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PONG, LA PONE EN NUEVO ACCIÓN: BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

viernes, 29 de octubre de 2010

PONG, LA PONE EN NUEVO ACCIÓN:
BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
(10-28-10-11:35AM)

UN ARTÍCULO DESDE ARGENTINA ¿EXPLICA ESO QUE SE DENUNCIA, POR LO QUE NO SE COMBATE A LOS GOBIERNOS IZQUIERDISTAS PRO CASTRISTAS DE IBEROAMÉRICA?

domingo, 22 de agosto de 2010

UN ARTÍCULO DESDE ARGENTINA
¿EXPLICA ESO QUE SE DENUNCIA,  POR LO QUE NO SE COMBATE A LOS GOBIERNOS IZQUIERDISTAS PRO CASTRISTAS DE IBEROAMÉRICA?
¿EL BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA EN MANOS DE ROCKEFELLER?
¿KIRCHNER «SOLDADO-GERENTE» DE LA OLIGARQUÍA MUNDIAL?
Por José Arturo Quarracino 
Según datos proporcionados por el Banco Central de la República Argentina, el Banco de la Nación Argentina es el primer banco del país, tanto en depósitos ($ 17.093,6 millones, lo cual significa el 14% de los depósitos totales) como en préstamos otorgados ($ 7.623,8 millones)[1][1].
Lo que no informa el matutino (propiedad de la banca Goldman Sachs) es que al mismo tiempo el Banco de la Nación Argentina, el banco estatal de la Nación, es miembro-socio del Consejo de las Américas,  es decir, el Banco propiedad de todos los argentinos está ASOCIADO Y SUBORDINADO a una corporación de empresas privadas estadounidenses y europeas controlada y dirigida por David Rockefeller (J. P. Morgan Chase & Co.) y por William Rhodes (Citigroup, Inc.). Pareciera ser que de las «relaciones carnales» con Estados Unidos (Guido di Tella dixit) hemos pasado a las «relaciones sodomíticas» con la oligarquía angloamericana del Eastern Establishment: el Banco propiedad del Estado (y de todos los argentinos) subordinado al clan Rockefeller.  
1. El Consejo de las Américas fue fundado por David Rockefeller en 1965, sobre la base de la iniciativa privada y el libre comercio: «los mercados libres y los emprendimientos privados ofrecen los medios más efectivos para lograr el crecimiento y la prosperidad económicos de la región». Con esta ideología privatista y liberal, el citado organismo nuclea actualmente a más de 200 grandes compañías de primerísimo nivel, las cuales representan a la mayoría de las inversiones privadas estadounidenses en América latina»[2][2]. Llama la atención que el Banco estatal nacional argentino, administrado por la reciclada «patria socialista» de los ´70, esté asociado a lo más rancio de la plutocracia estadounidense. 
2. También llama la atención que el gobierno reivindique un carácter pretendidamente progresista y “centro-izquierdista”, cuando ha asociado en las sombras las finanzas oficiales de la Nación al organismo rockefelleriano. Se podría pensar que Rockefeller y sus amigos han evolucionado y que hoy estarían sosteniendo posturas afines y similares a la de nuestro presidente, «promoviendo» la justicia social, la redistribución del ingreso, el bienestar del pueblo, pero la realidad es muy distinta: «El Consejo de la Américas es una organización de negocios cuyos miembros comparten un compromiso común con el libre comercio y los mercados abiertos a través de las Américas. Nuestros programas e intermediación tienden a informar, alentar y promover mercados libres e integrados PARA BENEFICIO DE LAS COMPANÍAS QUE FORMAN PARTE DE NUESTRA MEMBRESÍA, así como de los Estados Unidos y de todos los pueblos de las Américas»[3][3].
Como se puede apreciar, lo que el Consejo de las Américas busca fundamentalmente es beneficiar a las compañías privadas que son socias del organismo. ¿Cómo se entiende entonces que el BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA COLABORE PARA BENEFICIAR A LAS COMPAÑÍAS TRANSNACIONALES AMIGAS DE ROCKEFELLER Y SUS SECUACES? Ante esta “profesión de fe” de libre comercio y de mercantilismo empresarial privado, ¿por qué EL DR. KIRCHNER(en la foto a la izquierda) HA ASOCIADO EL BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA A LA OLIGARQUÍA ESTADOUNIDENSE, dueña del NUEVO ORDEN MUNDIAL? ¿POR QUÉ EL BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA PARTICIPA EN UN ORGANISMO CUYA ESTRATEGIA ES IMPULSAR EL LIBRE COMERCIO EN HISPANOAMÉRICA Y BENEFICIAR A LAS EMPRESAS PRIVADAS ESTADOUNIDENSES?  
3. Desde un punto de vista psicológico, nuestro presidente repite el mismo cuadro esquizofrénico que experimentó con el FMI. Acusó (y hoy todavía lo hace esporádicamente) a este organismo de ser el culpable de todos los males experimentados por nuestro pueblo, debido a la aplicación de sus recetas económicas. No obstante ello, el FMI fue un acreedor privilegiadísimo y el más beneficiado de todos los acreedores: cobró toda la deuda contraída con él y por anticipado, sin siquiera la quita de un centavo de dólar.
Pero además, con el último pago al FMI nuestro presidente «desendeudador» en realidad LEGALIZÓ LAS OPERACIONES FINANCIERAS ILEGALES DEL FMI llevadas a cabo con nuestra Patria A LO LARGO DEL AÑO 2001, tal como lo han probado Alfredo y Eric Calcagno en enero de 2005[4][4]. Pero en realidad, esta esquizofrenia psicológica no deja de ser políticamente redituable y funcional a los intereses de la oligarquía financiera internacional, ya que en forma por demás paradójica, ésta última ha podido salvarse y recapitalizarse gracias a la “izquierdista y progresista” administración kirchnerista, cumpliendo con uno de los «deberes» estipulados por el Grupo Bilderberg en su encuentro anual del 2003, en el que “recomendaba” a los países deudores pagar todas sus deudas al FMI, lo cual se cumplió a rajatabla. 
4. Puede resultar sorprendente para algunos esta colaboración mutua y recíproca entre la social-democracia vernácula y “latinoamericana” y la oligarquía financiera-industrial del Eastern Establishment. Pero en realidad, el capitalismo liberal salvaje y la social-democracia son los dos brazos con los que el verdadero poder mundial privado, nucleado entre otros organismos en el Grupo Bilderberg y en la Comisión Trilateral, domina y somete al mundo a su voracidad económica, social y ecológica. En ambos organismos, además de contar como miembros a los dueños de las grandes empresas transnacionales –industriales, bancarias, energéticas, etc.- y a los funcionarios más poderosos del mundo –reyes, presidentes, primeros ministros, etc., también cuenta entre sus filas a militantes «de izquierda», «antiglobalistas» y «socialistas» del Primer Mundo. Con el brazo «derecho» golpea y saquea (financia golpes de Estado, promueve planes de “desarrollo” –Consenso de Washington, Plan Baker, etc.-) y con el brazo “izquierdo” consolida lo anterior, debilitando las bases espirituales, antropológicas y culturales que harían posible la resistencia a la dominación colonialista (ataque a la familia, despolitización, “revolución cultural”, promoción de “derechos humanos”, etc., debilitamiento de instituciones fundamentales).
La historia hispanoamericana es un claro ejemplo de ello. Después de haber financiado y sostenido durante la década del 60 y del 70 las diversas dictaduras militares latinoamericanas, EL PODER PRIVADO MUNDIAL QUE REPRESENTA LA DINASTÍA ROCKEFELLER Y PARA EL CUAL OPERA POLÍTICAMENTE, a partir de 1982 unificó, apoyó y promovió a la socialdemocracia latinoamericana que se hacía presente para “enfrentar” y reemplazar a los desprestigiados gobiernos militares en retirada.
1982 marcó un punto de inflexión en Hispanoamérica, fundamentalmente por la guerra de Malvinas y por el default de México, que deja de pagar su deuda externa. Anticipando los nuevos vientos que comienzan a soplar en Latinoamérica, David Rockefeller,(a la izquierda) Henry Kissinger y Cyrus Vance fundaron el 15 de octubre de 1982 Interamerican Dialogue / Diálogo Interamericano, organismo en el que se núcleo la social-democracia vernácula, que paulatinamente comenzó a gobernar en nuestros países, al amparo del poder brindado por la plutocracia angloamericana y los grandes países desarrollados[5][5]. Ya no era la hora de las botas, sino de los votos, pero sin cuestionar el modelo económico impuesto por las dictaduras: desindustrialización de nuestras Patrias y endeudamiento externo crónico. Es así que llegan a ser presidentes de sus respectivos países Raúl Alfonsín (Argentina), Gonzalo Sánchez de Losada (Bolivia), Violeta Chamorro (Nicaragua), Juan María Sanguinetti (Uruguay), Fernando Henrique Cardoso (Brasil), Ernesto Zedillo (México). Otros llegan a ocupar puestos claves en el mundo financiero regional (Enrique Iglesias, 18 años presidente del BID) y mundial (Claudio Loser, asesor-consultor del FMI y David de Ferrantis, en el Banco Mundial), o en las mismas Naciones Unidas (Javier Pérez de Cuellar, secretario general). Otros mantienen una presencia asombrosamente permanente en la vida política hispanoamericana, explicable sólo por este padrinazgo del clan Rockefeller, como José Octavio Bordón, Beatriz Nofal, José Ma. Dagnino Pastore, Mario Vargas Llosa, Lourdes Flores Nano, etc. La experiencia y la historia reciente muestran que, a pesar de su carácter «socialista», «progresista» y «crítico del neoliberalismo», esta social-democracia vernácula jamás cuestionó ni modificó el modelo económico impuesto por la Comisión Trilateral.
En este contexto y en este marco, se explica que un presidente «montonero» tenga una relación amical y estrecha con Susan L. Segal (presidente del Consejo de las Américas, y mano derecha de David Rockefeller),(Foto a la izquierda) que en sus viajes a Estados Unidos brinde conferencias ante el Consejo de las Américas, que haya puesto en manos de dos bancos socios-miembros de dicho Consejo la última re-negociación de la «deuda externa» (Unión de Bancos Suizos y Merryl Lynch). En este contexto se entiende que quienes en su juventud bregaban por la «patria socialista» hoy toquen la campanita de sesiones en Wall Street u ofrezcan el petróleo a los grandes inversores internacionales a precio de regalo y los “premien” con la devolución de impuestos. Se entiende por qué los que durante el Proceso de Reorganización Nacional militaron en la usura y en la rapiña inmobiliaria, que luego depositaron sus ingentes recursos financieros en Wall Street y en Suiza hoy pretendan ser los líderes de una nueva fuerza política de centroizquierda: pueden hacerlo porque han cambiado la jefatura de Mario E. Firmenich, Roberto Quieto, Norma Arrostito y Roberto Santucho por la de David Rockefeller, William Rhodes y Susan Segal. Será que hoy blanquean y ponen en evidencia a los verdaderos jefes, financistas y promotores de la guerrilla setentista y «socialista», que con su accionar antiperonista, antidemocrático y anticonstitucional le sirvió en bandeja de plata el golpe de Estado de 1976 al imperialismo internacional del dinero y a esta oligarquía mundial angloamericana, la verdadera usufructuaria y beneficiaria de la criminal política económica del Proceso
5. A modo de síntesis, podemos afirmar que el remanido intento contra natura de «institucionalizar» la dicotomía entre una centro-izquierda «progre» y una centro-derecha «reaccionaria» sólo tiene como objetivo encubrir la condición neocolonial de nuestra Patria y nuestro sometimiento al Nuevo Orden Mundial. Con un conflicto ideológico financiado, manipulado, controlado y exacerbado por los dueños del poder mundial se encubre y disimula el verdadero conflicto al que estamos enfrentados, que no es otro que la lucha histórica del Pueblo y de la Nación argentinos contra la secular dominación y saqueo de la oligarquía anglo-americana, desde las Invasiones inglesas hasta nuestros días.
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#Argentina LA VERDAD ANTE TODO PARA EL GENERAL MENÉNDEZ LOS KIRCHNER SON LA CONTINUACIÓN DE LA GUERRILLA

domingo, 11 de julio de 2010

LA VERDAD ANTE TODO
PARA EL GENERAL MENÉNDEZ LOS KIRCHNER SON LA CONTINUACIÓN DE LA GUERRILLA
(7-10-10-5:20PM)
GENERAL LUCIANO BENJAMÍN MENÉNDEZ
El Tribunal Oral Federal de Tucumán condenó anteayer a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad al General Luciano Benjamín Menéndez, ex Comandante del Tercer Cuerpo de Ejército. Su extenso alegato, que empieza replicando las acusaciones de la abogada querellante, Laura Figueroa, es un mensaje político con múltiples aristas.
Éste es su texto:
Empezó Menéndez contestando las imputaciones de Figueroa del siguiente modo: "Usted dijo que yo nunca había hecho un tiro o disparado un arma y que nunca había estado en el monte combatiendo. Quiero aclararle que a lo largo de mi carrera militar he combatido muchas veces junto a mi tropa y que mientras fui Comandante del III Cuerpo del Ejército con asiento en Córdoba visité cada 15 días la provincia de Tucumán, que estaba bajo mi jurisdicción, y que en cada oportunidad fui al monte a visitar a mis soldados, a contenerlos, a hablar con ellos y que en algunas oportunidades he participado con ellos de combates armados".
A continuación leyó durante 55 minutos el siguiente alegato:
"Hace 50 años, la guerra estalló repentina y brutalmente en nuestro país. Hay algo que nunca se menciona y es precisamente el quid de la cuestión.
¿Quién empezó?
Sin tener arte ni parte, simplemente porque estábamos en la ruta de conquista del comunismo internacional, los argentinos, en plena paz sufrimos el asalto de los terroristas marxistas que por orden y cuenta de la Unión Soviética y de su sucursal americana, Cuba, se proponían someter nuestro país a su sistema y sumarnos a sus satélites.
Era la guerra. Pero la más total de todas las guerras. La Guerra Revolucionaria.
No se trataba de pretender arrancarnos un pedazo de territorio (con todo lo entrañable que es cada metro de nuestra tierra, regada por la sangre de nuestros soldados y el sudor de nuestros trabajadores), o un paso entre dos océanos, o una zona de influencia económica.
A lo que la subversión apuntaba era al alma de nuestro pueblo para someterlo a un régimen despiadado y brutal. Como su nombre lo indica, la Guerra Revolucionaria revoluciona el modo de vida del pueblo que elige como víctima. El propósito de los subversivos al declararnos la Guerra Revolucionaria era asaltar el poder para instaurar un régimen comunista bajo el cual, en lo externo nos convertiríamos en un satélite de Rusia y en lo interno, dejaríamos de ser libres para pensar, expresarnos, poseer bienes, decidir qué hacer con ellos, entrar y salir del país, disponer de nuestras vidas y la de nuestras familias, porque todo le pertenecería y manejaría el estado totalitario.
Se equivocan los que creen que el pueblo fue un convidado de piedra en la Guerra Revolucionaria. Por el contrario, el pueblo era el objetivo que pretendía dominar la subversión. Por eso nos agredió, para apoderarse de nuestro pueblo. Y por eso los vencimos. Porque nuestro pueblo percibió claramente que sus Fuerzas Armadas lo defendían de los terroristas que lo atacaban. Y se alineó con nosotros brindándonos su apoyo.
En el mundo se reconoce que las guerras ofensivas o de agresión son injustas. La invasión armada del terrorismo marxista constituye, por lo tanto, una guerra injusta, sujeta a la sanción internacional.
Para demostrar quién inició la Guerra Revolucionaria y para qué, voy a leer lo que decían al respecto los demócratas y lo que publicaba el terrorismo marxista.
En agosto de 1964 (durante el gobierno constitucional del Dr. Illia) la policía de Salta y la Gendarmería Nacional descubren y destruyen un campamento guerrillero en Orán. La Cámara de Diputados cita a los ministros del Dr. Illia para que informen sobre lo sucedido.
Allí dijo el Ministro de Defensa Dr. Facundo Suárez: "El Partido comunista en 1957 o 1958 entra a preocuparse fundamentalmente de África, de Latinoamérica y de parte de Asia. Cuando Fidel Castro se declaró evidentemente comunista se inició un periodo de gran perturbación en toda Latinoamérica". Zavala Ortiz, ministro de RREE agregó en esa misma ocasión "la existencia de un poder tan extraordinario como el que surge de la energía atómica ha determinado que la competencia se derivase a otro método, el de la Guerra Revolucionaria, guerra no declarada, silenciosa, pero guerra inexorable, global y permanente. Ese orden de cosas se instala en América Latina, el comunismo se establece en la República de Cuba como una organización revolucionaria de guerra permanente de tipo revolucionario. Hay una Guerra Revolucionaria declarada a las organizaciones, a las repúblicas, a las democracias o no democracias vigentes en Latinoamérica y contra esa situación tenemos que tomar las medidas correspondientes."
Por si se necesita algo más para convencernos de que la Argentina sufrió una guerra, voy a citar dos opiniones que así lo afirman, y que en éste ámbito me imagino que serán debidamente respetadas: la Cámara Federal (en realidad la Comisión Especial) que juzgó a los Comandantes en Jefe en 1984 dijo: "El fenómeno se correspondió con el concepto de guerra revolucionaria… Como se desprende de lo hasta aquí expresado, debemos admitir que en nuestro país sí hubo una guerra interna iniciada por las organizaciones terroristas contra las Instituciones de su propio Estado." La otra opinión que citaré para cerrar éstas evidencias, es una editorial de La Voz del Interior del 2 de enero de 2009, que se titula "Cuba, medio siglo después" y que dice: "Las esperanzas democrático-republicanas que suscitaron la caída de Batista y la victoria de los revolucionarios del 26 de Julio se desvanecieron y dieron lugar a un fenómeno completamente distinto: la expansión de una ola revolucionaria en América Latina y la proliferación de grupos armados inspirados en la revolución cubana, que se proponían la toma del poder por la vía armada y la construcción de una sociedad de tipo comunista… Esa ola de violencia revolucionaria se extendió a toda América latina, incluida -en uno de los primeros lugares- la Argentina… Todo el drama histórico que se abatió sobre la Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia, Perú, Brasil y toda la región en las décadas de 1960 y 1970 está directamente relacionado con la llamarada encendida por la revolución cubana a principios de 1959."
Veamos ahora los dichos de los terroristas marxistas.
En julio de 1970 el Partido Revolucionario de los Trabajadores, funda el Ejército Revolucionario del Pueblo, porque, dice: "En el proceso de Guerra Revolucionaria iniciado en nuestro país, nuestro partido ha comenzado a combatir para hacer posible la insurrección del proletariado y del pueblo".
Cuatro años después en la edición de junio de 1974 de su periódico "el Combatiente" en un artículo titulado "Por la revolución Obrera Latinoamericana y Socialista", dice: "Las unidades guerrilleras han aumentado su poder de fuego en las ciudades y han dado el paso trascendental de la creación de la primera unidad de monte, la constitución de la organización revolucionaria principal, Partido Marxista Leninista Proletario avanza exitosamente, a través de su cauce principal, el Partido Revolucionario de los Trabajadores. Esta permanente acumulación de fuerzas revolucionarias va colocando a la sociedad argentina a las puertas de una situación revolucionaria, la lucha de clases cobra nueva vida. Desde hace más de tres años, el pueblo argentino ha iniciado un proceso de Guerra Revolucionaria." (Perón era en ese entonces el presidente constitucional).
En la revista Cristianismo y Revolución de septiembre de 1971 aparece una breve historia de Montoneros, que dice: "Llegado 1969 Montoneros comienza a pasar a la ofensiva: es el comienzo de la guerra por el poder, con el programa nacional revolucionario que asegure la nacionalización de la economía, el control obrero de la producción y la expropiación sin compensación de la oligarquía terrateniente … Creemos que la maniobra electoral montada (habla de la que culminaría en 1973 con la elección de Cámpora) se les va a volver en su contra y los vamos a fusilar con sus propias armas. Sólo la guerra del pueblo salvará al pueblo. Todos tienen un lugar y una función en la lucha, que es el desarrollo de la Guerra Revolucionaria."
Para no dejar dudas de que era una guerra, ambas organizaciones terroristas reseñaban sus hazañas en lo que llamaban Partes de Guerra. Tomo dos de ellos para muestra: uno del Ejército Revolucionario del Pueblo, fechado el 20 de noviembre de 1974, en el que explican que han ejecutado al Tcnl Ibarzabal en el ropero en que lo tenían preso y el otro de Montoneros del 26 de febrero de 1975, en el que cuentan que han secuestrado al Cónsul norteamericano en Córdoba, Sr. John Patrick Egan, a quien luego asesinaron.
Estas expresiones demuestran que es falso lo que vienen sosteniendo los terroristas marxistas, quienes ahora niegan sistemáticamente la existencia de la Guerra Revolucionaria que nos declararon y llaman represión ilegal a las operaciones defensivas de las Fuerzas Legales.
Las primeras manifestaciones de Guerra Revolucionaria son dos campamentos de guerrilleros: los Uturuncos, en los montes tucumanos en 1959, y el ya mencionado de Orán en 1964. Justamente durante los gobiernos del Dr. Frondizi y el del Dr. Illia. Ambos gobernantes inobjetablemente democráticos, no sólo por ser electos por el pueblo, (que allí no termina la democracia, sino que empieza) sino también por su ejemplar ejercicio del Poder. No pueden pretextar los guerrilleros que eran pacíficos ciudadanos buscando defender la democracia, porque la democracia estaba bien defendida por esos gobiernos.
La persecución a los terroristas marxistas no fue, como ellos pretenden, represión a los opositores políticos de los gobiernos militares. La subversión desató una guerra en nuestra Patria desde 1960 en adelante, bajo gobiernos de todos los signos. ¿De quién eran opositores? ¿Y quién los perseguía? ¿Frondizi? ¿Guido? ¿Illia? ¿Perón?
Lo cierto es que La Nación Argentina, para defenderse de la agresión comunista ensayó todos los métodos desde 1964, no importa de qué signo fuera el gobierno de turno. Aplicó a los agresores la ley común; creó en 1970 la Cámara Federal Penal que procesó y condenó a 1600 guerrilleros, pero que fue disuelta y sus sentencias anuladas en 1973 por el actual Procurador General Dr. Righi, quien siendo Ministro del Interior concedió una amnistía a todos los terroristas presos, quienes eran recibidos en la calle por sus camaradas con el grito "a cada guerrillero lo espera su fusil"; volvió a la ley común sin resultados; declaró ilegal al Ejército Revolucionario del Pueblo y al Partido Revolucionario de los Trabajadores por decreto presidencial Nº 1454/73 del gobierno constitucional de Lastiri; en 1974 reformó el Código Penal para "reprimir severa y adecuadamente conductas que han llenado de zozobra a la población" a pesar de lo cual ningún juez pudo condenar a ningún guerrillero; el gobierno recurrió entonces en una breve intentona ilegal al terrorismo de estado con la Triple A; más tarde empeñó parcialmente a las Fuerzas Armadas para aniquilar la subversión en Tucumán por decreto 291/75 del gobierno constitucional de Isabel Perón; declaró a Montoneros asociación ilícita de carácter terrorista por decreto presidencial Nº 2452/75 de ese mismo gobierno.
Ninguna de estas reacciones tuvo éxito, salvo la Operación Independencia, y eso porque los terroristas cometieron un grueso error: trazaron su camino de muerte y desolación por Tucumán. Intentaron usar la cuna de nuestra independencia para instalar una zona dominada y desde allí expandir su doctrina autoritaria. Se encontraron con un pueblo de hombres libres que se plantó ante ellos, que los aisló, respaldó y reforzó a su ejército, combatió a su lado y marcó en exitosas operaciones el principio del fin de la invasión marxista.
Coincidencias de la historia. En 1812 los realistas ensoberbecidos por sus triunfos en el Alto Perú, penetraron en nuestro territorio y también encontraron en Tucumán la barrera infranqueable que los rechazó de nuestras tierras, alejando de ellas para siempre el horror de la guerra y de la esclavitud.
Los tucumanos sintieron y sufrieron por varios años entre 1974 y 1979 la ominosa vecindad de los terroristas marxistas, que se preparaban en los montes vecinos a sus ciudades y pretendían constituir allí un ejército revolucionario de campaña.
Los esfuerzos tucumanos detuvieron la aventura foquista en su provincia, pero la guerra revolucionaria es total, lo que no consiguieron los terroristas en el monte, lo intentaron en nuestras ciudades con renovada intensidad.
El terrorismo marxista desbordó todas las previsiones del estado nacional que hemos enumerado. Así, la subversión llegó a conformar verdaderos ejércitos clandestinos, con su dirección política, sus contactos y respaldos internacionales, sus combatientes organizados en comandos y unidades a imitación de las militares, sus organizaciones de inteligencia, sus apoyos logísticos de sanidad, materiales, transportes y munición, sus fábricas militares, sus oficinas de reclutamiento, difusión, prensa y propaganda, sus programas de instrucción política y militar en el país y en el extranjero, sus sistemas de relevos y descansos, etc.
Ante el crecimiento en efectivos y en peligrosidad de estas bandas, que según algunos cálculos llegaron a reunir 40.000 hombres (las Brigadas Rojas de Italia nunca superaron los 1000 hombres), la Nación Argentina, por decreto presidencial Nº 2770/75 creó el Consejo de Seguridad Interior presidido por el Presidente de la Nación e integrado por todos los ministros y los comandantes de las Fuerzas Armadas, con el objetivo de dirigir la totalidad de los esfuerzos nacionales para la lucha contra la subversión, y ordenó a sus Fuerzas Armadas, por decreto presidencial Nº 2772/75 que “aniquilaran a la subversión”. Ambos decretos fueron refrendados por el gobierno Constitucional de Ítalo Luder.
La Argentina rechazó la agresión armada marxista. Pero no sin sufrimiento. Pues los terroristas ensangrentaron al país durante 10 años, en los que asesinaron a 1500 personas, de las cuales el 60% eran miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y el 40% eran civiles, empresarios, gremialistas, políticos, funcionarios, sacerdotes, mujeres, niños; e hirieron a muchos más. Secuestraron a 1750 personas. Cometieron 21600 atentados terroristas, un promedio de 6 por día.
De nuevo para tener dimensiones comparadas, las Brigadas Rojas realizaron 300 atentados en toda su campaña.
Las Fuerzas Armadas, aplicando las leyes y reglamentos militares en vigencia, cumplieron en pocos años la misión encomendada por la Nación de vencer al enemigo, y al acortar la guerra ahorraron sufrimientos a La Patria. Comparémonos con Colombia que desde hace 60 años soporta el flagelo constante de la guerrilla, la cual todavía controla una parte del país y arrastra su corte de secuestrados y muertos que se calculan en más de 100.000.
Y nosotros estamos siendo juzgados. Vuelvo a decirlo: tenemos el dudoso mérito de ser el primer país en la historia del mundo que juzga a sus soldados victoriosos que lucharon y vencieron por orden de y para sus compatriotas. Ostentamos ese triste récord que destacó orgullosamente un fiscal por la sencilla razón de que como es lógico nadie nos lo disputó. Bien recuerda el embajador Abel Posse: "Ningún país repudió a su ejército por lo que le exigieron sus gobiernos. Ni Francia por lo de Argelia ni Alemania por las matanzas de Rusia ni Rusia por las masacres de Polonia y Berlín ni Estados Unidos por Hiroshima". Nosotros podemos preguntarnos, como lo hizo recientemente un oficial uruguayo con patético y auténtico dolor ¿para quién ganamos la batalla?
Ahora la Justicia Nacional nos juzga por supuestos crímenes cometidos por las Fuerzas Armadas en la Guerra Contrarrevolucionaria.
Se nos señala además, en actitud pedante, que debimos utilizar el Código Penal en lugar de las armas.
¿Pero es que no recordamos que la Nación Argentina usó la ley y la justicia común para tratar de combatir el accionar del terrorismo marxista antes de ordenarle a sus Fuerzas Armadas el uso de las armas?
Y eso a pesar de los crímenes atroces cometidos por el terrorismo marxista entre 1960 y 1975.
Tanto aguantó la Nación antes de decidirse a usar las armas que recuerdo un comentario despectivo que circulaba por esos años en el que se nos decía que los militares sabíamos morir pero no sabíamos matar.
¿Por qué se cambió de procedimiento y las autoridades legalmente constituidas de la Nación finalmente ordenaron a las Fuerzas Armadas “iniciar operaciones militares para aniquilar a la subversión”?
¿Por qué los jueces que hoy nos juzgan aceptaron suspender su tarea de controlar el accionar de las fuerzas armadas subversivas vía la aplicación del Código Penal y entregaron esta responsabilidad a las Fuerzas Armadas legales?
Si el trabajo judicial hubiera sido eficaz, lo lógico hubiera sido que el Poder Judicial no permitiera transferir sus responsabilidades.
Recordemos una vez más que las Fuerzas Armadas combatieron al terrorismo marxista más de un año en Tucumán y seis meses en todo el País, bajo las órdenes y la supervisión de un gobierno electo legalmente en el que funcionaban todas sus instituciones y sus poderes. Y entonces, con las Fuerzas Armadas empeñadas en combate, ¿cómo es que entre febrero de 1975 y marzo de 1976, ningún juez, ningún legislador, ningún funcionario, ningún periodista, reclamó por los supuestos excesos de las Fuerzas Armadas?
¿Será que en 1975 nadie en la Nación, ni el Poder Ejecutivo, ni el Legislativo, ni el Judicial, ningún funcionario ni periodista, imaginó para frenar la agresión del terrorismo marxista otra solución que usar las armas?
¿Será que se comprendió entonces, como lo prueban numerosos artículos periodísticos de la época, que enfrentábamos una guerra, y que el Poder Judicial con el Código Penal no podía librar una guerra?
 Es oportuno recordar que el 17 de Diciembre de 1975 se publicó en La Razón un discurso del Ministro de Defensa de Isabel Perón, Dr. Votero, que en uno de sus párrafos decía: "las Fuerzas Armadas en cumplimiento de obligaciones constitucionales y convocadas por el gobierno, han asumido junto a las Fuerzas de Seguridad, la responsabilidad de la acción directa contra la subversión". Lo han hecho y lo siguen haciendo con marcado y rotundo éxito. A ellos rindo, como Ministro de Defensa y en nombre de la excelentísima Señora Presidente de la Nación, la gratitud y homenaje del gobierno, llamándolos beneméritos de la Patria y diciéndoles nuestra inquebrantable determinación de no dejar por hacer absolutamente nada de lo que está dentro de nuestras facultades y de nuestro poder de decisión para alcanzar su más completo exterminio.
¡Lo que va de ayer a hoy!
Es que en ese entonces los ilegales estaban en la ilegalidad, y las fuerzas nacionales éramos legales.
Y nadie nos discutía, y mucho menos nos disputaba esa condición, porque las circunstancias eran muy difíciles y pocos estaban decididos y capacitados para enfrentarlas. Se sucedían los crímenes del terrorismo y las declaraciones triunfalistas de los guerrilleros marxistas hacían temer que éstos tuvieran ya el poder al alcance de sus manos ensangrentadas.
Resulta ridículo que quienes no pudieron hacer la tarea, no por ineptitud sino porque no es misión del Poder Judicial hacer la guerra, nos juzguen y condenen hoy, 30 años después de haber terminado con la violencia gracias al empeño de las Fuerzas Armadas de la Nación, con el argumento, entre otros, de no haber aplicado el Código Penal para derrotar al enemigo.
Detrás de esta maniobra burda y ridícula, están los mismos guerrilleros de aquel entonces ocupando puestos en el Gobierno, buscando ahora matar dos pájaros de un tiro:
Por un lado, desprestigiar a la Justicia de la República que para poder juzgarnos ha debido vulnerar numerosas reglas jurídicas y constitucionales y aplicar el derecho de manera arbitraria e ilegal.
Por el otro, desprestigiar a las Fuerzas Armadas presentando como crímenes las acciones de la Guerra Contrarrevolucionaria.
Porque derrotados, los guerrilleros abandonaron la lucha armada y se mimetizaron en la sociedad simulando ser pacíficos civiles.
Pero no abandonaron sus objetivos. No cesaron la Guerra Revolucionaria, sino que la trasladaron a otros campos, siguiendo la doctrina de Gramsci que aconsejaba “La intelligenzia tiene que apoderarse de la educación, de la cultura, y de los medios de comunicación social, para desde allí apoderarse del poder político y con el poder político dominar a la sociedad civil”.
Pusieron y ponen en práctica la máxima de Lenin: “La paz es la continuación de la guerra por otros métodos”. Porque los marxistas no conciben la armonía y la concordia, sino el “conflicto constante”, tal cual lo estamos viviendo hoy en nuestro país.
No se han sacado aún la piel de cordero porque les falta todavía eliminar o dominar algunos resortes del Poder. Cuando sientan que la capacidad de reacción de los argentinos está anulada, entonces van a dar el zarpazo, entonces van a abandonar su disfraz pacifista y legalista y van a utilizar toda la violencia para imponernos su doctrina, de la que no han abjurado aunque declamen democracia y se aprovechen de ella. Doctrina enemiga de nuestra Constitución puesto que niega a Dios, suprime la Patria, prohíbe la libertad, reemplaza la unión nacional, la paz interior, la justicia y el bienestar general por el conflicto permanente, disuelve la familia, elimina la propiedad, todos ellos valores eminentes y excluyentes de nuestra Carta Magna.
En resumen. Los argentinos estamos sufriendo una guerra, desatada por el comunismo internacional.
Sus partidarios hoy persisten en su oscuro objetivo.
Con la diferencia desfavorable para la Patria de que, antes los terroristas estaban en la ilegalidad. Ahora se apropiaron de la legalidad y pretenden ser pacíficos ciudadanos ajustados a la ley y a la Constitución, y en ese rol exigen nuestra condena con el objetivo de romper así el nervio de combate de las Fuerzas Armadas, es decir, suprimir las Fuerzas Armadas, para continuar con la destrucción de nuestras instituciones republicanas (muchas de ellas ya fuertemente conmovidas) y con la modificación diametral de nuestro estilo de vida y de nuestro Ser nacional. Desde el Poder intentan convertirnos a su sistema esclavista.
Mas grave que lo que nos está pasando es lo que nos puede llegar a pasar si no reaccionamos. Espero que los guerrilleros de los 70, hoy en el poder, no logren consumar sus propósitos de afianzarse en él para imponernos su régimen autoritario.
Confío en que los argentinos nos unamos para detener esa marcha hacia el abismo.
La democracia es un sistema que dignifica a quienes gobierna, pero para que funcione adecuadamente necesita de gobernantes que no se aparten de la ley y de ciudadanos que no permitan que se aparten.
Es decir, la democracia dignifica al ciudadano pero para funcionar precisa de ciudadanos dignos.
Venimos soportando siete años de autoritarismo, en que los argentinos hemos sido avasallados, escarnecidos, insultados por un gobierno despótico, que ha violado sistemáticamente la Constitución Nacional y la ley y cuya aspiración final es imponernos una tiranía marxista. Aquí mismo está discurriendo hoy este juicio claramente inconstitucional y sin embargo, hay una multitud de actores desempeñando sus roles como si fuera lícito.
Espero que después de estos años de indignidad, la misma vergüenza de haber soportado este periodo de oprobio, sirva para que en lo sucesivo y para siempre los ciudadanos de nuestra República, tanto gobernantes como gobernados cumplamos y hagamos cumplir estrictamente la Constitución y la Ley y volvamos a inaugurar una nueva etapa democrática que esta vez sea, si, auténtica y permanente.
Hoy la situación nos permite ser moderadamente optimistas.
Pareciera que después de siete años de despotismo, estamos por recuperar nuestra Democracia Republicana, Representativa y Federal y va a volver a regir la Constitución, la Ley, la Justicia y la Libertad, en la Patria de la Libertad.”
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#venezuela #bolivia #ecuador #mexico SURAMERICANOS: ¡ A CORRER QUE AHÍ VIENE "EL COCO"!

miércoles, 5 de mayo de 2010

SURAMERICANOS: ¡ A CORRER QUE AHÍ VIENE "EL COCO"!
(5-4-10-12:45PM)
Nestor Kirchner, el Secretario General de UNASUR, elegido por los del ALBA con los petrodólares de Chávez. ¡Qué fea cara la de Suramérica!