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RESPONDE ANTONIO GÓMEZ SOTOLONGO A LA CARTA DE SERVANDO GONZÁLEZ
lunes, 27 de agosto de 2012
RESPONDE ANTONIO GÓMEZ SOTOLONGO A LA CARTA DE SERVANDO GONZÁLEZ
(8-16-12-4:50PM)
Sr. Servando González:
Con todo el respeto que merece su análisis de la Historia Cubana, esta carta suya a esta hora nada tiene que ver con la unidad en contra del mal común. Si nos ponemos a analizar cada uno de nosotros la situación cubana, nos pasaremos tres o cuatro medios siglos más en accionar contra el régimen. Valoro altamente su carta, pero como firmante del "Llamamiento urgente por una Cuba mejor y posible", entiendo que lo que consigue usted, al tirar por otro lado, es desenfocar el intento de presionar al régimen para que defina que no o que sí está en condiciones de posibilitar un cambio pacífico. Es desde todos los puntos de vista correcto intentar esto; pero, si después de esto, las sospechas que todos tenemos de que los dictadores no cederán el paso por las buenas, ni tratarán de hacer un gesto para que podamos forjar una Cuba mejor y posible; entonces, estaría justificada cualquier forma de arrebatarles el poder por otros métodos. (En la foto: el firmante de la carta)
Comprendo su inquietud acerca de las múltiples manipulaciones de las que ha sido objeto nuestra historia desde el siglo XX hasta acá, pero ese será trabajo de los historiadores del futuro, hoy se impone el consenso, y creo que la gran mayoría de los cubanos estamos de acuerdo en que una Cuba mejor es posible, y que para ello, no es nada alocado ni fuera de lugar este llamamiento, con el que no tenemos que estar de acuerdo en el cien por ciento de sus puntos, pero es suficiente para mí, y supongo que para todos los firmantes, que pretenda involucrar en el tránsito de la dictadura a la democracia a todas las partes involucradas en el problema, incluidos los que ostentan el poder. Concluido este trámite táctico utilizado por casi todos los contendores de la historia, entonces tendríamos, si nos unimos contra el mal común, una razón más que honorable para utilizar los métodos que de consenso la oposición entienda necesarios.
Le saludo cordialmente y le doy las gracias por su gentileza al enviarme su carta.
Antonio Gómez Sotolongo, uno de los firmantes del "llamamiento Urgente para una Cuba mejor y posible"
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Carta abierta a los firmantes del "Llamamiento urgente por una Cuba mejor y posible".
¡COMO VIENE VA!
(8-14-12-10:25AM)
Carta abierta a los firmantes del "Llamamiento urgente por una Cuba mejor y posible".
Cubano/cubana:
Le hago esta carta, porque es usted uno de los firmantes del “Llamamiento urgente por una Cuba mejor y posible.”
Ante todo, creo que es encomiable que algunos cubanos se preocupen por el futuro de nuestra patria y que deseen una Cuba mejor. También creo que esta Cuba mejor es posible, aunque lograrlo no va a ser fácil, especialmente si no comprendemos la verdadera esencia del problema.
Le hago esta carta, porque es usted uno de los firmantes del “Llamamiento urgente por una Cuba mejor y posible.”
Ante todo, creo que es encomiable que algunos cubanos se preocupen por el futuro de nuestra patria y que deseen una Cuba mejor. También creo que esta Cuba mejor es posible, aunque lograrlo no va a ser fácil, especialmente si no comprendemos la verdadera esencia del problema.
Al comienzo de este Llamamiento se afirma que “Vivimos tiempos cruciales. Es necesario conocer y aprender del pasado para no repetirlo.” Coincido totalmente con tal afirmación. Pero lo que no aparece por ninguna parte en el Llamamiento es que tanto la versión de la historia predicada en Cuba como la más aceptada en el exilio son fundamentalmente erróneas. La historia reciente de Cuba es un fenómeno mucho más complejo que lo que ambas versiones nos ofrecen. Como bien dijo Virgilio Piñera en una de sus obras, entre blanco y negro hay toda un gama de … amarillo.
Paradójicamente, ambas versiones, la oficial cubana y la del exilio, coinciden en muchos puntos. Por ejemplo, ambas afirman que la invasión de Bahía de Cochinos fue un fracaso, que Fidel Castro es comunista, que la CIA en varias ocasiones trató de asesinarlo, que el llamado embargo lo ha perjudicado, así como que la actividad antinorteamericana de Castro en todo el planeta ha perjudicado los intereses de quienes controlan los EE.UU. Nada más lejos de la realidad.
Por ejemplo, antes de la invasión de Bahía de Cochinos, había en la Florida más de una docena de organizaciones anticastristas conspirando activamente para derrocar a Castro por la vía de las armas; varios grupos de guerrillas anticastristas se habían hecho fuertes en la Isla, y controlaban gran parte de las montañas del Escambray, en la región central de Cuba; y un vigoroso movimiento clandestino anticastrista en las ciudades tenía en jaque al gobierno de Castro, mediante resistencia cívica, huelgas y sabotaje.
Por ejemplo, antes de la invasión de Bahía de Cochinos, había en la Florida más de una docena de organizaciones anticastristas conspirando activamente para derrocar a Castro por la vía de las armas; varios grupos de guerrillas anticastristas se habían hecho fuertes en la Isla, y controlaban gran parte de las montañas del Escambray, en la región central de Cuba; y un vigoroso movimiento clandestino anticastrista en las ciudades tenía en jaque al gobierno de Castro, mediante resistencia cívica, huelgas y sabotaje.
Así que la CIA, siguiendo órdenes superiores, primero consolidó todos los grupos castristas en uno sólo, y luego lo decapitó de un sólo golpe. Por su parte, Castro aprovechó la invasión como pretexto para desatar una violenta represión contra los grupos de resistencia urbana, y los eliminó por completo. Y, después que la CIA dejó de enviarles armas y municiones, Castro lanzó una gigantesca ofensiva militar contra los grupos guerrilleros del Escambray, que aniquiló poco después.
De modo que, lejos de ser una fracaso, la invasión de Bahía de Cochinos fue un rotundo éxito, pues logró con creces el objetivo secreto que se proponían quienes controlan la CIA tras los bastidores, que era consolidar a Castro en el poder.
De modo que, lejos de ser una fracaso, la invasión de Bahía de Cochinos fue un rotundo éxito, pues logró con creces el objetivo secreto que se proponían quienes controlan la CIA tras los bastidores, que era consolidar a Castro en el poder.
Por cierto, que la exitosa colaboración de la CIA con Castro no comenzó con la invasión de Bahía de Cochinos. Ésta se remonta a los disturbios del Bogotazo en 1948, y a los días de su estancia en la Sierra Maestra. En su biografía de Castro, Tad Szulc menciona como la CIA contribuyó secretamente con armas, municiones y dinero. Esto aclara por fin el misterio de la fuente casi inagotable de dinero con que contaba Castro para comprar a los oficiales del ejército de Batista.
Otro de los mitos de ambas versiones de la historia es que Fidel Castro siempre fue y aún es comunista. Sin embargo, tanto los comunistas cubanos como el Vaticano, verdaderos expertos en comunismo, nunca lo creyeron. Las visitas de dos papas a Cuba, y la actitud adulatoria de la Iglesia cubana hacia Castro, son prueba suficiente del amor y la admiración que la jerarquía católica siempre ha sentido por el ex-alumno predilecto del Colegio de Belén. Además, tan sólo una lectura superficial de sus discursos muestra la ignorancia supina de Castro en lo tocante a la doctrina marxista.
Otro de los mitos de ambas versiones de la historia es que Fidel Castro siempre fue y aún es comunista. Sin embargo, tanto los comunistas cubanos como el Vaticano, verdaderos expertos en comunismo, nunca lo creyeron. Las visitas de dos papas a Cuba, y la actitud adulatoria de la Iglesia cubana hacia Castro, son prueba suficiente del amor y la admiración que la jerarquía católica siempre ha sentido por el ex-alumno predilecto del Colegio de Belén. Además, tan sólo una lectura superficial de sus discursos muestra la ignorancia supina de Castro en lo tocante a la doctrina marxista.
Si Castro es comunista, ¿por qué terminó su discurso de autodefensa en el juicio por el ataque al Moncada con la frase “La historia me absolverá”, la misma frase que Hitler había usado en su propia defensa en el juicio por el frustrado putsch de 1923? [Ver, Konrad Heiden, Der Führer (Boston: Houghton Mifflin, 1944), p. 206, y William Shirer, The Rise and Fall of the Third Reich (Greenwich, Conn.: Fawcett, 1962), p. 118.] La similitud no pasó desapercibida por los comunistas cubanos, quienes siempre acusaron a Castro de putschista, lo que el lingo comunista de la postguerra significaba fascista.
El cuanto al tan cacareado “embargo” — al que siempre me opuse y ya no me opongo porque es irrelevante —, este nunca ha pasado de ser una farsa, cuya puesta en escena más reciente la llevó a cabo el presidente norteamericano Barak Hussein Obama hace tan sólo unos meses, cuando firmó, como lo han hecho hasta ahora todos los presidentes, tanto demócratas como republicanos, el documento que evita que las partes realmente eficaces del embargo sean implementadas. Esto garantiza que el pseudo-embargo, que sólo beneficia a Castro, se mantenga, pero que el verdadero embargo, que sí sería efectivo, no se implemente.
El cuanto al tan cacareado “embargo” — al que siempre me opuse y ya no me opongo porque es irrelevante —, este nunca ha pasado de ser una farsa, cuya puesta en escena más reciente la llevó a cabo el presidente norteamericano Barak Hussein Obama hace tan sólo unos meses, cuando firmó, como lo han hecho hasta ahora todos los presidentes, tanto demócratas como republicanos, el documento que evita que las partes realmente eficaces del embargo sean implementadas. Esto garantiza que el pseudo-embargo, que sólo beneficia a Castro, se mantenga, pero que el verdadero embargo, que sí sería efectivo, no se implemente.
Otro de los mitos de ambas historias es que la CIA ha tratado infructuosamente de asesinar a Castro en varias ocasiones. Pero las únicas fuentes de esa información son Castro y la propia CIA. Según Castro, la CIA lo ha tratado de asesinar al menos 638 veces. Extrañamente, a pesar de tantos intentos nunca ha sufrido ni un rasguño. Además, cuando algunos anticastristas del exilio en los EE.UU. trataron de atentar independientemente contra la vida de Castro, tanto la CIA como el FBI los reprimió. Extraño.
Finalmente, otro de los mitos de ambas versiones de la historia es que la actividad antinorteamericana de Castro en todo el planeta ha perjudicado los intereses de quienes controlan los EE.UU. Nada ejemplifica mejor esta falacia que la invasión de Angola.
El 24 de abril de 1974, Henry Kissinger, miembro del Conejo de Relaciones Exteriores (CFR) emitió el neomaltusiano Memorándum 200 del National Security Council (NSC 200), un documento super-secreto titulado “Implications of Worldwide Population Growth for U.S. Security and Overseas Interests”. El Memorándum enfatiza que los E.U. no deben permitir que los africanos exploten los recursos naturales de África.
El 24 de abril de 1974, Henry Kissinger, miembro del Conejo de Relaciones Exteriores (CFR) emitió el neomaltusiano Memorándum 200 del National Security Council (NSC 200), un documento super-secreto titulado “Implications of Worldwide Population Growth for U.S. Security and Overseas Interests”. El Memorándum enfatiza que los E.U. no deben permitir que los africanos exploten los recursos naturales de África.
Pocos meses después, en el otoño del 1975, un año después de que Kissinger emitió el NSC 200, Castro ordenó la invasión de Angola sin apoyo ni aprobación de los soviéticos, en teoría para ayudar al líder nacionalista Agostinho Neto y evitar que las fuerzas apoyadas por el imperialismo se adueñaran del país. Poco después el Embajador norteamericano ante las Naciones Unidas, Andrew Young (miembro del CFR), declaró que las tropas castristas constituían una presencia estabilizadora en África. Pero, ¿cuál fue el resultado de la victoria de Castro en Angola?
Pocos meses después de que las tropas de Castro tomaron el control del país, Angola se convirtió en uno de los mayores socios comerciales de los Estados Unidos en África. Los bancos de Wall Street como el Chase Manhattan Bank, Bankers Trust, Citibank y Morgan Guaranty, dieron grandes préstamos a Angola. Los negocios de la General Motors, General Tire, Caterpillar, Boeing, IBM, NCR, Pfizer, Xerox y otras empresas estadounidenses, florecieron en el país. El 95 por ciento de petróleo de Angola se exportaba a los países occidentales. Los soldados de Castro protegían las refinerías en Cabinda de los posibles ataques de “saboteadores” y Castro era pagado en dólares por sus servicios. La mitad de la producción del petróleo del Golfo en Angola terminaba en las refinerías de los EE.UU. y el consorcio De Beers controlaba las minas de diamantes. Ese fue el resultado directo de la política “antiimperialista” y “anticolonialista” castrista en Angola.
Todo lo que he mencionado anteriormente está descrito y documentado con lujo de detalles en mi nuevo libro La CIA, Fidel Castro, el Bogotazo y el Nuevo Orden Mundial: La guerra psicológica contra América Latina, que ofrece una versión diferente de la historia reciente de nuestro país. Por supuesto, nadie tiene el monopolio de la verdad, mucho menos de la verdad histórica. Pero quizas mi libro, donde elaboro una version disidente de esa historia, le ayude a llegar a sus propias conclusiones y repensar las soluciones a proponer
Lamentablemente, en otra parte del Llamamiento en la que se habla de adoptar una política de paz y distensión internacional por la que se renuncie a participar, apoyar o fomentar guerras o conflictos en otros países, se añade que, “Las fuerzas armadas solo deberán salir de las fronteras nacionales para participar en operaciones internacionales multilaterales de Naciones Unidas.” Al parecer las personas que redactaron el Llamamiento ignoran que es precisamente las Naciones Unidas la organización que los intereses guerreristas e injerencistas del mundo crearon y han usado para fomentar guerras y conflictos en todo el planeta.
Lamentablemente, en otra parte del Llamamiento en la que se habla de adoptar una política de paz y distensión internacional por la que se renuncie a participar, apoyar o fomentar guerras o conflictos en otros países, se añade que, “Las fuerzas armadas solo deberán salir de las fronteras nacionales para participar en operaciones internacionales multilaterales de Naciones Unidas.” Al parecer las personas que redactaron el Llamamiento ignoran que es precisamente las Naciones Unidas la organización que los intereses guerreristas e injerencistas del mundo crearon y han usado para fomentar guerras y conflictos en todo el planeta.
En 1945, la delegación norteamericana a la Conferencia de San Francisco, donde se discutía la creación de la Organización de Naciones Unidas (ONU), incluía 47 miembros del CFR, entre ellos Adlai Stevenson, John Foster Dulles, Nelson Rockefeller, Edward Stettinius, Cordell Hull y Alger Hiss. La carta de creación de la ONU que aprobaron los delegados había sido escrita en su totalidad en la Harold Pratt House, sede del CFR. El próximo año, John D. Rockefeller, Jr. (CFR), donó una parcela de tierra en Manhattan, valorada en $8.5 millones de dólares, para la construcción del edificio de las Naciones Unidas. Desde su creación, los Rockefellers y otros banqueros internacionales y magnates petroleros han controlado la ONU tras bastidores y la han usado para hacer avanzar sus planes de crear un gobierno mundial bajo su control.
El Llamamiento termina con una frase lapidaria: “Si en algo estamos todos de acuerdo es que el país está al borde del abismo.” Sin embargo, algunas personas muy poderosas e influyentes afirman todo lo contrario.
En una Reunión en la Cumbre que se llevó a cabo en La Habana en abril del 2000, el Secretario General de la ONU Kofi Annan declaró que el régimen de Castro había creado un ejemplo del que todos podíamos aprender y que “debía ser la envidia de otras naciones”. En febrero del 2001, una delegación de alto nivel del Consejo de Relaciones Exteriores, dirigida por David Rockefeller (en la foto de la izquierda con Fidel Castro), visitó Cuba y mantuvo una larga reunión con Castro. Después de la reunión, el presidente del Consejo de Relaciones Exteriores Peter Peterson elogió el “compromiso apasionado” de los líderes cubanos de ofrecer educación superior y altos niveles de salud pública a su pueblo. Luego añadió, “Creo que Cuba es uno de los países con mejor educación en todo el hemisferio.”
En 2002, en un viaje pagado por la Fundación Ford, una comisión encabezada por el ex-presidente Jimmy Carter (CFR,)(en la foto de la izquierda con Fidel Castro y la traductora), acompañado de Robert Pastor (CFR), y otros miembros del CFR, visitaron Cuba. Los visitantes expresaron su admiración por la salud pública y la educación en la isla. Durante una visita a Cuba en 2005, otro miembro importante del CFR, James Wolfensohn, presidente del Banco Mundial, declaró que Cuba era el modelo a seguir. ¿Cómo se explica todo esto?
Finalmente, tengo que expresar mi opinión de que disiento diametralmente con la afirmación final en su Llamamiento de que “Si en algo estamos todos de acuerdo es que el país está al borde del abismo.”
Cuba no está al borde del abismo. Nuestro país ha estado en el fondo de un abismo insondable desde hace 55 años. Quien en estos momentos está al borde de ese mismo abismo es los EE.UU., y quienes lo están empujando al fondodel abismo son los mismos intereses que empujaron a Cuba al abismo hace medio siglo. Y ese abismo negro, que David Rockefeller y otros personeros del Consejo de Relaciones Exteriores consideran el modelo a seguir, es el llamado Nuevo Orden Mundial, que su agente secreto Fidel Castro ha implantado exitosamente en Cuba.
Si ignoramos esa realidad difícilmente vamos a lograr una Cuba mejor.
Cuba no está al borde del abismo. Nuestro país ha estado en el fondo de un abismo insondable desde hace 55 años. Quien en estos momentos está al borde de ese mismo abismo es los EE.UU., y quienes lo están empujando al fondodel abismo son los mismos intereses que empujaron a Cuba al abismo hace medio siglo. Y ese abismo negro, que David Rockefeller y otros personeros del Consejo de Relaciones Exteriores consideran el modelo a seguir, es el llamado Nuevo Orden Mundial, que su agente secreto Fidel Castro ha implantado exitosamente en Cuba.
Si ignoramos esa realidad difícilmente vamos a lograr una Cuba mejor.
Sinceramente,
Servando González**
**Servando González es un escritor norteamericano nacido en Cuba. González ha escrito libros, ensayos y artículos sobre historia de los EE.UU. y América Latina, inteligencia, espionaje, teoría de las conspiraciones y semiótica.
Servando González**
**Servando González es un escritor norteamericano nacido en Cuba. González ha escrito libros, ensayos y artículos sobre historia de los EE.UU. y América Latina, inteligencia, espionaje, teoría de las conspiraciones y semiótica.
González es el autor de Historia herética de la revolución fidelista, Observando, The Secret Fidel Castro, The Nuclear Deception, La madre de todas las conspiraciones, Obamania, Psychological Warfare and the New World Order y La CIA, Fidel Castro, el Bogotazo y el Nuevo Orden Mundial, así como de los documentales Treason in America: The Council on Foreign Relations y Partners in Treason: The CFR-CIA-Castro Connection, producidos por Xzault Media Group de San Leandro, California.
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SOBRE LO ESCRITO POR SERVANDO GONZÁLEZ
domingo, 17 de abril de 2011
SOBRE LO ESCRITO POR SERVANDO GONZÁLEZ
(5-15-11-5:20PM)
Por Enrique Artalejo
Amigo Aldo,
Solo un par de comentarios sobre el artículo del Sr. Servando González.
Esteban Fernández es un escritor costumbrista, que como le he comentado, me recuerda al maestro Eladio Secades. Utiliza el humor innato en los cubanos para sus columnas, y el que diga que los cubanos no somos exagerados o irreverentes, no es cubano.
La Libertad de Expresión a medias no es libertad. Estamos plenamente de acuerdo. ¿Por qué mis descargas solo salen en Nuevo Acción?
En EE.UU. la Libertad de Expresión no existe. Los grandes medios de comunicación están controlados por los “progresistas”, o sociolistos o comunistas, como mejor les guste llamarlos. El pueblo norteamericano se entera, solo de aquello que convenga a los intereses del poder.
Entiendo que la Libertad de Expresión no puede ser a medias, como tampoco la Libertad de Disentir lo puede ser. Por eso, todo el que tenga una buena razón para hacerlo debe ser respetado.
¿Qué Fidel Castro es loco? Sí. Lo supe desde la primera y última vez en que lo conocí personalmente. Participé en una reunión de los miembros de la Federación de Radioemisores de Cuba con él, a principios de 1959.
Por otra parte, discrepo del Sr. González cuando dice que Castro no es, o nunca fue marxista o comunista y que eso se ha probado.
Yo le puedo probar lo contrario. Fidel Castro, y ya lo he citado en Nuevo Acción, estudiaba marxismo-leninismo, todas las noches, con Armando Hart, y Augusto Martínez Sánchez, en la casa de Agueda Rodríguez, mientras por el día estudiaba Derecho en la Universidad de La Habana.
Fidel Castro también utilizó el “flip-flop”. Primero dijo que no era comunista y después que era Marxista-Leninista.
¿Qué mintió? Porqué no se graduó en una Facultad de Marxismo-leninismo, o que ha sido un mal marxista. Es posible. ¿En qué Escuela se pudo haber graduado? También en los “medios”, existen muchos que se auto titulan periodistas, escriben en libelos como el Nuevo Granma de Miami, cobran como si fueran periodistas y muchos los llaman periodistas. ¿Cuál es la diferencia?
¿Qué Fidel Castro siempre ha sido más fidelista que marxista-leninista? Seguro, si es loco.
Castro reunía todas las condiciones, para ser escogido para el puesto que ha ocupado por más de 50 años y como lo ha desempeñado según el plan trazado, ahí está.
Sobre el resto expresado por el Sr. González en su artículo, solo puedo decir que es obvio. Estamos de acuerdo.
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¡COMO VIENE VA! Servando González NADIE TIENE LA RAZÓN EN TODO
viernes, 15 de abril de 2011
¡COMO VIENE VA!
(4-14-11-9:40AM)
Estimado Aldo:
Demás está decir que comparto tu punto de vista que expresaste en tu excelente artículo "La libertad de expresión como excusa y escudo." No obstante, pocos días después de que Esteban Fernández publicara en 2006 su artículo "La libertad de expresión", escribí uno expresando mi punto de vista. Te lo envío para que consideres su publicación.
Saludos,
Servando.
Servando.
NADIE TIENE LA RAZÓN EN TODO
Por Servando González**
El artículo de Esteban Fernández, aunque bien intencionado, no sólo es inconsecuente, sino que también está en desacuerdo con los hechos. Es por eso que, como firme defensor de la libertad de expresión, voy a dar mi versión de esos hechos.
En primer lugar, de la misma forma que una mujer no puede estar medio embarazada, no puede existir libertad de expresión a medias. O es total, o no existe. Por supuesto, que cuando esta implique ver u oír cosas que van contra nuestras convicciones, esta libertad de expresión nos molestará y hasta nos herirá, pero ese es el precio que debemos pagar si es que realmente somos consecuentes y estamos por la libertad de expresión.
Pero de la lectura del artículo del Sr. Fernández se desprende que él propugna la libertad de expresión a medias. Eso me recuerda un chiste que escuché hace mucho tiempo en Cuba: Un norteamericano de visita a la Isla comenta que en los Estados Unidos uno puede criticar todo lo que quiera al presidente norteamericano. A lo que un cubano chistoso le responde: "Aquí también".
O sea, que la libertad de expresión a medias es precisamente lo que existe en la Cuba sociolista del loco asesino. No hay problemas para quien critique al presidente norteamericano, pero el que se atreva a criticar al presidente cubano se mete en un lío.
Pero hay algo aún más grave, que prueba que, como bien dijo René Ariza en el documental Conducta Impropia, lo más difícil no es combatir a Fidel Castro, sino al Fidel Castro que todos llevamos dentro. Según el Sr. Fernández, si en sus manos estuviera, nadie podría discrepar de las creencias del exilio histórico cubano porque, según él, tiene la razón en todo.
Bueno, como por suerte el Sr. Fernández no es el nuevo dictador de Cuba, y todavía aquí a pesar de un dictadorcillo en ciernes existe cierta libertad de expresión, voy a emitir mi humilde opinión de que, como no somos ni dioses ni superhombres, sino simples seres humanos, todos nos equivocamos, inclusive los miembros del exilio histórico, muchos de los cuales respeto y admiro. Pero, como dice el dicho que quien bien te quiere te hará llorar, a continuación paso a enumerar las cosas en las que considero que el exilio histórico se ha equivocado.
Primero se equivocaron cuando vinieron a refugiarse a este país, pensando que el gobierno de los Estados Unidos les iba a sacar las castañas del fuego, y que el exilio sería corto. Si, por ejemplo, en ver de refugiarse en un país extraño, se hubieran hecho fuertes en Isla de Pinos, como los chinos hicieron con Formosa, en este momento la República de Cuba en el exilio contaría con su propio ejército, marina, aviación y servicios de inteligencia, y tal vez ya habrían derrocado al tirano hace muchos años.
Luego se volvieron a equivocar cuando confiaron demasiado en la supuesta ayuda que el gobierno norteamericano les iba a brindar, y eso trajo como consecuencia la traición a los invasores de Bahía de Cochinos, a los guerrilleros del Escambray, y a los grupos urbanos que conspiraban en Cuba para derrocar al régimen. Siguiendo las órdenes de la CIA, los cubanos del exilio agruparon todas las organizaciones anticastristas en los E.U. en una sola, que después la CIA decapitó con la "derrota" de Bahía de Cochinos. El espectáculo de los sobrevivientes de la invasión recibiendo a John F. Kennedy, el mayor responsable de la traición, como un héroe, y entregándole la bandera de la Brigada, fue deplorable. Lo menos que el hombre se merecía era una patada en el trasero.
Y aquí vamos directo a uno de los que considero un grave error del exilio histórico. Por lo menos a mí, siempre me ha dado la impresión de que, la mayoría de ellos, pues hay excepciones, son más pro-norteamericanos que pro-cubanos. Algunos parece que sienten un miedo terrible cuando se trata de criticar a este país. ¿Será por eso que adoptaron esa denominación extraña de "Cuban-Americans", o sea, ciudadanos a medias o de segunda? En mi caso, como tengo un pasaporte norteamericano, me considero norteamericano (aunque mi corazón esté en Cuba), no creo ser ciudadano de segunda, y quiero profundamente a este país, no tengo miedo de criticar las cosas que considero malas.
Pero también se equivocaron los cubanos del exilio histórico cuando, a pesar de que todo indicaba lo contrario, acusaron de comunista a Fidel Castro. Con esto no sólo coincidieron con el tirano, pues él mismo se las daba de comunista, sino que le dieron al comunismo en América Latina una vigencia que nunca había tenido. Aun hoy, cuando las pruebas de que el monstruo de Birán nunca fue, es, o será comunista, la mayoría de los miembros del exilio histórico se empecina en llamarlo comunista.
Y esto me lleva otra duda que siempre he tenido. ¿Será porque de verdad consideran que el loco es comunista, o porque creen que, como este es un país anticomunista, el hacer pasar al tirano como comunista iba a incitar a los norteamericanos a derrocarlo? Si esto es así, se equivocaron doblemente, porque ni el loco es comunista ni este país es anticomunista. Me atrevería a decir que, por el contrario, este es uno de la países más comunistas del planeta. No hay que olvidar que en el Manifiesto Comunista, Carlos Marx estableció que entre las condiciones necesarias para establecer el comunismo en un país estaban la creación de un banco central, de un impuesto gradual, y de escuelas públicas. Otra medidas eran la desaparición de la propiedad privada, que ya avanza a pasos agigantados, aunque encubierta en lenguaje medioambientalista. La próxima, la prohibición de que los ciudadanos posean legalmente armas de fuego, está al doblar de la esquina.
También se han equivocado en calcular los extremos de maldad del tirano, quien los ha manipulado una y otra vez. Por ejemplo, la historia de los sucesos del Mariel, tal como ha aparecido en las páginas de los periódicos del exilio, no tiene nada que ver con la realidad. El éxodo del Mariel fue planeado cuidadosamente con anterioridad, en complicidad con el gobierno norteamericano. El objetivo era dual: actuar como válvula de seguridad, que evitara explosiones violentas en Cuba, y desprestigiar al exilio de Miami. Como dato curioso está el que uno de los exiliados que incitaron en las calles de Miami a ir a Cuba a buscar a los familiares es hoy uno de las mártires de la galería de héroes del MININT. Y lo mismo pecaron de crédulos cuando el incidente de Elían González. El resultado fue un fiasco total.
Otra cosa en lo que la mayoría de los cubanos del exilio histórico se han equivocado es en su tratamiento hacia la Iglesia católica. Es evidente que, debido a errores graves de la alta jerarquía de la Iglesia, las cuales no creo que el presente papa podrá corregir por mucho que se lo proponga, la Iglesia se alió con el tirano y, por tanto, ha traicionado al pueblo cubano. Pero los miembros del exilio histórico no han tenido la valentía de exigirle a la Iglesia -- no rogarle, sino exigirle -- que modifique su conducta. Y yo me pregunto, ¿cuando todo cambie, y Cuba vuelva a la normalidad, volverán los jesuitas del Colegio de Belén a colaborar en la creación de nuevos monstruos como el de Birán? ¿Dictarán en Cuba cursos sobre Teología de la Liberación? Fiel a mi principio de absoluta libertad de expresión, creo que están en total libertad de hacerlo, pero, al menos, expresémosles en su cara nuestro más absoluto desprecio.
Otro grave error en el que muchos cubanos del exilio histórico han caído es en creer que existe un diferencia entre el partido Demócrata y el Republicano, y que los republicanos nos van a ayudar a quitarnos de encima al tirano. Pero, la historia ha demostrado que, presidente tras presidente, ya sea de uno u otro partido, consideran al loco intocable, y no han hecho, ni harán, nada para ayudarnos a derrocarlo. Así que es una gran pérdida de tiempo escribir artículos demostrando que el loco es terrorista, que tiene armas bacteriológicas, que ha tratado de destruir este país muchas veces. Los gobernantes de este país lo saben perfectamente (tal vez mucho mejor, pues algunas de esas armas ellos mismos se las han suministrado), y no les interesa lo más mínimo. ¿Por qué? Sus razones tendrán, pero es bueno recordar que los intereses del gobierno norteamericano, o, mejor aún, de quienes controlan el gobierno norteamericano, no son los intereses del pueblo cubano.
Finalmente, si alguno de los miembros del exilio histórico se toma esta crítica a pecho, y se dedica a investigar mis errores para sacármelos en cara, le digo de antemano que pierde su tiempo. Mis errores, que nadie conoce mejor que yo, son muchos, y enumerarlos llevaría mucho espacio. Y no creo que nadie me criticaría suficientemente fuerte por mis errores mas que yo mismo.
Y esto nos lleva al error final, que considero el peor error de todos, y que se evidencia en el artículo del Sr. Fernández. El peor error de los miembros del exilio histórico cubano sería pensar que ellos siempre tienen la razón y que no comenten ni han cometido errores.
**-Servando González es un escritor, analista de inteligencia, y semiólogo norteamericano nacido en Cuba. Entre sus libros publicados se hallan Observando, Historia herética de la revolución fidelista, The Sercet Fidel Castro: Deconstructing the Symbol, The Nuclear Deception: Nikita Khrushchev and the Cuban Missile Crisis y La madre de todas las conspiraciones: una novela de ideas subversivas, así como los documentales Treason in America: The Council on Foreign Relations y Partners in Treason: the CFR-CIA-Castro Connection.
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DOCE PREGUNTAS SOBRE LA CRISIS DE LOS COHETES DE OCTUBRE DE 1962 UNA CONTROVERSIAL OPINIÓN
miércoles, 13 de octubre de 2010
DOCE PREGUNTAS SOBRE LA CRISIS DE LOS COHETES DE OCTUBRE DE 1962
UNA CONTROVERSIAL OPINIÓN
(101-12-10-5:20PM)
Doce preguntas sobre la crisis de los cohetes de octubre de 1962 en su 50 Aniversario
por Servando González (Copyright © 2010. Todos los derechos reservados).
Una de las consecuencias inesperadas del fin de la guerra fría fue que los mentirosos de ambas partes (léase espías y oficiales de inteligencia) aunaron sus esfuerzos para desinformarnos. Por ejemplo, hace unos años se dieron cita en La Habana nada menos que Robert McNamara, Alexei Aleseyev, Sergio Mikoyan, Fidel Castro y otros desinformadores profesionales. El tema: la crisis de los cohetes de octubre de 1962.
1. Según Nikita Jrushchov, la idea de situar cohetes nucleares en Cuba para defender al gobierno de Fidel Castro de un ataque norteamericano se le ocurrió durante un viaje que hizo a Bulgaria del 14 al 20 de mayo de 1962. Pero unos pocos días antes, el 5 de mayo, el embajador cubano Faure Chomón había regresado definitivamente de Moscú y su sucesor, Carlos Olivares, quien fue designado doce días después, todavía permanecía en Cuba sin presentar sus cartas credenciales al gobierno soviético. El inesperado reemplazo de Chomón y su urgente regreso a Cuba coincidió con el descubrimiento y la ulterior neutralización por Fidel Castro de un intento de golpe de estado contra el líder cubano. El fallido golpe estaba coordinado por el embajador Soviético en La Habana Sergei Kudryavtsev, y secundado por Aníbal Escalante y varios miembros del pro-soviético Partido Socialista Popular.
En lenguaje diplomático cuando dos países retiran respectivamente sus embajadores se dice que las relaciones están a un nivel muy bajo, generalmente a punto de romperse. ¿Por qué fue precisamente después de un fallido intento de derrocar a Fidel Castro y cuando las relaciones de los dos países eran muy poco cordiales, que a Jrushchov se le ocurrió la peregrina idea de situar cohetes nucleares en Cuba para defender a Castro de un ataque norteamericano? ¿Sería que Jrushchov estaba loco o era masoquista?
2. Según la mayoría de los autores norteamericanos que han estudiado la crisis, un elemento clave en la exitosa solución de ésta por el Presidente Kennedy fue el importante papel que jugó el coronel Oleg Penkovsky (foto de la izquierda), un coronel de la inteligencia militar Soviética (GRU) que un tiempo antes había sido reclutado por la CIA. Fue una extraordinaria coincidencia, afirman estos autores, que unos meses antes Penkovsky hubiese facilitado a la CIA un ejemplar del manual de operación del mismo tipo de cohete que los Soviéticos luego emplazaron en Cuba. Penkovsky fue apresado por las autoridades Soviéticas unos día antes de declarase la crisis y, según se afirma, condenado a muerte y ejecutado meses después. Aún hoy la CIA considera el reclutamiento de Penkovsky como uno de sus grandes éxitos, que contribuyó sobremanera a restaurar el prestigio perdido por la Agencia después del sonado fracaso de la invasión de Bahía de Cochinos.
Pero altos oficiales del MI6, el servicio de inteligencia británico, tenían una idea muy diferente sobre Penkovsky. Para ellos, que fueron en realidad los que hicieron los primeros contactos con el oficial Soviético y luego se lo pasaron a la CIA, Penkovsky no fue sino el elemento principal de una operación de desinformación de la inteligencia Soviética. Aparte de la forma irregular en que Penkovsky fue reclutado --Penkovsky trató en varias ocasiones de hacerse reclutar por la inteligencia británica, pero éstos siempre lo rechazaron por considerarlo un agente provocador--, existe irrefutable evidencia de que, desde su primer contacto con los británicos, la inteligencia soviética estaba al tanto de las actividades de Penkovsky.
Por esta y otras razones, Peter Wright, el famoso caza-espías inglés y ex-subdirector del MI5 (el FBI británico), está convencido de que Penkovsky era en realidad un elemento clave en una operación soviética de desinformación. James Jesus Angleton, quien a la sazón era jefe de contrainteligencia de la CIA, también tenía grandes sospechas de que Penkovsky era un agente de desinformación al servicio de la inteligencia Soviética.
De modo que si, como todo indica, Penkovsky en realidad trabajaba para los servicios de inteligencia Soviéticos, o éstos lo tenían bajo estrecha vigilancia porque desde el principio conocían de su traición, ¿por qué la inteligencia Soviética permitió que Penkovsky le pasara a la CIA información tan minuciosa sobre los cohetes que luego les sirvió a los norteamericanos para identificarlos perfectamente en suelo cubano y actuar en consecuencia?
3. Según documentos secretos del gobierno soviético, puestos hace unos años al alcance de los investigadores, los oficiales soviéticos en Cuba tenían completa autonomía sobre el uso de los cohetes nucleares, hasta el punto de poderlos usar a discreción sin la expresa autorización de Moscú. De ser esto cierto, ello habría violado todos los procedimientos establecidos por las fuerzas armadas Soviéticas sobre el uso de armas nucleares.
Los Soviéticos han sido siempre muy cuidadosos en el control de las armas atómicas, al punto que, aunque los oficiales de artillería coheteril tenían control sobre los cohetes, las ojivas nucleares permanecían aparte, controladas por unidades especiales Spetsnaz de la KGB, y la colocación de las ojivas nucleares en los cohetes sólo se hacía siguiendo expresas órdenes, estrictamente validadas, del alto mando Soviético después de haber sido autorizadas por el Primer Ministro. Estas regulaciones estaban vigentes antes de la crisis y se mantuvieron después de ésta. Entonces, ¿por qué los Soviéticos, según se alega en el caso de los cohetes en Cuba, violaron tan drásticamente sus rigurosos procedimientos de seguridad establecidos por la doctrina militar Soviética sobre el uso de armas nucleares?
Los Soviéticos han sido siempre muy cuidadosos en el control de las armas atómicas, al punto que, aunque los oficiales de artillería coheteril tenían control sobre los cohetes, las ojivas nucleares permanecían aparte, controladas por unidades especiales Spetsnaz de la KGB, y la colocación de las ojivas nucleares en los cohetes sólo se hacía siguiendo expresas órdenes, estrictamente validadas, del alto mando Soviético después de haber sido autorizadas por el Primer Ministro. Estas regulaciones estaban vigentes antes de la crisis y se mantuvieron después de ésta. Entonces, ¿por qué los Soviéticos, según se alega en el caso de los cohetes en Cuba, violaron tan drásticamente sus rigurosos procedimientos de seguridad establecidos por la doctrina militar Soviética sobre el uso de armas nucleares?
4. En su número del 24 de noviembre de 1990, la revista francesa Le Monde publicó partes de un discurso secreto que Fidel Castro dirigió al comité central de su Partido Comunista de Cuba en 1968, en el que confesó su “extraordinario amor” por los cohetes nucleares. Se sabe que, el 22 de octubre, en un momento crítico de la crisis, unidades del ejército cubano tomaron por asalto y ocuparon durante varias horas una batería de cohetes soviéticos en la provincia de Oriente, hasta que fueron desalojados por unidades especiales soviéticas, con fuertes bajas de ambas partes.
El inusitado hecho fue publicado en el Washington Times por Daniel Ellsberg (en la gráfica a la izquierda), a la sazón analista de inteligencia del Departamento de Defensa norteamericano, y luego confirmado por Adrián Montoro, ex-director de Radio Habana Cuba, en un artículo que éste último escribió para el New York Times. Los que participaron en la crisis del lado norteamericano comentaron en varias ocasiones la inexplicable insensatez de Jrushchov al colocar cohetes nucleares en Cuba. Todos estuvieron de acuerdo en que tan sólo un cohete nuclear disparado desde Cuba hacia los Estados Unidos habría provocado una devastadora respuesta militar norteamericana dirigida no sólo contra Cuba, sino también contra la Unión Soviética. ¿Por qué Jrushchov, que no tenía un pelo de tonto y que conocía perfectamente del extraordinario amor que el gatillo alegre Fidel sentía por los cohetes, le permitió colocarse tan peligrosamente cerca del gatillo nuclear que podría traer la destrucción total de la Unión Soviética?
5. Según la historia oficial, lo que acabó de convencer a Castro, que al principio no las tenía todas consigo sobre la idea de aceptar los cohetes, fue la certidumbre de que el presidente Kennedy planeaba un ataque a la isla. La prueba definitiva le fue presentada en las notas confidenciales de una conversación que Alexei Adzhubei, director de Izvestia y yerno de Jrushchov, había tenido días antes en Hyannis Port, Massachussets, con el presidente Kennedy. Según Adzhubei, Kennedy había traído a colación el tema de la invasión soviética a Hungría en 1956, recordándole que en esa ocasión los Estados Unidos no habían intervenido. Esto, según los soviéticos, era una clara advertencia de que, cuando los norteamericanos invadiesen a Cuba, los soviéticos, en reciprocidad, debían abstenerse de intervenir.
El problema con esta teoría es que la parte norteamericana ha negado una y otra vez que Kennedy hubiese siquiera mencionado a Hungría durante la entrevista y menos aún que los norteamericanos tuviesen planes para una invasión de Cuba. Toda la información al respecto parece confirmar la veracidad de la versión norteamericana del hecho. Según parece, el informe secreto de Adzhubei fue una mentira especialmente concebida para convencer a Castro de que aceptara los cohetes. ¿Por qué Jrushchov tenía tanto interés en que Castro aceptara los cohetes que llegó al punto de mentirle sobre una inminente agresión norteamericana que en realidad no existía?
6. Lo que Fidel Castro realmente deseaba en ese momento era que la Unión Soviética lo admitiera en el Pacto de Varsovia o que, cuando menos, firmara un tratado independiente con su gobierno. Pero, según Jrushchov, la mejor solución para proteger al gobierno de Fidel Castro de una invasión norteamericana era instalar bases de cohetes nucleares en Cuba.
Según documentos secretos soviéticos dados a la luz hace unos años, cuando los norteamericanos descubrieron las bases los cohetes, éstos ya estaban listos para ser disparados, y las ojivas nucleares ya se hallaban en la isla, listas para ser colocadas en los cohetes. Pero, sorpresivamente, Jrushchov cedió a la presión norteamericana y retiró las bases de cohetes de Cuba. En sus memorias, el líder soviético alega que su decisión se debió a que recibió pruebas concretas de que Kennedy había decidido lanzar un ataque contra Cuba.
Según documentos secretos soviéticos dados a la luz hace unos años, cuando los norteamericanos descubrieron las bases los cohetes, éstos ya estaban listos para ser disparados, y las ojivas nucleares ya se hallaban en la isla, listas para ser colocadas en los cohetes. Pero, sorpresivamente, Jrushchov cedió a la presión norteamericana y retiró las bases de cohetes de Cuba. En sus memorias, el líder soviético alega que su decisión se debió a que recibió pruebas concretas de que Kennedy había decidido lanzar un ataque contra Cuba.
De lo anterior se deduce que Jrushchov colocó cohetes nucleares en Cuba para desalentar o repeler un ataque norteamericano a la isla, y luego los retiró cuando supo que se iba a producir un ataque norteamericano a la isla. Esto no puede explicarse debido a cobardía o ineptitud, porque las fuerzas armadas soviéticas demostraron muchas veces su valentía y dominio de la técnica militar en los combates contra los nazis. ¿Por qué, entonces, Jrushchov retiró los cohetes en el preciso momento en que éstos podían haber sido usados para el fin por el cual habían sido instalados en Cuba? Como dirían en mi pueblo, esta explicación no tiene ni pies ni cabeza.
7. La mayoría de los autores norteamericanos que han estudiado la crisis consideran que Jrushchov cometió un enorme error de cálculo cuando colocó cohetes nucleares en Cuba, pues en vez de desalentar un ataque norteamericano, en realidad lo alentó. Pero hay elementos que hacen pensar que, contrariamente a lo que estos autores alegan, Jrushchov no cometió error de cálculo alguno.
En su estimado nacional de inteligencia (NIE) circulado el mes de septiembre, tan sólo unos días antes de la crisis, la CIA, a pesar de todos los rumores de que los soviéticos estaban construyendo bases de cohetes estratégicos en Cuba, se negó a considerar esta posibilidad. La principal razón, según los expertos y analistas de inteligencia de la CIA, era que los soviéticos nunca habían traslado ojivas nucleares más allá de sus fronteras. Otra razón importante era que Jrushchov tenía que estar consciente de que la instalación de bases de cohetes nucleares en Cuba desataría un devastador ataque norteamericano contra la isla. Documentos secretos soviéticos y referencias al hecho en las propias memorias de Jrushchov parecen confirmar este criterio. Si es esto cierto, ¿por qué Jrushchov construyó las bases a sabiendas de que, lejos de desalentarla, esto seguramente provocaría un ataque norteamericano?
En su estimado nacional de inteligencia (NIE) circulado el mes de septiembre, tan sólo unos días antes de la crisis, la CIA, a pesar de todos los rumores de que los soviéticos estaban construyendo bases de cohetes estratégicos en Cuba, se negó a considerar esta posibilidad. La principal razón, según los expertos y analistas de inteligencia de la CIA, era que los soviéticos nunca habían traslado ojivas nucleares más allá de sus fronteras. Otra razón importante era que Jrushchov tenía que estar consciente de que la instalación de bases de cohetes nucleares en Cuba desataría un devastador ataque norteamericano contra la isla. Documentos secretos soviéticos y referencias al hecho en las propias memorias de Jrushchov parecen confirmar este criterio. Si es esto cierto, ¿por qué Jrushchov construyó las bases a sabiendas de que, lejos de desalentarla, esto seguramente provocaría un ataque norteamericano?
8. Uno de los aspectos que más llamó la atención de los analistas de inteligencia norteamericanos fue que los rusos no hubiesen enmascarado las bases de cohetes estratégicos. En las fotos tomadas por los U-2, las bases aparecen perfectamente definidas, sin ningún tipo de camouflage que los oculte. Esto es muy extraño, porque los soviéticos eran expertos en enmascaramiento. La maskirovka siempre constituyó un aspecto importante de la táctica militar soviética, y las técnicas de enmascaramiento recibían una atención especial en las escuela militares soviéticas. Sin embargo, no fue hasta el 23 de Octubre, un día después de que Kennedy anunció en televisión el descubrimiento de los cohetes, que los soviéticos comenzaron apresuradamente a enmascarar las instalaciones en la bases.
El hecho de que los oficiales soviéticos no camouflaran las instalaciones de las bases causó hondo malestar entre algunos altos oficiales cubanos, entre ellos Che Guevara. En un discurso secreto pronunciado meses después a altos miembros de su partido “comunista”, Castro comentó el inexplicable hecho, y dijo que él pensaba que los soviéticos lo habían hecho a propósito. Si, tal como todo indica, lo anterior es cierto, ¿por qué los soviéticos querían que los norteamericanos descubrieran los cohetes?
El hecho de que los oficiales soviéticos no camouflaran las instalaciones de las bases causó hondo malestar entre algunos altos oficiales cubanos, entre ellos Che Guevara. En un discurso secreto pronunciado meses después a altos miembros de su partido “comunista”, Castro comentó el inexplicable hecho, y dijo que él pensaba que los soviéticos lo habían hecho a propósito. Si, tal como todo indica, lo anterior es cierto, ¿por qué los soviéticos querían que los norteamericanos descubrieran los cohetes?
9. Las instalaciones que parecían ser bases de cohetes nucleares estaban rodeadas de baterías de cohetes antiaéreos (SAMs), cuyo propósito fundamental era protegerlas contra incursiones aéreas, particularmente de aviones espías. Pero estudiantes de ingeniería de la Universidad de La Habana, que habían sido asignados como asesores a las unidades de radar de las bases de SAMs, observaron como las pantallas de radar mostraban los U-2 sobrevolando las bases, sin que los oficiales soviéticos hicieran el mínimo intento por derribarlos.
La indignación de los cubanos, que no comprendían la causa de la inacción de los soviéticos, fue tan grande que en algunas bases llegó casi a la sublevación. Sólo la presencia del Ché Guevara, llamado urgentemente a las bases, logró calmarlos. Sin embargo, cuando a su vez le informó de la situación en las bases a Castro, Guevara le confesó que él tampoco la comprendía. ¿Por qué los soviéticos no derribaron los aviones norteamericanos con las baterías de cohetes cuyo único propósito era derribar los aviones norteamericanos?
La indignación de los cubanos, que no comprendían la causa de la inacción de los soviéticos, fue tan grande que en algunas bases llegó casi a la sublevación. Sólo la presencia del Ché Guevara, llamado urgentemente a las bases, logró calmarlos. Sin embargo, cuando a su vez le informó de la situación en las bases a Castro, Guevara le confesó que él tampoco la comprendía. ¿Por qué los soviéticos no derribaron los aviones norteamericanos con las baterías de cohetes cuyo único propósito era derribar los aviones norteamericanos?
10. Según la versión oficial norteamericana de los hechos, lo que desató la crisis fueron las fotos tomadas por un avión espía U-2 el 14 de octubre. Lo cierto es que desde agosto los servicios de inteligencia norteamericanos tenían la certeza de que había bases de cohetes en suelo cubano. Entre el 31 de agosto y el 10 de octubre el senador Kenneth Keating había hecho catorce declaraciones públicas y diez discursos en el senado, denunciando la inacción de la administración del presidente Kennedy ante la existencia de las bases de cohetes en la parte occidental de Cuba. Refugiados cubanos, que procedentes de Cuba llegaban a la Florida por centenares, comentaban sobre las extrañas actividades de los rusos en la parte occidental de la isla.
Sin embargo, a pesar de que todos los indicios apuntaban hacia occidente, Kennedy sorpresivamente prohibió que los U-2 volaran sobre la parte occidental de Cuba, y los vuelos se concentraron en la región oriental. No fue hasta que la presión de Keating y la opinión publica se hicieron intolerables que Kennedy ordenó reanudar los vuelos sobre la parte occidental de la isla. Fue en este primer vuelo después de la reanudación que un avión U-2 fotografió las bases de cohetes. ¿Por qué razón Kennedy no deseaba que los U-2 descubrieran los cohetes soviéticos en Cuba?
Sin embargo, a pesar de que todos los indicios apuntaban hacia occidente, Kennedy sorpresivamente prohibió que los U-2 volaran sobre la parte occidental de Cuba, y los vuelos se concentraron en la región oriental. No fue hasta que la presión de Keating y la opinión publica se hicieron intolerables que Kennedy ordenó reanudar los vuelos sobre la parte occidental de la isla. Fue en este primer vuelo después de la reanudación que un avión U-2 fotografió las bases de cohetes. ¿Por qué razón Kennedy no deseaba que los U-2 descubrieran los cohetes soviéticos en Cuba?
11. Según la versión oficial norteamericana, las excelentes fotografías tomadas por el U-2 el 14 de octubre brindaron la evidencia incontrovertible de la presencia de cohetes nucleares en Cuba. Pero en realidad nadie vio los famosos cohetes. Lo que todos hemos visto son las fotos de los cohetes. Pero, tal como expresó Magritte con su famoso cuadro representando una pipa, pero con el pie de grabado Ceci nes’t pas une pipe (Esto no es una pipa) una foto de un cohete no es un cohete.
En su libro El ejército soviético, el ex-oficial Victor Suborov narra cómo, al comienzo de los sesenta, los cohetes nucleares que desfilaban por la plaza roja eran una engañifa. Los rusos, expertos en el arte de la maskirovka y la desinfomatzia desde los tiempos de Potemkin, construyeron durante la segunda guerra mundial una gigantesca fábrica en los montes Urales dedicada exclusivamente a la fabricación de todo tipo de material de guerra de utilería, desde tanques de guerra de caucho inflables hasta aviones MiG de madera y cartón piedra.
En su libro El ejército soviético, el ex-oficial Victor Suborov narra cómo, al comienzo de los sesenta, los cohetes nucleares que desfilaban por la plaza roja eran una engañifa. Los rusos, expertos en el arte de la maskirovka y la desinfomatzia desde los tiempos de Potemkin, construyeron durante la segunda guerra mundial una gigantesca fábrica en los montes Urales dedicada exclusivamente a la fabricación de todo tipo de material de guerra de utilería, desde tanques de guerra de caucho inflables hasta aviones MiG de madera y cartón piedra.
Posteriormente la CIA confesó que no tenía agentes en suelo cubano que hubiesen podido verificar efectivamente la existencia real de los cohetes. Cuando los soviéticos los embarcaron de vuelta hacia la Unión Soviética, Kennedy tuvo una excelente oportunidad de abordar los barcos y verificar la retirada de los cohetes, pero no lo hizo. ¿Por qué Kennedy decidió no verificar la existencia de los cohetes y su salida real de Cuba?
Más aún, las fotos de los U-2, que supuestamente brindaron la prueba incontrovertible de la existencia de cohetes nucleares en suelo cubano, han sido publicadas en alta resolución en la internet. Sorpresivamente, lo que las fotos muestras son unos objetos largos cubiertos con carpas de lona. Los tan cacareados cohetes nucleares no aparecen por ninguna parte. ¿Por qué la mayoría de los libros y artículos sobre la crisis siguen manteniendo la teoría engañosa de que las fotos de los U-2 brindaron la prueba incontrovertible de que había cohetes nucleares en suelo cubano, cuando los cohetes no se ven por parte alguna?
12. Según documentos recientemente desclasificados, y confesiones de los propios oficiales soviéticos que participaron en la operación, cuando los cohetes fueron descubiertos las ojivas nucleares para éstos ya estaban en Cuba, y fueron devueltas a la Unión Soviética después que Jrushchov lo ordenó. Sin embargo, todos los documentos norteamericanos de la crisis repiten una y otro vez que, aunque suponían que las ojivas nucleares estaban en suelo cubano, esto nunca se comprobó. Además, como Kennedy se negó a autorizar la verificación en alta mar, tampoco se pudo constatar la presencia de las ojivas nucleares.
Pero hay un hecho aún mas importante. Ya desde el comienzo de los sesenta los norteamericanos poseían la tecnología necesaria para la detección a distancia de radiaciones gamma procedentes de ojivas nucleares. Por esta fecha ya habían instalado en el estrecho de los Dardanelos unos equipos poderosos capaces de detectar radiaciones, y la presencia de ojivas nucleares, en submarinos soviéticos que navegaran el estrecho. Sin embargo, ninguno de los documentos oficiales producidos durante la crisis ha reportado información de que estos equipos hubiesen registrado radiación procedente de los buques soviéticos que cruzaron el estrecho supuestamente llevando las ojivas nucleares a Cuba.
Muchas de las fotos publicadas sobre la crisis muestran aviones de la marina norteamericana sobrevolando los buques soviéticos a sólo unos pocos metros por encima de los mástiles. Es de suponer que algunos de estos aviones llevasen equipos capaces de detectar radiaciones gamma. Pero no hay información alguna de que se hallan detectado radiaciones provenientes de ojivas nucleares en los buques que en teoría transportaban los cohetes de regreso a la Unión Soviética. De modo que, si de verdad había ojivas nucleares en Cuba, ¿por qué nunca se detectaron radiaciones procedentes de éstas?
Como dije anteriormente, los desinformadores profesionales se han aliado para hacernos creer que, en lo tocante a la crisis de los cohetes, ya todo está dicho y explicado. Sin embargo, las interrogantes persisten, y una respuesta coherente a estas preguntas posiblemente nos brinde una historia muy distinta de la que los desinformadores profesionales de uno y otro bando se afanan en hacernos creer. Mientras tanto, y en espera de las respuestas, por mucho que estos señores me juren y afirmen que era una liebre, yo sigo convencido de que era un gato.
Sin embargo, una pregunta lógica nos puede venir a la mente: ¿Por qué estos desinformadores profesionales dedican tanto tiempo y esfuerzo en enturbiar las aguas de la historia? La respuesta es relativamente sencilla: Porque, fieles al principio Orwelliano de que quien controla el pasado controla el presente y el futuro, al darle credibilidad a falsos miedos pasados (la guerra fría) los desinformadores le dan credibilidad a falsos miedos presentes (la guerra contra el terrorismo).
Las preguntas formuladas en el presente trabajo están ampliamente contestadas en mi libro The Nuclear Deception: Nikita Khrushchev and the Cuban Missile Crisis y, más recientemente, en mi libro Psychological warfare and the New World Order: The Secret War Against the American People.
Servando González es un historiador, semiólogo y analista de inteligencia norteamericano nacido en Cuba. Servando es el autor de Observando, Historia herética de la revolución fidelista, The Secret Fidel Castro: Deconstructing the Symbol, The Nuclear Deception: Nikita Khrushchev and the Cuban Missile Crisis y La madre de todas las conspiraciones:una novela de ideas subversivas, así como de los documentales Treason in America: The Council on Foreign Relations y Partners in Treason: The CFR-CIA-Castro Connection.
Su último libro, Psychological Warfare and the New World Order: The Secret War Against the American People acaba de ser publicado y puede adquirirse en Amazon.com. Más información sobre el libro en http://www.psywarandnwo.com.
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