir la enorme mayoría de los datos.  El problema del autor fue en realidad su interpretación de los hechos, pues era muy difícil probar, más creer, que, por ejemplo, el Presidente Johnson (a Eisenhower también se le tildaba de comunista, pero no por el autor) fuera comunista.  Pero la evidencia circunstancial que el libro presentaba era muy fuerte.  Pocos lo podían creer, de acuerdo, pero muchos vivían convencidos de que era la verdad. 
¿A que viene todo este largo preámbulo sobre un libro del cual ya casi nadie se acuerda?  Al curioso caso de Carlos Saladrigas y su reciente conferencia en el Seminario San Carlos de La Habana el 30 de marzo de este año, durante su viaje a Cuba como uno de los “peregrinos” que fue a la isla para celebrar la visita del Papa Benedicto XVI.  ¿Quién es Carlos Saladrigas?  Ante todo, no es pariente de Carlos Saladrigas y Zayas, ilustre cubano, Senador, Ministro de Justicia, de Estado, Primer Ministro, Embajador de Cuba ante Gran Bretaña y candidato presidencial perdedor (contra Ramón Grau San Martín) en las elecciones de 1944.  Muchos se confunden porque se llama y apellida igual.  Este Carlos Saladrigas no hace esfuerzos para aclarar que no hay parentesco entre los dos. Saladrigas es Jefe Ejecutivo de Regis HRG, una compañía proveedora de servicios financieros, contables y de personal a pequeños negocios.  Es miembro de la junta directora de varias importantes compañías locales, incluyendo la Universidad de Miami (de la que es un importante benefactor) y es un relativamente joven y multimillonario (62) activista cubano americano (él prefiere no llamarse exiliado, ni mucho menos refugiado político, pero si se considera digno miembro de la “diáspora” cubana en Miami).  Es en esta última manifestación de activista político que nos interesa Carlos Saladrigas. 
Hace ya varios años, Saladrigas decidió comenzar una campaña para establecer vínculos con el régimen cubano, para iniciar un “diálogo” con la dictadura castrista buscando un “acercamiento” con los dirigentes cubanos.  ¿Cuál es el propósito de Carlos Saladrigas en estas gestiones?  Según él, lo único que persigue es el mejoramiento en las condiciones de vida del pueblo cubano.  Saladrigas dice también estar interesado en la libertad de Cuba, pero me parece que ese interés es secundario.  Él considera, como muchos otros entre lo que él incorrectamente llama la “diáspora” cubana, que un acercamiento entre el régimen y la “diáspora” (tengo que escribir la palabra entre comillas hasta que explique por qué está mal utilizada), primero traería una mejora en las condiciones de vida del pueblo cubano—y eso, después, mucho después, traería, eventualmente, muy eventualmente, más libertad al pueblo cubano (más libertad, no la libertad, sin calificaciones).  De manera que estamos hablando de años por venir, como predijo su admirado Papa Benedicto XVI en su reciente visita a Cuba.  
Muy bien.  Excepto que yo no creo por un momento que esas sean las intenciones de Saladrigas.  Pero antes, debo aclarar que conozco a Saladrigas (no soy su amigo) y tengo las mejores referencias de él personalmente.  Es una persona decente y aparentemente un buen cristiano (eso puede ser uno de sus problemas), además de un hombre benévolo y generoso.  Pero.  Sí, un gran pero.  Saladrigas quiere llevar inversionistas a Cuba.  Sus últimas ideas incluyen—con el permiso y colaboración del régimen cubano—el establecimiento de bancos comerciales en Cuba financiados ¿cómo?  Eso no lo ha mencionado.  ¿Será con su dinero?  Lo dudo.  No se hizo millonario siendo tonto.  ¿Con inversionistas cubano americanos (sobre todo de los nuevos arribistas) del sur de la Florida?  Quizás.  Aunque quien invierta en este tipo de esquema probablemente estaría dispuesto a comprar el puente de Brooklyn.  Más siempre los hay, solo hace falta ver los pobres incautos (incluyendo los Jesuitas del Colegio de Belén) que fueron estafados por el sinvergüenza de Gastón Cantens (padre) hace poco en Miami.  ¿Otros inversionistas extranjeros?  Esa es la mejor alternativa.  Pero para eso hace falta terminar con el embargo económico contra Cuba, lo cual, por supuesto, propone Saladrigas desde hace mucho tiempo.  Yo también lo propongo, pero entre nosotros hay una diferencia gigantesca.  Saladrigas quiere y apoya el levantamiento del embargo sin restricciones, específicamente con garantías del gobierno de Estados Unidos a esas inversiones.  En otras palabras, Saladrigas propone que los contribuyentes americanos paguemos por esas inversiones en Cuba.  Yo, en cambio, propongo que se levante el embargo, pero con restricciones.  Específicamente yo exijo una prohibición absoluta no solo a garantías del gobierno de Estados Unidos a inversiones en Cuba, sino también a préstamos de instituciones americanas o internacionales a las que Estados Unidos contribuye (Banco Mundial, IMF).  No me opongo a inversiones privadas en Cuba, ni de Saladrigas ni de nadie, siempre y cuando no sean garantizadas por el gobierno americano. 
Pero volviendo a Saladrigas y a sus motivaciones de buscar un acercamiento al régimen cubano.  Aquí el problema no es de malas intenciones.  No me consta que Saladrigas las tenga.  Pero lo que el persigue, inevitablemente favorecería al régimen castrista, NO AL PUEBLO CUBANO. Saladrigas lo niega, pero es imposible negarlo.  Toda inversión, toda ayuda económica como las remesas, todo negocio que se haga con el régimen cubano, aunque sea supuestamente en beneficio del pueblo, primero beneficia al régimen.  Esto es inevitable y ni Saladrigas ni nadie puede negarlo. ¿Qué hace esta circunstancia de los esfuerzos de Saladrigas, por bienintencionados que sean?  Los convierte en una colaboración con el régimen.  Y también convierte a Saladrigas en un colaborador del régimen, como también lo son su adorada Iglesia Católica y hasta el Papa.  Si, eso es lo que son todos: colaboradores. En otros tiempos, como en Francia después de la Segunda Guerra Mundial, a los colaboradores se les fusilaba y se les colgaba.  Ahora no, ahora se les alaba.  Pero no tenemos nosotros los cubanos dignos que alabar a estos nuevos colaboradores.  Con ignorarlos o rechazarlos es suficiente. 
Vamos ahora al discurso de Saladrigas en La Habana hace unos días.  Primero, de acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española, diáspora significa “Dispersión de grupos humanos que abandonan su lugar de origen (especialmente se aplica a los judíos)”.  Sin otras distinciones, esa palabra, por mucho que le guste a Saladrigas, no se puede aplicar al Exilio—si, eso y solo eso es--cubano por más de medio siglo.  Si los arribistas de los últimos 20 años quieren auto describirse como Emigración, que lo hagan.  Pero los que llegamos antes buscando libertad y abandonamos a Cuba debido a las políticas totalitarias y represivas del régimen castrista, enfáticamente y a mucha honra, no somos emigrantes, mucho menos emigrantes económicos.  Somos, orgullosamente, exiliados políticos.  Tal como lo fue Martí, tal como lo fue Varela.   
Segundo, Saladrigas se equivoca, cuando después de describir a la “emigración desangrante” (no sé por qué decidió no usar la palabra diáspora en esa parte del discurso cuando la usa en el resto) cubana, dice que ha habido otras emigraciones desangrantes y menciona a México, República Dominicana Haití y Puerto Rico y la mayoría de los países centroamericanos, los cuales “han sufrido o sufren emigraciones aún mayores que la cubana”.  Eso, por supuesto, es falso. El éxodo cubano, para no usar otra palabra controversial, ha sido mayor que el de todos los países citados por Saladrigas combinados. Además ¿cuales han sido los exiliados “desangrantes” que han salido de México? Un puñado quizás durante la sangrienta revolución mexicana.  De República Dominicana, otros centenares durante la larga dictadura de Trujillo. De Haití, otro puñado en los tiempos de Duvalier (los emigrantes haitianos desde los 1980s han sido todos emigrantes económicos) ¿De Puerto Rico? ¿Considera Saladrigas a los criminales macheteros emigrantes políticos? ¿O a los seguidores de Pedro Arbízu Campos, un patriota para muchos puertorriqueños independentistas, pero alguien quien trató de asesinar al Presidente Truman? De Centroamérica han sido unos miles, pero huyendo de las guerras provocadas por los seguidores de la revolución cubana. De acuerdo que estas diferencias no tienen tanta importancia, pero en un discurso tan notable, se debe ser cuidadoso con los datos, y se debe conocer la historia. Saladrigas no parece conocerla bien y se ven sus preocupaciones con la política de Estados Unidos, sobre todo en esta campaña electoral.  Le atribuye dificultades a un acercamiento por las políticas restrictivas de “allá”, refiriéndose obviamente al embargo de Estados Unidos, las cuales “aunque liberalizadas por el presidente Obama, enfrentan un futuro incierto ante el proceso electoral norteamericano”.  Exactamente.  Un nuevo presidente como el que habrá en el 2013, no verá ese acercamiento que busca Saladrigas con buenos ojos. 
Entonces el señor Saladrigas (en la foto) menciona que en las políticas de “acá”, del régimen castrista, “se encuentran las dificultades que resultan de políticas migratorias que no han sido actualizadas, y que someten a los cubanos de la diáspora a la humillación de pedir permiso para regresar a nuestro propio país de origen. Es menester reclamarle a ambos gobiernos la normalización de este movimiento migratorio”. Nótese la equivalencia moral.  Se le reclama a “ambos gobiernos”. Como si hasta la hipócrita e inútil Organización de Naciones Unidas no incluyera en su falaz declaración de derechos humanos la libertad de viajar de todos los ciudadanos del mundo.  ¿De que “movimiento migratorio” nos habla Saladrigas? Por mucho tiempo hubo exiliados políticos desde Cuba a Estados Unidos.  Después hubo emigrantes económicos, como los de cualquier otro país.  Pero esto no es cuestión de “movimientos migratorios” entre los dos países, sino de un éxodo masivo, primero por razones políticas, después por razones económicas provocadas por las políticas del régimen castrista. Pero eso no lo menciona Saladrigas, claro que no.  Entonces si tuviera que reconocer equivalencias morales, las cuales él no ve ni con una lupa.  
Pasa Saladrigas a tirarle algunas migajas al Exilio Histórico. Dice “vindicarlo”.  Pero pronto vuelve a otra equivalencia moral cundo dice que “como todos los cubanos, en ambas orillas, nuestra historia está marcada por una multiplicidad de errores respecto a la Patria y a nuestros hermanos . . . “  ¿Patria?  ¿Hermanos?  ¿En la misma frase?  No señor, de ninguna manera, no para mí. Entra ahora en la materia de su discurso.  Pasa a diferenciar el Exilio Histórico” del “Exilio Histérico”.  ¿A que se refiere?  El “histórico” es “noble y generoso, el “histérico” es incoherente e irresponsable.  El exilio histérico se cree poseedor de una verdad absoluta . . . y se niega a cambiar, comosi 53 años no fueran suficiente para demostrarnos ampliamente la necesidad de un cambio”. ¿Ahora ven por donde viene?  Claramente no hay para Saladrigas ninguna diferencia entre estos dos exilios.  Claramente, el Exilio Histórico es, para él, histérico, incoherente e irresponsable, negado absolutamente a cambiar.  Digo que esto está bien claro porque así lo ha dicho y escrito Saladrigas aquí en Miami muchas veces.  Ahora trata de diferenciar, de confundir, de desinformar.  Como digno miembro de la Izquierda Eterna, ni más ni menos.  Y lo peor es que lo ha logrado ya parcialmente, pues varios amigos me han escrito diciendo que su discurso hay que leerlo varias veces.  Aparentemente le ven no solo importancia, sino posiblemente razón.  Pero no, ni tiene importancia, ya que este señor no la tiene, ni mucho menos tiene razón. 
Continua Saladrigas con mucho más, sobre todo con grandes alabanzas al Papa y a la colaboradora Iglesia Católica.  Debía leer el magnífico artículo publicado en The Miami Herald el lunes (casi seguro que también ha sido publicado en español, pero quien lo quiera leer, que me escriba a dtrinidad3@comcast.net y se lo envío con gusto) “Church Makes Dangerous Bargain” (La Iglesia Hace un Peligroso Trato”), por José Azel.  Todavía mejor, debía leer otro de Oscar Elías Biscet publicado el pasado domingo abril 1 el El Nuevo Herald. “Tras la Visita del Papa”.  Ambos critican fuertemente a la Iglesia y al Papa (a Su Santidad, como le llama con adoración Saladrigas) por su obvia y dañina colaboración con el régimen castrista al que Saladrigas quiere acercarse.  Azel lo denomina “pacto con el diablo”, lo que definitivamente es, y predice que la Iglesia tendrá oportunidades limitadas en el futuro para librarse de ese pacto.  Biscet escribe que “El evangelio nos recuerda que no debe haber fusión entre el bien y el mal.  Los malos deben arrepentirse para el perdón y la reconciliación”.  Lo mismo que yo llevo muchos, muchos años escribiendo y diciendo aquí en Miami.  Pero Saladrigas prefiere recordarnos las palabras de “Su Santidad” (¿Qué “Santidad”? Ratzinger no es santo que yo sepa, y dudo mucho que alguna vez lo sea) de que “La tarea no es fácil y el camino va a estar fraguado de retos y peligros”.  Para lograrlo, “nos llamó [el Papa] a todos los cubanos, los de aquí, los de allá [otra vez la equivalencia moral], los del gobierno [¿por qué no el régimen?], al respeto, la transparencia, la humildad y el amor fraternal, para que en pleno ejercicio de nuestros derechos dados por Dios, encontremos la paciencia y la tenacidad de perseverar en transformar a Cuba a través del diálogo y la paz”. ¡Que bonitas palabras!  Pero para lograr esa “transformación” hay que abrazar—suponiendo que ellos lo quisieran, que no es el caso—a los que, según Biscet, “deberían salir del poder [por estar] relacionados con hechos de sangre, como crímenes de inhumanidad y de genocidio, y tomarse medidas que garanticen las libertades básicas de todos los cubanos sin excepciones.  Y también el establecimiento de un gobierno provisional con todas las fuerzas democráticas del país.  Entonces podremos iniciar un proceso hacia la transición democrática”.  ¡Que diferencia entre las dos declaraciones!  ¿Por qué Saladrigas no menciona lo que Biscet, quien se queda allá mientras Saladrigas regresa para Miami?  Porque Saladrigas es un colaborador del régimen y Biscet es un defensor de la libertad.  Tan sencillo como eso. 
Una aclaración final.  No acuso—ni nunca lo he hecho—a Saladrigas de traición.  Se acerca cada vez más, pero no lo acuso todavía.  Si lo acuso, como llevo mucho tiempo haciéndolo, de colaborador, porque es lo que es.  El título de este trabajo lo uso a propósito no solo para llamar la atención, sino para indicar que ya, ahora mismo, hay evidencia circunstancial, como en el libro citado, para pensar, los que quieran, en acusaciones de traición.  Pero yo, aclaro una vez más, no he llegado a ese punto y dudo que llegue.  Porque creo que es un buen hombre, aunque equivocado y confundido por sus creencias católicas.  Hasta que no me demuestre lo contrario, tengo que seguirlo considerando como un adversario, no como un enemigo.  Pero es un hombre peligroso porque lo que quiere para Cuba no es bueno, y el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Es un hombre a quien es mi deber—y el de todos los que creen en la libertad— combatir en el campo de las ideas.  Las nuestras son mejores y más verdaderas que las de los colaboradores como él.  Y nosotros no hacemos tratos con el Diablo. NUNCA.  Como dijo ese gran orador americano, el Senador de Massachusetts Daniel Webster, en 1830“Dios le otorga la libertad solamente a aquellos que la aman y están siempre listos a protegerla y a defenderla”.  Para Carlos Saladrigas y su Papa favorito la libertad no es tan importante como el beneficio social y las mejoras económicas que el pueblo cubano quizás pudiera obtener en un tiempo futuro por colaborar con el régimen totalitario castrista.  Por eso, nadie debe creerlos.  Solo quien conoce lo que es la libertad y está dispuesto a morir por ella, como casi todos los que salimos de Cuba hace medio siglo, sabemos eso.  Por eso, siempre estaremos dispuestos a combatir a quienes nos tratan de engañar con falsas promesas de reconciliación y de amor fraternal hacia los que oprimen a Cuba hace más de medio siglo.

DIONISIO DE LA TORRE TERCIA EN INTERCAMBIO CON CARLOS SALADRIGAS

jueves, 27 de enero de 2011

DIONISIO DE LA TORRE TERCIA EN INTERCAMBIO CON CARLOS SALADRIGAS

(1-26-11-5:30PM)
Estimado Aldo:
Nuevamente podemos ver en Nuevo Acción tu intento de enseñar cómo se debe discutir en una sociedad democrática, con alegría vimos el intercambio de correos del Srs. Saladrigas, Miyares, Angulo y Peña.
Aunque el Sr. Saladrigas hablo de que algunos cubanos se comían a otros, bueno mi opinión es que en una sociedad libre cada cual se expresa como puede o como sabe o quizás como lo dejan expresarse, no importa el caso, por eso vivimos en una sociedad libre, si alguien ha sufrido ataques por lo que a dicho o hecho que es peor, eso es parte del juego en una sociedad como esta. Por suerte no abundan los casos de canibalismo en Miami.
Con todo respeto al Sr. Saladrigas y sabiendo que él es negociante y que en muchos casos, no sé si este es el suyo, algunos son capaces de vender la soga con que lo van a colgar, creo que el hecho de negociar con quién te ha quitado todo y que si tiene la oportunidad lo vuelve a hacer es no solo una bobería por llamarlo suavemente (en cubano tendría otro calificativo) es una falta de dignidad. Todo el mundo sabe que el dinero que entra a Cuba da muchas vueltas y que al final llega a manos del gobierno que a su vez lo gasta aquí y en otras partes, pero no para mejorar la situación del pueblo. También recordemos que parte del dinero que desde el exilio va a Cuba no llega a manos del gobierno, regresa a Miami a enriquecer a cubanos que si viven del dolor de Cuba, me refiero a las agencias y demás oficinas de viajes y envió.
Aldo de todas formas fue un buen intercambio, quisiera de todo corazón que continúen en beneficio de la educación y la formación de los cubanos en la isla principalmente que tanto lo necesitan.
Dionisio de la Torre, Jr. www.lavisitamiami.com

MAS REACCIONES A LO ESCRITO POR SALADRIGAS

martes, 25 de enero de 2011

MAS REACCIONES A LO ESCRITO POR SALADRIGAS
(1-25-11-11:00AM)
Aldo, antes que todo mil gracias por tu página y por lo que haces lo cual está sembrando las semillas de la futura libertad de  Cuba. 
Te escribo estas lineas porque a veces algunos comentarios me "llenan la cachimba". 
El Sr Saladrigas (en la foto), en su email, sigue con la misma letanía y juego de palabras los cuales caracterizan a este tipo de cubanos.También podríamos incluir a Oscar Peña.Por un lado hacen críticas "que acarician" a la dictadura castrista pero cuando hablan sobre el exilio cubano, primero muestran algún que otro comentario positivo y seguido, con algún que otro punto o coma comienzan a despotricar, adjudicándole "pecados" que son característicos del régimen de La Habana, no así del exilio.
En una parte del email de Saladrigas escribe que el exilio es "antropófago" y que "se devora porque discrepamos",etc,etc.
Le recuerdo al tal Saladrigas que hasta ahora, que yo sepa, no conozco a ningún exiliado o exiliados en Estados Unidos que hayan cometido actos de repudio frente a viviendas de otros exiliados que no compartieran sus ideas y les hayan roto las puertas y ventanas, hayan sacado a la fuerza a sus familias, menores de edad, mujeres y ancianos a la calle y hayan comenzado a golpearlos como si fueran animales salvajes.
Tampoco conozco ningún exiliado o exiliados en Miami o en cualquier otra ciudad de Estados Unidos que hayan gritado "paredón, paredón" !! contra otros exiliados que no compartieran sus ideas y que estos últimos, al final, terminaran fusilados.
Tampoco conozco de ningún exiliado o exiliados en Miami o en Estados Unidos que se dediquen a denunciar a otros exiliados que no comparten sus ideas si estos últimos desean "irse de Estados Unidos en una balsa hacia Cuba" u otro país.
Creo que la lista de actos de antropofagia y de genocidio solo aplican al régimen castrista, no al exilio el cual es sobreviviente de la antropofagia y el canibalismo de los Castro y sus esbirros, algunos de los cuales viven en la ciudad de Miami y hasta los hay que son millonarios.
En países con repúblicas y sistemas democráticos como Estados Unidos, Suiza, Israel o España, por poner ejemplos, podemos ver que sus ciudadanos y/o políticos discrepan y hasta tratan de "tumbar" por vías pacificas del voto y la palabra a otros que no comparten sus ideas, pero NO EXISTEN ACTOS DE ANTROPOFAGIA Y GENOCIDIO COMO EN CUBA O COREA DEL NORTE, por solo citar dos ejemplos.
Por favor Sr Saladrigas, no confunda la manteca con la magnesia.
También me gustaría recordarle al Sr Saladrigas y demás "afiliados" a esas ideas que el "embargo" no se creó como "bala de plata" para derrocar a Castro sino para presionar a su régimen a devolver o pagar las propiedades robadas a propietarios estadounidenses especialmente. Lo que NO HA FUNCIONADO POR MAS DE MEDIO SIGLO ES EL RÉGIMEN CASTRISTA y ese es el que tiene que cambiar, al que hay que ERRADICAR...Cuando eso pase, el tal "embargo" desaparecerá por su propio peso.
Y le recuerdo al Sr Saladrigas que aunque él es un empresario, Cuba no es una empresa en la cual "se toman riesgos". Cuba es un país con 11 millones de esclavos y unos cuantos amos y esbirros desgobernándola, razón por la cual las intenciones empresariales que usted y otros poseen deberían tomar un asiento secundario y comenzar a priorizar las intenciones de LIBERTAD que son las que fertilizan y dan paso a las intenciones empresariales.
Y para terminar, no se que historia el Sr Saladrigas ha estudiado, al menos la que podemos leer y comprobar nos muestra que muchos regímenes comunistas cayeron no por "políticas de apertura e intercambios" sino por presiones económicas, militares y políticas que dieron al traste con esos regímenes.
Aldo, discúlpame si fui muy largo pero no me quedó de otra.
Saludos
José González

EJEMPLAR INTERCAMBIO EPISTOLAR

EJEMPLAR INTERCAMBIO EPISTOLAR
(1-24-11-11:25AM)
MI REMEDIO PARA ELIMINAR DUDAS ENTRE BUENOS CUBANOS 
Utilícelo solo cuando ambas partes cubanas valgan la pena. De lo contrario no pierda su tiempo. Me explico, resulta que me agradó mucho el artículo que escribió Carlos Saladrigas y lo felicité públicamente. Darío Miyares  de la UCP y antiguo trabajador de la famosa tienda "El Encanto" con el que tengo el privilegio que me tenga entre sus amistades más cercanas me responde con serias dudas sobre Carlos Saladrigas, quien también me cuenta entre sus amigos... llamo a Carlos y le digo:" tengo un e-mail con veinte preocupaciones sobre tí, escrito por un cubano decente que respeto y te pido le contestes tú... debemos Carlos entre cubanos fumigar las dudas..."  
No les voy a ocultar el placer de ver la misiva de Carlos a Darío y la de Darío a Carlos. (se las adjunto) El propósito no es que seamos un Coro como la Asamblea de Diputados de Cuba. La diferencia es democracia y libertad, pero con respeto y cordialidad. Gracias Cubanas a los dos.  
Oscar Peña
------------------------------------------------------------------------------- 
From: "Carlos A. Saladrigas" <carlos@saladrigasmiami.com>
Date: January 22, 2011 9:41:35 PM EST
To:
jdmiyares@msn.com
Cc: Oscar Peña <
Oscarpena.CUBA@att.net>
Subject: Respuesta a su inquietud
 
Estimado Sr. Dario Miyares: 
Oscar Peña me pidió que por favor le respondiera a las inquietudes que usted le expresó en una misiva electrónica (que se reproduce abajo). Es por eso que le respondo con todo respeto. 
Ante todo permítame saludarle.  Por lo que dice, está claro que usted es un hombre que ama a Cuba y se preocupa por su futuro.  Yo salí muy pequeño de Cuba (a los 12 años) y no tengo los recuerdos tan duros de aquellos que eran mayores y estuvieron más directamente involucrados en las primeras etapas de la lucha contra la dictadura que se iba imponiendo en Cuba.  No por eso soy ajeno al sufrimiento.  De hecho, vine como parte del éxodo de Pedro Pan, y sufrí muchísimo. Inclusive, a los 13 años de edad, me encontré abandonado en las calles de Miami, y recogido por un generoso amigo de mi padre. 
He trabajado muy duro en mi vida.  Hice toda mi carrera con clases nocturnas mientras trabajaba de día para mantener una creciente familia.  Me casé a los 19 años y hoy sigo al lado de la mujer que ha sido el sostén de mi vida y la madre de una familia preciosa.  Esa es la esencia de mi riqueza, no el dinero que tuve la bendición de adquirir a través de mi trabajo.  Jamás le he robado un céntimo al Internal Revenue, ni a nadie.  Todo lo he hecho por la única vía que conozco, la de la integridad y la rectitud.  Los hombres valen por lo que son, no por lo que tienen, y en base a ese criterio hemos criado a nuestros hijos que son amables y respetuosos con todas las personas, sin importar su clase social o el tamaño de su cuenta bancaria. 
Yo también quiero para Cuba lo mejor, y le dedico una gran parte de mi vida al esfuerzo, que a veces parece inútil o quijótico, de ayudar a nuestro pueblo. Considero a los cubanos de la Isla como mis hermanos y como padre y abuelo que soy, les tengo el cariño especial que se les tiene a los hijos mas débiles o desafortunados.  Creo en ellos, porque si no lo hiciera no pudiera creer en una Cuba nueva y mejor.  Reconozco que soy optimista por naturaleza, pero es en los cubanos de allá en quien deposito mi esperanza. 
Si hay que admirar al exilio por no haber desvanecido en 52 años en la lucha por Cuba, también a veces desencantan las cualidades antropófagas que muchas veces demostramos.  Nos comemos los uno a los otros con ira y voracidad por el solo hecho de discrepar en tácticas y estrategias, no en objetivos.  Si hay que entender de que hay múltiples agendas.  Hay que ser un poco iluso para no entender que la ortodoxia anticastrista se manipula para fines económicos y políticos en esta comunidad.  Hay una división clara entre los que viven por Cuba, y los que viven de Cuba. 
Tengo muchos amigos que mantienen posturas ortodoxas respecto a Cuba.  No por eso dejan de ser mis amigos, ni yo de ellos.  La posibilidad de discrepar sin consecuencias, es precisamente por lo que luchamos respecto a Cuba.  Yo le decía el otro dia a un amigo ortodoxo, que si hubiera algún manual o librito definitivo de como derrocar a una dictadura totalitaria, todos estuvíeramos leyendo y aplicando el mismo librito.  Desafortunadamente no lo hay, y el librito que venimos usando hace mas de 52 años, sencillamente no ha dado resultado.  Perder la paciencia con algo que no ha dado resultado en tanto tiempo me parece algo lógico y razonable, mucho más que la actitud de contentarse con más de lo mismo. 
El embargo al que usted se refiere es una mezcla de varias leyes muy complejas y elaboradas en distintas épocas de la historia.  Muchas de estes leyes, ni siquiera se hicieron para Cuba, sino para otras circunstancias.  No sé donde usted lo concluyó, pero quiero aclarar que en ningún momento yo, ni nadie de mis colaboradores, ha argumentado para que se le concedan créditos gubernamentales a Cuba.  De hecho, hacerlo sería botar el dinero de los contribuyentes americanos por la ventana. Ninguna de las medidas adoptadas por esta administración le otorgan créditos a Cuba.  Si algún día se considerara otorgar créditos, esto siempre se hiciera a través de organismos como el Fondo Monetario Internacional, que imponen severas condiciones a los créditos otorgados.  Si Cuba las aceptara, ipso facto dejaría de ser comunista. 
Yo creo en una distinción muy clara entre ayuda que beneficia al pueblo cubano y ayuda que beneficia solo al regimen.  Creo firmemente, por las razones que expresé en mi artículo, que ayudar al pueblo cubano es la estrategia correcta, aunque sabemos de antemano, que parte de ese dinero termina en manos del estado.  Pero la economía nos enseña que la moneda introducida en un sistema económico tiene un impacto multiplicador.  Quiere decir que tiene 7 o 10 veces el impacto.  Por lo tanto un dólar introducido en Cuba toca a más de 7 o 10 personas antes de terminar, en parte, en los fondos del Estado.  Por ejemplo, parte del dinero que le entra a Cuba, termina de regreso en los EEUU a través de la compra de alimentos. 
Hemos estudiado a fondo casi todas las transiciones ocurridas en la historia del comunismo (37 en total).  En todas, sin excepción, fueron políticas de apertura y de intercambios las que dieron resultado.  Como dije en el artículo, no hay ni siquiera un solo caso (Suráfrica ni era comunista ni era totalitaria. De hecho era una democracia imperfecta y tenía una economia libre y de mercado, con una poderosa clase empresarial) donde se pueda ver el éxito de políticas de aislamiento y sanciones que se le aplican a Cuba.  El score es de 37 a 0, algo bastante impresionante. 
Yo entiendo claramente que nadie tiene el monopolio de la verdad, aunque muchos por ahí así lo creen.  De hecho la verdad hay que buscarla, raras veces se encuentra en su totalidad. Pero como viejo empresario sí sé que hay que tomar riesgos e intentar nuevas estrategias.  Aferrarse a lo mismo, en la ausencia de resultados, me parece poco inteligente. 
Discúlpeme, que me haya extendido demasiado. Quedo en espera de conocerle personalmente algún día, 
Atentamente, 
Carlos Saladrigas 
-----------------------------------------------------------------
----- Forwarded Message ----
From: JULIAN MIYARES <
jdmiyares@msn.com>
To: 
colaboradoresdeprensa@googlegroups.com
Sent: Sat, January 22, 2011 6:14:40 PM
Subject: UCP: NO FELICITO a Carlos Saladrigas....

Estimado Oscar:
El millonario Carlos Saladrigas quiere que se levante el embargo (que no fue hecho para tumbar a los Castros ) para que norteamericanos puedan venderle a la tiranía al crédito, pero al no pagar por los productos que compran, somos nosotros los que pagamos impuestos los que cargamos con esa deuda, aunque los comerciantes reciben el pago garantizado del gobierno de nuestro país. Quisiera que el millonario Saladrigas escribiera sobre quiénes serán los beneficiados con esos créditos, recordemos que la tiranía no paga sus deudas, no tienen liquidez aunque nuestro Presidente los está ayudando al mismo momento que no cumplen con la promesa de libertar a los 11 presos y las Damas en Blanco siguen siendo asediadas al igual que los disidentes, hasta por colegiales.
Cuando el
millonario Saladrigas escriba sobre los créditos por lo que aboga, entonces lo podré felicitar, si es honesto sobre ello.
Perdonar lo puede hacer El Creador, yo solamente soy un ser humano y no olvido lo de pared
ón, paredón.
Saludos,
Darío Miyares 
---------------------------------------------------------------------------------
RE: MIS INQUIETUDES

From: jdmiyares@msn.com
To: carlos@saladrigasmiami.com
Subject: MIS INQUIETUDES
Date: Sun, 23 Jan 2011 13:05:04 -0500
(No tenemos foto de Miyares en los archivos de N.A.)
Sr. Saladrigas:

Me ha sido de gran agrado que nuestro mutuo amigo Oscar Peña, le dejó saber de mis pensamientos sobre la tierra que nos vió nacer, hemos sido presentados en un par de ocasiones, una de ellas en la Casa Bacardí de la U.M. y en el Festival Cuba Nostalgia, donde nuestra Asociación de Antiguos Empleados de EL ENCANTO, tiene cada año una exhibición.
En Cuba, a los quince años de edad, me gradué de segunda enseñanza en los Escolapios de Guanabacoa, empezando a trabajar en la tienda EL ENCANTO de La Habana, al no poder ingresar en la Escuela de Ciencias Comerciales de la Universidad hasta los 17 años de edad. Cursé la carrera de electricista en la Escuela de Artes y Oficios, que me ayudaría después a mi ingreso en la Compañía de Electricidad, a la que renuncié en Marzo de 1961 a mi puesto de Encargado de la Sucursal de Santiago de Las Vegas, para viajar a Jamaica con mi esposa y mi primogenito de cuatro años, para obtener nuestras visas Estadounidenses, durmiendo en un portal de una casa abandonada por treinta días.
Llegamos a Miami unos días antes de la Invación por la Brigada 2506, por lo que no tuve la oportunidad de pertenecer, empezando a trabajar en los almacenes de la cadena de tienda Army & Navy, descargando camiones a 75¢ la hora, en esa misma empresa en 1969 siendo District Manager, The Kroger Co. de Ohio, me reclutó para el puesto de Store Operation Director de una de sus divisiones, retirandome a los 58 años de edad. El 10 de Enero de este año cumplimos 57 años de casados, conocí a mi esposa Olga en 1949 en EL ENCANTO, mis dos hijos se pueden retirar este año, pero siguen trabajando porque están satisfechos con su labor, aunque economicamente no lo nececitan.
Desde que llegamos a este gran país, estuvimos envueltos en todo lo posible en la lucha por que se restableciera la libertad en Cuba, nos dolió grandemente lo que llamamos la primera traición, o sea el 17 de Abril de 1961. Desde la segunda traición en la Crisis de Octubre, no pertenecemos a organización anticastrista alguna, somos miembros de la Unión de Colaboradores de Prensa y directores de la Asociación de Antiguos Empleados de EL ENCANTO, que por mas de 31 años nos mantenemos unidos y que actualmente tratamos de instituir en el país el Premio Justo de Lara, que fue creado en 1934 por EL ENCANTO.
Ayudamos econ
ómicamente a disidentes en Cuba, que serán los que determinen el futuro de la Isla, y tengo fe en esas valorosas cubanas y cubanos, aunque pienso que solamente es probable dos escenarios, uno que al morir los dos hermanos, habrá una lucha violenta por el poder y la otra que tratarán de tener una sucesión al sistema actual y que quizas se pueda aprovechar para un cambio paulatino a la democracia.
Reconozco que después de medio siglo no podemos condenar a que se le envie ayuda a los seres queridos, pero al mismo tiempo no simpatizo con los viajes tur
ísticos de exiliados a Cuba. Sigo creyendo que no se le debe dar créditos a la tiranía.
Agradezco que usted tomara tiempo para escribirme, dej
ándome saber sus pensamientos y espero nos visite en Cuba Nostalgia el próximo 20 de Mayo.
Afectuosamente,
Julian Darío Miyares